Las huellas persistentes de la pandemia en la salud mental y los vínculos sociales
En diálogo con Infobae, el neurólogo y decano de la carrera de medicina de la UBA, Luis Ignacio Brusco, habla de la “peripandemia” y explica cada una de las marcas que dejó el confinamiento. Advierte sobre los desafíos actuales y la necesidad de repensar la vida cotidiana
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Para algunos, la pandemia puede parecer un episodio lejano o un hecho relegado a los archivos del pasado. Sin embargo, se transformó en una condición persistente: la peripandemia, una etapa caracterizada por cambios estructurales que aún afectan conductas, relaciones y ansiedades colectivas.
Ese término utiliza el médico neurólogo y psiquiatra Luis Ignacio Brusco, decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), para explicar que los impactos en la salud mental y la organización social que ocasionó el COVID no son secuelas colaterales, sino el núcleo de la experiencia compartida.
En diálogo con Infobae, el también filósofo y referente en el estudio del Alzheimer advierte que el verdadero desafío no radica solo en lo que ocurrió durante la pandemia, sino en todo aquello que todavía no comprendemos del cambio de época que desató. Ansiedad persistente, estrés profundo y la cronicidad del miedo son apenas algunas de las emociones que quedaron fijadas en el ser humano.
Estos y otros conceptos son desarrollados por Brusco en su libro “El mundo después del mundo: peripandemia”, recientemente publicado por Ediciones Arce. La obra invita a reflexionar sobre los cambios que dejó la pandemia y los desafíos que enfrenta la sociedad en el escenario posterior: el hoy. El autor propone mirar el impacto de este período con una perspectiva crítica y comprometida con la salud, la ciencia y la comunidad.
Lejos de ser un episodio superado, la pandemia dejó señales profundas y persistentes que, según Brusco, explican por qué la humanidad no volvió a ser la misma.
¿De verdad dejamos atrás la pandemia? La pregunta no busca respuestas fáciles, porque lo que parece olvidado en la superficie sigue latiendo bajo la piel de la vida diaria. Mucho de lo vivido en aquellos años de encierro, miedo y adaptación permanece incrustado en nuestros cuerpos, emociones y costumbres.
La peripandemia no equivale a una pospandemia ni representa un capítulo cerrado. Es un periodo en el que la emergencia sanitaria dejó de ser inminente, aunque sus consecuencias persisten. No alude únicamente a lo ocurrido, sino también a los efectos que permanecen en la experiencia colectiva. Las rutinas se modificaron, los modos de relacionarnos cambiaron y las respuestas emocionales no disminuyeron, sino que se intensificaron. Aumentaron los niveles de ansiedad, los episodios depresivos, las crisis familiares y los episodios de violencia social. También se observa un descenso en la empatía y una tendencia hacia sociedades más fragmentadas y conflictivas.
Según Brusco, la sociedad suele identificar la pandemia como un punto de quiebre en la historia reciente. “Instalamos a la pandemia como un antes y un después, de la misma manera que se habla de un antes y después de Cristo. Es un fenómeno tan relevante que lleva a catalogarlo en esos términos. Lo instalamos porque resulta cómodo para la sociedad, para la medicina y para recordar cómo éramos antes y después”, explicó el especialista a Infobae. No responde a nostalgia ni a memoria selectiva, sino al reconocimiento de que ciertos aspectos fundamentales permanecen, aunque adopten nuevas formas.
El médico neurólogo señala que el estrés y la ansiedad dejaron de ser episodios aislados y se volvieron condiciones crónicas, lo que afecta tanto el bienestar individual como la calidad de las decisiones colectivas.
“El agotamiento mental, la ansiedad persistente y la vulnerabilidad psíquica aparecen reflejados en el aumento global de trastornos como insomnio, depresión, fobias, suicidio o violencia social”, describe.
Agrega que la pandemia modificó mecanismos básicos de reacción y conducta: “Los instintos básicos cambiaron. Creció el temor en el ámbito social y se incrementó la agresividad, con fenómenos de tipo pasivo-agresivo. Las sociedades toleran más, pero también enfrentan mayores riesgos de respuestas extremas. Hay más ansiedad y menos tolerancia”, subraya.
