Hígado graso en adultos jóvenes: los factores que elevan el riesgo de cirrosis antes de los 50 años
Un estudio de la Universidad de California en San Diego identificó perfiles metabólicos y hereditarios relacionados con daño hepático
Un análisis de casi 2.400 pacientes halló que la diabetes tipo 2 y la predisposición genética se asocian con cirrosis por hígado graso antes de los 50 años, una etapa de la enfermedad que puede pasar inadvertida con los métodos de detección habituales.
La enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés) es una afección caracterizada por la acumulación de grasa en el hígado y la presencia de al menos un factor de riesgo cardiometabólico. La denominación reemplazó a la de enfermedad por hígado graso no alcohólico.
Investigadores de la Universidad de California en San Diego, en Estados Unidos, identificaron un grupo de pacientes que desarrolla fibrosis avanzada y cirrosis a edades más tempranas.
El estudio, publicado en Clinical Gastroenterology and Hepatology, evaluó datos de 2.395 adultos con MASLD confirmada mediante biopsia. De los 234 participantes que tenían cirrosis, cerca de una cuarta parte recibió esa clasificación antes de cumplir 50 años.
La MASLD ocurre cuando se acumula grasa en el hígado junto con alteraciones metabólicas. En algunos casos, el daño evoluciona hacia inflamación y fibrosis, que consiste en la formación de cicatrices en el órgano. Cuando esa cicatrización es extensa, se considera cirrosis.
La ausencia de molestias en las primeras etapas puede retrasar el diagnóstico. “La cirrosis suele ser asintomática hasta que se desarrollan complicaciones graves”, señaló Rohit Loomba, gastroenterólogo y hepatólogo de UC San Diego Health, citado en un comunicado de la universidad.
La cirrosis eleva, además, el riesgo de carcinoma hepatocelular, la forma más frecuente de cáncer de hígado.
Por ese motivo, detectar el daño hepático antes de que avance permite definir controles y tratamientos según el perfil de cada paciente.
Los investigadores compararon a personas menores de 50 años con MASLD y sin cirrosis frente a quienes ya habían desarrollado la enfermedad avanzada. Entre estos últimos, la diabetes tipo 2 apareció con mayor frecuencia.
Tras ajustar los resultados por variables demográficas y metabólicas, tener diabetes tipo 2 se vinculó con una probabilidad 3,74 veces mayor de presentar cirrosis antes de los 50 años. El hallazgo no prueba que la diabetes sea la causa única del daño hepático, pero la ubica como un indicador relevante dentro de un conjunto de riesgos.
La diabetes tipo 2 suele estar relacionada con resistencia a la insulina, un trastorno que favorece la acumulación de grasa en el hígado. También puede coexistir con hipertensión, colesterol elevado y exceso de peso, condiciones que agravan el riesgo cardiometabólico.
El análisis detectó que los pacientes jóvenes con cirrosis tenían con mayor frecuencia un índice de masa corporal de al menos 35 kg/m², un rango que se utiliza para clasificar la obesidad severa. También presentaban diferencias en algunos parámetros de laboratorio, como fosfatasa alcalina más alta y ALT más baja.
Estos valores no permiten diagnosticar por sí solos una fibrosis avanzada. Su interpretación requiere una evaluación médica junto con antecedentes clínicos, estudios por imágenes u otras herramientas indicadas para cada caso.
Para Loomba, los adultos jóvenes con diabetes tipo 2, obesidad o una carga genética elevada podrían beneficiarse de una evaluación hepática más anticipada. La investigación plantea que la edad no debería reducir la atención sobre los factores metabólicos acumulados.
El equipo analizó variantes de los genes PNPLA3, TM6SF2 y HSD17B13, vinculados con la susceptibilidad a la enfermedad hepática. A partir de esos datos, calculó una puntuación de riesgo genético para los participantes.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
Cuál es la infección que aumenta más de 30% el riesgo de infarto y ACV
En el Día Mundial del Corazón, especialistas advierten que el herpes zóster puede afectar la salud cardiovascular durante los meses posteriores a la enfermedad
Por Agustín Gallardo
El herpes zóster puede elevar el riesgo de infarto agudo de miocardio y accidente cerebrovascular (ACV) durante los meses posteriores a la infección, según advirtieron especialistas en el marco del Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre.
De acuerdo a los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos NIH una persona que atraviesa un episodio de herpes zóster, conocido como culebrilla, tiene un 35 % más de riesgo de sufrir un infarto durante los 30 días siguientes. A su vez, la posibilidad de padecer un ACV aumenta un 34 % en los tres meses posteriores a la infección.
