Las ondas sísmicas de los terremotos en Venezuela tardaron 8 minutos en llegar a Buenos Aires

Las ondas sísmicas de los terremotos en Venezuela tardaron 8 minutos en llegar a Buenos Aires

Las ondas sísmicas de los terremotos en Venezuela tardaron 8 minutos en llegar a Buenos Aires

Los movimientos telúricos registrados el miércoles activaron un sismómetro de un observatorio del CONICET, a más de 5 mil kilómetros del epicentro, y permitieron observar cómo la energía liberada recorrió el interior del planeta

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Un observatorio del CONICET en Berazategui registró el pasado miércoles la llegada de la energía sísmica liberada por los terremotos ocurridos en Venezuela con un sismómetro de alta precisión instalado en el Observatorio Argentino Alemán de Geodesia (AGGO, CONICET-BKG). Los datos obtenidos aportan información para estudiar cómo se propagan las ondas sísmicas y el medio por el que viajan.

El registro correspondió al doblete sísmico y permitió captar, desde Berazategui, la energía liberada por ambos eventos. Esa información sirve para analizar la propagación de las ondas sísmicas a través del interior de la Tierra.

El AGGO está en el Parque Pereyra Iraola, dentro del partido de Berazategui. Aunque la sismología no está entre sus principales líneas de investigación, el observatorio cuenta con infraestructura geodésica capaz de detectar ondas generadas por sismos en distintos puntos del mundo.

Entre esos equipos figura el sismómetro que detectó los episodios de Venezuela. Romina de los Ángeles Galván, profesional del CONICET en el AGGO y responsable del monitoreo de GURALP o CMG-3TD, explicó que el instrumento recibe la energía que estos eventos liberan y que luego se propaga, se refleja y se refracta en las discontinuidades del interior terrestre.

El sismómetro está instalado en un edificio especial del AGGO diseñado para protegerlo de variaciones en el movimiento y en la presión del aire que puedan alterar sus mediciones. Además, se apoya sobre un pilar macizo de varios metros de profundidad separado del resto de la estructura para evitar perturbaciones.

El instrumento registra tres componentes del movimiento del terreno: la dirección Este-Oeste, la dirección Norte-Sur y la dirección vertical. La combinación de esas mediciones permite determinar dónde ocurrió el evento y cuál fue su profundidad.

Los terremotos ocurrieron a 5.200 kilómetros de distancia, pero la onda primaria tardó ocho minutos y medio en llegar a Berazategui. Galván explicó que cada fase de la energía sísmica tiene una velocidad de propagación distinta según el medio que atraviesa y que esos tiempos permiten determinar la ubicación del terremoto en cada estación sismológica.

Los dos eventos ocurrieron casi al mismo tiempo, con apenas 39 segundos de diferencia. El primero fue a las 22:04:31 (UTC) y el segundo a las 22:05:11 (UTC). El Tiempo Universal Coordinado (UTC) funciona como referencia principal para ajustar y sincronizar los relojes a nivel mundial.

La especialista también se refirió al doblete sísmico, al cual lo diferenció de una réplica. Dijo que se trata de “un fenómeno que ocurre cuando un primer terremoto altera el estado de esfuerzos en una misma zona de falla y favorece el desencadenamiento de un segundo evento de magnitud similar”.

Por eso, el observatorio registró la energía de dos episodios distintos producidos casi en simultáneo, un caso poco común por la cercanía temporal entre ambos sismos.

Los datos generados por el observatorio son de acceso público y están disponibles en su página web, donde el AGGO ofrece un apartado con datos en tiempo real que reúne sismogramas, información meteorológica y de georreferenciación.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

Descubren un mecanismo de muerte celular asociado al Alzheimer y la demencia frontotemporal

Descubren un mecanismo de muerte celular asociado al Alzheimer y la demencia frontotemporal

Descubren un mecanismo de muerte celular asociado al Alzheimer y la demencia frontotemporal

El hallazgo de investigadores británicos sugiere rutas inéditas para combatir el daño cerebral en enfermedades neurodegenerativas sin depender de la acumulación de proteínas tóxicas

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Un nuevo mecanismo de muerte neuronal en el Alzheimer y la demencia frontotemporal puede explicar cómo la acumulación de proteínas tóxicas destruye células cerebrales.

Científicos del Instituto de Investigación de la Demencia del Reino Unido lo denominaron carioptosis y publicaron sus resultados en la revista Nature Communications.

La carioptosis es una serie de reacciones químicas que se activa cuando se acumulan niveles tóxicos de proteínas dentro de las neuronas. Ese proceso desestabiliza la parte externa del núcleo, hace que se encoja y, al final, se desintegre antes de la muerte celular.

Desde hace décadas se sabe que proteínas tóxicas se acumulan en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y la demencia frontotemporal, pero no estaba claro cómo ese proceso llevaba a la muerte celular.

Ambas fuentes señalaron además que formas ya conocidas de muerte celular, como la apoptosis, no explican toda la pérdida de neuronas en estas enfermedades.

La carioptosis afecta de forma característica al núcleo de la célula, donde se almacena el material genético. A diferencia de otros tipos de muerte celular, el núcleo se encoge y luego se desintegra antes de que la célula muera.