En relación a las funciones biológicas, el especialista indica que el sueño no constituye un instinto, sino una función de ritmo biológico más primitiva, aunque quedó alterada en muchos casos. “Algunas personas mantienen una especie de jet lag, acostumbradas a estar activas durante la noche y dormir durante el día, una situación frecuente durante la pandemia”, ejemplifica.
Uno de los ejes principales del análisis de Brusco se centra en el aislamiento social y sus consecuencias. “Envejecer en soledad no es un problema individual, sino un indicador de fragilidad colectiva”, afirma. Advierte que el debate público debe ir más allá de la prolongación de la vida e incluir el desafío de garantizar calidad, vínculos y sentido.
La Comisión de The Lancet sobre demencia ya reconoce el aislamiento social como un factor de riesgo modificable para la enfermedad de Alzheimer e indica que la soledad sostenida puede duplicar el riesgo de deterioro cognitivo.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
Demencia: advierten sobre el rol del sueño, el aire y el aislamiento social como factores de riesgo
La nueva guía de la OMS, basada en evidencia compilada por expertos internacionales, analiza las intervenciones para actuar sobre los elementos vinculados al desarrollo de la enfermedad. Casi la mitad de los casos podrían evitarse. La ciencia ahora aporta más pruebas sobre cómo lograrlo
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Cada año, casi 10 millones de personas son diagnosticadas con demencia, una afección cerebral que afecta la memoria, el pensamiento y la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó la segunda edición de su guía para reducir el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo y demencia, con factores nuevos y una advertencia que reordena todo: aún no hay cura, pero casi la mitad de los casos se puede evitar.
“Hoy tenemos más información que nunca sobre qué impulsa el riesgo de demencia, y estas directrices traducen estos conocimientos en medidas prácticas”, afirmó el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
La guía fue coordinada por la neuróloga india Tarun Dua y la psicóloga argentina Dévora Kestel.
Contó con la participación de 23 expertos de cuatro continentes: Países Bajos, China, Catar, Finlandia, Australia, Canadá, Suiza, Brasil, Egipto, India, Sudáfrica, Suecia, Singapur, Reino Unido, Estados Unidos, Indonesia, Brunéi y Sri Lanka.
Los factores como el consumo de tabaco, el alcohol, el sedentarismo, el aislamiento social, la contaminación del aire y enfermedades como la hipertensión o la diabetes representan cerca del 45% del riesgo total de desarrollar demencia.
Para hacer la guía, los expertos evaluaron si las intervenciones dirigidas al tratamiento de esos factores de riesgo también se traducen en una reducción del riesgo de demencia.
La nueva edición insiste en que actuar antes, a lo largo de toda la vida, sigue siendo la estrategia más efectiva disponible. Nunca es demasiado temprano, ni demasiado tarde, para empezar a tomar medidas que protejan la salud del cerebro.
Una de las recomendaciones con mayor respaldo científico en esta edición —con certeza calificada de moderada a alta— es la de las intervenciones multidominio, es decir, atacar varios factores de riesgo al mismo tiempo.
Dieta, actividad física, entrenamiento cognitivo y control de enfermedades crónicas juntos funcionan mejor que cualquiera de esas acciones por separado.
La guía es clara al respecto: “Los factores de riesgo de demencia deben abordarse de manera integral, porque múltiples riesgos suelen coexistir y acumularse a lo largo de la vida”. Los datos provienen de una revisión de 44 estudios clínicos publicados entre 2012 y 2025.
En diálogo con Infobae, el investigador del Conicet y jefe de neurología cognitiva de FLENI, Ricardo Allegri, quien fue revisor externo de la nueva guía de la OMS, señaló: “Esta edición muestra evidencia científica más sólida sobre los factores de riesgo, suma otros que no aparecían en ediciones anteriores e incluye la efectividad de los abordajes de cada uno de ellos: ejercicio físico, actividad cognitiva, inclusión social, reducción del consumo de alcohol, abandono del tabaco, dieta balanceada y saludable, control del déficit de audición, control de los factores de riesgo vasculares —hipertensión, diabetes, obesidad, dislipemia, entre otros— y control de la contaminación ambiental”.
Allegri también destacó “la importancia de las intervenciones multimodales como las que propone el estudio FINGER (que incluye dieta, ejercicio físico, estimulación cognitiva y social, y control de los factores vasculares), en la misma dirección de los resultados que nuestro grupo presentó la semana pasada en Londres con el LatamFINGER”.
