Un estudio asocia la depresión con menos materia gris en áreas clave del cerebro
Los trabajos más recientes logran identificar diferencias inesperadas al analizar miles de imágenes, lo que sugiere que el mapeo del trastorno podría replantearse a futuro
Por Agustina Herreria
Un análisis de más de 23.000 escáneres cerebrales vinculó la depresión con una disminución de materia gris en regiones ya asociadas con este trastorno y, de forma inesperada, en áreas motoras y visuales. El estudio, publicado en 2026 en Nature Mental Health, integró datos de 6 bases poblacionales y comparó por separado los resultados de cada una antes de combinarlos.
Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington analizaron miles de escáneres cerebrales obtenidos de una muestra de población. Según Medical Xpress, los resultados se apartan en parte de observaciones anteriores sobre qué zonas del cerebro muestran cambios ligados a la depresión.
La depresión afecta aproximadamente al 5% de la población mundial. Janine D. Bijsterbosch, autora principal sénior del trabajo, dijo a Medical Xpress que determinar cómo cambia el cerebro en personas con ese trastorno ha sido desde hace tiempo un objetivo científico que numerosos estudios intentaron resolver.
Entre las manifestaciones más frecuentes de la enfermedad se encuentran el ánimo bajo persistente, la sensación constante de desesperanza, las dificultades para concentrarse, la pérdida de interés o placer en actividades habituales y las alteraciones del sueño o del apetito.
El equipo confirmó una asociación entre depresión y menor materia gris en la corteza frontal, la corteza cingulada anterior y la ínsula. Estas zonas intervienen en la regulación de las emociones, la toma de decisiones, la motivación y el procesamiento interno de las sensaciones corporales.
Bijsterbosch señaló al medio que uno de los resultados más llamativos fue la relación entre regiones más pequeñas en áreas motoras y visuales junto con niveles más altos de depresión. Añadió que ese hallazgo sorprendió a los investigadores porque los síntomas depresivos no suelen vincularse a esas zonas.
“Se sabía que la reducción del tamaño cerebral en otras partes del cerebro (por ejemplo, el lóbulo frontal) está relacionada con la depresión, pero la ubicación de estos nuevos resultados fue sorprendente porque normalmente no relacionamos los síntomas de la depresión con el procesamiento sensorial o la acción motora”, afirmó la autora principal.
Los autores aplicaron un enfoque de cerebro completo para buscar señales más consistentes de cambios cerebrales asociados con la depresión. Según explicó Bijsterbosch a Medical Xpress, querían comprobar si el uso de grandes bases de registros permitía encontrar resultados más sólidos.
El estudio examinó por separado seis bases de datos que cubrían todo el ciclo vital, con muestras de entre 185 y 11.000 participantes por conjunto. Después, los investigadores combinaron los resultados para relacionar medidas resumidas de estructura y función cerebral con indicadores de depresión, gravedad y riesgo basado en rasgos de personalidad.
Trabajos anteriores solían concentrarse en sistemas cerebrales considerados candidatos probables y podían dejar fuera hallazgos en otras zonas. Este diseño también incorporó a personas con síntomas subclínicos, no solo a quienes tenían cuadros más marcados.
Investigaciones previas habían vinculado la depresión con cambios en regiones basales del cerebro, como la amígdala y el hipocampo. En este análisis, los autores encontraron poca evidencia de esas alteraciones.
Bijsterbosch planteó que esa diferencia podría deberse a que las bases de datos usadas no suelen incluir pacientes con niveles altos de gravedad depresiva. El propio estudio presenta esa explicación como una posibilidad, no como una conclusión cerrada.
Los investigadores consideran que estos resultados pueden orientar nuevos estudios sobre la relación entre cambios cerebrales y síntomas concretos de la depresión. Al cierre, Medical Xpress recogió que Kassandra Hamilton prepara un seguimiento para examinar si las regiones visuales y motoras se asocian con manifestaciones específicas del trastorno.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
Por qué la lactancia materna necesita una red: desafíos y soluciones para alcanzar las metas de la OMS
La Semana Mundial pone el foco en acciones para sostener el amamantamiento: en la Argentina, la última encuesta registró 44,7% de exclusividad a los seis meses. Cinco pautas básicas
La lactancia materna vuelve a ocupar el centro de la agenda sanitaria, tras el inicio de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026. El desafío global es claro: alcanzar el 70% de lactancia exclusiva para 2030, una meta que aún se percibe lejana.
