IV Jornada Argentina de Gliomas: ciencia, innovación y comunidad

IV Jornada Argentina de Gliomas: ciencia, innovación y comunidad

IV Jornada Argentina de Gliomas: ciencia, innovación y comunidad

FLENI invita a la comunidad académica y científica a participar de este espacio de actualización enfocado en los avances…

FLENI invita a la comunidad académica y científica a participar de este espacio de actualización enfocado en los avances y el abordaje integral de estas patologías.

Se invita a la comunidad académica y científica a participar de la IV Jornada Argentina de Gliomas, un espacio de actualización enfocado en los avances y el abordaje integral de estas patologías. El evento se desarrollará los días 29 y 30 de octubre, en modalidad híbrida, combinando actividades presenciales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con transmisión en vivo vía streaming.

La actividad es organizada de manera conjunta por FLENI, el Consorcio de Referencia en Investigación Oncopediátrica (CRIO), el Instituto de Investigaciones Biomédicas (INBIOMED) y la Alianza Argentina de Pacientes (ALAPA). Está dirigida a investigadores, profesionales y estudiantes de carreras afines a la salud, así como también a la comunidad de pacientes.

La participación es gratuita (no arancelada), aunque la asistencia presencial cuenta con cupos limitados.

A lo largo de ambas jornadas se abordarán desarrollos y avances de vanguardia agrupados en los siguientes núcleos principales:

Más información e inscripción: https://www.fleni.org.ar/cursos-simposios/jornada-argentina-de-gliomas/

Campus UNER Oro VerdeRuta Pcial. Nº 11 Km 10,5Oro Verde – Entre Ríos (3100)Tel: +54 (343) 49751004975101 / 077 / 078

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Fuente: https://www.ingenieria.uner.edu.ar/listado-noticias/

La UNER se sumó a la masiva marcha federal en defensa de la educación pública

La UNER se sumó a la masiva marcha federal en defensa de la educación pública

La UNER se sumó a la masiva marcha federal en defensa de la educación pública

A lo largo del país, miles de personas volvieron a copar las calles en una nueva jornada de movilización ante…

A lo largo del país, miles de personas volvieron a copar las calles en una nueva jornada de movilización ante el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. En Entre Ríos, la comunidad de la UNER se movilizó en todas sus sedes. El rector Juan Manuel Arbelo apuntó contra el ajuste del Gobierno Nacional y advirtió sobre el rol de los legisladores en el debate presupuestario. 

La comunidad universitaria de todo el país volvió a protagonizar una jornada histórica de movilización. A lo largo y ancho del país, la sociedad argentina salió a las calles para ratificar el compromiso incondicional con la educación pública, gratuita, científica y de calidad.

A 360 días del no cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Poder Ejecutivo Nacional, autoridades, docentes, no docentes, estudiantes e investigadores que integran la comunidad de UNER, se unieron para marchar en todas las localidades entrerrianas donde la universidad cuenta con sedes. 

El rector de UNER, Juan Manuel Arbelo, presente en la movilización que tuvo lugar en Concepción del Uruguay, destacó la masividad del reclamo y remarcó la importancia del sistema universitario para la región: “Esta ha sido una marcha contundente en todo el país. El Gobierno Nacional pretende poner la culpa en la universidad pública, cuando en realidad la universidad es la solución y no el problema. Esto no es una cuestión coyuntural o de caja, sino una postura ideológica contra la educación pública. En Entre Ríos sabemos que el desarrollo de la provincia va de la mano de la ciencia y la tecnología, por eso debemos seguir defendiéndola con el apoyo de toda la sociedad”.

Asimismo, Arbelo hizo referencia al estado de los reclamos y al rol de la justicia frente al conflicto: “La realidad es que hoy el reclamo está en una instancia judicial que tiene que terminar de ser resuelta. En cada instancia donde la universidad se ha manifestado y ha estado en estas movilizaciones masivas, ha tenido alguna respuesta favorable. Esto hay que continuarlo; es largo y tenemos muy claro que el gobierno tiene una postura que no tiene que ver con un problema de cajas o financiero, sino con una postura totalmente ideológica que va en contra de la historia cultural de nuestro país”.

En ese marco, el rector también apuntó contra las políticas de ajuste en el área de desarrollo y soberanía: “Es un gobierno al que no le interesa la educación pública ni la soberanía, cuando sabemos que a través de la educación, la ciencia y la tecnología es donde los países generan soberanía. Los países del primer mundo son los que más invierten en educación, y aquí parece que el déficit se soluciona recortando en educación, ciencia y tecnología”.

