Dolores de cabeza al despertar: el origen, cómo tratarlos y qué hábitos adoptar para prevenirlos

Dolores de cabeza al despertar: el origen, cómo tratarlos y qué hábitos adoptar para prevenirlos

Dolores de cabeza al despertar: el origen, cómo tratarlos y qué hábitos adoptar para prevenirlos

Sentir molestias fuertes en la mañana podría deberse por la falta de sueño o condiciones médicas subyacentes

Por Bautista Salaverri

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Los dolores de cabeza son una de las molestias más comunes en la población adulta y pediátrica. Estas sensaciones de presión puede aparecer en distintas zonas de la cabeza y variar en intensidad, duración y frecuencia. Sus causas son diversas e incluyen desde factores externos, como el estrés o la deshidratación, hasta condiciones médicas subyacentes. Aunque la mayoría de los episodios no suelen estar relacionados con problemas graves de salud, su aparición recurrente puede afectar la calidad de vida y el desempeño diario.

Un escenario que suele generar inquietud es despertar con dolor de cabeza. Esta experiencia resulta especialmente alarmante para muchas personas, ya que se espera que el descanso nocturno alivie cualquier molestia y permita iniciar el día con energía. El hecho de comenzar la jornada con molestia puede levantar sospechas sobre trastornos más serios, lo que lleva a muchos a consultar con profesionales de la salud en busca de respuestas y soluciones.

La falta de sueño y dolor de cabeza están vinculados, sobre todo en casos de migraña y cefalea tensional, según especialistas de Sleep Doctor. Los expertos describen posibles mecanismos como alteraciones del ritmo sueño-vigilia, del sueño REM y del umbral del dolor, y coinciden en que dormir lo suficiente forma parte del abordaje.

Amanecer con cansancio puede favorecer molestias porque altera los ritmos circadianos, afecta funciones de regulación del organismo y se asocia con una menor tolerancia al dolor, de acuerdo con un estudio. Para tratarlos y prevenirlos, los científicos recomiendan descanso suficiente, hidratación, reposo en un lugar oscuro y silencioso, medidas de higiene del sueño y consulta médica si el dolor se vuelve frecuente, intenso o aparece con signos de alarma.

Verywell Health señala que la relación exacta no se comprende por completo, aunque las alteraciones del ciclo sueño-vigilia pueden desencadenar dolor de cabeza. Asimismo, la investigación añade que los ritmos circadianos ayudan a mantener la homeostasis y que su alteración se ha relacionado con trastornos del dolor.

Especialistas citados por Healthline lo vinculan la falta de sueño REM, o fase de movimiento ocular rápido, con dolores de cabeza más intensos y con un menor umbral del dolor. Según Sleep Doctor, la privación del sueño y la migraña comparten mecanismos cerebrales, con el hipotálamo y la melatonina entre los elementos implicados.

Un estudio reciente publicado en Practical Neurology describe que cerca de la mitad de las migrañas inician entre las 4:00 y las 9:00 de la mañana, interrumpiendo el sueño y despertando a quienes las padecen. Se identificó que los trastornos del sueño, como la apnea obstructiva del sueño, tienen una asociación directa con la aparición de dolores de cabeza al despertar.

Otra investigación, publicada en HPR en 2025, realizó una revisión sobre los dolores de cabeza matutinos y destaca que las afecciones del descanso son factores determinantes en su aparición. La investigación revela que personas con mala calidad de sueño presentan un riesgo mayor de despertar con dolor de cabeza, situación que también suele agravarse por estrés y mala postura durante el descanso. Además, el estudio sugiere que abordar los problemas de sueño y mejorar la higiene del sueño puede reducir tanto la frecuencia como la severidad de estos dolores de cabeza.

En tanto, una revisión científica de 2026 realizada en mujeres identificó que quienes reportan dolores de cabeza al despertar también presentan mayor fatiga y puntuaciones más altas de dolor tanto en la mañana como en la noche. La presencia de cefaleas matutinas se asoció con una experiencia de dolor más intensa y desagradable a lo largo del día.

Verywell Health también enumera factores que alteran el ritmo circadiano, como el trabajo por turnos, el desfase horario, el consumo de alcohol, el exceso de cafeína y el uso nocturno de pantallas.

Amanecer con molestias suele estar vinculado a distintas alteraciones en la calidad o cantidad de sueño. Los especialistas han identificado varios tipos de dolores de cabeza que pueden presentarse como consecuencia directa de dormir mal, ya sea por dormir poco, por interrupciones en el descanso o por una rutina de sueño irregular.