Las cifras muestran que, si la mejora anual se mantiene en apenas 0,7 puntos porcentuales, en 2030 solo se llegará al 61% de lactancia exclusiva en el mundo. En la Argentina, la última Encuesta Nacional de Lactancia de 2022 reflejó un comienzo casi universal, con el 97,4% de los recién nacidos amamantados, pero la continuidad exclusiva hasta los seis meses descendió a 44,7%.
Esta campaña internacional, impulsada por la Alianza Mundial Pro Lactancia Materna (WABA) y desarrollada en más de 170 países, lleva este año el lema “Lactancia Materna, un inicio sostenible en cualquier circunstancia: fortalezcamos las acciones que funcionan”. El objetivo es doble: reconocer los avances y renovar el compromiso con acciones que garanticen el derecho de madres y recién nacidos a recibir apoyo efectivo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF definen la lactancia como una intervención esencial para la salud infantil y una inversión estratégica en desarrollo humano y económico. Según estos organismos, el éxito del amamantamiento no depende solo del esfuerzo individual, sino de la existencia de redes de apoyo, políticas públicas y condiciones que faciliten iniciar y sostener la lactancia.
En este escenario, la doctora Ana Pedraza, jefa de Neonatología de Clínica y Maternidad Suizo Argentina, remarcó la importancia de la “cadena cálida de apoyo”.
Este concepto pone en primer plano la acción coordinada entre familias, profesionales de la salud, puericultoras, organizaciones comunitarias, instituciones sanitarias, lugares de trabajo y responsables de políticas públicas. Según Pedraza, ese entramado resulta clave para “construir un entorno favorable que brinde sostén continuo a la díada madre-bebé desde el embarazo y el nacimiento hasta los primeros años de vida”.
A pesar de los avances, las tasas de lactancia exclusiva se mantienen por debajo de las metas de la OMS. Pedraza subrayó que la evidencia científica confirma que el acompañamiento profesional oportuno, el apoyo familiar y comunitario y el acceso a servicios de salud de calidad son factores determinantes para el éxito del amamantamiento.
El doctor Jorge Lezcano, neonatólogo en jefe del Servicio de Neonatología del Sanatorio de los Arcos, resaltó que fortalecer las acciones que funcionan permite avanzar hacia sistemas de atención más equitativos, inclusivos y sostenibles. Para el especialista, consolidar este enfoque “puede generar beneficios duraderos para la salud y el bienestar de las generaciones actuales y futuras».
Desde la puericultura, la licenciada Marcela Sánchez, coordinadora en la Clínica y Maternidad Suizo Argentina, señaló que apoyar la lactancia materna implica visibilizar el valor del acompañamiento cercano, respetuoso y basado en evidencia científica. “Espacios de escucha, educación y apoyo oportuno refuerzan la confianza de las madres y favorecen el ejercicio del derecho a amamantar“, resaltó.
Sánchez recordó que tanto esa institución como el Sanatorio de los Arcos fueron acreditados como Hospitales Amigos de la Lactancia por la OMS, UNICEF y el Ministerio de Salud de la Nación. Esta iniciativa busca que hospitales y maternidades sean verdaderos centros de apoyo al amamantamiento y reviertan prácticas que interfieren con la alimentación al pecho.
La doctora Tania Maidah, jefa de neonatología del Sanatorio Altos de Salta, enfatizó que construir entornos protectores exige el compromiso articulado de servicios de salud, comunidades, ámbitos laborales y responsables de políticas públicas. En su visión, la lactancia materna debe entenderse como un bien social, un derecho de madres, niñas y niños y una estrategia fundamental para mejorar la salud pública.
La recomendación internacional es clara: los recién nacidos deben recibir lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida. Luego de ese período, los beneficios de la lactancia se mantienen, incluso cuando se incorporan otros alimentos a la dieta.