Finalmente, de cara al debate legislativo sobre las partidas presupuestarias, convocó al diálogo con los representantes de la provincia: “Los legisladores nacionales por la provincia son los responsables de discutir el presupuesto que le devuelve el Gobierno Nacional, el cual eleva un proyecto que no hace más que repetir presupuestos anteriores e incumplir la Ley de Financiamiento. Nuestra expectativa es que entiendan la problemática universitaria: la universidad no trabaja para sí misma, trabaja para el desarrollo y crecimiento de la región, apoyando la industria, la producción y la tecnología”.

Convocatoria a legisladores nacionales

Tras la gran movilización, este viernes a las 16hs en el Rectorado de UNER se llevará a cabo un encuentro convocado por Arbelo y la vicerrectora María Carla Mántaras con legisladores nacionales por Entre Ríos. El mismo se propone generar un espacio de diálogo institucional en torno a la situación presupuestaria de las universidades públicas y los recursos necesarios para el desarrollo de sus funciones de enseñanza, investigación y extensión. En la jornada también participarán decanos, decanas y demás autoridades de la universidad. 

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El error después de lavarse las manos que puede mantener bacterias en la piel, aunque las manos parezcan limpias a simple vista

El error después de lavarse las manos que puede mantener bacterias en la piel, aunque las manos parezcan limpias a simple vista

El error después de lavarse las manos que puede mantener bacterias en la piel, aunque las manos parezcan limpias a simple vista

Varios estudios científicos identificaron un gesto habitual durante el secado que puede anular buena parte del efecto logrado al lavarse con agua y jabón

Por Fernando Mongelós

Las manos pueden parecer limpias después del lavado y, aun así, conservar microorganismos capaces de pasar a otra superficie si quedan húmedas. Un estudio de la Universidad de Bradford, en el Reino Unido, publicado en 2011, detectó que frotar las manos bajo un secador de aire caliente puede reducir parte del efecto bacteriano conseguido con el lavado. Investigaciones más recientes, realizadas entre 2022 y 2025, ampliaron esa evidencia con nuevos métodos de medición y matizaron algunas de sus conclusiones.

Ese conjunto de trabajos no evaluó contagios ni enfermedades en situaciones cotidianas. Analizó, en cambio, la presencia y la transferencia de bacterias y virus en condiciones controladas de laboratorio. Sus resultados apuntan a que el secado completo forma parte de una higiene eficaz, dado que los microorganismos se trasladan con mayor facilidad desde la piel húmeda hacia otras superficies.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan mojar las manos con agua corriente, aplicar jabón y frotar durante al menos 20 segundos. El lavado debe cubrir las palmas, el dorso, los espacios entre los dedos, los pulgares y la zona debajo de las uñas.

Después corresponde enjuagar con agua corriente y secar las manos por completo. El jabón y la fricción desprenden microorganismos y suciedad de la piel, mientras que el enjuague los arrastra. Secarse evita que los gérmenes que hayan quedado se trasladen con facilidad a picaportes, teléfonos, alimentos u otras personas.

La temperatura del agua no determina por sí sola la eficacia del procedimiento: los CDC indican que puede usarse agua fría o tibia, siempre que el lavado incluya jabón, fricción suficiente, enjuague y secado. Cuando no hay agua y jabón disponibles, puede recurrirse a un desinfectante con al menos 60% de alcohol, que debe cubrir toda la superficie de ambas manos y frotarse hasta que se seque, un proceso que suele durar cerca de 20 segundos. Ese producto no reemplaza el lavado cuando las manos están visiblemente sucias o grasosas.

El estudio de Bradford comparó toallas de papel, dos secadores de aire caliente convencionales y un equipo de chorro de aire de alta velocidad. Los participantes realizaron cultivos antes y después del secado para medir las bacterias que permanecían en la piel y las que podían transferirse a una superficie. Cuando las personas mantenían las manos inmóviles bajo el aire caliente, los equipos eléctricos reducían la carga bacteriana, pero el resultado cambiaba si las frotaban: ese movimiento contrarrestaba la reducción de bacterias alcanzada durante el lavado. Los autores plantearon que la fricción puede llevar bacterias residentes desde capas más profundas de la piel hacia la superficie.

Investigaciones posteriores agregaron matices a ese panorama. Un trabajo de la Universidad de Southampton publicado en 2024 en Journal of Hospital Infection comparó secadores de chorro de aire y toallas de papel con Pseudomonas fluorescens y el bacteriófago MS2 como marcadores. El resultado mostró una aerosolización baja y una transferencia limitada y similar entre ambos métodos, un hallazgo más favorable a los secadores de aire que el de estudios anteriores.