La prevención de enfermedades cardiovasculares suele asociarse con una alimentación equilibrada, actividad física, control de la presión arterial y seguimiento médico. Sin embargo, algunas infecciones también pueden afectar al sistema circulatorio debido a la respuesta inflamatoria que generan en el organismo.
“Cuando tenemos una infección, el organismo activa una respuesta inflamatoria para defenderse. En ese proceso se generan sustancias que pueden favorecer la formación de coágulos y, en personas con riesgo cardiovascular, aumentar la posibilidad de sufrir un infarto o un ACV”, explicó el médico clínico Lucio Criado.
El herpes zóster es causado por la reactivación del virus varicela-zóster, responsable de la varicela. Tras la infección inicial, el virus puede permanecer inactivo en el sistema nervioso durante años y reactivarse más adelante.
La enfermedad suele manifestarse con una erupción de ampollas y dolor, habitualmente en el tórax, el abdomen o el rostro. Sus consecuencias, sin embargo, pueden extenderse más allá de las lesiones en la piel.
Según Mayo Clinic, el dolor, ardor u hormigueo pueden aparecer antes del sarpullido. También pueden presentarse sensibilidad al tacto, picazón, fiebre, dolor de cabeza, fatiga y sensibilidad a la luz. La institución recomienda consultar cuanto antes si el dolor o las lesiones se ubican cerca de un ojo, si el sarpullido es extendido y doloroso o si la persona tiene más de 50 años o un sistema inmunitario debilitado.
Además, cuando la infección requiere internación, aumenta el riesgo de insuficiencia cardíaca, una condición en la que el corazón no logra bombear la sangre necesaria para responder a las demandas del cuerpo. Entre sus síntomas se encuentra la dificultad respiratoria.
Las personas que ya padecen insuficiencia cardíaca, por otra parte, registran una mayor frecuencia de hospitalizaciones relacionadas con el herpes zóster.
“Prevenir una infección también debería formar parte del cuidado cardiovascular”, señaló el cardiólogo Luis Cicco. El especialista indicó que la Sociedad Argentina de Cardiología, la Federación Argentina de Cardiología y el Consejo Argentino de Residentes de Cardiología contemplan la vacunación dentro del abordaje integral de pacientes con enfermedades cardiovasculares.
La vacunación forma parte de las estrategias de prevención de determinadas infecciones y de sus posibles complicaciones, en especial entre adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
A nivel mundial, las vacunas evitan entre 3,5 y 5 millones de muertes cada año, según datos de la OMS. Para los especialistas, la consulta médica puede ser una oportunidad para revisar tanto los factores de riesgo cardiovascular como el esquema de inmunización de cada paciente.
“Cuando hablamos con nuestros pacientes sobre cuidar el corazón, sumamos cada vez más la conversación sobre vacunación. Es una herramienta más de prevención, sencilla y fundamental”, afirmó Cicco.
La asesora médica de vacunas de GSK, Laura Jorge, sostuvo que el envejecimiento saludable requiere preservar la capacidad funcional y la calidad de vida. “La consulta médica no debería limitarse a los chequeos cardiovasculares tradicionales, sino incorporar también la revisión del esquema de vacunación del adulto”, señaló.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
Frutos secos, un aliado para la salud cerebral: claves para conservarlos y que duren más
Un estudio con datos de más de 1.700 adultos vinculó una mayor ingesta de esta clase de alimentos con mejores resultados cognitivos, aunque no probó que prevengan la demencia o los accidentes cerebrovasculares
Por Agustina Herreria
El consumo habitual de frutos secos se asoció con mejores resultados en pruebas de función cognitiva en un análisis de 1.742 adultos sin antecedentes de accidente cerebrovascular.
La investigación utilizó datos del Estudio del Corazón de Framingham, en Estados Unidos, y examinó la relación entre la alimentación, las evaluaciones cognitivas y distintos indicadores de salud cerebral.
El estudio, publicado en Food & Function, observó una asociación favorable entre una mayor ingesta y la cognición global, es decir, una medida que reúne capacidades como memoria, razonamiento y velocidad de procesamiento. Sin embargo, los resultados no prueban que los frutos secos causen por sí solos esa mejora.
El análisis consideró datos alimentarios, pruebas cognitivas, imágenes cerebrales y marcadores sanguíneos. Tras ajustar variables como edad, sexo, peso corporal y otros factores de salud, los investigadores hallaron que una mayor ingesta se vinculaba con puntuaciones más altas en cognición global.