El especialista precisó que “con estas acciones puede prevenirse o retrasarse un 45% del riesgo de demencia”. Como informó Infobae, los resultados de LatAm-FINGERS fueron presentados en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer y publicados simultáneamente en la revista The Lancet.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
La innovación que revoluciona la fibrilación auricular: cómo los campos pulsados mejoran el tratamiento
El estrés, la edad y los hábitos poco saludables favorecen el aumento de casos de una arritmia vinculada al ACV. Una nueva técnica ofrece mayor seguridad y recuperación rápida en su abordaje
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La sensación de que el corazón se acelera sin un motivo aparente y por momentos late en forma despareja, como si estuviese desacompasado. Palpitaciones, mareos, desgano, falta de aire, cansancio. Las arritmias generan síntomas que afectan el día a día de quienes las padecen y pueden tener un impacto aún mayor en nuestra salud. En el caso de la fibrilación auricular, la más frecuente, es causa de accidente cerebrovascular (ACV) y puede llegar a provocar la muerte.
Lejos de preocuparse, la consigna es ocuparse. En los últimos años los avances en los métodos de detección y tratamiento permitieron diagnosticar antes este tipo de patologías y abordarlas a tiempo, con métodos cada vez más modernos, efectivos y que demandan un menor tiempo de recuperación. La clave está en dedicarle un tiempo a nuestro corazón, adoptar los hábitos que ayudan a protegerlo y prestarle atención a sus señales de alerta.
“La fibrilación auricular es la taquiarritmia más común. Es una enfermedad crónica relacionada a la edad, hipertensión y diabetes, aunque puede ocurrir asociada a otras enfermedades y también aparecer en pacientes sanos y jóvenes. Es una enfermedad progresiva que constituye la principal causa de ACV invalidante y se asocia a mayor mortalidad e insuficiencia cardiaca”, explica el doctor Gastón Albina (MN 83.891), subjefe del servicio de Electrofisiología y Arritmias de ICBA Instituto Cardiovascular.
El experto apunta que “varios estudios clínicos demostraron que el abordaje precoz tiene un impacto positivo en la evolución de los pacientes, principalmente mediante una intervención temprana con ablación, que ha demostrado ser la mejor herramienta para mejorar los síntomas y enlentecer la progresión de la enfermedad”. Este procedimiento mínimamente invasivo se realiza con catéteres introducidos a través de los vasos sanguíneos hasta el corazón y permite localizar el origen de la arritmia para tratarlo de forma precisa mediante la aplicación de distintos tipos de energía.
Los especialistas detectan que en los últimos años creció la cantidad de diagnósticos realizados, un fenómeno que está asociado a factores múltiples. Así lo explica el doctor Maximiliano Massa (MN 16.5561), del staff del Servicio de Electrofisiología y Arritmias del ICBA: “Por un lado, hoy contamos con un mayor conocimiento y mejores herramientas para detectarlas, incluso a través de nuevas tecnologías de monitoreo como los relojes inteligentes, que pueden ayudar a identificar episodios sospechosos y favorecer una consulta precoz. Además, aumentó la expectativa de vida, y muchas arritmias se vuelven más frecuentes a mayor edad. A esto se suma el mal control de factores de riesgo cada vez más prevalentes, como la hipertensión, el sobrepeso, el sedentarismo, la diabetes o la apnea del sueño”.
El electrofisiólogo destaca que el estrés y los malos hábitos de la vida moderna no siempre causan por sí solos una arritmia, pero sí pueden favorecer su aparición o actuar como desencadenantes en personas predispuestas. Por eso, la prevención sigue siendo un elemento clave, a través de un estilo de vida saludable, además de realizar los controles periódicos que permitan un diagnóstico precoz.
En los consultorios, también son frecuentes los casos de extrasístoles. Se trata de latidos adelantados que, en muchos casos, son benignos y pueden incluso no dar síntomas, aunque en otros pacientes provocan palpitaciones o mareos y un impacto importante en la calidad de vida. Cuando su carga es alta, pueden afectar la función del corazón.
