Por qué el cerebro fija algunos recuerdos y otros se pierden, según un estudio

Por qué el cerebro fija algunos recuerdos y otros se pierden, según un estudio

Por qué el cerebro fija algunos recuerdos y otros se pierden, según un estudio

Un equipo de investigadores identificó periodos en los que la actividad neuronal se vuelve más flexible y capaz de generar nuevas memorias, lo que ayuda a entender por qué algunas experiencias se conservan y otras se olvidan

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Un equipo de la Universidad de Tubinga, en Alemania, descubrió que las fluctuaciones espontáneas en la actividad cerebral modifican la memoria al abrir breves periodos en los que el cerebro es más flexible y capaz de cambiar. Este hallazgo ayuda a explicar por qué algunos recuerdos se fijan y otros se pierden. Además, mostró que, en esos momentos, estimular neuronas individuales puede generar nuevas “células de memoria”.

El estudio, publicado en Nature Communications, se centró en el hipocampo, una región clave del cerebro para formar recuerdos de experiencias vividas. Los investigadores observaron que, según cómo cambie el estado interno del cerebro, se activan diferentes neuronas relacionadas con la memoria, incluso cuando el animal está descansando.

Los experimentos se realizaron en ratones y siguieron la actividad de las llamadas células de lugar, neuronas que ayudan a organizar en el cerebro la información de los episodios vividos. Tanto ratones como humanos tienen este tipo de células.

Eduardo Blanco-Hernández, uno de los autores principales, explicó que en el laboratorio exponen a los ratones a distintos entornos y observan cómo se activan estas células: “Grupos diferentes de células de lugar representan entornos distintos. Observar su actividad permite ver cómo se forman o se reactivan recuerdos en tiempo real”.

El equipo registró la actividad de esas neuronas y, al mismo tiempo, midió el estado interno del cerebro de los animales. La investigación mostró que, incluso cuando los ratones estaban quietos, su cerebro pasaba rápidamente de estar más alerta a estar más relajado.

Nicola Sartorato, investigador del Centro Werner Reichardt de Neurociencia Integrativa, explicó que el estado interno del cerebro se puede medir observando el tamaño de la pupila: “Cuando estamos más atentos o concentrados, nuestras pupilas se agrandan. Lo mismo sucede en los ratones”.

Los autores descubrieron que estas variaciones espontáneas en el estado de alerta afectan cuáles neuronas de la memoria se activan en cada momento. Un grupo específico de células de lugar se activó con más intensidad cuando los animales estaban más alertas.

Sartorato explicó que este resultado indica que el estado interno puede cambiar rápidamente la forma en que el cerebro organiza los recuerdos de experiencias. Además, observaron el mismo efecto en los ritmos cerebrales: “Las llamadas ondas theta, que participan en la formación de recuerdos, aumentaron o disminuyeron su intensidad según el estado interno del cerebro”.

A partir de esos datos, el grupo examinó si las fluctuaciones del estado interno señalaban momentos en que el cerebro se volvía más plástico y más capaz de cambiar.

Andrea Burgalossi, profesora del Instituto de Neurobiología y líder del equipo, señaló que la plasticidad es indispensable para la memoria porque es el proceso mediante el cual el cerebro almacena físicamente las experiencias.

La investigadora explicó que, para formar un recuerdo, las neuronas deben ajustar con rapidez sus conexiones y reorganizar sus patrones de actividad para codificar información nueva: “Esto es especialmente importante para la memoria episódica, ya que los acontecimientos que vivimos ocurren una sola vez. No hay repetición, no hay ensayo, así que el cerebro debe captarlos y almacenarlos con rapidez y eficacia en tiempo real”.

Con esa hipótesis, los científicos probaron si el estado interno no solo influía de manera indirecta sobre la memoria, sino si controlaba activamente cuándo el cerebro estaba más preparado para cambiar. Para ponerlo a prueba, estimularon neuronas individuales relacionadas con la memoria justo durante esos estados.

El resultado fue que esa intervención bastó para crear nuevos patrones de actividad similares a los de una memoria. La estimulación provocó la aparición de nuevas respuestas específicas de lugar y generó nuevas “células de memoria” dentro de la red neuronal.