La relación fue más clara entre quienes tenían dietas de menor calidad o realizaban poca actividad física. En esos grupos, comer más frutos secos coincidió con un desempeño cognitivo algo más favorable.
Los autores también estudiaron a 28 sobrevivientes de accidente cerebrovascular. En ese grupo reducido, un mayor consumo se relacionó con concentraciones más altas de factor de crecimiento endotelial vascular, conocido como VEGF.
El VEGF es una proteína que participa en la formación de vasos sanguíneos y en procesos de reparación de tejidos. Aun así, el tamaño de esa muestra obliga a interpretar el resultado con cautela.
Durante 10 años de seguimiento, la investigación no encontró una asociación entre la ingesta de frutos secos y la aparición de demencia o accidentes cerebrovasculares. Esa diferencia es importante, ya que una relación con el rendimiento en una prueba no equivale a demostrar prevención de enfermedades.
Según el análisis publicado sobre el estudio, la asociación fue débil, pero estadísticamente detectable entre el consumo habitual y la cognición global. El efecto observado fue pequeño y se concentró, sobre todo, en participantes con una alimentación menos equilibrada o con un menor rango de actividad física.
Los frutos secos aportan grasas insaturadas, fibra, vitamina E, minerales y compuestos fenólicos. Estos últimos son sustancias presentes en alimentos vegetales que pueden intervenir en procesos de oxidación e inflamación.
Una revisión científica publicada en PubMed Central sobre la alimentación y el cerebro señala que las grasas insaturadas, la vitamina E y los polifenoles de estos alimentos podrían contribuir a proteger las membranas de las neuronas y a reducir el estrés oxidativo.
No obstante, la investigación disponible presenta límites. Muchos trabajos son observacionales: comparan hábitos y resultados de salud, pero no pueden separar por completo el efecto de la dieta de otros factores, como el nivel educativo, la actividad física o el acceso a atención médica.
La nota de EatingWell vinculada al estudio subraya otro aspecto práctico: guardar estos alimentos en recipientes herméticos, secos y protegidos de la luz. El objetivo es limitar el contacto con oxígeno, humedad y calor, factores que pueden deteriorar sus grasas y alterar el sabor.
El medio señala que “un recipiente de vidrio hermético que evite la oxidación es clave para que tus frutos secos no se echen a perder”. La oxidación es una reacción química que ocurre cuando las grasas entran en contacto con el oxígeno y pueden alterar el olor o el gusto.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
El CONICET puso en marcha su Comisión Asesora de Inteligencia Artificial para la mejora de la gestión institucional
28 de septiembre de 2026
El CONICET puso en marcha su Comisión Asesora de Inteligencia Artificial para la mejora de la gestión institucional
La Comisión reúne a autoridades, referentes de distintas áreas de gestión y especialistas del sistema científico para establecer criterios comunes para la incorporación responsable de nuevas tecnologías en la gestión institucional.
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La Comisión reúne a autoridades, referentes de distintas áreas de gestión y especialistas del sistema científico para establecer criterios comunes para la incorporación responsable de nuevas tecnologías en la gestión institucional.
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El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) realizó la primera reunión de la Comisión Asesora de Inteligencia Artificial para la mejora de la gestión institucional. El encuentro, coordinado por la Gerencia de Organización y Sistemas, reunió a autoridades, representantes institucionales y especialistas para avanzar en lineamientos comunes para la incorporación de estas herramientas a los procesos de gestión.
La conformación de la Comisión da continuidad a un proceso iniciado en 2025, cuando el Plan Operativo Anual del CONICET incorporó entre sus líneas de trabajo la exploración e implementación de proyectos piloto de inteligencia artificial para mejorar los procesos de gestión y la toma de decisiones, incluyendo el análisis de su aplicación a procesos de evaluación científica.
Este recorrido se consolidó en el Plan Operativo 2026 que incorporó el Programa de Inteligencia Artificial en la Gestión y dispuso, entre otras acciones, la puesta en funcionamiento de una Comisión Asesora y abrió una nueva etapa orientada a establecer criterios comunes para la evaluación, implementación y seguimiento de estas tecnologías.
La Comisión Asesora quedó formalmente integrada por los Dres. Alberto Baruj y Mario Pecheny en representación del Directorio; los Dres. Carlos Juan Chesñevar y Silvia Schiaffino por la disciplina Informática; y los representantes de las Grandes Áreas del conocimiento: Dr. Ramiro Caso (Ciencias Sociales y Humanidades), Dra. Laura Ación (Ciencias Biológicas y de la Salud), Dra. Elsa Estévez (Ciencias Agrarias, Ingenierías y de los Materiales / Tecnología) y Dr. Francisco Tamarit (Ciencias Exactas y Naturales).