Estos dolores se describen como una presión sorda o sensación de opresión en ambos lados de la cabeza. Puede comenzar en la frente y extenderse hacia la parte posterior de la cabeza. Las investigaciones han demostrado que la falta de sueño puede actuar como desencadenante, y se considera que el hipotálamo, responsable de regular las hormonas y el sueño, juega un papel central en este proceso. Además, un ciclo de siestas tras episodios de insomnio puede perpetuar la aparición de este dolor al día siguiente.

Además de ser un dolor intenso de cabeza, es una condición neurológica compleja. Se caracterizan por dolor en un solo lado, náuseas, vómitos, alteraciones visuales y sensibilidad al sonido. Tanto la privación como el exceso de sueño han sido identificados como desencadenantes frecuentes. Las personas que sufren esta condición presentan un riesgo significativamente mayor de padecer trastornos del sueño en comparación con la población general.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

Cómo reemplazar el azúcar y cuáles son los endulzantes que se ajustan mejor a cada caso, según la ciencia

Cómo reemplazar el azúcar y cuáles son los endulzantes que se ajustan mejor a cada caso, según la ciencia

Cómo reemplazar el azúcar y cuáles son los endulzantes que se ajustan mejor a cada caso, según la ciencia

No todos los sustitutos soportan el calor ni el procesamiento, y esa diferencia define qué elegir según el tipo de preparación y el perfil de la persona. Qué tener en cuenta

Por Bautista Salaverri

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El azúcar es un ingrediente omnipresente en la alimentación moderna, presente tanto en productos procesados como en alimentos frescos. Su sabor dulce ha moldeado la preferencia de millones de personas y, a lo largo del tiempo, ha llegado a ocupar un lugar central en la industria alimentaria y en la cultura culinaria mundial. Esta predilección, sin embargo, ha propiciado un debate creciente acerca de los efectos en la salud y la necesidad de buscar alternativas que permitan mantener el placer del dulzor sin los riesgos asociados a un consumo excesivo.

El organismo humano requiere glucosa como fuente esencial de energía, especialmente para el cerebro y las células musculares. No obstante, la ingesta elevada de endulzantes añadidos se ha vinculado con problemas como obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y caries dental, entre otras afecciones, según advierten entidades como la Organización Mundial de la Salud y la Johns Hopkins Medicine. Esta preocupación por los efectos negativos ha impulsado la aparición y el desarrollo de sustitutos del azúcar, que incluyen tanto edulcorantes artificiales como opciones de origen natural, los cuales buscan ofrecer dulzor con menos calorías y un impacto metabólico reducido.

De este modo, se han desarrollado sustitutos que incluyen tanto versiones artificiales como naturales. Las alternativas abarcan un espectro amplio de compuestos: desde edulcorantes sintéticos hasta extractos vegetales. Cada una de estas alternativas ofrece características únicas y, si bien comparten el objetivo de reducir los riesgos asociados al azúcar tradicional, su aceptación y sus efectos en el organismo siguen siendo objeto de estudio y debate dentro de la comunidad científica y los organismos reguladores.

Los sustitutos del azúcar no tienen un ganador único, y la evidencia revisada apunta a otra idea: no hace falta eliminarla por completo de la dieta, pero sí conviene recortar el exceso de endulzantes añadidos. La mejor elección cambia según el objetivo, ya sea controlar la glucosa, reducir calorías, evitar molestias digestivas o cocinar sin perder sabor y textura.

Tanto Johns Hopkins Medicine como un estudio de 2025, publicado en MDPI, coinciden en que el problema principal es el exceso de azúcar añadido, que se asocia con aumento de peso, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y caries. La entidad de salud precisa que no es intrínsecamente malo y que eliminar frutas, lácteos o cereales por su contenido natural de dulzor no es una opción saludable.

National Geographic recoge además una advertencia de la profesora de nutrición Marion Nestle de la Universidad de Nueva York sobre el papel básico de la glucosa en el organismo: “Es la fuente de energía preferida del cerebro”. La misma publicación y la investigación del MDPI de 2025 subrayan que los sustitutos tampoco son compuestos neutros y que sus efectos pueden variar según el producto y la persona.