El estudio concluyó que el hipocampo es una estructura altamente dinámica que entra en períodos breves de preparación especial para reorganizarse. “Lo emocionante es que ahora podemos estudiar estos procesos de una forma controlada, concentrándonos en momentos en que el cerebro es naturalmente más plástico”, concluyó Burgalossi.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

Identifican un compuesto que podría mejorar la reparación muscular durante el envejecimiento

Identifican un compuesto que podría mejorar la reparación muscular durante el envejecimiento

Identifican un compuesto que podría mejorar la reparación muscular durante el envejecimiento

El equipo de la Kyushu University halló que el trisulfuro LASSS potencia la actividad de la proteína HGF, clave para activar células satélite, y abre vías contra la pérdida de fuerza por inactividad o edad

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Con la edad, el músculo esquelético suele deteriorarse de forma relativamente temprana, con pérdida de fuerza, mayor cicatrización, acumulación de grasa dentro del tejido y descenso de las fibras de contracción rápida, responsables de movimientos veloces y potentes.

Un equipo de Kyushu University identificó un compuesto, LASSS, que podría potenciar la reparación del músculo envejecido al reforzar la acción de una proteína clave, un hallazgo que apunta a futuras estrategias para conservar fuerza y función física durante el envejecimiento, el reposo prolongado y otras situaciones de inactividad, informó el portal científico Science Daily.

El trabajo, publicado en la revista científica Scientific Reports, fue dirigido por el profesor Ryuichi Tatsumi, de la Facultad de Agricultura de la universidad japonesa. Su grupo estudió cómo proteger el factor de crecimiento hepatocitario, conocido como HGF, una proteína que inicia la reparación del músculo esquelético.

La señal más llamativa apareció cuando los investigadores trabajaron con una proporción de entre 4.000 y 8.000 moléculas del trisulfuro ensayado por cada molécula de proteína HGF. En esas condiciones, la capacidad de HGF para unirse a su receptor c-met, cuando se mezcló con LASSS, superó el doble de la observada en la proteína no tratada.

En condiciones normales, HGF permanece inactivo dentro de la red estructural que rodea las fibras musculares. Cuando el músculo sufre una lesión o una estimulación mecánica —una carga física, como el ejercicio—,la proteína se libera y se une a los receptores c-met de las células satélite, las células madre encargadas del mantenimiento y la reparación del músculo esquelético.

Esa unión saca a esas células de su estado inactivo. A partir de allí, pueden multiplicarse, madurar y contribuir a reconstruir las fibras dañadas.

Investigaciones previas del mismo equipo habían mostrado que HGF puede sufrir una modificación química llamada nitración. En ese proceso, se añade un grupo nitro en dos puntos de la proteína, Y198 y Y250, ubicados en la misma región que HGF utiliza para conectarse con c-met.

Después de esa modificación, HGF deja de unirse de manera eficaz al receptor. Tatsumi explicó que la proteína dañada se parece a una llave oxidada que ya no encaja en su cerradura, y planteó que esa pérdida de función podría ser una de las causas del desgaste muscular y de la menor capacidad de regeneración en adultos mayores.

“HGF no necesariamente falta a medida que envejecemos. Más bien, puede alterarse químicamente después de ser producido. Eso nos llevó a preguntarnos si un compuesto con una fuerte capacidad antioxidante podría proteger a HGF, ya sea previniendo la nitración o compensando la pérdida funcional que esta causa”, señaló el profesor.

Los científicos analizaron dos compuestos con propiedades antioxidantes: glutathione trisulfide, abreviado GSSSG, y lipoic acid trisulfide, o LASSS. Ambos son trisulfuros, una clase de moléculas formada por tres átomos de azufre conectados en secuencia y cada vez más estudiada en investigación farmacéutica por su química distintiva y su participación en reacciones de oxidación y reducción.

El objetivo era determinar si alguno de los dos podía proteger a HGF de la nitración y, con ello, preservar su capacidad de activar la reparación muscular.

Los ensayos iniciales mostraron que tanto GSSSG como LASSS reducían la nitración en los sitios Y198 y Y250 de HGF. Pero ninguno de los dos restauró por completo la capacidad de la proteína para unirse a su receptor.