“En los últimos años hubo un cambio de paradigma. La ablación de fibrilación auricular pasó a ser un procedimiento percutáneo ambulatorio, cuando en sus inicios tenían hasta 48 horas de internación. Después, a medida que fuimos adquiriendo experiencia, solamente se lo dejaba al paciente una noche. Hoy en día, después del procedimiento, tienen solamente cuatro horas de observación y si el posoperatorio es normal, se le da de alta el mismo día con la medicación correspondiente y la indicación de un control ambulatorio”, explica el doctor Fernando Scazzuso (MN 83.184), cardiólogo jefe de Electrofisiología y Arritmias del ICBA Instituto Cardiovascular.
En su visión, fue determinante también que haya mejorado mucho la detección de la fibrilación auricular, a través de los métodos digitales o las herramientas de diagnóstico como los relojes inteligentes y otro sistema de registro. “Esto llevó a tener un aumento en el último año del 40% en la tasa de procedimientos, con una tasa de éxito del 85% con un primer procedimiento; es decir, solo un 15% de recurrencia. La ablación de fibrilación auricular demuestra disminución de la mortalidad, sobre todo en aquellos pacientes con insuficiencia cardíaca, con tasas de reducción de hasta el 40%”, destaca.
Aunque el beneficio directo se da en la calidad de vida de los pacientes, también resulta muy positivo para el sistema de salud. “Además de baja de la recurrencia y la disminución de la mortalidad, en el 86% de los casos dejan de tomar medicación antiarrítmica y anticoagulante. Por otro lado, hay un 75% menos de cardioversiones (un procedimiento donde se utiliza un shock eléctrico para revertir la arritmia a un ritmo normal) y un 65% menos de concurrencia a las salas de emergencia por esta problemática, con lo cual el gasto en salud también disminuye significativamente cuando uno utiliza un tratamiento de ablación versus el tratamiento farmacológico”, explica.
Los procedimientos en sí vienen experimentando a su vez avances significativos. Gracias al desarrollo de nuevas tecnologías y a la mejora de las fuentes de energía utilizadas, hoy es posible localizar con mayor precisión el origen de muchas arritmias y tratarlas de una forma más dirigida. Esto permitió que las ablaciones sean más seguras y logren mejores resultados, tanto en el control de los síntomas como en la evolución a largo plazo. Hoy son más rápidas y tienen una menor tasa de complicaciones.
A fines de junio el ICBA implementó una nueva tecnología de ablación por campos pulsados y la intervención fue transmitida en vivo para profesionales médicos. El procedimiento utiliza una fuente de energía no térmica diseñada para interrumpir las señales eléctricas irregulares que originan la fibrilación auricular. Lo que hace es entregar pulsos eléctricos breves y controlados que permiten tratar zonas específicas del corazón vinculadas a la arritmia y reducir el impacto sobre otros tejidos.
“A nivel nacional, este avance tiene una relevancia muy importante para la electrofisiología, porque posiciona a la Argentina dentro del grupo de países que ya cuentan con acceso a una tecnología de última generación para el tratamiento de la fibrilación auricular. No se trata solo de incorporar un nuevo dispositivo, sino de abrir la puerta a una nueva etapa en el tratamiento de las arritmias cardíacas, con procedimientos cada vez más precisos, seguros y estandarizables”, señaló el doctor Fernando Scazzuso.