La licenciada María Teresa D’Osualdo, coordinadora de Puericultura del Sanatorio Los Arcos, destacó que la leche materna proporciona nutrientes de alta calidad esenciales para el crecimiento y el desarrollo del niño. Además, ayuda a reducir la mortalidad infantil y ofrece protección frente a infecciones respiratorias y gastrointestinales, otitis y desnutrición. D’Osualdo también remarcó que la lactancia materna se asocia con menor riesgo de sobrepeso, obesidad, hipertensión y diabetes en la infancia y la adultez.
Para las madres, la lactancia disminuye el riesgo de hemorragia posparto, anemia, osteoporosis, depresión posparto e hipertensión. También reduce la probabilidad de desarrollar cáncer de mama y de ovario.
El impacto económico de la lactancia materna se observa tanto en las familias como en la sociedad. Una dieta adecuada para la madre resulta menos costosa que alimentar al niño con fórmulas artificiales, ya que solo requiere un consumo adicional de 500 calorías diarias. A nivel social, la lactancia evita gastos en leche artificial, reduce costos de salud y elimina la necesidad de envases, transporte o combustible.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
Una investigación argentina premiada busca crear nuevos materiales para medicamentos y baterías de litio
La científica argentina Valeria Blanco estudia en España cómo ciertas microalgas marinas pueden fabricar estructuras invisibles a simple vista. En diálogo con Infobae, explica cómo su trabajo podría aportar nuevas soluciones a la industria farmacéutica y a la tecnología energética, a partir de materiales desarrollados mediante procesos biológicos
Por Víctor Ingrassia
El avance científico a menudo surge de la capacidad de unir ideas de campos distantes. Ese es el espíritu que guía el proyecto “SUSTnano: nanoestructuras biocultivadas para materiales de energía sostenible”, liderado por la científica argentina Valeria Blanco, que en 2025 recibió un impulso para llevar adelante su idea original.
La doctora obtuvo una de las prestigiosas Becas Leonardo de la Fundación BBVA. El reconocimiento, otorgado en el área de Química, respalda una propuesta que busca transformar la forma en que se fabrican los materiales clave para la transición energética y la medicina, utilizando como aliadas a unas microalgas marinas casi invisibles: las diatomeas.
Blanco, nacida en Mercedes, Buenos Aires, en 1986, desarrolló una carrera internacional que abarca varias instituciones académicas de distintos países. Realizó sus estudios en la Universidad de La Plata y completó el doctorado en el Instituto Balseiro. Posteriormente, llevó a cabo dos estancias de posdoctorado, una en Francia y otra en Noruega. Más adelante, se trasladó a España, donde en 2025 ingresó como científica titular en el Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona, equivalente al ingreso en la carrera de investigador del CONICET.
Desde el año pasado es científica titular en el Institut de Ciència de Materials de Barcelona (ICMAB-CSIC), donde dirige su propio grupo de investigación en baterías.
El corazón del proyecto SUSTnano reside en una visión audaz: utilizar la capacidad de las diatomeas para formar estructuras de sílice (SiO₂) a nanoescala como base para el diseño de materiales avanzados. “Me especializo en materiales para baterías de ion litio. Existe una demanda creciente de utilizar materiales sostenibles en las baterías, ya que son fundamentales para el futuro del transporte y la electrificación de los sistemas de movilidad”, explica Blanco.
Las algas diatomeas, microalgas unicelulares que habitan mares, ríos y suelos, producen de manera natural una especie de esqueleto externo de sílice con una nanoestructura que se ajusta según las condiciones del ambiente.
“El esqueleto de óxido de silicio de estas microalgas se modifica según el entorno en el que habitan, la cantidad de luz que reciben y la temperatura del agua. De acuerdo con los parámetros abióticos, el alga ajusta la estructura de sílice: puede volverla más o menos porosa, lo que permite mayor o menor ingreso de líquido, o variar su densidad para ubicarse en diferentes niveles de la columna de agua”, detalla la investigadora.
SUSTnano propone aprender de esa plasticidad morfológica natural para controlar el diseño de materiales a escala nanométrica, reemplazando procesos industriales complejos y contaminantes por métodos biocultivados más eficientes y sostenibles. El propósito inmediato es emplear las frústulas —las conchas de sílice de las diatomeas— para fabricar electrodos negativos de silicio de alto rendimiento, capaces de integrarse en baterías de iones de litio y superar los límites de capacidad y estabilidad actuales.