Si la meta es reducir el impacto glucémico, la stevia es la opción más favorable. Mayo Clinic afirma de forma general que los sustitutos del azúcar no elevan la glucosa en sangre, mientras los expertos de la revisión señalan que los edulcorantes no nutritivos no la aumentan o provocan poca respuesta de insulina, aunque matiza que hay controversias en algunos compuestos.

Según un metaanálisis de 2024 publicado en PubMed, el endulzante reduce las respuestas de glucosa e insulina, en especial en personas con obesidad. Johns Hopkins Medicine añade que esta opción es útil para quienes buscan evitar picos de glucosa. Por su parte, la sucralosa ofrece un panorama menos claro. National Geographic indica que no observaron cambios en glucosa ni hormonas, pero revelaron que tiene un peor control glucémico. Yanina Pepino, profesora de nutrición en la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, advirtió a la revista que las personas con obesidad “pueden ser más sensibles a algunos de estos efectos”.

Con el aspartamo, expertos señalan que provoca picos de glucosa menores que el azúcar después de las comidas, aunque las diferencias frente a otros edulcorantes o incluso frente al agua son pequeñas. El estudio de MDPI de 2025 añade que está dentro de los compuestos de 180 a 250 veces más dulces que la sacarosa, pero su comportamiento metabólico no lo convierte en la mejor respuesta universal.

Sustituir azúcar por edulcorantes puede ayudar a corto plazo a reducir calorías, pero la ciencia no presenta esa estrategia como una solución garantizada para bajar de peso. Mayo Clinic sostiene que estos productos pueden ayudar en el control del peso a corto plazo, aunque añade que no está claro su efecto duradero y recomienda pequeñas cantidades y uso esporádico.

La mejor evidencia comparativa para la sucralosa en este grupo nace de un estudio, que recoge un ensayo de 12 semanas en el que quienes la consumieron ingirieron menos calorías, dijeron comer con menos frecuencia y registraron una ligera baja de peso frente a quienes recibieron aspartamo u otros edulcorantes. Aun así, los autores mencionan señales de que podría influir en circuitos cerebrales ligados al apetito.

La stevia también dejó resultados favorables. National Geographic reveló que snacks con aspartamo o estevia redujeron la ingesta calórica diaria, y otro observó que quienes consumieron estevia mantuvieron su peso mientras el grupo de control aumentó.

Cuando el criterio es culinario, las diferencias entre compuestos se vuelven más claras. El estudio de MDPI destaca que no todos los edulcorantes resisten el procesamiento del mismo modo y que algunos no son aptos para hornear o congelar.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

Identifican cómo algunas bacterias podrían anticipar el desarrollo de cáncer de colon

Identifican cómo algunas bacterias podrían anticipar el desarrollo de cáncer de colon

Científicos del EMBL de Heidelberg analizaron 27 estudios independientes y hallaron una huella microbiana en las heces detectable desde las primeras etapas del tumor, en distintos continentes y con independencia del método de análisis

Por Constanza Almirón

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Durante las últimas décadas, el cáncer colorrectal se mantuvo entre las principales causas de mortalidad y morbilidad a nivel mundial; representó un desafío para los sistemas de salud y la investigación biomédica. A pesar de los avances en detección y tratamiento, persistió la necesidad de encontrar métodos más sensibles y específicos para el diagnóstico temprano y la prevención, clave para mejorar los resultados en los pacientes.

En este contexto, la microbiota intestinal –el complejo ecosistema de bacterias y otros microorganismos que habitan en el tracto digestivo– se convirtió en un objeto de investigación científica.

Numerosos estudios habían reportado diferencias microbianas entre personas sanas y pacientes con cáncer colorrectal, pero la falta de uniformidad metodológica y el tamaño relativamente pequeño de las muestras habían impedido que se llegara a una conclusión definitiva sobre el valor diagnóstico de esas diferencias.

Un grupo internacional de científicos publicó en la revista científica Cell Host & Microbe el análisis más exhaustivo hasta la fecha sobre la relación entre el microbioma humano y el cáncer colorrectal. El estudio, firmado por el consorcio Mi-EOCRC y con participación de los grupos de Georg Zeller y Michael Zimmermann del European Molecular Biology Laboratory (EMBL) de Heidelberg, estableció una firma microbiana vinculada a este tipo de cáncer tras comparar datos de más de 6.700 perfiles de microbioma intestinal y 900 muestras de tejido de pacientes de distintos continentes.

