Brote de ébola en el Congo: la ONU advierte que muere una persona cada 30 minutos
Tom Fletcher, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, afirmó que se trata de la epidemia de crecimiento “más rápido de la que se tenga registro”
Una persona muere cada 30 minutos por el brote de ébola en la República Democrática del Congo, y ese dato resume la velocidad con la que avanza una epidemia que ya desborda la capacidad de respuesta sanitaria en el este del país. La advertencia llegó este viernes de parte de Tom Fletcher, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, en medio de un escenario que combina contagios en aumento, presión sobre los centros de atención y una crisis humanitaria más amplia en una región golpeada por la violencia y la falta de servicios básicos.
El actual brote de ébola en la República Democrática del Congo ya dejó 2.184 muertos y más de 4.660 casos desde que fue declarado el 15 de mayo por las autoridades nacionales.
“El brote es el de crecimiento más rápido del que se tenga registro”, afirmó Tom Fletcher. El funcionario agregó que la enfermedad por este virus “está ganando terreno” en la República Democrática del Congo, con una muerte “cada 30 minutos”.
La emergencia ya se extendió a seis provincias y también alcanzó a Uganda, que notificó 20 casos. Además, hubo reportes en zonas cercanas a la frontera con Sudán del Sur, lo que reforzó la preocupación por una expansión regional. Según un reporte de AFP, para Naciones Unidas este episodio avanza hacia transformarse en el brote de ébola más mortal del que se tenga registro.
La señal de alarma no quedó solo en las cifras. Tom Fletcher pidió una respuesta internacional más rápida y más amplia. Reclamó más velocidad, recursos y coordinación para evitar que el brote siga creciendo: “Necesitamos rapidez, alcance y solidaridad antes de que este virus nos saque aún más ventaja”.
El funcionario anunció además una nueva partida de 30,5 millones de dólares del Fondo Central de Respuesta a Emergencias de la ONU. Ese monto se suma a otros 24 millones de dólares ya asignados a la República Democrática del Congo y a países vecinos. A eso se agregan cerca de 300 millones de dólares donados por distintos países para sostener la respuesta.
Tras una reunión entre agencias humanitarias, Fletcher remarcó que hacen falta más equipos sobre el terreno. La ONU ya envió 20 integrantes extra al área más afectada, aunque advirtió que ese refuerzo todavía resulta insuficiente frente al tamaño del problema.
El pedido de los organismos internacionales apunta a varias tareas concretas. Según explicó Fletcher hace falta duplicar los equipos encargados de entierros seguros y dignos, triplicar la capacidad de tratamiento y mejorar el rastreo de contactos.
El ébola se transmite por contacto con fluidos corporales de una persona infectada y puede provocar fiebre hemorrágica. Eso significa que la enfermedad puede derivar en un cuadro severo con sangrados, daño orgánico y un alto riesgo de muerte si no hay atención adecuada. El brote actual corresponde a la cepa Bundibugyo, para la cual no existe un tratamiento conocido ni una vacuna autorizada.
La provincia de Ituri concentra el corazón del brote. De los más de 4.660 casos totales, más de 3.400 se registraron allí. La situación no se limita al avance del virus. En el este de la República Democrática del Congo, la epidemia convive con el conflicto armado entre el ejército congoleño y la milicia M23, respaldada por Ruanda, una combinación que complica la llegada de ayuda y el seguimiento de pacientes.
La propia ONU advirtió que 2,6 millones de personas sufren malnutrición severa en el este del país, y más de la mitad se encuentran en Ituri. Esa situación agrava el impacto del brote porque una población debilitada enfrenta peores condiciones de salud, menor acceso a atención médica y más dificultades para sostener medidas de aislamiento o prevención.
La crisis sanitaria también abrió un frente humanitario más amplio. La portavoz de la ONU, Daniela Gross, informó que el Programa Mundial de Alimentos empezará a ampliar desde este sábado su esquema de comidas calientes en centros de tratamiento de Ituri y otras provincias. Desde fines de mayo, ese organismo ya distribuyó más de 260.000 comidas en centros de tratamiento y aislamiento de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.