Este tipo de ablación es una alternativa que puede ser considerada en pacientes con fibrilación auricular paroxística o persistente, sintomática y recurrente, especialmente cuando el abordaje farmacológico no dio un resultado satisfactorio. El tratamiento busca no solo regular el ritmo cardíaco, sino también mejorar la calidad de vida y reducir el impacto de la enfermedad en las actividades cotidianas.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
De Alaska a la Patagonia: estudio con participación del CONICET refuerza la hipótesis de que los primeros pobladores americanos eran cazadores especializados de grandes mamíferos
24 de julio de 2026
De Alaska a la Patagonia: estudio con participación del CONICET refuerza la hipótesis de que los primeros pobladores americanos eran cazadores especializados de grandes mamíferos
Basado en evidencia arqueológica procedente de 50 sitios distribuidos por todo el continente, el trabajo muestra que las poblaciones tempranas centraban su dieta principalmente en herbívoros de miles de kilos, lo que fortalece la idea sobre su importante rol en la extinción de la megafauna
CIENCIAS EXACTAS Y NATURALES
Basado en evidencia arqueológica procedente de 50 sitios distribuidos por todo el continente, el trabajo muestra que las poblaciones tempranas centraban su dieta principalmente en herbívoros de miles de kilos, lo que fortalece la idea sobre su importante rol en la extinción de la megafauna
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Entre 13.500 y 11.700 años atrás, las poblaciones humanas de América comenzaron un proceso de rápida y extensa expansión hacia diversos ecosistemas del continente. Uno de los grandes debates vigentes en el campo de la arqueología se da en torno a las estrategias adaptativas de aquellos grupos tempranos: para algunos, eran generalistas en su dieta, es decir que comían diversas especies que cazaban o recogían al paso, mientras que otros sostienen que se trataba de cazadores especializados, específicamente de grandes mamíferos de miles de kilos. Gracias a evidencia arqueológica proveniente de 50 sitios distribuidos desde Alaska a la Patagonia, un estudio científico del que participaron expertos del CONICET, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), publicado en la revista Sciences Advances, suma argumentos en favor de la idea de una estrategia de caza especializada centrada en megafauna.
“Aquí en Sudamérica se asumía casi naturalmente que la megafauna había sido poco importante en la economía de los pobladores tempranos. En trabajos anteriores, observamos que la subestimación de su relevancia estaba equivocada: para los grupos humanos del final del Pleistoceno, estos grandes animales no fueron un recurso marginal, sino el pilar de su dieta y de su estrategia de subsistencia”, apunta Luciano Prates, investigador del CONICET en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (FCNyM, UNLP), en referencia a publicaciones en las que el equipo pudo determinar, por un lado, la fuerte correlación temporal y espacial entre el comienzo del colapso de la megafauna, iniciado hace 12.900 años, y la aparición de unas puntas de lanza, llamadas “puntas cola de pescado”, una tecnología utilizada para cazar a estos mamíferos; y, por otro, el ranking de presas preferidas a nivel sudamericano de acuerdo al mayor retorno energético que ofrecían: perezosos gigantes, caballos y mastodontes.
“En paralelo a este debate sobre cuán importante era la megafauna para la economía de estos grupos tempranos, estaba el otro debate acerca de si eran generalistas oportunistas, o especializados. En el primer caso, hablamos de individuos avanzando por el territorio y nutriéndose en un sentido amplio: si tienen que cazar, cazan; si tienen que pescar, pescan; si hay vegetales, comen vegetales. Se adaptan a lo que van encontrando. Una caza especializada, particularmente en grandes mamíferos de miles de kilos, es un enfoque completamente distinto”, apunta el experto, quien afirma que esto no implica que no aprovecharan otros recursos, pero sí una importancia desproporcionada en favor de grandes presas.
Para contribuir a saldar la controversia, junto a profesionales de la Universidad de Alaska, Estados Unidos, el equipo platense analizó información arqueológica proveniente de 50 sitios distribuidos de norte a sur de América, desde la región de Beringia oriental, cercana a Alaska y el territorio del Yukón, que sirvió como puente entre nuestro continente y Asia antes de ser cubierta por el agua, hasta la Patagonia. El objetivo fue determinar si los grupos que ocuparon de forma temprana esos territorios eran generalistas o especializados, e identificar cuáles eran los animales en los que se basaba principalmente su dieta. “Una forma tradicional para hacerlo es, sencillamente, contar la cantidad de individuos que encontrás de cada especie. La dificultad de ese enfoque es que pone en pie de igualdad a un mastodonte o un megaterio con una mulita o un tucu-tucu”, grafica Ivan Perez, investigador del CONICET en la FCNyM y autor del trabajo, y prosigue: “Además de que no es lo mismo cazar un megaterio que un tucu-tucu, el aporte a la dieta de uno y otro es significativamente distinto”.