El equipo recopiló y reanalizó información de 27 estudios independientes utilizando técnicas avanzadas de secuenciación y herramientas de aprendizaje automático, lo que permitió pasar por alto diferencias de metodología y maximizar la comparabilidad internacional.

“El estudio combinó comparaciones entre muestras fecales y de tejido, datos dietarios, análisis taxonómicos a nivel de cepas bacterianas y el estudio funcional de factores de virulencia”, explicó Georg Zeller, líder del grupo en EMBL y profesor en la Universidad de Leiden, en un comunicado de la institución.

Esta aproximación permitió identificar una firma microbiana asociada al cáncer colorrectal que “no está limitada a una cohorte, geografía, método de secuenciación ni edad de diagnóstico”, sino que aparece como una característica consistente de la enfermedad, explicó Zeller.

Los resultados muestran que los microbios enriquecidos en los tejidos tumorales son notablemente similares a los detectados en las muestras fecales, y que estas diferencias ya pueden observarse en estadios tempranos del tumor, aunque su detección es más difícil cuando la lesión es pequeña o está ubicada lejos del recto.

En el desarrollo del trabajo, fue fundamental analizar tanto la firma microbiana en tejidos como en materia fecal y correlacionarla con variables dietarias y clínicas. Michael Zimmermann, también líder de grupo en EMBL, subrayó: “Estos resultados sugieren que los cambios microbianos asociados al cáncer colorrectal pueden aparecer en las primeras etapas del desarrollo tumoral, y plantean interrogantes acerca de cómo el tumor interactúa y modula la microbiota, así como el impacto de los microbios en el microambiente del cáncer a través de mecanismos de señalización y metabolismo”.

Según se detalla en el estudio, si bien la huella bacteriana para el cáncer es robusta, los cambios microbianos que pueden detectarse en adenomas precancerosos (lesiones benignas) son más sutiles y poco coincidentes entre estudios. El propio equipo reconoce que este límite reduce, por el momento, la utilidad diagnóstica de este enfoque para detectar estadios previos a la aparición del cáncer.

El estudio también examinó el vínculo entre dieta y patrón microbiano, encontrando que una menor ingesta de fibra se asocia a un perfil más “canceroso” de la microbiota. De manera inversa, el aumento del consumo de fibra en estudios de intervención dietaria se vinculó a una atenuación del patrón microbiano típico del cáncer.

El artículo señala que estos hallazgos abren la posibilidad de desarrollar análisis no invasivos basados en la microbiota para el diagnóstico y la prevención del cáncer colorrectal, aunque los algoritmos actuales no superan la eficacia de los test inmunoquímicos fecales y requerirán estudios prospectivos más extensos y la combinación con otras variables clínicas o genéticas.

La investigación sienta una plataforma de datos abiertos y de evidencia colaborativa internacional que servirá como referencia para futuras líneas de investigación y para el entrenamiento de modelos predictivos de riesgo, detección precoz o prevención personalizada. La identificación de una firma microbiana robusta y universal aporta evidencia para comprender más profundamente los vínculos entre la microbiota y el cáncer colorrectal.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

La NASA emplea un marcador mineralógico para entender el antiguo clima marciano

La NASA emplea un marcador mineralógico para entender el antiguo clima marciano

La NASA emplea un marcador mineralógico para entender el antiguo clima marciano

Equipo de redacción de Ciencia

Aunque las imágenes de la NASA han mostrado evidencia de antiguos ríos y lagos en Marte que acabaron transformándose en dunas áridas, persiste la incertidumbre sobre el momento en que se produjeron los cambios ambientales que podrían haber contribuido a estas transformaciones.

Ahora, los datos recopilados por el rover Curiosity de la NASA han revelado que los cristales sueltos de óxido de hierro en la hematita pueden ser utilizados como un marcador mineralógico de los cambios sufridos por el clima de Marte en su antigüedad. Debido a que la forma y la estructura de estos cristalitos (cristales pequeños o incluso microscópicos) reflejan las condiciones en las cuales se formaron —tales como la temperatura y la presencia de agua—, pueden servir como un indicador del momento en que ocurrieron estos cambios.

Un grupo de científicos estudió 20 muestras recolectadas por Curiosity en diversas elevaciones a lo largo del cráter Gale para elaborar un trabajo de investigación que fue publicado el 28 de mayo por la revista Science.