Fletcher insistió en que no alcanza con reforzar hospitales o unidades de aislamiento. También hace falta garantizar agua, higiene, atención médica básica y servicios esenciales para la población afectada. Contener una epidemia de esta magnitud no depende solo de médicos y camas: también requiere comida, limpieza, infraestructura y condiciones mínimas para que la población pueda protegerse.
El brote más mortal de ébola hasta ahora, entre 2018 y 2020, dejó casi 2.300 muertos sobre 3.500 casos. La cifra actual de la República Democrática del Congo ya se acerca a ese umbral y todavía muestra una curva ascendente.
En ese contexto, la frase final de Tom Fletcher funciona como advertencia y como presión diplomática. “El mundo tiene que despertar y hacerse presente”, concluyó.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
Cómo toma decisiones el cerebro ante varias opciones al mismo tiempo, según un estudio
Un investigación publicada en Nature analizó que las personas sostienen objetivos simultáneos y modifican sus acciones en respuesta a situaciones que cambian constantemente
Cuando una persona sale de su casa para ir al trabajo, rara vez sigue un plan intacto hasta el final. Una calle cortada, un embotellamiento o un desvío obligan a recalcular sobre la marcha. Algo parecido ocurre dentro del cerebro, y un nuevo estudio mostró que la actividad cerebral revela cómo las personas alternan y combinan objetivos en tiempo real mientras toman decisiones en entornos cambiantes.
La investigación, publicada en Nature, analizó cómo actúa el cerebro cuando una decisión no termina en un solo instante, sino que se ajusta a cada momento. El trabajo se apoyó en una tarea de persecución virtual en la que los participantes debían mover un joystick para atrapar presas digitales que cambiaban de velocidad y dirección.
El estudio, liderado por un equipo del Baylor College of Medicine (BCM), mostró que los participantes sostenían y combinaban planes de movimiento mientras perseguían objetivos que cambiaban en tiempo real. A partir de esa tarea, los investigadores identificaron tres regiones cerebrales con funciones distintas, vinculadas al seguimiento del plan en curso, al cambio de estrategia y a la valoración de cada opción.
Para examinar este proceso, el equipo de investigación dejó de lado las pruebas clásicas de laboratorio, que suelen medir elecciones aisladas y estáticas. En su lugar, diseñó una situación más cercana a lo que pasa en la vida diaria: un entorno en movimiento, con metas que compiten entre sí y decisiones que no quedan cerradas en un solo paso.
Los participantes controlaban un avatar y debían perseguir cuadrados en movimiento, descritos como “presas”, dentro de un videojuego de realidad virtual continua. Cada objetivo tenía un color distinto, y ese color indicaba dos cosas: su valor en puntos y su velocidad. Dicho de forma más simple, no todas las opciones valían lo mismo ni resultaban igual de fáciles de alcanzar.
El estudio incluyó a 69 adultos divididos en dos grupos. Por un lado, participaron 50 voluntarios sanos. Por otro, se sumaron 19 pacientes con epilepsia grave que se encontraban hospitalizados para monitoreo cerebral. Esa combinación permitió comparar patrones de decisión en personas sin diagnóstico neurológico y en pacientes que ya tenían registros clínicos más directos de su actividad cerebral.
Uno de los hallazgos centrales fue que los jugadores no elegían una meta y descartaban por completo la otra. En muchos casos permanecían en un estado intermedio, con atención repartida entre dos objetivos al mismo tiempo. El estudio registró ese comportamiento entre 36% y 41% del tiempo cuando ambas presas tenían el mismo valor, y entre 37% y 43% cuando su valor era diferente.
Ese dato apuntó a una idea: el cerebro no siempre opera con una lógica de “todo o nada”. A veces mantiene abiertas varias rutas posibles y ajusta la conducta mientras la situación cambia. En términos cotidianos, sería como avanzar hacia un destino mientras se evalúa, segundo a segundo, si conviene doblar, frenar o cambiar de camino.
Durante la persecución continua de objetivos, los participantes mantuvieron y combinaron de forma simultánea planes de movimiento dirigidos a metas en competencia, con un rendimiento superior al del cambio de tipo ‘el ganador se lleva todo’. Traducido a un lenguaje llano, los participantes sostenían dos planes de movimiento al mismo tiempo y los mezclaban para actuar, en vez de apostar por una sola opción y abandonar la otra por completo.