El equipo –del que también participó Gustavo Politis, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Paleontológicas del Cuaternario Pampeano (INCUAPA, CONICET-UNICEN)– utilizó una estimación basada en el aporte de biomasa y energía de cada especie, es decir, cuánto alimento y cuántas calorías podía proveer cada presa: “Cuántos tucu-tucu harían falta para igualar la energía que aporta un megaterio”, grafica Perez. Luego, se cruzó esa información con los restos presentes en los sitios arqueológicos. Ese cambio metodológico permitió observar una diferencia clave: aunque en los sitios aparecen muchos restos de animales pequeños y otros recursos, los grandes herbívoros concentraban la mayor parte del aporte energético potencial de la dieta, representando entre el 83 y el 90 por ciento de la contribución estimada. “El impacto de la megafauna en la dieta de las poblaciones humanas del pasado es, por mucho, lo más significativo”, destaca Prates.
Los científicos vinculan esta estrategia de caza y alimento con la expansión de los primeros grupos: no eran individuos que iban caminando aleatoriamente por el espacio aprovechando lo que había a su paso, sino que se expandieron en áreas con mayor disponibilidad de estas presas. “Claro que, si en el camino se cruzaban con una mulita, la comían, pero la evidencia dice que eran especializados en la dieta, particularmente en megafauna. Sin embargo, eran generalistas en el espacio. Ellos iban ocupando distintos lugares del continente con un perfil de presa particular para la que estaban preparados económica y tecnológicamente”, subrayan. “Un dato importante que encontramos tiene que ver con la dimensión espacial: encontramos evidencia, en cuanto a materias primas y las puntas de lanza que usaban, de que cubrían distancias de hasta 600 kilómetros. Esto es muy singular, si pensamos que eran grupos que andaban a pie, no tenían caballos u otros animales que les sirvieran de medio de transporte”, agrega Perez.
Los animales explotados variaban según la región: en Beringia, el mamut lanudo; en América del Norte, el mamut de Columbia – dos especies muy emparentadas con los elefantes actuales–; y en América del Sur, los perezosos terrestres gigantes y gonfoterios –Notiomastodon y Cuvieronius, más distantes, pero también relacionados con los elefantes del presente– fueron las presas predilectas de los grupos tempranos. Más atrás en las preferencias aparecen caballos y camélidos. “Son todos animales grandes, pesados, de más de 44 kilos hasta cientos o miles de kilos, que ofrecían un retorno importante en kilocalorías. Muchos de ellos, muy lentos”, destacan los autores.
Para una futura etapa, quedarán por resolver nuevos interrogantes que se abrieron tras el reciente estudio. ¿Por qué Sudamérica muestra una diversidad de presas mayor que Norteamérica durante el período analizado? “En el norte se da un fenómeno más homogéneo, en contraposición a lo ocurrido en América del Sur”, resalta Prates. Comprender esas diferencias permitirá seguir reconstruyendo cómo las primeras poblaciones humanas se relacionaron con los ecosistemas americanos y cómo lograron expandirse por un continente completamente desconocido.
Por Marcelo Gisande
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Fuente: https://www.conicet.gov.ar/noticias-conicet/
Un modelo de IA podría anticipar el riesgo de insuficiencia cardíaca hasta cinco años
El sistema DeepHHF permite anticipar episodios clínicos mediante el análisis de registros Holter, acercando nuevas posibilidades de prevención temprana en pacientes en seguimiento por cardiopatías
Por Constanza Almirón
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La insuficiencia cardíaca suele avanzar en silencio: cuando aparecen síntomas como falta de aire, cansancio o hinchazón, el problema muchas veces ya está instalado. Un nuevo modelo de inteligencia artificial propone adelantarse a ese escenario con una herramienta cotidiana en cardiología: el Holter de 24 horas.
Según npj Digital Medicine, un equipo del Technion-Israel Institute of Technology desarrolló DeepHHF, un sistema que analiza registros de electrocardiograma ambulatorio y estima la probabilidad de que una persona desarrolle insuficiencia cardíaca en los cinco años posteriores al examen.
En la práctica, el Holter es un dispositivo que se lleva puesto —por lo general, durante 24 horas— y registra la actividad eléctrica del corazón mientras la persona hace su vida habitual. Es una prueba frecuente cuando se investigan palpitaciones, episodios de desmayo, ritmos irregulares o el seguimiento de arritmias. La propuesta del modelo es sumar, a ese estudio ya indicado por motivos clínicos, una estimación de riesgo a futuro.