Otro estudio difundido en octubre de 2025 en Frontiers in Public Health, a cargo de investigadores de la Universidad de Leeds, evaluó dos modelos de secador Dyson Airblade frente a las toallas de papel mediante un bacteriófago. Encontró que la contaminación de manos fue diez veces menor con toallas de papel que con cualquiera de los secadores eléctricos, y que la contaminación de las paredes del baño llegó a ser hasta 78 veces mayor con uno de los equipos. Un tercer trabajo, publicado en 2025 en Aerosol Science and Technology, midió la dispersión de Escherichia coli con dos secadores comerciales y concluyó que el riesgo de infección por inhalación es bajo, aunque ambos aparatos dispersan bacterias a distancias considerables dentro de un baño.

Un estudio de 2022 publicado en Infection Control & Hospital Epidemiology, con cuatro voluntarios, utilizó un bacteriófago para simular contaminación microbiana y encontró que las toallas de papel generaron menor contaminación de manos y de superficies hospitalarias que un secador de chorro de aire. En conjunto, los CDC señalan que no hay suficiente evidencia científica para determinar si una toalla limpia o un secador de aire es superior para reducir gérmenes en las manos, aunque coinciden con todos estos trabajos en un punto central: las manos deben secarse por completo, cualquiera sea el método elegido.

Lavarse las manos en momentos clave ayuda a reducir la propagación de microorganismos que causan enfermedades respiratorias y gastrointestinales. La medida resulta relevante antes de preparar alimentos o comer, después de usar el baño, tras cambiar pañales, luego de toser, estornudar o sonarse la nariz, y antes y después de atender a una persona enferma o una herida.

El lavado con agua y jabón tiene una ventaja frente a los desinfectantes a base de alcohol en determinadas situaciones. Los CDC advierten que resulta más eficaz contra algunos gérmenes, entre ellos el norovirus, Cryptosporidium y Clostridioides difficile. El norovirus es una causa frecuente de gastroenteritis, con vómitos y diarrea, y puede transmitirse por alimentos, agua, superficies contaminadas o contacto cercano.

El lavado también puede reducir el riesgo de infecciones respiratorias al limitar el traslado de microorganismos desde las manos hacia los ojos, la nariz y la boca, o hacia objetos compartidos. La medida no elimina todos los riesgos, pero corta una de las vías de transmisión más habituales. La higiene de manos se completa al evitar tocar superficies de uso común mientras aún están húmedas, un punto que las investigaciones de los últimos años, desde Bradford hasta Leeds y Southampton, siguen confirmando como el paso que determina si el lavado cumple su función.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

No siempre es falta de sueño: cinco señales de alerta cuando el cansancio persiste y empieza a afectar la vida cotidiana

No siempre es falta de sueño: cinco señales de alerta cuando el cansancio persiste y empieza a afectar la vida cotidiana

No siempre es falta de sueño: cinco señales de alerta cuando el cansancio persiste y empieza a afectar la vida cotidiana

Dormir más no siempre alcanza cuando el desgaste proviene de la autoexigencia, la preocupación constante y una lista de obligaciones interminable. Especialistas explican a Infobae cómo romper el círculo y recuperar fuerzas

Cuando las horas de sueño son las recomendadas, despertar sin energía puede resultar desconcertante. El problema, según especialistas consultadas por Infobae, es que hay un cansancio emocional y cognitivo que no se resuelve únicamente con el descanso físico: se alimenta de la preocupación constante, la autoexigencia y la sensación de que siempre queda algo por hacer.

Las expertas coinciden en que el agotamiento puede persistir aunque el cuerpo se detenga. La mente continúa anticipando, organizando, resolviendo y evaluando obligaciones, incluso en los momentos destinados a recuperarse.

“Podemos dormir las horas necesarias y, aun así, despertarnos con la sensación de no haber descansado o de no tener energía para afrontar el día”, comenzó a explicar la licenciada en Psicología, Agustina De Nardo, del equipo de Psicoterapia Cognitiva de INECO.

Para ella, ese malestar puede responder a “un agotamiento emocional y cognitivo” asociado con demandas, preocupaciones y situaciones que exigen una adaptación sostenida.

La especialista señaló que anticipar problemas, repasar mentalmente pendientes, tratar de controlar lo que podría salir mal o intentar responder a todo consume recursos atencionales y emocionales. “En estos casos, el cuerpo puede estar quieto, pero la mente continúa activa”, sintetizó.

La consultora psicológica, Valeria Roca, definió este desgaste como multifactorial. “A veces estamos agotados de sostener, de responder a las expectativas, de intentar llegar a todo o de estar pendientes de lo que los demás necesitan de nosotros”, sostuvo. En ese escenario, el descanso físico puede ser necesario, aunque insuficiente: “No estamos cansados solamente de hacer, sino también de la manera en que estamos viviendo”.