Asimismo, cuenta con la representación en materia de ética de la Dra. Florencia Luna, y la participación de las gerencias y direcciones sustantivas del organismo a través del Dr. Alan Temiño (Asuntos Legales), Prof. Liliana Sacco (Desarrollo Científico y Tecnológico), Mg. Cynthia Jeppesen (Evaluación y Planificación), Ing. Alberto Arleo (Recursos Humanos), Lic. Alejandro Dabrowski (Dirección de Relaciones Institucionales), CPN Gustavo Enrique Piantelli (Administración) y Lic. Agustín Crivelli (Vinculación Tecnológica). La Coordinación del espacio está a cargo del Gerente de Organización y Sistemas, Ing. Diego Asensio, con la Secretaría técnica desempeñada por el Lic. Mateo Anauati Velasquez y la Ing. Cristina Godoy
Durante el encuentro, el Dr. Baruj destacó el interés del Directorio en acompañar el desarrollo de tecnologías aplicadas a la gestión y la importancia de una conformación transversal que permita abordar de manera integral las dimensiones técnicas, institucionales, legales y éticas involucradas en su adopción.
Como ámbito transversal de trabajo, la Comisión tendrá entre sus funciones evaluar nuevas iniciativas, analizar su factibilidad y riesgos, generar instancias de capacitación y formación y acompañar su implementación y seguimiento, contribuyendo a una adopción gradual y consistente de estas tecnologías en el organismo.
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Fuente: https://www.conicet.gov.ar/noticias-conicet/
Segunda Asamblea General del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología 2026
28 de septiembre de 2026
Segunda Asamblea General del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología 2026
El presidente del CONICET, Daniel Salamone junto con el integrante del Directorio del Consejo, Walter Sione, participaron del encuentro en el que se avanzó en una agenda de ciencia, tecnología e innovación orientada al desarrollo productivo y cooperación internacional.
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El presidente del CONICET, Daniel Salamone junto con el integrante del Directorio del Consejo, Walter Sione, participaron del encuentro en el que se avanzó en una agenda de ciencia, tecnología e innovación orientada al desarrollo productivo y cooperación internacional.
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El CONICET, a través de su presidente, Daniel Salamone, y del integrante del Directorio, Walter Sione, participó de la Segunda Asamblea del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECYT) de 2026, realizada en el Centro Cultural de la Ciencia (C3). La jornada estuvo encabezada por la Secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología, Adriana Baravalle, y contó con la presencia de autoridades y representantes de los organismos y áreas de ciencia y tecnología de las distintas provincias del país.
Durante la misma se abordaron estrategias para articular las capacidades del sistema científico-tecnológico con el sector productivo regional, las realidades y diversos proyectos e iniciativas de cada región y las posibilidades de trabajo conjunto. Asimismo, la Secretaría presentó el Programa de Transferencia de Tecnología Productiva (TTP), una nueva herramienta federal de financiamiento que busca vincular las capacidades científico-tecnológicas disponibles con las demandas concretas del sector productivo, a partir de las problemáticas y prioridades identificadas en cada jurisdicción.
Principales ejes de la participación del CONICET
El titular del CONICET, Daniel Salamone, presentó el estado actual de la producción científica, el balance de las convocatorias recientes, actuales y el panorama de las próximas. Entre los ejes prioritarios del organismo destacó el fortalecimiento del federalismo y la vinculación tecnológica con pymes e industrias locales mediante los Servicios Tecnológicos de Alto Nivel y diversas herramientas e instrumentos de transferencia del CONICET. También enfatizó en la importancia de la cooperación académica y científica, tanto nacional como internacional, con universidades e instituciones científicas y tecnológicas, impulsando a la vez proyectos de transferencia con el sector privado.
Salamone detalló sobre los actuales instrumentos de financiación del organismo para fortalecer desde la ciencia básica hasta la generación de soluciones tecnológicas, con presencia territorial y en áreas estratégicas cómo agricultura, energía, salud, inteligencia artificial y el manejo del agua, entre otros ejes prioritarios para el desarrollo del país. En este sentido, destacó los PIP, PIET-R, PITS y PIP-CBI y sus nuevos montos, donde aseguró que “prácticamente se han triplicado la cantidad de fondos para proyectos desde CONICET”.