El resultado cambió al elevar la concentración relativa del trisulfuro. Solo con LASSS, HGF no solo resistió mejor la pérdida de función provocada por la nitración, en especial en Y198, sino que además mostró una unión a c-met de más del doble que la de HGF sin tratar.

GSSSG no produjo ese efecto. Esa diferencia llevó a los investigadores a determinar que LASSS no actúa únicamente como antioxidante. “Esto superó nuestras expectativas. Sabíamos que los trisulfuros tenían funciones biológicas diversas, pero nunca esperamos que simplemente mezclar HGF con LASSS produjera un efecto tan marcado”, afirmó Tatsumi.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

Demencia: advierten sobre el rol del sueño, el aire y el aislamiento social como factores de riesgo

Demencia: advierten sobre el rol del sueño, el aire y el aislamiento social como factores de riesgo

Demencia: advierten sobre el rol del sueño, el aire y el aislamiento social como factores de riesgo

La nueva guía de la OMS, basada en evidencia compilada por expertos internacionales, analiza las intervenciones para actuar sobre los elementos vinculados al desarrollo de la enfermedad. Casi la mitad de los casos podrían evitarse. La ciencia ahora aporta más pruebas sobre cómo lograrlo

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Cada año, casi 10 millones de personas son diagnosticadas con demencia, una afección cerebral que afecta la memoria, el pensamiento y la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó la segunda edición de su guía para reducir el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo y demencia, con factores nuevos y una advertencia que reordena todo: aún no hay cura, pero casi la mitad de los casos se puede evitar.

“Hoy tenemos más información que nunca sobre qué impulsa el riesgo de demencia, y estas directrices traducen estos conocimientos en medidas prácticas”, afirmó el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

La guía fue coordinada por la neuróloga india Tarun Dua y la psicóloga argentina Dévora Kestel.

Contó con la participación de 23 expertos de cuatro continentes: Países Bajos, China, Catar, Finlandia, Australia, Canadá, Suiza, Brasil, Egipto, India, Sudáfrica, Suecia, Singapur, Reino Unido, Estados Unidos, Indonesia, Brunéi y Sri Lanka.

Los factores como el consumo de tabaco, el alcohol, el sedentarismo, el aislamiento social, la contaminación del aire y enfermedades como la hipertensión o la diabetes representan cerca del 45% del riesgo total de desarrollar demencia.

Para hacer la guía, los expertos evaluaron si las intervenciones dirigidas al tratamiento de esos factores de riesgo también se traducen en una reducción del riesgo de demencia.

La nueva edición insiste en que actuar antes, a lo largo de toda la vida, sigue siendo la estrategia más efectiva disponible. Nunca es demasiado temprano, ni demasiado tarde, para empezar a tomar medidas que protejan la salud del cerebro.

Una de las recomendaciones con mayor respaldo científico en esta edición —con certeza calificada de moderada a alta— es la de las intervenciones multidominio, es decir, atacar varios factores de riesgo al mismo tiempo.

Dieta, actividad física, entrenamiento cognitivo y control de enfermedades crónicas juntos funcionan mejor que cualquiera de esas acciones por separado.

La guía es clara al respecto: “Los factores de riesgo de demencia deben abordarse de manera integral, porque múltiples riesgos suelen coexistir y acumularse a lo largo de la vida”. Los datos provienen de una revisión de 44 estudios clínicos publicados entre 2012 y 2025.

En diálogo con Infobae, el investigador del Conicet y jefe de neurología cognitiva de FLENI, Ricardo Allegri, quien fue revisor externo de la nueva guía de la OMS, señaló: “Esta edición muestra evidencia científica más sólida sobre los factores de riesgo, suma otros que no aparecían en ediciones anteriores e incluye la efectividad de los abordajes de cada uno de ellos: ejercicio físico, actividad cognitiva, inclusión social, reducción del consumo de alcohol, abandono del tabaco, dieta balanceada y saludable, control del déficit de audición, control de los factores de riesgo vasculares —hipertensión, diabetes, obesidad, dislipemia, entre otros— y control de la contaminación ambiental”.