De acuerdo con el trabajo, el modelo se entrenó con 69.663 registros y, tras las exclusiones, se evaluó sobre una cohorte final de 57.575 estudios de 40.174 pacientes. La investigación estuvo a cargo del profesor Joachim Behar y del doctorando Eran Zvuloni, ambos del Technion, junto con equipos de Rambam Health Care Campus, Shaare Zedek Medical Center, la Universidad Hebrea de Jerusalén, Leumit Health Services y Hadassah Medical Center.
El centro académico añade que la insuficiencia cardíaca afecta a unos 64 millones de personas en el mundo y ronda el 12% entre los mayores de 65 años en países desarrollados. El artículo ubica esa prevalencia en 11,8% entre los adultos de 65 años o más. También precisa que el conjunto Technion-Leumit reunió 69.663 registros de 47.729 pacientes a lo largo de 20 años.
En paralelo, DeepHHF se entrenó con “aproximadamente 70.000” estudios Holter realizados en Leumit Health Services. En el artículo científico, el objetivo se define de forma precisa: predecir el riesgo de insuficiencia cardíaca dentro de los cinco años posteriores al examen.
Behar afirmó en un comunicado del instituto: “Hasta donde sabemos, no existe ningún modelo capaz de predecir el riesgo de insuficiencia cardíaca con hasta cinco años de antelación usando registros Holter sin procesar”. El investigador añadió que el sistema se apoya en herramientas diagnósticas estándar y no invasivas para facilitar la identificación temprana de pacientes con mayor riesgo.
El estudio indica que DeepHHF alcanzó un AUROC de 0,80 al analizar la grabación completa de 24 horas. El AUROC es una medida estadística que resume cuán bien un modelo distingue entre quienes desarrollarán una enfermedad y quienes no: cuanto más cerca de uno, mejor capacidad de discriminación. En comparación, el modelo que trabajó con una sola ventana de 30 segundos obtuvo 0,77, y la puntuación clínica PCP-HF llegó a 0,74.
La validación externa se realizó con Rambam Health Care Campus, en Haifa, a partir de 150 estudios Holter de pacientes sin insuficiencia cardíaca al inicio. En ese grupo, 29 personas recibieron el diagnóstico en los tres años posteriores y DeepHHF logró un AUROC de 0,81, según npj Digital Medicine.
El artículo también señala que el rendimiento se mantuvo en hombres y mujeres, con el mismo AUROC de 0,80. En un subgrupo sin diagnóstico previo de fibrilación auricular o aleteo auricular —dos tipos de arritmias—, el modelo conservó una capacidad discriminatoria alta, con un AUROC de 0,82.
Según npj Digital Medicine, el desempeño fue de 0,81 para los exámenes realizados en los dos años previos al diagnóstico, de 0,79 entre dos y cuatro años antes y de 0,80 entre cuatro y cinco años antes. Al excluir de forma progresiva los eventos ocurridos en los primeros años posteriores al Holter, el resultado apenas bajó de 0,80 a 0,79, un dato que, según el artículo, respalda el valor pronóstico del sistema a más largo plazo.
La posible utilidad clínica se apoya en que usa una prueba extendida, no invasiva y ya integrada en la práctica habitual. La investigación sostiene que la inteligencia artificial aplicada a un Holter de una sola derivación es una opción accesible y de bajo costo para estimar el riesgo de insuficiencia cardíaca.
El resumen del trabajo indica: “Los individuos de alto riesgo identificados por DeepHHF tuvieron una probabilidad dos veces mayor de hospitalización o muerte”. Más adelante, el artículo precisa que el grupo de alto riesgo mostró una probabilidad cuatro veces mayor de mortalidad y dos veces mayor de hospitalización o muerte frente a los grupos de riesgo bajo o moderado.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
Oftalmólogos argentinos reciben una distinción internacional por una técnica innovadora en cirugía de retina
El equipo médico fue galardonado en Canadá tras ser seleccionado entre más de un centenar de propuestas científicas. En qué consiste el método para tratar complicaciones graves
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Expertos argentinos colocaron a la oftalmología nacional en el centro de la escena global al recibir su séptimo Rhett Buckler Award durante el Congreso Anual de la American Society of Retina Specialists (ASRS), realizado en Montreal, Canadá. Este premio, conocido como el “Óscar de la retina”, distingue los mejores avances científicos presentados en formato audiovisual ante la comunidad internacional de especialistas en retina.