Asimismo, Salamone, destacó el valor del nuevo reglamento de Empresas de Base Tecnológica (EBT) creado por el organismo, y explicó que actualmente hay unas 50 EBT y con este nuevo instrumento se estima que se llegue a superar las 100 empresas. Y concluyó “es una actualización muy esperada y un paso importante para acercar aún más la ciencia al sector productivo. Tener reglas más simples, claras y previsibles facilita que nuestros investigadores puedan transformar conocimiento en empresas y, al mismo tiempo, genera mejores condiciones para quienes están dispuestos a invertir en innovación”.
Por su parte, el integrante del Directorio en representación de los organismos de ciencia y tecnología de las provincias y de CABA, Walter Sione, expuso los avances en del relevamiento nacional realizado entre COFECyT y CONICET para la actualización de la matriz de prioridades geográficas y disciplinares que se utiliza para orientar la asignación de becas e ingresos a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico.
Se trata de una herramienta estratégica que permitirá obtener información desagregada sobre las principales prioridades territoriales en cada provincia y así mismo las capacidades científicas y tecnológicas que actualmente están disponibles para cubrir estas necesidades. La matriz identifica áreas de trabajo prioritarias según la región, como el sector energético en el NOA, salud pública en el NEA, NOA y área Metropolitana, así como ejes con alta demanda transversal a nivel nacional como IA y Biotecnología.
TTP: un nuevo instrumento federal para la transferencia tecnológica
El Programa de Transferencia de Tecnología Productiva (TTP) busca promover la adopción de soluciones científico-tecnológicas con impacto productivo territorial, a partir de las problemáticas y prioridades identificadas en cada jurisdicción. Contempla dos modalidades de proyectos: jurisdiccionales e interjurisdiccionales.
En la línea jurisdiccional, cada provincia podrá presentar hasta tres proyectos, con un financiamiento de hasta $150 millones por proyecto, lo que representa hasta $450 millones por jurisdicción. En la modalidad interjurisdiccional, se podrán presentar proyectos de hasta $300 millones, con una cuota correspondiente a cada provincia participante. Ambas modalidades tendrán un plazo de ejecución de hasta 24 meses y estarán orientadas a impulsar soluciones concretas a las demandas productivas de los territorios.
La jornada concluyó con el compromiso conjunto entre los representantes de las seis regiones del COFECYT (Centro, Cuyo, NOA, NEA, Bonaerense y Patagonia) para dar seguimiento a las agendas territoriales mediante mesas de trabajo durante el próximo semestre.
Fuente: https://www.conicet.gov.ar/noticias-conicet/
El CONICET participó de la 2° edición del Workshop: “Ciencia e Industria desde el Territorio”
28 de septiembre de 2026
El CONICET participó de la 2° edición del Workshop: “Ciencia e Industria desde el Territorio”
En Santiago del Estero, se llevó a cabo este encuentro que busca potenciar la capacidad socioproductiva de la provincia a través de la articulación entre el sector científico y académico local con el universo empresarial y los fondos de inversión.
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En Santiago del Estero, se llevó a cabo este encuentro que busca potenciar la capacidad socioproductiva de la provincia a través de la articulación entre el sector científico y académico local con el universo empresarial y los fondos de inversión.
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El vicepresidente de Asuntos Tecnológicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Alberto Baruj, participó en Santiago del Estero del 2° Workshop: “Ciencia e Industria desde el Territorio”. Por segundo año consecutivo, el evento se desarrolló en el Nodo Tecnológico de la provincia con el propósito de transformar el conocimiento y las investigaciones científicas en proyectos y recursos de alto impacto territorial.
El encuentro, que contó con la presencia del gobernador Elías Suárez, busca potenciar la articulación entre representantes del sector científico y académico con el universo empresarial y los fondos de inversión, en pos de construir nuevos vínculos estratégicos -además de fortalecer los ya existentes- y tender puentes sólidos entre el sistema público de ciencia y el entorno socioproductivo.
Durante el evento, Baruj se refirió a la importancia de la vinculación tecnológica y la cooperación entre el sector público y privado. En ese sentido, describió que fue actualizada la normativa del CONICET para agilizar el proceso de creación de empresas de base tecnológica (EBTs) y acompañar las primeras etapas de los emprendimientos, sin penalizar los fracasos propios de las actividades innovadoras. Con el nuevo reglamento, remarcó, los investigadores al sumarse a una EBT pueden mantener su vínculo con el organismo hasta por siete años. “Las empresas de base tecnológica son un vehículo para transferir productos tecnológicos a la sociedad y, desde el CONICET, entendemos que es un vehículo que debe potenciarse”, afirmó.