Para la médica psiquiatra, Pía Lobo, la conexión entre ambos planos es directa. “Estar todo el día pensando en lo que tenemos que hacer, anticipando problemas, tomando decisiones, sosteniendo preocupaciones o intentando resolver situaciones que quizás ni siquiera dependen de nosotros también consume muchísima energía”, afirmó. “Y lo mental y lo físico no funcionan por separado”.

La sensación de que el tiempo nunca alcanza no depende solo de la cantidad de actividades. También intervienen las reglas internas con las que cada persona mide su rendimiento. De Nardo mencionó ideas como “tengo que aprovechar todo el tiempo”, “debería poder con todo” o “si no hago suficiente, estoy perdiendo el tiempo”.

Estas creencias pueden hacer que una meta cumplida pierda valor de inmediato frente a la siguiente obligación. “La persona puede alcanzar sus objetivos y, aun así, quedarse enfocada en lo que falta o en aquello que podría haber hecho mejor”, señaló la psicóloga.

La comparación constante y la valoración personal ligada al rendimiento pueden transformar una lista de tareas en una medida de suficiencia. De Nardo advirtió que las redes sociales agravan ese mecanismo, ya que muchas personas confrontan su experiencia completa con una selección de logros y momentos positivos de los demás.

Lobo diferenció entre organizar el tiempo y convertir la productividad en una obligación permanente. “Ser productivo no es algo malo. Organizar nuestro tiempo y poder hacer aquello que necesitamos o queremos hacer es una buena herramienta. El problema aparece cuando empezamos a confundir productividad con estar permanentemente haciendo cosas. Como si un día hubiera sido valioso solamente si hicimos mucho”, explicó.

Roca propuso una pregunta para revisar ese circuito: “¿Cuánto de lo que hacemos responde a un deseo propio y cuánto a la necesidad de sentir que somos suficientes?”. Planteó que si el valor personal queda sujeto a los resultados, el descanso puede empezar a sentirse como una culpa y no como una necesidad.

La acumulación de pendientes actuales excede el trabajo, el estudio o las tareas domésticas. “Nuestras listas dejaron de contener solamente obligaciones y empezaron a incluir todo aquello que sentimos que deberíamos estar haciendo”, dijo Lobo.

La psiquiatra enumeró algunas de esas exigencias: trabajar, ejercitarse, comer bien, estar disponible para los hijos y los vínculos, responder mensajes, capacitarse, cuidar la salud, dormir bien, sostener pasatiempos y encontrar tiempo para descansar. “La lista se vuelve potencialmente infinita”, afirmó.

Al completar una tarea, la atención suele desplazarse hacia la próxima. “Podemos terminar viviendo con una sensación bastante particular: estar permanentemente en deuda con algo”, observó Lobo. Por eso sugirió preguntarse: “¿Todo esto que siento que tengo que hacer realmente es importante para mí?”.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

Cuál es el error en el mapa genético usado en la medicina que preocupa a los expertos

Cuál es el error en el mapa genético usado en la medicina que preocupa a los expertos

Cuál es el error en el mapa genético usado en la medicina que preocupa a los expertos

Científicos húngaros identificaron una vulnerabilidad estructural en el genoma de referencia GRCh38 que genera diagnósticos equivocados de forma sistemática cuando se emplean programas automatizados

Cada vez que un médico solicita un análisis genético, el resultado depende de una comparación: la secuencia del paciente se coteja con un genoma de referencia, una suerte de plantilla estándar que los programas informáticos utilizan para detectar variantes. Lo que pocos saben es que esa plantilla, denominada GRCh38 y aceptada internacionalmente, no representa un promedio estadístico de la humanidad. Cerca del 70% de su contenido proviene del material genético de un único hombre anónimo de Buffalo, en el estado de Nueva York. El problema que eso genera ya no es solo teórico y podría condicionar el futuro de la medicina preventiva.

Un equipo de la Universidad Semmelweis, en Budapest, examinó los genomas completos de 20 adultos sanos y descubrió que los programas de análisis automatizado clasificaron variantes genéticas normales como graves alteraciones funcionales en el 100% de los casos. El error no provenía de los participantes ni de una falla del programa en sí mismo, sino de la referencia contra la cual se comparaban sus datos: en determinados puntos del genoma, la plantilla GRCh38 contiene alelos minoritarios, versiones de un gen que son extremadamente raras en la población general. Cuando el programa detecta que el paciente porta la versión común y sana, la interpreta como una desviación y dispara una alarma falsa.