“El objetivo de este proyecto es establecer la plasticidad morfológica de las diatomeas como una metodología eficaz para controlar la estructura del SiO₂ de origen biológico a nanoescala, y demostrar que puede utilizarse para producir ánodos nanoestructurados a base de silicio de rendimiento superior para baterías de iones de litio”, afirma Blanco.
El grafito, material estándar de los ánodos actuales, enfrenta limitaciones de capacidad y disponibilidad, mientras el silicio promete multiplicar la densidad energética pero requiere una nanoestructuración costosa y compleja para evitar la degradación durante los ciclos de carga.
Blanco indica que la industria de baterías avanza hacia el uso de materiales basados en silicio, los cuales deben presentar una nanoestructura. La producción de estos materiales nanoestructurados resulta compleja, ya que implica el empleo de numerosos ácidos y la aplicación de procesos a altas temperaturas.
“La idea es entender cómo los parámetros abióticos influyen en la nanoestructura del esqueleto de las microalgas y, a partir de ese conocimiento, aprender a producir materiales nanoestructurados controlando las condiciones de cultivo. Así podemos obtener un material con la porosidad, la dureza y el espesor que necesitamos para baterías. El objetivo es que esto sea competitivo, o incluso superior, a lo sintético, que es lo que interesa a la industria”, explica.
Pero el alcance de SUSTnano va mucho más allá de las baterías. Las nanoestructuras de silicio y sílice producidas por diatomeas podrían aplicarse a biosensores, sistemas de liberación controlada de fármacos (“drug delivery”), fotónica y catálisis, donde la capacidad de ajustar la estructura a nivel nanométrico permite desarrollar dispositivos y tratamientos personalizados.
“En principio sería para la industria de baterías de ion litio, pero también se podría utilizar para biosensores, fotónica, sistemas de drug delivery, que son esos sistemas donde encapsulan una droga en una nanoestructura y esta droga después se va liberando con el tiempo dentro del cuerpo. Todas estas aplicaciones son aplicaciones donde se usan estas nanoestructuras de silicio”, detalla la investigadora.
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¿Podría un multivitamínico ayudarte a envejecer mejor? Un estudio sugiere que sí
Un amplio ensayo clínico estudiado en adultos mayores de 60 años halló que aquellos que tomaron un suplemento diario reportaron una mejor salud funcional
Por Bautista Salaverri
Con los años, el cuerpo cambia. Subir escaleras, hacer las tareas del hogar o caminar sin cansarse demasiado son actividades que pueden volverse más difíciles con el tiempo. Por eso, cada evidencia que apunte a formas concretas de preservar esa independencia tiene valor real. Y un suplemento tan cotidiano como el multivitamínico vuelve a estar en el centro del debate, esta vez con datos que merecen atención.
Mantener la salud en la vejez implica varios factores a la vez: moverse, alimentarse bien, mantenerse activo mentalmente. Dentro de ese espacio, la nutrición ocupa un lugar central.
Resultados preliminares presentados en la reunión anual de la Sociedad Americana de Nutrición, citados por Everyday Health, indican que los adultos mayores que tomaron el suplemento diario durante tres años mostraron indicadores de salud funcional significativamente mejores que quienes tomaron un placebo. Los datos surgen del estudio COSMOS (Estudio de Resultados de Suplementos Multivitamínicos de Cacao), uno de los ensayos clínicos más amplios realizados sobre este tema, con más de 16.000 participantes de 60 años o más, publicado en Science Daily.
El estudio asignó al azar a los participantes para recibir un multivitamínico diario, un suplemento de extracto de cacao, ambos o ninguno. A lo largo de tres años, completaron cuestionarios anuales que medían su capacidad para realizar actividades cotidianas y posibles síntomas de problemas cardíacos, como fatiga, dificultad para respirar o hinchazón en las piernas.
Yanbin Dong, médico, doctor y director del Instituto de Prevención de Georgia en la Universidad de Augusta, explicó que quienes tomaron multivitamínicos mejoraron la gravedad de sus síntomas en un promedio de 0,45 puntos y su puntaje clínico general en 0,30 puntos. Son cifras modestas en términos absolutos, pero que en el largo plazo pueden marcar diferencias en cómo una persona se desenvuelve en su vida diaria.