El vicepresidente precisó también que el organismo ya reconoce más de 30 empresas vigentes, mientras que hay unos 35 nuevos emprendimientos en proceso de incorporación y más de 70 adicionales que se encuentran en distintas fases de desarrollo. “Establecimos un marco ágil y dinámico y demandaremos, a cambio, cumplir con las reglas. Esta vez son simples y claras, y trabajamos para que tanto las empresas existentes como las que están detectadas, se adecúen al nuevo reglamento. Esta es una forma de defender la inversión que hacemos todos los argentinos al sostener el sistema de ciencia y técnica y, en particular, al acompañar este tipo de proyectos”, señaló.
Por su parte, el secretario de Ciencia y Tecnología de la provincia, Adrián Suárez, reconoció que “las EBTs son claves en el crecimiento y el desarrollo de la provincia de Santiago del Estero”, lo que potencia el Plan Estratégico local enfocado en consolidar territorios sostenibles y ciudades inteligentes.
El gobernador Elías Suárez destacó, en la apertura del evento, la importancia de promover este tipo de reuniones que “nos ponen en la línea correcta, permitiendo vincular al sector privado con las políticas públicas”. Dijo además que el apoyo a la ciencia y la tecnología durante estos años por parte del Estado provincial fue una política que se sostuvo en el tiempo: “Estamos convencidos que es la única manera de encontrar resultados posibles para el desarrollo de la provincia”, agregó. Y explicó que actualmente están trabajando en modernizar la Ley de Promoción Industrial para poner énfasis fundamentalmente en el desarrollo productivo, la generación de energías limpias y la economía del conocimiento.
Durante la jornada, las EBTs regionales tuvieron un espacio para visibilizar sus experiencias. Una de ellas fue Nat4Bio, una empresa que desarrolló un bioproducto capaz de proteger frutas y verduras de la amenaza de patógenos en la etapa postcosecha. Su cofundador, el investigador de la Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos (PROIMI, CONICET) Leandro Sánchez, contó acerca de esta propuesta innovadora y sustentable para evitar el desperdicio de alimentos a lo largo de la cadena productiva. En ese sentido, reveló que la tecnología diseñada se basa en un recubrimiento o película comestible, que se aplica sobre la superficie de frutas y verduras, y que está formado por biopolímeros microbianos y compuestos producidos por microorganismos nativos seleccionados.
Otro de los casos de éxito expuesto fue el desarrollado por José Dávila, también investigador del PROIMI e integrante de la EBT Qumir Nano. Dio detalles del bioproducto antifúngico realizado y que es ideal para la agricultura regenerativa, a la vez que es activador de las defensas de las plantas. Cabe destacar que los dos desarrollos mencionados pueden utilizarse y ser aplicados en diferentes cultivos de importancia regional y nacional.
El evento concluyó con el reconocimiento a los disertantes del ecosistema científico, emprendedores y agentes de los fondos de inversión que participaron del workshop, dando inicio a una segunda etapa que consistió en la conformación de mesas de trabajo, rondas de vinculación y paneles temáticos previstos para la jornada.
Visita a institutos y reuniones con directivos de centros de investigación
Entre otras actividades, el vicepresidente del Consejo se reunió con los directores de las cuatro Unidades Ejecutoras que el CONICET tiene en doble dependencia con la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE): el Instituto de Bionanotecnología del NOA (INBIONATEC), el Instituto de Estudios para el Desarrollo Social (INDES), el Centro de Investigación en Biofísica Aplicada y Alimentos (CIBAAL) y el Instituto Multidisciplinario de Salud, Tecnología y Desarrollo (IMSaTeD). Esta oportunidad permitió al Vicepresidente tomar contacto con el nuevo director del CIBAAL, Axel Hollmann, así como con la recientemente designada directora del IMSaTeD, la investigadora Mónica Nazareno.
El rector de la UNSE, Marcelino Ledesma, participó junto a Baruj y el director del CCT NOA Sur, Augusto Bellomio, de un encuentro con el personal del IMSaTeD en las instalaciones de la Unidad Ejecutora. Destacó el compromiso y el diálogo fluido y sostenido entre el CONICET y la universidad para afianzar los espacios de investigación científica en la provincia, como en el caso del IMSaTeD.
Fuente: https://www.conicet.gov.ar/noticias-conicet/