Para poner a prueba esa hipótesis, los autores usaron modelado computacional, una herramienta que compara distintas formas posibles de explicar una conducta. El equipo construyó modelos matemáticos para ver cuál se parecía más a lo que hacían realmente los participantes.
Los datos favorecieron una estrategia de control mixto o combinado, con una probabilidad de 84% ± 8% entre los participantes. Esa forma de actuar superó al esquema conocido como “winner-take-all switching”, una lógica en la que la persona se concentra por completo en un solo objetivo y cambia de manera tajante cuando decide pasar a otro.
La diferencia no es menor. Si el cerebro funciona con varios planes a la vez, entonces la toma de decisiones en movimiento no depende solo de elegir una meta, sino de administrar varias opciones simultáneas. Esa observación puede ayudar a entender mejor cómo actuamos en escenarios complejos, desde cruzar una avenida hasta manejar en tráfico denso o responder a una situación de presión.
El estudio también ubicó con mayor precisión qué partes del cerebro participan en este tipo de decisiones. El hipocampo siguió y actualizó el plan que estaba en curso, sobre todo en las etapas iniciales de la planificación. Esta región suele asociarse con la memoria y la orientación espacial, aunque aquí apareció ligada al seguimiento de una estrategia mientras el entorno se modifica.
Otra zona implicada fue la corteza cingulada anterior izquierda, que ayudó a determinar cuándo convenía cambiar de estrategia. En una explicación menos técnica, funcionó como una señal de alerta para detectar si el plan activo ya no resultaba tan útil y era momento de corregir la trayectoria.
La tercera región destacada fue la corteza orbitofrontal, vinculada a la evaluación del valor de cada alternativa. O sea, aportó información sobre qué opción podía resultar más conveniente en ese momento. La actividad en el hipocampo seguía los planes actuales, la corteza cingulada anterior izquierda señalaba los cambios de estrategia y la corteza orbitofrontal codificaba el valor.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
Caminar rápido a los 80 años se asocia con un cerebro más resistente al envejecimiento
Quienes mantienen una marcha excepcionalmente veloz en la vejez tienen un 51% menos de riesgo de deterioro mental y un hipocampo de mayor tamaño, de acuerdo con un trabajo publicado en Neurology
Un estudio publicado en la revista médica Neurology halló que las personas mayores de 80 años que caminan más rápido que sus pares tienen entre un 51% y un 60% menos riesgo de deterioro cognitivo o demencia. El trabajo analizó casi 5.000 participantes de cinco estudios sobre envejecimiento.
Los superandadores fueron definidos por los investigadores como aquellos cuya velocidad al caminar se ubica al menos 1,5 desviaciones estándar por encima del promedio para su mismo grupo de edad y sexo. Ese grupo representó, en los distintos estudios analizados, el 9% de los participantes.
Los resultados mostraron que los superandadores tuvieron un 51% menos de riesgo relativo de desarrollar deterioro cognitivo en períodos de seguimiento de entre 3,4 y 5,4 años, y 60% menos de probabilidades de recibir un diagnóstico de Alzheimer u otra forma de demencia. Además, sus habilidades de memoria y pensamiento declinaron de forma más lenta, según mediciones de velocidad de procesamiento, memoria de evocación y flexibilidad mental.
El equipo también estudió un subgrupo de participantes con imágenes de resonancia magnética y otro de adultos mayores cuyo tejido cerebral fue analizado tras la muerte. Ambos análisis aportaron datos que complejizaron la interpretación de los resultados, según detalló National Geographic, revista estadounidense.
Uno de los hallazgos del estudio tiene que ver con la estructura cerebral. Los escáneres de resonancia magnética revelaron que los superandadores tienden a tener un hipocampo —la región del cerebro vinculada a la memoria— de mayor tamaño.
Sin embargo, los análisis de tejido cerebral post mortem mostraron que no existían diferencias en la cantidad de placas amiloides y ovillos de proteína tau asociados al alzhéimer entre quienes caminaban rápido y quienes no.
Esa aparente paradoja llevó a los investigadores a plantear una hipótesis sobre la resiliencia cerebral: los superandadores no parecerían ser inmunes a la biología subyacente de la demencia, sino que sus cerebros serían capaces de funcionar bien pese a ella.