Allegri también destacó “la importancia de las intervenciones multimodales como las que propone el estudio FINGER (que incluye dieta, ejercicio físico, estimulación cognitiva y social, y control de los factores vasculares), en la misma dirección de los resultados que nuestro grupo presentó la semana pasada en Londres con el LatamFINGER”.

El especialista precisó que “con estas acciones puede prevenirse o retrasarse un 45% del riesgo de demencia”. Como informó Infobae, los resultados de LatAm-FINGERS fueron presentados en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer y publicados simultáneamente en la revista The Lancet.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

La innovación que revoluciona la fibrilación auricular: cómo los campos pulsados mejoran el tratamiento

La innovación que revoluciona la fibrilación auricular: cómo los campos pulsados mejoran el tratamiento

La innovación que revoluciona la fibrilación auricular: cómo los campos pulsados mejoran el tratamiento

El estrés, la edad y los hábitos poco saludables favorecen el aumento de casos de una arritmia vinculada al ACV. Una nueva técnica ofrece mayor seguridad y recuperación rápida en su abordaje

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La sensación de que el corazón se acelera sin un motivo aparente y por momentos late en forma despareja, como si estuviese desacompasado. Palpitaciones, mareos, desgano, falta de aire, cansancio. Las arritmias generan síntomas que afectan el día a día de quienes las padecen y pueden tener un impacto aún mayor en nuestra salud. En el caso de la fibrilación auricular, la más frecuente, es causa de accidente cerebrovascular (ACV) y puede llegar a provocar la muerte.

Lejos de preocuparse, la consigna es ocuparse. En los últimos años los avances en los métodos de detección y tratamiento permitieron diagnosticar antes este tipo de patologías y abordarlas a tiempo, con métodos cada vez más modernos, efectivos y que demandan un menor tiempo de recuperación. La clave está en dedicarle un tiempo a nuestro corazón, adoptar los hábitos que ayudan a protegerlo y prestarle atención a sus señales de alerta.

“La fibrilación auricular es la taquiarritmia más común. Es una enfermedad crónica relacionada a la edad, hipertensión y diabetes, aunque puede ocurrir asociada a otras enfermedades y también aparecer en pacientes sanos y jóvenes. Es una enfermedad progresiva que constituye la principal causa de ACV invalidante y se asocia a mayor mortalidad e insuficiencia cardiaca”, explica el doctor Gastón Albina (MN 83.891), subjefe del servicio de Electrofisiología y Arritmias de ICBA Instituto Cardiovascular.

El experto apunta que “varios estudios clínicos demostraron que el abordaje precoz tiene un impacto positivo en la evolución de los pacientes, principalmente mediante una intervención temprana con ablación, que ha demostrado ser la mejor herramienta para mejorar los síntomas y enlentecer la progresión de la enfermedad”. Este procedimiento mínimamente invasivo se realiza con catéteres introducidos a través de los vasos sanguíneos hasta el corazón y permite localizar el origen de la arritmia para tratarlo de forma precisa mediante la aplicación de distintos tipos de energía.

Los especialistas detectan que en los últimos años creció la cantidad de diagnósticos realizados, un fenómeno que está asociado a factores múltiples. Así lo explica el doctor Maximiliano Massa (MN 16.5561), del staff del Servicio de Electrofisiología y Arritmias del ICBA: “Por un lado, hoy contamos con un mayor conocimiento y mejores herramientas para detectarlas, incluso a través de nuevas tecnologías de monitoreo como los relojes inteligentes, que pueden ayudar a identificar episodios sospechosos y favorecer una consulta precoz. Además, aumentó la expectativa de vida, y muchas arritmias se vuelven más frecuentes a mayor edad. A esto se suma el mal control de factores de riesgo cada vez más prevalentes, como la hipertensión, el sobrepeso, el sedentarismo, la diabetes o la apnea del sueño”.

El electrofisiólogo destaca que el estrés y los malos hábitos de la vida moderna no siempre causan por sí solos una arritmia, pero sí pueden favorecer su aparición o actuar como desencadenantes en personas predispuestas. Por eso, la prevención sigue siendo un elemento clave, a través de un estilo de vida saludable, además de realizar los controles periódicos que permitan un diagnóstico precoz.