Bayu B. Bekele, becario postdoctoral del mismo instituto, presentó los resultados en la conferencia NUTRITION 2026 y afirmó que lo singular de esta investigación es su enfoque en la salud funcional. “Para los adultos mayores, estos hallazgos sugieren que el suplemento diario podría ser un complemento útil y de bajo riesgo para un estilo de vida saludable, aunque no sustituye una buena alimentación ni el ejercicio», señaló.
Dong también indicó que las personas con estenosis carotídea (un estrechamiento de los vasos sanguíneos del cuello que llevan sangre al cerebro) obtuvieron beneficios notablemente mayores: una mejoría de 6,75 puntos en la gravedad de sus síntomas y de 6,01 puntos en su puntaje clínico general.
Dong señaló que los multivitamínicos pueden ayudar al organismo al corregir deficiencias comunes de nutrientes esenciales y al favorecer la producción de energía, la función celular, la salud de los vasos sanguíneos y el rendimiento muscular. Cuando el cuerpo no recibe suficientes vitaminas y minerales en las cantidades que necesita, estas funciones se ven afectadas.
Otro hallazgo relevante proviene de una investigación publicada en la revista Nature Medicine por investigadores de Harvard y del Hospital General de Massachusetts Brigham, también basada en datos del estudio COSMOS. Ese trabajo analizó el efecto del multivitamínico en el envejecimiento biológico, es decir, en la velocidad a la que el cuerpo envejece a nivel celular, que puede ser diferente a la edad real de una persona. Tras dos años de seguimiento, quienes tomaron multivitamínicos mostraron una ralentización equivalente a aproximadamente cuatro meses menos de envejecimiento biológico. Los mayores beneficios se observaron en quienes al inicio tenían una edad biológica mayor que su edad real.
“Muchas personas toman un multivitamínico sin necesariamente conocer los beneficios que les aporta, por lo que cuanto más aprendamos sobre sus posibles beneficios para la salud, mejor», afirmó Howard Sesso, especialista en medicina preventiva del Hospital General de Massachusetts y epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública Harvard Chan.
La evidencia sobre los multivitamínicos no es uniforme. Sarah L. Booth, directora del Centro de Investigación de Nutrición Humana sobre el Envejecimiento de la Universidad de Tufts, señaló en declaraciones a Everyday Health que los resultados en este campo han sido contradictorios. Un análisis previo de datos del mismo grupo no encontró beneficios en la prevención general de enfermedades cardiovasculares o cáncer.
Booth advirtió que estas revisiones son difíciles de interpretar porque los participantes siguen con sus dietas habituales durante el ensayo. “Si los participantes ya siguen una dieta saludable, es poco probable que añadir más nutrientes mejore su estado de salud”, explicó. También aclaró que no será posible una interpretación más concluyente hasta que se publique el artículo completo con revisión científica.
Por su parte, investigadores de Johns Hopkins han señalado en editoriales de la revista Annals of Internal Medicine que, en la mayoría de los estudios analizados, los multivitamínicos no reducen el riesgo de enfermedades cardíacas, cáncer ni deterioro cognitivo en la población general. El doctor Larry Appel, director del Centro Welch de Prevención, fue directo: “Las pastillas no son un atajo para mejorar la salud ni para prevenir enfermedades crónicas”.
Tanto los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos como los especialistas consultados en los distintos estudios coinciden en que los suplementos no deben reemplazar una alimentación variada y equilibrada. Los alimentos aportan fibra y otros componentes que los suplementos no contienen. Quienes pueden beneficiarse más de estos suplementos son las personas con dietas muy restrictivas, quienes evitan grupos enteros de alimentos y los mayores de 60 años, quienes con frecuencia tienen dificultades para absorber algunos nutrientes a través de la comida.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
Qué es el “pulmón de palomitas de maíz” y por qué puede afectar la respiración
La afección genera cicatrización que bloquea el flujo de aire y puede llevar a insuficiencia respiratoria, con síntomas graduales como tos seca, sibilancias, disnea y fatiga persistente
Por Constanza Almirón
La bronquiolitis obliterante —conocida popularmente como «pulmón de palomitas de maíz“— es una condición pulmonar rara, progresiva e irreversible que destruye las vías respiratorias más pequeñas del pulmón y que, una vez instalada, no tiene cura. Las autoridades sanitarias llevan décadas monitoreando su avance, primero en entornos industriales y, más recientemente, en el contexto del auge del vapeo.