“El tamaño del efecto fue grande”, señaló Joe Verghese, uno de los autores del trabajo. “Los superandadores tienen alrededor de un 50% menos de riesgo de desarrollar deterioro cognitivo que sus pares”, agregó el científico, en declaraciones recogidas por National Geographic.
La advertencia del equipo es que se trata de un estudio observacional. “No podemos concluir que caminar más rápido previene la demencia, solo que la movilidad excepcional está asociada a un envejecimiento cognitivo más saludable”, precisó Joe Verghese. Dicho de otra manera, no es posible determinar si una persona puede proteger su cerebro simplemente con esforzarse por caminar más rápido.
Los autores sostienen que tanto la velocidad de marcha elevada como la agudeza mental serían manifestaciones externas de una resiliencia subyacente del organismo, y no una relación de causa y efecto directa. Esa distinción resulta relevante para evitar interpretaciones erróneas: el ritmo veloz al caminar actuaría como un marcador de salud global, más que como una intervención preventiva en sí misma.
Esta perspectiva se alinea con investigaciones anteriores. Un estudio publicado en PMC —la plataforma de acceso libre de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH)— ya había señalado en 2018 que los adultos con velocidades de marcha más lentas, y sobre todo aquellos en quienes esa velocidad disminuía con el tiempo, presentaban un mayor riesgo de desarrollar demencia, independientemente de su estado cognitivo inicial.
Desde la Universidad de Harvard, National Geographic señaló que los hallazgos no pueden probar que caminar rápido mejore la salud cerebral, pero sí refuerzan una idea más amplia: la vitalidad física y la vitalidad cognitiva están estrechamente conectadas en la vejez. Mantenerse activo sigue siendo una de las estrategias más sólidas para envejecer bien, tanto desde el punto de vista físico como mental.
El estudio, titulado Cognitive Aging and Brain Health: A Comparison of Super Movers vs. Nonsuper Movers, fue elaborado por Oshadi Jayakody, Sofiya Milman, Nir Barzilai, Erica F. Weiss, Cuiling Wang, Ying Jin, Helena Blumen y Verghese.
Sus conclusiones se suman a una creciente línea de investigación que vincula la movilidad física en la vejez con la preservación de las funciones cognitivas, de acuerdo con lo informado por National Geographic.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
Investigadores de la FIUNER, el IBB y el Hospital de la Baxada evalúan una innovadora terapia para la artrosis de rodilla
Un equipo de la Facultad, el CONICET y profesionales del hospital público analizó la efectividad del Plasma Rico en…
Un equipo de la Facultad, el CONICET y profesionales del hospital público analizó la efectividad del Plasma Rico en Plaquetas (PRP). Con el ensayo clínico concluido, el objetivo es aportar evidencia científica local para facilitar el acceso a tratamientos seguros y de bajo costo en la región.
El equipo de trabajo está liderado por el Dr. Pablo Schierloh, investigador del IBB-CONICET e integrado también por los investigadores José Biurrun (investigador del IBB) y Christian Mista (investigador del IBB), los bioingenieros Diego Arévalo, Leandro Mayrata y Facundo Urteaga (ex becario de CONICET), la bioquímica Carolina Cáceres, y los médicos Analía Caballo (médica generalista y de familia) y Maximiliano Velázquez (médico clínico).
Se trata de un grupo de trabajo interdisciplinario que investiga acerca de la efectividad terapéutica del Plasma Rico en Plaquetas (PRP). En particular, el objetivo principal del estudio radica en comparar dos esquemas de aplicación, con intervalos de 2 y 4 semanas, a fin de determinar cuál ofrece mejores resultados en la reducción objetiva del dolor y en la recuperación funcional de la articulación.
Con una muestra proyectada de 110 participantes mayores de 35 años, la investigación busca aportar evidencia científica que facilite el acceso universal a terapias autólogas, seguras y de bajo costo en el sistema de salud local.
Dialogamos con el Dr. Pablo Schierloh y el Bioing. Facundo Urteaga acerca de la importancia de llevar adelante este tipo de proyectos interdisciplinarios que apuntan a una mejora en la calidad de vida de los pacientes.
¿Cómo surge la iniciativa de realizar este proyecto en conjunto con el Hospital de la Baxada?