En los consultorios, también son frecuentes los casos de extrasístoles. Se trata de latidos adelantados que, en muchos casos, son benignos y pueden incluso no dar síntomas, aunque en otros pacientes provocan palpitaciones o mareos y un impacto importante en la calidad de vida. Cuando su carga es alta, pueden afectar la función del corazón.

“En los últimos años hubo un cambio de paradigma. La ablación de fibrilación auricular pasó a ser un procedimiento percutáneo ambulatorio, cuando en sus inicios tenían hasta 48 horas de internación. Después, a medida que fuimos adquiriendo experiencia, solamente se lo dejaba al paciente una noche. Hoy en día, después del procedimiento, tienen solamente cuatro horas de observación y si el posoperatorio es normal, se le da de alta el mismo día con la medicación correspondiente y la indicación de un control ambulatorio”, explica el doctor Fernando Scazzuso (MN 83.184), cardiólogo jefe de Electrofisiología y Arritmias del ICBA Instituto Cardiovascular.

En su visión, fue determinante también que haya mejorado mucho la detección de la fibrilación auricular, a través de los métodos digitales o las herramientas de diagnóstico como los relojes inteligentes y otro sistema de registro. “Esto llevó a tener un aumento en el último año del 40% en la tasa de procedimientos, con una tasa de éxito del 85% con un primer procedimiento; es decir, solo un 15% de recurrencia. La ablación de fibrilación auricular demuestra disminución de la mortalidad, sobre todo en aquellos pacientes con insuficiencia cardíaca, con tasas de reducción de hasta el 40%”, destaca.

Aunque el beneficio directo se da en la calidad de vida de los pacientes, también resulta muy positivo para el sistema de salud. “Además de baja de la recurrencia y la disminución de la mortalidad, en el 86% de los casos dejan de tomar medicación antiarrítmica y anticoagulante. Por otro lado, hay un 75% menos de cardioversiones (un procedimiento donde se utiliza un shock eléctrico para revertir la arritmia a un ritmo normal) y un 65% menos de concurrencia a las salas de emergencia por esta problemática, con lo cual el gasto en salud también disminuye significativamente cuando uno utiliza un tratamiento de ablación versus el tratamiento farmacológico”, explica.

Los procedimientos en sí vienen experimentando a su vez avances significativos. Gracias al desarrollo de nuevas tecnologías y a la mejora de las fuentes de energía utilizadas, hoy es posible localizar con mayor precisión el origen de muchas arritmias y tratarlas de una forma más dirigida. Esto permitió que las ablaciones sean más seguras y logren mejores resultados, tanto en el control de los síntomas como en la evolución a largo plazo. Hoy son más rápidas y tienen una menor tasa de complicaciones.

A fines de junio el ICBA implementó una nueva tecnología de ablación por campos pulsados y la intervención fue transmitida en vivo para profesionales médicos. El procedimiento utiliza una fuente de energía no térmica diseñada para interrumpir las señales eléctricas irregulares que originan la fibrilación auricular. Lo que hace es entregar pulsos eléctricos breves y controlados que permiten tratar zonas específicas del corazón vinculadas a la arritmia y reducir el impacto sobre otros tejidos.

“A nivel nacional, este avance tiene una relevancia muy importante para la electrofisiología, porque posiciona a la Argentina dentro del grupo de países que ya cuentan con acceso a una tecnología de última generación para el tratamiento de la fibrilación auricular. No se trata solo de incorporar un nuevo dispositivo, sino de abrir la puerta a una nueva etapa en el tratamiento de las arritmias cardíacas, con procedimientos cada vez más precisos, seguros y estandarizables”, señaló el doctor Fernando Scazzuso.

Este tipo de ablación es una alternativa que puede ser considerada en pacientes con fibrilación auricular paroxística o persistente, sintomática y recurrente, especialmente cuando el abordaje farmacológico no dio un resultado satisfactorio. El tratamiento busca no solo regular el ritmo cardíaco, sino también mejorar la calidad de vida y reducir el impacto de la enfermedad en las actividades cotidianas.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

De Alaska a la Patagonia: estudio con participación del CONICET refuerza la hipótesis de que los primeros pobladores americanos eran cazadores especializados de grandes mamíferos

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De Alaska a la Patagonia: estudio con participación del CONICET refuerza la hipótesis de que los primeros pobladores americanos eran cazadores especializados de grandes mamíferos