El apodo tiene un origen preciso. A fines del siglo XX, investigadores identificaron la enfermedad en trabajadores de una fábrica de palomitas de maíz para microondas que inhalaban de forma rutinaria diacetilo, un compuesto químico utilizado para dar sabor a manteca a los productos.
Ese fue el primer rastro documentado de una condición que, con el tiempo, se reveló más amplia y compleja de lo que aquel episodio fabril sugería. Hoy, el químico sigue presente en cigarrillos electrónicos, productos de tabaco saborizado y en el proceso natural de tostado del café.
La Cleveland Clinic describe la enfermedad con precisión: afecta los bronquiolos —los conductos de menor calibre dentro de los pulmones, encargados de distribuir el aire hacia las bolsas donde se produce el intercambio de oxígeno con la sangre— y puede desencadenar inflamación, daño irreversible y cicatrización del tejido pulmonar.
Normalmente, cuando un tejido resulta agredido, el organismo activa un proceso de reparación. En la bronquiolitis obliterante, ese mecanismo se vuelve excesivo: en lugar de sanar la lesión, genera una acumulación de tejido cicatricial que obstruye los bronquiolos y bloquea el paso del aire hacia los alvéolos.
La American Lung Association advierte que “la cicatrización y el estrechamiento de los bronquiolos pueden continuar empeorando con el tiempo” y que, sin tratamiento, la condición puede derivar en insuficiencia respiratoria.
Los síntomas suelen aparecer de forma gradual y se confunden con facilidad con otras afecciones: tos seca —especialmente durante o después de la actividad física—, silbido al respirar, falta de aire y fatiga persistente. Esa similitud con cuadros más comunes es uno de los factores que demora el diagnóstico.
La investigación científica reciente permite comprender con mayor precisión cómo opera ese proceso a nivel celular. Un estudio publicado en Frontiers in Pharmacology demostró en modelos animales que la exposición al diacetilo provoca inflamación marcada, depósito de colágeno y obstrucción progresiva de los bronquiolos.
El trabajo detectó además una alteración profunda en el sistema ubiquitina-proteosoma —una suerte de maquinaria de limpieza interna de las células, responsable de eliminar proteínas dañadas—.
Cuando ese sistema se ve desbordado por el daño químico, la acumulación de desechos celulares agrava la lesión. Según se detalla en el estudio, una única exposición al compuesto fue suficiente para inducir “los cambios patológicos característicos de la bronquiolitis obliterante”, incluyendo daño epitelial e inflamación progresiva.
Un trabajo anterior, publicado en Archives of Toxicology en 2021, llegó a conclusiones complementarias: tras exponer ratas a vapor de diacetilo durante cinco días consecutivos, los animales mostraban hipoxemia persistente y evidencia histológica de la enfermedad incluso 14 días después de cesar la exposición.
Mediante proteómica global —el análisis masivo de proteínas en células—, los investigadores identificaron 519 proteínas significativamente modificadas en cultivos de células humanas de las vías aéreas. El trabajo concluye que ese daño proteico ocurre “antes del desarrollo de la patología visible”, lo que sugiere que la enfermedad comienza a gestarse mucho antes de que aparezca cualquier síntoma.
El diacetilo es el compuesto más documentado, pero no el único. La American Lung Association identifica una lista extensa de sustancias capaces de desencadenar la misma respuesta fibrótica: acetaldehído (presente en el humo de cannabis y en los cigarrillos electrónicos), formaldehído (usado en adhesivos y materiales de construcción), humos de óxido de metal —subproducto de la soldadura—, dióxido de azufre, amoniaco, cloro, óxidos de nitrógeno, ácido clorhídrico y gas mostaza.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), a través de su Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH, por sus siglas en inglés), señalan que el diacetilo y su sustituto comercial, la 2,3-pentanediona, se utilizan ampliamente en la industria alimentaria: palomitas de maíz para microondas, mezclas de repostería y café saborizado.
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Innovación y salud: La FIUNER fue sede del exitoso «Hackaton Gemma 4 × UNER»
En una jornada orientada al desarrollo tecnológico y la solución de desafíos reales, la Facultad de Ingeniería de la UNER…
En una jornada orientada al desarrollo tecnológico y la solución de desafíos reales, la Facultad de Ingeniería de la UNER llevó a cabo este jueves 30 de julio el «Hackaton Gemma 4 × UNER: IA para la Salud».