Con este galardón, el equipo del Charles Centro Oftalmológico sumó un nuevo logro y se ubicó en el cuarto puesto histórico entre los equipos más premiados en el Film Festival de la ASRS. De este modo, la institución se consolida como un referente mundial en investigación y desarrollo tecnológico aplicado a la cirugía vitreorretiniana.
La proliferación vitreorretiniana (PVR) constituye una de las complicaciones más difíciles de abordar luego de una cirugía de retina. Se trata de un proceso anómalo en el que se desarrollan membranas sobre y bajo la retina, lo que puede llevar a un desprendimiento y a la formación de pliegues fijos.
Suele aparecer en el 5-10% de los casos de desprendimiento de retina y requiere, en la mayoría de los casos, cirugías complejas para intentar restablecer la anatomía ocular. El pronóstico visual a largo plazo sigue siendo reservado, ya que muchas veces, aun con éxito anatómico, la función visual recuperada es limitada.
El reconocimiento internacional obtenido por el Charles Centro Oftalmológico no solo destaca una innovación tecnológica, sino que también pone de relieve la capacidad de la investigación argentina para aportar soluciones a problemas de alta complejidad médica y quirúrgica.
Con siete estatuillas del “Óscar de la retina” y un cuarto puesto histórico en el festival científico de la ASRS, la institución argentina suma un nuevo capítulo a su trayectoria de excelencia, validada por la comunidad internacional de especialistas en retina.
El trabajo premiado, titulado “Beyond Jet-Effect Mitigation: Controlled Interface Staining Under Perfluorocarbon in Proliferative Vitreoretinopathy Surgery”, fue seleccionado entre 121 presentaciones internacionales. El Rhett Buckler Award reconoce las mejores innovaciones científicas en el área y se entrega en la reunión científica de retina más importante del mundo.
La distinción fue otorgada por una técnica innovadora para tratar la proliferación vitreorretiniana (PVR). La operación consiste en retirar las membranas que se forman sobre la retina y la contraen, con el objetivo de restablecer su posición y preservar la visión. Para identificarlas y removerlas, el cirujano necesita aplicar un colorante que las haga visibles.
Sin embargo, las técnicas convencionales implican riesgos, ya que la administración del colorante puede dañar la retina si se aplica con demasiada presión o si se pierde la estabilidad del tejido. Por esa razón, el equipo ideó el GentleJect, un instrumento que permite aplicar el colorante con mayor control y seguridad.
Reduce el llamado jet effect, que es la salida brusca del líquido, lo que resulta fundamental cuando el cirujano trabaja a distancias mínimas de la retina. Esto permite realizar la tinción de las membranas de forma más segura y sin perder la estabilidad del tejido.
El GentleJect nació de una línea de investigación original de los oftalmólogos argentinos Martín Charles y Aníbal Francone, quienes estudiaron técnicas para la remoción de la membrana limitante interna en cirugías de PVR. A partir de ese trabajo científico y de la experiencia quirúrgica, surgió el desafío de identificar y remover membranas manteniendo la retina estable y logrando una administración controlada del colorante, lo que impulsó el desarrollo del dispositivo.
Si bien el GentleJect fue diseñado para reducir el riesgo del jet effect en procedimientos estándar, el equipo argentino demostró su utilidad en un contexto quirúrgico mucho más complejo, lo que motivó el reconocimiento por parte de la ASRS. “Muchas veces, innovar consiste en conectar los puntos. En este caso, un dispositivo pensado para mejorar la administración de colorantes encontró una nueva aplicación para resolver uno de los desafíos más complejos de la cirugía de retina”, indicó el doctor Charles.
El Rhett Buckler Award distingue a las mejores innovaciones científicas en cirugía de retina presentadas en formato audiovisual, y su estatuilla es fabricada por la misma compañía estadounidense que produce las emblemáticas estatuillas de los Premios Óscar.
El desarrollo integra distintas etapas: investigación clínica, diseño original del dispositivo, producción tecnológica y la validación de una nueva aplicación quirúrgica. Los autores del trabajo (Martín Charles, Daniel Charles, Aníbal Francone, Constanza Rittatore y Gustavo Saita) lograron que una innovación nacida en la Argentina reciba validación y adopción internacional.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/