La idea original surgió en el marco de un proyecto institucional otorgado al Instituto de doble pertenencia (UNER-CONICET) de Bioingeniería y Bioinformática, por aquel entonces recién creado en la Facultad de Ingeniería de Oro Verde. Luego, dos grupos de Investigación participantes de este proyecto nos reunimos con los profesionales del Servicio de Tratamiento del Dolor y del Laboratorio Central del Hospital de la Baxada, para diseñar de manera interdisciplinaria un proyecto de investigación clínica que reuniera dos valores que consideramos clave: Por un lado, debía cumplir con los estándares que se le exigen a este tipo de proyectos a nivel internacional en términos de calidad científica y ética médica; y por el otro, las lecciones aprendidas derivadas de la ejecución del estudio debían tener un alto potencial de aplicación real en el sistema público de salud. No se trataba sólo de poner a prueba una hipótesis de tratamiento sino de evaluar críticamente su implementación efectiva en un centro de salud pública de nuestra provincia, con nuestra realidad socioeconómica y sociosanitaria.
¿Cuál es la problemática principal de la artrosis de rodilla en la población y por qué el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) se presenta como una alternativa relevante frente a otros tratamientos?
El principal problema que los pacientes nos refieren en las entrevistas de admisión es la disminución en la calidad de vida debido a la pérdida de movilidad, lo cual tiene un impacto que no se limita a la dolencia física sino sobre todo al padecimiento psicológico al ver coartada su posibilidad de “hacer cosas que nos gustan”. Por ejemplo, para una abuela: poder salir a caminar de la mano de sus nietos; para un adulto joven: ir a jugar al fútbol o al pádel con sus amigos.
En cuanto a la ventaja que representa nuestra propuesta de administración de “PRP” (“Plasma Rico en plaquetas”) sobre otros tratamientos vigentes es doble: al tratarse de un hemoderivado autólogo (se obtiene de la sangre del propio paciente) es relativamente más barato y más seguro que productos farmacológicos que se administran de la misma forma, por inyección intraarticular.
¿Cuáles fueron los criterios principales para que una persona con artrosis de rodilla pueda participar del estudio?
En nuestro estudio los criterios de inclusión fueron cuidadosamente ajustados a las características epidemiológicas de nuestra población buscando ser lo más inclusivos posibles, pero siempre poniendo por delante la seguridad del paciente. De manera que no pudimos admitir personas con alguna patología o tratamiento que involucrara problemas de coagulación sanguínea o diagnóstico/tratamiento oncológico o autoinmune.
¿Qué impacto puede tener la conclusión de este estudio en la práctica clínica habitual de la región y en la accesibilidad a este tratamiento?
Las conclusiones respecto de la factibilidad y efectividad del tratamiento en el contexto específico del Hospital de la Baxada superan ampliamente nuestras expectativas previas: Los extraccionistas y técnicos del Laboratorio que obtienen, analizan y procesan la sangre para luego preparar el PRP, los administrativos que coordinan turnos y la espera de pacientes y los médicos que aplican el producto y le dan seguimiento a la evolución de los casos están perfectamente preparados para la implementación efectiva de este tratamiento ya que el estudio, además de servir para comprobar su eficacia, posibilitó un entrenamiento práctico invaluable: capacitación en acción, como decimos en el ambiente académico.
¿En qué etapa de desarrollo o reclutamiento se encuentra actualmente la investigación y cómo ha sido la recepción de los participantes hasta el momento?
Fuente: https://www.ingenieria.uner.edu.ar/listado-noticias/
Avanzan en el diseño de un test rápido y económico para la detección temprana del dengue
14 de agosto de 2026
Avanzan en el diseño de un test rápido y económico para la detección temprana del dengue
Un equipo del CONICET trabaja en el desarrollo de una herramienta diagnóstica de bajo costo basada en moléculas capaces de reconocer blancos específicos.
Un equipo del CONICET trabaja en el desarrollo de una herramienta diagnóstica de bajo costo basada en aptámeros, moléculas capaces de reconocer blancos específicos.
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El dengue representa uno de los principales desafíos de salud pública de la región. Esta situación plantea la necesidad crítica de contar con herramientas de diagnóstico temprano que sean rápidas, accesibles y de producción local.