La actividad —organizada a través del Centro de Innovación, Emprendimiento y Vinculación (CiEV) junto a la Secretaría de Vinculación Tecnológica— contó con el sello distintivo de haber sido aprobada oficialmente por el programa internacional Build with Gemma de Google DeepMind, posicionando a la institución como una de las pocas sedes globales en recibir dicha distinción.
El encuentro presencial Reunió a equipos multidisciplinarios de estudiantes, graduados y profesionales de la región. Durante diez horas continuas de trabajo intensivo, los participantes compitieron por un pool de premios de $1.000 USD mediante el diseño y desarrollo de prototipos funcionales aplicados al ámbito sanitario, utilizando el modelo de lenguaje abierto de última generación Gemma 4.
La apertura institucional estuvo a cargo de la gestión de la Facultad y del equipo organizador. El decano de la FIUNER, Andrés Naudi, destacó la importancia de estas iniciativas dentro del proceso formativo universitario:
«Este tipo de actividades forman parte de los procesos de adecuación de nuestros planes de estudio y currícula. Más allá del contenido disciplinar específico, estas experiencias permiten desarrollar competencias que fortalecen enormemente el perfil profesional y que forman parte del recorrido laboral actual al que se enfrentarán rápidamente al egresar», sostuvo Naudi.
Por su parte, Leandro Mayrata, integrante del equipo organizador, resaltó el valor metodológico del evento, anticipando una jornada de exploración, aprendizaje dinámico y colaboración en equipo.
Los prototipos desarrollados durante la jornada debieron encuadrarse en cuatro tracks temáticos prioritarios:
Como preparación previa a la competencia, la Facultad había ofrecido durante el mes de julio talleres virtuales de capacitación técnica a cargo de Matías Molinas, Director de Tecnología (CTO) y especialista en IA Generativa y Machine Learning.
Durante la jornada central, Molinas ofreció una mirada reflexiva sobre la aceleración tecnológica y el mercado laboral global, equiparando la dinámica del hackathon con las pruebas de concepto que exige la industria actual.
«El ejercicio que hacen hoy es una mini práctica de lo que ocurre en el mundo laboral. Herramientas como Gemma 4 demuestran cómo la IA acelera y destraba problemas complejos en horas. Lo que aprende el estudiante en la Facultad brinda la base fundamental, pero ante los cambios del sector, lo que hace falta es criterio técnico, capacidad de evaluación y conocimiento para proponer alternativas con sentido», explicó el especialista.
Al cierre del tiempo de desarrollo, los equipos presentaron sus entregables a través de la plataforma Kaggle, incluyendo el código funcional del modelo y una presentación en video orientada a comunicar eficazmente la propuesta de valor.
La evaluación estuvo a cargo de un jurado multidisciplinario integrado por Víctor Valotto (profesor de la casa y experto en Ingeniería de Software), Matías Molinas (CTO y especialista en IA) y Santiago Romero Ayala (bioingeniero graduado de la FIUNER y Director General en Recursos Materiales Hospitalarios y CAPS del Ministerio de Salud de Entre Ríos). El tribunal ponderó tanto la solidez técnica del software como la factibilidad de aplicación y el impacto real de las propuestas en el sistema de salud pública y privada.
Este proyecto integra Whisper y Gemma 4 para automatizar la transcripción y estructuración de notas médicas en UCI de adultos. El objetivo es reducir la carga administrativa del médico y mejorar la calidad de los registros clínicos.
Historia Clara es una aplicación móvil que utiliza Inteligencia Artificial para ayudar a las personas a organizar y conservar su información médica de manera simple, segura y accesible. Su propósito es evitar que recetas, tratamientos e información clínica importante se pierdan, permitiendo que cada paciente construya su propio historial médico digital y pueda compartirlo cuando lo considere necesario.
La aplicación está pensada especialmente para personas con acceso limitado a sistemas de salud digitales, adultos mayores y pacientes que necesitan mantener un registro ordenado de sus tratamientos médicos.
Fuente: https://www.ingenieria.uner.edu.ar/listado-noticias/