Las paredes del cráter Gale revelan la historia ambiental de Marte, capa por capa, y las elevaciones más profundas conservan los registros de sus años más remotos. El equipo analizó los datos obtenidos por el instrumento de Química y Minerología (CheMin, por su abreviatura en inglés) del rover y descubrió que la hematita presentaba diferentes tamaños de cristalitos a diferentes elevaciones. También descubrieron que la goethita —un mineral que habitualmente se forma junto con la hematita— estaba ausente en las muestras provenientes de las elevaciones de menor altitud, pero seguía presente en las muestras de las elevaciones mayores. Esto sugiere que las aguas subterráneas cálidas podrían haber persistido hasta por 4,7 millones de años en las capas más profundas del cráter Gale y que, durante gran parte de ese tiempo, estos acuíferos longevos podrían haber sido potencialmente habitables.

“Lo que hallamos fue que las condiciones cálidas y húmedas estuvieron presentes durante períodos prolongados en las rocas enterradas, a pesar de que el clima de Marte se iba volviendo cada vez más frío”, dijo Tanya Peretyazhko, coautora principal del estudio y científica planetaria de la División de Ciencias de Investigación y Exploración de Astromateriales en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston. “Esto significa que, en las profundidades de estas rocas, esas condiciones más cálidas podrían haber propiciado condiciones habitables durante períodos de tiempo mucho más extensos, siempre y cuando otros factores esenciales estuvieran presentes”.

Los óxidos de hierro se consideran indicadores de la actividad del agua, ya que se forman en presencia de esta. Este estudio muestra que la hematita también puede servir como un marcador de cambios climáticos, en función del tamaño y la estructura de sus cristalitos, los cuales varían dependiendo de las diferentes temperaturas. Los científicos hallaron que los cristalitos de hematitas provenientes de las elevaciones de mayor altitud en el cráter Gale tenían un tamaño menor de 10 nanómetros, mientras que los cristalitos de las zonas de menor altitud eran por lo general más grandes, alcanzando un tamaño de hasta 65 nanómetros. Estos hallazgos concuerdan con las observaciones que indicaban que las muestras de las zonas más altas contenían tanto hematita como goethita, mientras que las muestras de las zonas más bajas carecían de goethita.

Científica planetaria

Los investigadores concluyeron que, en condiciones más cálidas, cuando el pH del agua es neutro o ligeramente alcalino, la goethita puede transformarse en hematita. Estas condiciones más cálidas también favorecieron un aumento en el tamaño de los cristalitos de hematita en las capas más profundas del cráter Gale, mediante un proceso conocido como maduración de Ostwald, en el cual los cristalitos más pequeños se disuelven y contribuyen al crecimiento de los más grandes.

“Esto puede indicar que las capas superiores eran más frías y no tenían suficiente agua, o bien que la presencia de agua fue relativamente efímera, por lo que los cristalitos no tuvieron el tiempo suficiente ni las condiciones necesarias para aumentar de tamaño”, dijo Peretyazhko. “Sin embargo, las capas inferiores contaron con agua cálida persistente que permitió que esos cristalitos crecieran”.

Un aspecto destacado y singular de este estudio es que los datos provienen de muestras marcianas, en lugar de modelos teóricos. El brazo robótico de Curiosity depositó roca pulverizada en el embudo de entrada de CheMin, donde fue analizada. “Con los patrones de difracción de rayos X de CheMin, podemos examinar el tamaño y las dimensiones de los cristales de hematita; esta es una información que no puede obtenerse a partir del análisis satelital de la superficie marciana”, dijo Tom Bristow, investigador principal del instrumento CheMin en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, California.

Ashwin Vasavada, científico del proyecto Curiosity en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés) de la NASA, con sede en el sur de California, dijo que CheMin es capaz de hacer mediciones con una extraordinaria fidelidad científica.

“Esto no solo indica que hay hematita”, explicó Vasavada. “Los datos pueden ser utilizados para determinar el tamaño y la forma de los cristalitos de hematita, así como la presencia de otros minerales relacionados; y todos estos factores fueron necesarios para producir este resultado”.