24 de julio de 2026
De Alaska a la Patagonia: estudio con participación del CONICET refuerza la hipótesis de que los primeros pobladores americanos eran cazadores especializados de grandes mamíferos

Basado en evidencia arqueológica procedente de 50 sitios distribuidos por todo el continente, el trabajo muestra que las poblaciones tempranas centraban su dieta principalmente en herbívoros de miles de kilos, lo que fortalece la idea sobre su importante rol en la extinción de la megafauna

CIENCIAS EXACTAS Y NATURALES

Basado en evidencia arqueológica procedente de 50 sitios distribuidos por todo el continente, el trabajo muestra que las poblaciones tempranas centraban su dieta principalmente en herbívoros de miles de kilos, lo que fortalece la idea sobre su importante rol en la extinción de la megafauna

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Entre 13.500 y 11.700 años atrás, las poblaciones humanas de América comenzaron un proceso de rápida y extensa expansión hacia diversos ecosistemas del continente. Uno de los grandes debates vigentes en el campo de la arqueología se da en torno a las estrategias adaptativas de aquellos grupos tempranos: para algunos, eran generalistas en su dieta, es decir que comían diversas especies que cazaban o recogían al paso, mientras que otros sostienen que se trataba de cazadores especializados, específicamente de grandes mamíferos de miles de kilos. Gracias a evidencia arqueológica proveniente de 50 sitios distribuidos desde Alaska a la Patagonia, un estudio científico del que participaron expertos del CONICET, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la Universidad del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), publicado en la revista Sciences Advances, suma argumentos en favor de la idea de una estrategia de caza especializada centrada en megafauna.

“Aquí en Sudamérica se asumía casi naturalmente que la megafauna había sido poco importante en la economía de los pobladores tempranos. En trabajos anteriores, observamos que la subestimación de su relevancia estaba equivocada: para los grupos humanos del final del Pleistoceno, estos grandes animales no fueron un recurso marginal, sino el pilar de su dieta y de su estrategia de subsistencia”, apunta Luciano Prates, investigador del CONICET en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (FCNyM, UNLP), en referencia a publicaciones en las que el equipo pudo determinar, por un lado, la fuerte correlación temporal y espacial entre el comienzo del colapso de la megafauna, iniciado hace 12.900 años, y la aparición de unas puntas de lanza, llamadas “puntas cola de pescado”, una tecnología utilizada para cazar a estos mamíferos; y, por otro, el ranking de presas preferidas a nivel sudamericano de acuerdo al mayor retorno energético que ofrecían: perezosos gigantes, caballos y mastodontes.

“En paralelo a este debate sobre cuán importante era la megafauna para la economía de estos grupos tempranos, estaba el otro debate acerca de si eran generalistas oportunistas, o especializados. En el primer caso, hablamos de individuos avanzando por el territorio y nutriéndose en un sentido amplio: si tienen que cazar, cazan; si tienen que pescar, pescan; si hay vegetales, comen vegetales. Se adaptan a lo que van encontrando. Una caza especializada, particularmente en grandes mamíferos de miles de kilos, es un enfoque completamente distinto”, apunta el experto, quien afirma que esto no implica que no aprovecharan otros recursos, pero sí una importancia desproporcionada en favor de grandes presas.

Para contribuir a saldar la controversia, junto a profesionales de la Universidad de Alaska, Estados Unidos, el equipo platense analizó información arqueológica proveniente de 50 sitios distribuidos de norte a sur de América, desde la región de Beringia oriental, cercana a Alaska y el territorio del Yukón, que sirvió como puente entre nuestro continente y Asia antes de ser cubierta por el agua, hasta la Patagonia. El objetivo fue determinar si los grupos que ocuparon de forma temprana esos territorios eran generalistas o especializados, e identificar cuáles eran los animales en los que se basaba principalmente su dieta. “Una forma tradicional para hacerlo es, sencillamente, contar la cantidad de individuos que encontrás de cada especie. La dificultad de ese enfoque es que pone en pie de igualdad a un mastodonte o un megaterio con una mulita o un tucu-tucu”, grafica Ivan Perez, investigador del CONICET en la FCNyM y autor del trabajo, y prosigue: “Además de que no es lo mismo cazar un megaterio que un tucu-tucu, el aporte a la dieta de uno y otro es significativamente distinto”.