Los hallazgos se describen en un estudio publicado en la revista GeroScience, donde los investigadores advierten que esta vulnerabilidad estructural podría convertirse en un obstáculo crítico si la medicina preventiva avanza, como se espera, hacia el cribado genómico a gran escala.

“Si el mapa no ofrece una imagen integral de la diversidad genética humana, entonces, sin supervisión experta y confiando únicamente en ciertos datos automatizados, podríamos confundir rasgos sanos con defectos”, afirmó Gyula Richárd Nagy, genetista clínico y profesor asociado del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad Semmelweis, según el comunicado de prensa de la institución.

El estudio identificó tres genes concretos donde la referencia GRCh38 induce errores sistemáticos. Los investigadores describen dos mecanismos que denominan “efecto espejo” y “paradoja del pseudogén”.

El efecto espejo se produce cuando la referencia contiene una inserción minoritaria, esto es, un fragmento de ADN adicional que la mayoría de la población no porta. Al comparar la secuencia de un paciente sano con esa plantilla, el proceso automatizado que coteja ambas secuencias introduce un hueco artificial para forzar la correspondencia y clasifica el resultado como una pérdida de material genético inexistente.

Eso fue lo que ocurrió en el gen SLC37A4, cuya inactivación completa en ambas copias del cromosoma causa la enfermedad de almacenamiento de glucógeno tipo Ib, un trastorno metabólico grave de inicio infantil. En los veinte participantes, el programa señaló una variante de alto impacto que en realidad no existía. Algo similar sucedió con el gen CIMIP2A, donde el sistema generó falsas alertas de infertilidad masculina en individuos reproductivamente sanos.

La paradoja del pseudogén, por su parte, aparece cuando un gen quedó inactivo a lo largo de la evolución humana, pero la referencia conserva una versión ancestral todavía funcional. En el gen GPR33, el programa detectó correctamente un codón de parada, una señal molecular que ordena detener la lectura de ese gen, aunque no reconoció que esa señal constituye el estado normal de toda la especie.

El resultado fue que una variante universal se etiquetó como una mutación severa, como si el gen se hubiera dañado, cuando en realidad lleva inactivo miles de años. “El estudio demuestra así una vulnerabilidad bioinformática importante”, destacó Balázs Győrffy, director del Departamento de Bioinformática de la Universidad Semmelweis y otro de los autores principales del trabajo, según el comunicado de prensa.

Los laboratorios clínicos mitigan estos errores mediante un paso adicional: especialistas revisan manualmente las variantes señaladas por el programa y las comparan con bases de datos poblacionales como gnomAD, que registran la frecuencia real de cada variante en distintas comunidades. Esa verificación confirmó que las tres alertas marcadas en los veinte participantes correspondían, en realidad, a variantes dominantes y benignas en la población.

Sin embargo, esa corrección manual funciona solo mientras el volumen de análisis sea manejable. Si la medicina preventiva avanza hacia el cribado genómico poblacional, es decir, el análisis masivo del ADN de poblaciones enteras, la revisión caso por caso se convertiría en un cuello de botella capaz de frenar la expansión del sistema. “Esta corrección crearía un obstáculo insostenible en caso de un mayor número de cribados”, advirtió Nagy según el comunicado de prensa.

El trabajo también señala un riesgo teórico adicional que requiere validación empírica en el futuro: la posibilidad de que se produzcan falsos negativos. Si una variante patogénica real coincide por azar con el alelo minoritario presente en la referencia, el sistema la clasificaría como estado normal y la dejaría fuera del análisis. Según se detalla en el estudio, “el alelo causante de la enfermedad podría quedar oculto del análisis posterior y ser completamente ignorado durante el cribado”.

Los autores proponen que la solución de fondo no reside en seguir parcheando las alarmas falsas una vez que se producen, sino en cambiar la plantilla misma. La alternativa es el pangenoma, una referencia que, en lugar de representar el ADN como una única secuencia lineal, incorpora las variantes de múltiples individuos genéticamente diversos en una estructura ramificada.

De ese modo, la secuencia de un paciente se compara contra un abanico de caminos posibles y no contra una sola línea, lo cual eliminaría estos errores desde el origen. El pangenoma humano de referencia ya existe como herramienta computacional y fue presentado en 2023 como borrador. Pero su uso clínico de rutina aún no se concretó.

“La cuestión clave para el futuro es en qué medida la tecnología de la información podrá mantenerse al ritmo de los avances de la medicina. Los sistemas informáticos cotidianos simplemente no pueden soportar el uso diario de bases de datos tan masivas”, señaló Győrffy según el comunicado de prensa.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/