Curiosity fue construido por JPL, el cual es administrado por Caltech en Pasadena, California. JPL lidera la misión en nombre de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA en Washington, como parte de la cartera del Programa de Exploración de Marte de la NASA. CheMin, dirigido por el centro Ames de la NASA, es uno de los 10 instrumentos científicos a bordo de Curiosity y cuenta con un equipo de científicos distribuidos por todo el país, que incluye investigadores del centro Ames de la NASA, la Universidad de Arizona, el Instituto Tecnológico de California (Caltech), el Instituto de Ciencias Planetarias, la Institución Carnegie para la Ciencia, el Instituto Lunar y Planetario, JPL, el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, y el centro Johnson de la NASA. El equipo combina experiencia en mineralogía, petrología, ciencia de materiales, astrobiología y ciencias del suelo, junto con experiencia en el estudio de rocas terrestres, lunares y marcianas.

Para obtener más información sobre el rover Curiosity de la NASA, visita el sitio web (en inglés):

Fuente: https://ciencia.nasa.gov/

Un análisis de sangre podría agilizar la detección de casos graves de cáncer de próstata

Un análisis de sangre podría agilizar la detección de casos graves de cáncer de próstata

Un análisis de sangre podría agilizar la detección de casos graves de cáncer de próstata

En un ensayo con 12.670 hombres de entre 50 y 74 años, el test identificó el 90% de los tumores clínicamente significativos o agresivos sin incrementar la cantidad de seguimientos innecesarios

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Una prueba de sangre desarrollada por el Instituto Karolinska podría detectar más cánceres de próstata de alto riesgo desde etapas tempranas. En un estudio con 12.670 hombres de entre 50 y 74 años, el análisis “Stockholm3″ identificó el 90% de los casos agresivos, frente al 74% de la prueba tradicional, sin aumentar los seguimientos.

El resultado adquiere peso por lo que ocurrió después de la evaluación inicial. Durante dos años de seguimiento a través de los registros nacionales de cáncer, 443 hombres recibieron un diagnóstico de cáncer de próstata clínicamente significativo o agresivo, lo que permitió medir cuántos casos habían pasado inadvertidos en la primera detección.

Según el Instituto Karolinska, el trabajo se publicó en Annals of Internal Medicine y se apoyó en el estudio poblacional STHLM3-MRI. Todos los participantes se sometieron tanto al análisis Stockholm3 como a la prueba de PSA.

La diferencia central entre ambos métodos estuvo en la capacidad para localizar los tumores más peligrosos. El estudio mostró que Stockholm3 detectó nueve de cada 10 cánceres agresivos, mientras que el PSA encontró poco menos de tres de cada cuatro.

La investigación también comparó el costo clínico de esa mayor sensibilidad. La proporción de hombres clasificados erróneamente como de alto riesgo fue similar con ambas pruebas, de modo que el mejor rendimiento de Stockholm3 no se tradujo en un aumento de derivaciones o procedimientos innecesarios.

La investigadora Thorgerdur Palsdottir, del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística del Instituto Karolinska, resumió el problema que busca resolver la detección precoz: “El principal reto en la detección precoz del cáncer de próstata no es solo encontrar más casos, sino identificar los cánceres que son realmente peligrosos”.

Palsdottir añadió que “nuestros resultados demuestran que Stockholm3 identifica significativamente más casos de cáncer agresivo que el PSA, sin aumentar el número de seguimientos innecesarios”.

El cáncer de próstata comienza como una proliferación de células en la próstata, una pequeña glándula situada debajo de la vejiga que produce parte del líquido del semen. De acuerdo con la información clínica citada de Mayo Clinic, es uno de los tipos de cáncer más frecuentes en hombres y a menudo se detecta de forma temprana.

Ese diagnóstico precoz amplía las opciones terapéuticas. Los tratamientos pueden incluir cirugía, radioterapia o vigilancia estrecha para observar si el tumor progresa.

El problema es que en sus primeras etapas puede no causar síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir sangre en la orina, sangre en el semen, necesidad de orinar con mayor frecuencia, dificultad para iniciar la micción y levantarse varias veces por la noche para orinar.

Si la enfermedad se disemina fuera de la próstata, pasa a considerarse cáncer metastásico, avanzado o en etapa cuatro. En esa fase pueden aparecer fuga accidental de orina, dolor de espalda, dolor óseo, disfunción eréctil, cansancio intenso, pérdida involuntaria de peso y debilidad en brazos o piernas.

Para los autores del estudio, la utilidad potencial de un análisis más preciso está en reducir los casos graves que hoy se escapan de la detección inicial. “Estos resultados apuntan a un posible cambio en la forma en que se pueden realizar las pruebas de detección del cáncer de próstata. Un análisis de sangre más preciso podría permitir la detección temprana de la enfermedad agresiva, al tiempo que reduciría el número de exámenes y procedimientos de seguimiento innecesarios”, dijo Palsdottir.