El equipo –del que también participó Gustavo Politis, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Paleontológicas del Cuaternario Pampeano (INCUAPA, CONICET-UNICEN)– utilizó una estimación basada en el aporte de biomasa y energía de cada especie, es decir, cuánto alimento y cuántas calorías podía proveer cada presa: “Cuántos tucu-tucu harían falta para igualar la energía que aporta un megaterio”, grafica Perez. Luego, se cruzó esa información con los restos presentes en los sitios arqueológicos. Ese cambio metodológico permitió observar una diferencia clave: aunque en los sitios aparecen muchos restos de animales pequeños y otros recursos, los grandes herbívoros concentraban la mayor parte del aporte energético potencial de la dieta, representando entre el 83 y el 90 por ciento de la contribución estimada. “El impacto de la megafauna en la dieta de las poblaciones humanas del pasado es, por mucho, lo más significativo”, destaca Prates.

Los científicos vinculan esta estrategia de caza y alimento con la expansión de los primeros grupos: no eran individuos que iban caminando aleatoriamente por el espacio aprovechando lo que había a su paso, sino que se expandieron en áreas con mayor disponibilidad de estas presas. “Claro que, si en el camino se cruzaban con una mulita, la comían, pero la evidencia dice que eran especializados en la dieta, particularmente en megafauna. Sin embargo, eran generalistas en el espacio. Ellos iban ocupando distintos lugares del continente con un perfil de presa particular para la que estaban preparados económica y tecnológicamente”, subrayan. “Un dato importante que encontramos tiene que ver con la dimensión espacial: encontramos evidencia, en cuanto a materias primas y las puntas de lanza que usaban, de que cubrían distancias de hasta 600 kilómetros. Esto es muy singular, si pensamos que eran grupos que andaban a pie, no tenían caballos u otros animales que les sirvieran de medio de transporte”, agrega Perez.

Los animales explotados variaban según la región: en Beringia, el mamut lanudo; en América del Norte, el mamut de Columbia – dos especies muy emparentadas con los elefantes actuales–; y en América del Sur, los perezosos terrestres gigantes y gonfoterios –Notiomastodon y Cuvieronius, más distantes, pero también relacionados con los elefantes del presente– fueron las presas predilectas de los grupos tempranos. Más atrás en las preferencias aparecen caballos y camélidos. “Son todos animales grandes, pesados, de más de 44 kilos hasta cientos o miles de kilos, que ofrecían un retorno importante en kilocalorías. Muchos de ellos, muy lentos”, destacan los autores.

Para una futura etapa, quedarán por resolver nuevos interrogantes que se abrieron tras el reciente estudio. ¿Por qué Sudamérica muestra una diversidad de presas mayor que Norteamérica durante el período analizado? “En el norte se da un fenómeno más homogéneo, en contraposición a lo ocurrido en América del Sur”, resalta Prates. Comprender esas diferencias permitirá seguir reconstruyendo cómo las primeras poblaciones humanas se relacionaron con los ecosistemas americanos y cómo lograron expandirse por un continente completamente desconocido.

Por Marcelo Gisande 

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Fuente: https://www.conicet.gov.ar/noticias-conicet/

Oftalmólogos argentinos reciben una distinción internacional por una técnica innovadora en cirugía de retina

Oftalmólogos argentinos reciben una distinción internacional por una técnica innovadora en cirugía de retina

Oftalmólogos argentinos reciben una distinción internacional por una técnica innovadora en cirugía de retina

El equipo médico fue galardonado en Canadá tras ser seleccionado entre más de un centenar de propuestas científicas. En qué consiste el método para tratar complicaciones graves

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Expertos argentinos colocaron a la oftalmología nacional en el centro de la escena global al recibir su séptimo Rhett Buckler Award durante el Congreso Anual de la American Society of Retina Specialists (ASRS), realizado en Montreal, Canadá. Este premio, conocido como el “Óscar de la retina”, distingue los mejores avances científicos presentados en formato audiovisual ante la comunidad internacional de especialistas en retina.