Frente a este escenario, un equipo de investigación del CONICET en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET-UNR), liderado por la investigadora Elisa Bolatti, avanza en el desarrollo de un nuevo test rápido para detectar el virus durante sus fases iniciales. El proyecto recibió recientemente apoyo de la Fundación Williams.
“Si bien existen métodos diagnósticos muy sensibles como la PCR, requieren infraestructura especializada y personal capacitado. Nuestro objetivo es generar un test rápido, innovador y económico, que pueda utilizarse en distintos niveles del sistema de salud para fortalecer la capacidad diagnóstica del país”, explica Bolatti.
Detectar el virus desde el primer momento
La estrategia de los investigadores se centra en identificar la NS1, una proteína del virus que circula en altas concentraciones en la sangre durante los primeros días de la infección. Al estar altamente conservada entre los distintos serotipos del dengue, resulta un marcador ideal.
Poder detectar la presencia del virus directamente en el punto de atención —es decir, directamente donde se encuentra el paciente y sin necesidad de equipamiento complejo— permitiría mejorar el manejo clínico, prevenir complicaciones y agilizar la vigilancia epidemiológica durante los brotes. La idea del equipo de investigación es que esta herramienta sea utilizada en guardias, centros de atención primaria y operativos territoriales.
Aptámeros: biotecnología para el diagnóstico
El núcleo innovador de este desarrollo radica en el uso de aptámeros como sensores moleculares. A diferencia de los anticuerpos tradicionales (utilizados en la mayoría de los tests actuales), los aptámeros son moléculas sintéticas que se diseñan y seleccionan en el laboratorio para unirse a su objetivo con altísima precisión.
Esta tecnología presenta ventajas estratégicas: al no depender de sistemas biológicos o animales para su producción, su fabricación es más simple, económica, escalable y altamente estable. “Esto nos permite superar muchas de las limitaciones tecnológicas y de costos asociadas a los anticuerpos convencionales”, señala la investigadora.
Actualmente, el proyecto se encuentra en la etapa de optimización. Los próximos pasos incluyen la producción de las proteínas NS1 de los cuatro serotipos del dengue y la selección de los aptámeros específicos, para luego integrar estos componentes en un prototipo funcional que será evaluado con muestras clínicas.
Una plataforma tecnológica versátil
Este nuevo desafío se apoya en la trayectoria del grupo en el desarrollo de herramientas aplicadas a la salud, con experiencias previas en prototipos diagnósticos para el Virus del Papiloma Humano (VPH) y el SARS-CoV-2.
El valor agregado de este proyecto trasciende al dengue. La tecnología de aptámeros es extremadamente versátil, lo que significa que la plataforma tecnológica desarrollada en el IBR podrá adaptarse rápidamente para reconocer otros virus emergentes.
Fuente: https://www.conicet.gov.ar/noticias-conicet/
Descubren cómo una bacteria que vive en las raíces permite que las plantas toleren condiciones de sequía
14 de agosto de 2026
Descubren cómo una bacteria que vive en las raíces permite que las plantas toleren condiciones de sequía
Un estudio reveló que un microorganismo que habita en el interior de las plantas activa una vía que estimula el desarrollo de los pelos radicales.
CIENCIAS BIOLÓGICAS Y DE LA SALUD
Un consorcio internacional, del que participaron investigadores del CONICET, descubrió que un microorganismo que habita en el interior de las propias plantas activa una vía que estimula el desarrollo de los pelos radicales, lo que les permite a éstas resistir mejor la falta de agua. El artículo fue publicado en la prestigiosa revista Nature Plants
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En entornos naturales o tierras de cultivo, las plantas están íntimamente asociadas a microorganismos que viven alrededor o dentro de sus raíces. En el último tiempo, un creciente número de estudios demostró el profundo impacto de estos microorganismos en el crecimiento, desarrollo y supervivencia de las plantas en condiciones adversas, por ejemplo, mejorando la tolerancia a la sequía. Sin embargo, se desconoce la mayoría de los mecanismos genéticos y moleculares detrás de esa “alianza” vital. Ahora, un consorcio internacional, del que participaron investigadores del CONICET el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA, CONICET- FIL), descubrió cómo una bacteria que habita en el interior de la raíz mejora la tolerancia al estrés hídrico en varias especies vegetales, incluyendo algunas de importancia económica como trigo, tomate, y colza. El hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Nature Plants, podría propiciar el uso de bioinsumos de bajo costo en un contexto en el que se prevé una mayor frecuencia de sequías.