Los investigadores advirtieron que todavía hace falta un seguimiento más prolongado para establecer con precisión el efecto de este método sobre la mortalidad y sobre los resultados clínicos a largo plazo.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

Cómo es la ciclogénesis que llegará al AMBA con temperaturas polares, ráfagas de viento y fuertes tormentas

Cómo es la ciclogénesis que llegará al AMBA con temperaturas polares, ráfagas de viento y fuertes tormentas

Cómo es la ciclogénesis que llegará al AMBA con temperaturas polares, ráfagas de viento y fuertes tormentas

Datos del Servicio Meteorológico Nacional y de la Organización Mundial del Clima advierten sobre el proceso de baja presión que afectará al Área Metropolitana de Buenos Aires y el centro del país

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El invierno se instaló en la Argentina con una contundencia que se refleja en el termómetro y en los mapas de alertas meteorológicas.

Tras el ingreso de una masa de aire polar que provocó heladas de moderada a fuerte intensidad y temperaturas bajo cero en vastas regiones del país, el pronóstico anticipa un evento de alto impacto para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la provincia de Buenos Aires: una ciclogénesis que combinará lluvias, ráfagas de viento y un marcado descenso térmico, sumando nuevos desafíos para la vida cotidiana y el sistema productivo.

En los últimos días, el invierno dio señales tempranas en el centro y norte de Argentina, con temperaturas bajo cero y heladas que afectaron a amplias zonas de la región pampeana, Cuyo y el NOA.

Para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el próximo episodio relevante será la llegada de una ciclogénesis, un fenómeno que los meteorólogos consideran como el motor de los cambios más bruscos del tiempo en la zona.

La ciclogénesis es definida por la American Meteorological Society como “cualquier desarrollo o fortalecimiento de la circulación ciclónica en la atmósfera”, es decir, la formación o intensificación de un sistema de baja presión.

En la región sudamericana estos procesos tienen alta frecuencia y suelen dejar una combinación de lluvias persistentes y vientos intensos, afectando la costa este y, en particular, el centro-este del país.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) coinciden en que la semana comenzó con un escenario plenamente invernal y que la situación se mantendrá, con un agravamiento hacia el fin de semana.

Las mínimas en el AMBA y la provincia de Buenos Aires descendieron a valores cercanos a 2 °C, con sensaciones térmicas bajo cero en localidades del conurbano como Ezeiza. Uspallata y Malargüe registraron marcas próximas a los -10 °C, mientras que Córdoba, Santa Fe y el Litoral también vivieron jornadas de frío intenso y heladas generalizadas.

La estabilidad térmica será solo una pausa breve. Según el SMN, “el miércoles será el día en el que habrá que salir más abrigado, dado que la mínima se posicionará en 5 °C y la máxima ascenderá apenas a los 11, marcando el punto más bajo de la semana en la ciudad”.

A partir del jueves, el pronóstico indica una leve recuperación de las temperaturas, con mínimas de 6 °C y máximas de 14 a 15 °C en el AMBA, pero con cielo mayormente nublado y ráfagas de viento del sudoeste que podrían alcanzar los 50 km/h.

El proceso de ciclogénesis se desarrollará durante el fin de semana.

Los principales modelos internacionales y los partes del SMN anticipan que el domingo 28 de junio será la jornada crítica: la formación y profundización de un centro de bajas presiones en superficie se desplazará desde el Litoral hacia el estuario del Río de la Plata y el sur de Uruguay, afectando de lleno a la provincia de Buenos Aires y al AMBA.

El organismo advierte que “el área de mayor afectación directa comprenderá a Buenos Aires, el Área Metropolitana y el sur de Entre Ríos, regiones donde se pronostican períodos de inestabilidad severa con acumulados de agua considerables y ráfagas de viento costeras que podrían alcanzar picos inusuales de hasta 90 kilómetros por hora”.

El domingo comenzará en Buenos Aires con cielo cubierto, vientos en aumento, y lluvias de leve a moderada intensidad desde el mediodía. Los acumulados podrían superar los 15 milímetros según algunos escenarios, y las ráfagas del sudeste incrementarán el nivel del Río de la Plata, con riesgo de sudestadas y complicaciones para la navegación y las actividades en la costa.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/