Con este galardón, el equipo del Charles Centro Oftalmológico sumó un nuevo logro y se ubicó en el cuarto puesto histórico entre los equipos más premiados en el Film Festival de la ASRS. De este modo, la institución se consolida como un referente mundial en investigación y desarrollo tecnológico aplicado a la cirugía vitreorretiniana.

La proliferación vitreorretiniana (PVR) constituye una de las complicaciones más difíciles de abordar luego de una cirugía de retina. Se trata de un proceso anómalo en el que se desarrollan membranas sobre y bajo la retina, lo que puede llevar a un desprendimiento y a la formación de pliegues fijos.

Suele aparecer en el 5-10% de los casos de desprendimiento de retina y requiere, en la mayoría de los casos, cirugías complejas para intentar restablecer la anatomía ocular. El pronóstico visual a largo plazo sigue siendo reservado, ya que muchas veces, aun con éxito anatómico, la función visual recuperada es limitada.

El reconocimiento internacional obtenido por el Charles Centro Oftalmológico no solo destaca una innovación tecnológica, sino que también pone de relieve la capacidad de la investigación argentina para aportar soluciones a problemas de alta complejidad médica y quirúrgica.

Con siete estatuillas del “Óscar de la retina” y un cuarto puesto histórico en el festival científico de la ASRS, la institución argentina suma un nuevo capítulo a su trayectoria de excelencia, validada por la comunidad internacional de especialistas en retina.

El trabajo premiado, titulado “Beyond Jet-Effect Mitigation: Controlled Interface Staining Under Perfluorocarbon in Proliferative Vitreoretinopathy Surgery”, fue seleccionado entre 121 presentaciones internacionales. El Rhett Buckler Award reconoce las mejores innovaciones científicas en el área y se entrega en la reunión científica de retina más importante del mundo.

La distinción fue otorgada por una técnica innovadora para tratar la proliferación vitreorretiniana (PVR). La operación consiste en retirar las membranas que se forman sobre la retina y la contraen, con el objetivo de restablecer su posición y preservar la visión. Para identificarlas y removerlas, el cirujano necesita aplicar un colorante que las haga visibles.

Sin embargo, las técnicas convencionales implican riesgos, ya que la administración del colorante puede dañar la retina si se aplica con demasiada presión o si se pierde la estabilidad del tejido. Por esa razón, el equipo ideó el GentleJect, un instrumento que permite aplicar el colorante con mayor control y seguridad.

Reduce el llamado jet effect, que es la salida brusca del líquido, lo que resulta fundamental cuando el cirujano trabaja a distancias mínimas de la retina. Esto permite realizar la tinción de las membranas de forma más segura y sin perder la estabilidad del tejido.

El GentleJect nació de una línea de investigación original de los oftalmólogos argentinos Martín Charles y Aníbal Francone, quienes estudiaron técnicas para la remoción de la membrana limitante interna en cirugías de PVR. A partir de ese trabajo científico y de la experiencia quirúrgica, surgió el desafío de identificar y remover membranas manteniendo la retina estable y logrando una administración controlada del colorante, lo que impulsó el desarrollo del dispositivo.

Si bien el GentleJect fue diseñado para reducir el riesgo del jet effect en procedimientos estándar, el equipo argentino demostró su utilidad en un contexto quirúrgico mucho más complejo, lo que motivó el reconocimiento por parte de la ASRS. “Muchas veces, innovar consiste en conectar los puntos. En este caso, un dispositivo pensado para mejorar la administración de colorantes encontró una nueva aplicación para resolver uno de los desafíos más complejos de la cirugía de retina”, indicó el doctor Charles.

El Rhett Buckler Award distingue a las mejores innovaciones científicas en cirugía de retina presentadas en formato audiovisual, y su estatuilla es fabricada por la misma compañía estadounidense que produce las emblemáticas estatuillas de los Premios Óscar.

El desarrollo integra distintas etapas: investigación clínica, diseño original del dispositivo, producción tecnológica y la validación de una nueva aplicación quirúrgica. Los autores del trabajo (Martín Charles, Daniel Charles, Aníbal Francone, Constanza Rittatore y Gustavo Saita) lograron que una innovación nacida en la Argentina reciba validación y adopción internacional.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/