La bacteria Flavobacterium sp 98 (Flavo98) pertenece a un género conocido por causar enfermedades a peces de agua dulce. Desde hace algún tiempo se sabe también que otros miembros de la familia son una “ayuda oculta” para las plantas. Usando como modelo de estudio la planta Arabidopsis thaliana, el equipo de investigación liderado por la investigadora Salma Balazadeh, de la Universidad de Gotinga, Alemania, descubrió que esta bacteria tiene la capacidad de colonizar los tejidos internos de la raíz, incluyendo la región vascular, y mejorar el desarrollo de raíces laterales y de pelos radicales durante el estrés hídrico.
Las raíces laterales son órganos multicelulares complejos que crecen a partir de la raíz principal de una planta, mientras que los pelos radicales son diminutas prolongaciones de la raíz, de una sola célula, que lo que hacen es aumentar la superficie de contacto para una mayor absorción de agua y nutrientes. “La bacteria estimula su formación y elongación y vimos que, incluso, mantiene ese beneficio cuando hay baja disponibilidad de agua, justo cuando las plantas normalmente apagan el desarrollo de estos pelos”, explica José Manuel Estevez, investigador del CONICET en el IIBBA, jefe del Laboratorio de Bases Moleculares del Desarrollo Vegetal de la Fundación Instituto Leloir (FIL) y coautor del trabajo.
A nivel molecular, Flavo98 aumenta la presencia de la hormona etileno, que activa un mecanismo de señalización, llamado módulo ERF115/114–CEP5, que dirige el crecimiento de los pelos radicales, precisa Estévez.
Referente internacional en la biología de los pelos radicales, tanto Estevez como la científica de la FIL Victoria Berdion Gabarain fueron piezas centrales en el estudio, dado que la experiencia de ambos en el conocimiento e interpretación de los datos vinculados a estas estructuras de las raíces resultó decisivo para conectar la acción de la bacteria con los mecanismos propios de la planta.
Impacto posible en la agricultura
La sequía es una de las mayores amenazas ambientales para la producción agrícola y la seguridad alimentaria y se prevé que sea cada vez más frecuente y severa: se estima que triplicará la reducción en la producción vegetal media mundial para el último cuarto de este siglo (2075-2099) en comparación con el período 1850-1999. “Esto intensificará aún más la crisis alimentaria mundial, especialmente en los países en desarrollo. Por lo tanto, encontrar maneras de mantener (o aumentar) la productividad de los cultivos en zonas áridas se ha vuelto más urgente que nunca”, enfatizan los autores.
“Flavo98 podría usarse como bioinsumo de bajo costo y baja huella ambiental, aplicado a la raíz. Su efecto, que aparece en cultivos tan diversos como trigo, tomate, colza o camelina, ayuda a conservar el rendimiento de las semillas tras la sequía. Además, no tiene penalidades en la producción vegetal en condiciones óptimas, es compatible con otras bacterias benéficas (formulaciones que suman tolerancia a sequía y sanidad vegetal) y, al estimular la formación de más pelos radicales y raíces laterales, mejora la captación de agua y nutrientes, con potencial para reducir el uso de fertilizantes”, asegura Estevez.
Por otra parte, como el módulo ERF–CEP está conservado en muchas plantas, “también ofrece un blanco para mejoramiento o edición génica”, añade.
Por ahora, los resultados se obtuvieron en condiciones controladas y para poder llegar a aplicarlos en el campo hace falta validarlos en distintos suelos y climas, identificar las señales químicas que produce la bacteria y evaluar su desempeño dentro de comunidades microbianas complejas. Todos pasos que se convirtieron en prioridades para los autores, que ya planean cómo avanzar con la investigación.
Referencia bibliográfica:
Rahimi, A., Stiegert, S., Karami, O. et al. Endophytic Flavobacterium promotes root hair development and enhances drought tolerance via an ERF–CEP5 hormonal regulatory module. Nat. Plants (2026). https://doi.org/10.1038/s41477-026-02350-4
Fuente: https://www.conicet.gov.ar/noticias-conicet/