El doctor Manolis Fanto, profesor de Genómica Funcional en el Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia de King’s College London, señaló que el estudio aclara que existen varias formas de muerte neuronal y que la carioptosis no se había descrito antes.

Añadió que ese hallazgo redefine las rutas sobre las que podría actuarse para mantener vivas las células cerebrales en la demencia.

Para llegar a esa conclusión, el equipo usó algoritmos computacionales sobre unas 3.000 células de cerebros de 28 pacientes con demencia frontotemporal o Alzheimer en fase terminal. El análisis buscó señales de distintos tipos de muerte celular.

En la corteza frontal de personas con Alzheimer, 35% de las células mostró signos de carioptosis, frente al 15% en controles sanos de edad avanzada.

La doctora Rebecca Casterton, investigadora principal del Instituto de Investigación sobre la Demencia del Reino Unido en King’s College y primera autora del artículo, dijo que el trabajo descubrió una nueva serie de eventos químicos capaces de coordinar la muerte de células cerebrales. También indicó que el equipo ya empezó a trazar cómo funciona la carioptosis.

Los investigadores también estudiaron neuronas de rata en cultivo y observaron que actuar sobre ciertas proteínas cinasas reducía los marcadores de carioptosis. El trabajo identificó la interacción entre la proteína cinasa p38 MAP y LaminB1 como un punto clave para bloquear o ralentizar la desintegración del núcleo.

Fanto sostuvo que actuar de forma específica sobre esa interacción podría frenar el proceso de muerte celular y dar margen a terapias más precisas contra enfermedades neurodegenerativas concretas. Según las fuentes, el estudio no presenta un tratamiento, sino una posible diana terapéutica para futuras investigaciones en humanos.

Según un comunicado de King’s College London, esta línea de trabajo culmina un recorrido de 10 años desde la primera identificación de la carioptosis en una enfermedad poco frecuente hasta su detección como rasgo común en demencias que afectan a millones de personas.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

Identifican cómo algunas bacterias podrían anticipar el desarrollo de cáncer de colon

Identifican cómo algunas bacterias podrían anticipar el desarrollo de cáncer de colon

Científicos del EMBL de Heidelberg analizaron 27 estudios independientes y hallaron una huella microbiana en las heces detectable desde las primeras etapas del tumor, en distintos continentes y con independencia del método de análisis

Por Constanza Almirón

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Durante las últimas décadas, el cáncer colorrectal se mantuvo entre las principales causas de mortalidad y morbilidad a nivel mundial; representó un desafío para los sistemas de salud y la investigación biomédica. A pesar de los avances en detección y tratamiento, persistió la necesidad de encontrar métodos más sensibles y específicos para el diagnóstico temprano y la prevención, clave para mejorar los resultados en los pacientes.

En este contexto, la microbiota intestinal –el complejo ecosistema de bacterias y otros microorganismos que habitan en el tracto digestivo– se convirtió en un objeto de investigación científica.

Numerosos estudios habían reportado diferencias microbianas entre personas sanas y pacientes con cáncer colorrectal, pero la falta de uniformidad metodológica y el tamaño relativamente pequeño de las muestras habían impedido que se llegara a una conclusión definitiva sobre el valor diagnóstico de esas diferencias.

Un grupo internacional de científicos publicó en la revista científica Cell Host & Microbe el análisis más exhaustivo hasta la fecha sobre la relación entre el microbioma humano y el cáncer colorrectal. El estudio, firmado por el consorcio Mi-EOCRC y con participación de los grupos de Georg Zeller y Michael Zimmermann del European Molecular Biology Laboratory (EMBL) de Heidelberg, estableció una firma microbiana vinculada a este tipo de cáncer tras comparar datos de más de 6.700 perfiles de microbioma intestinal y 900 muestras de tejido de pacientes de distintos continentes.

El equipo recopiló y reanalizó información de 27 estudios independientes utilizando técnicas avanzadas de secuenciación y herramientas de aprendizaje automático, lo que permitió pasar por alto diferencias de metodología y maximizar la comparabilidad internacional.

“El estudio combinó comparaciones entre muestras fecales y de tejido, datos dietarios, análisis taxonómicos a nivel de cepas bacterianas y el estudio funcional de factores de virulencia”, explicó Georg Zeller, líder del grupo en EMBL y profesor en la Universidad de Leiden, en un comunicado de la institución.

Esta aproximación permitió identificar una firma microbiana asociada al cáncer colorrectal que “no está limitada a una cohorte, geografía, método de secuenciación ni edad de diagnóstico”, sino que aparece como una característica consistente de la enfermedad, explicó Zeller.

Los resultados muestran que los microbios enriquecidos en los tejidos tumorales son notablemente similares a los detectados en las muestras fecales, y que estas diferencias ya pueden observarse en estadios tempranos del tumor, aunque su detección es más difícil cuando la lesión es pequeña o está ubicada lejos del recto.

En el desarrollo del trabajo, fue fundamental analizar tanto la firma microbiana en tejidos como en materia fecal y correlacionarla con variables dietarias y clínicas. Michael Zimmermann, también líder de grupo en EMBL, subrayó: “Estos resultados sugieren que los cambios microbianos asociados al cáncer colorrectal pueden aparecer en las primeras etapas del desarrollo tumoral, y plantean interrogantes acerca de cómo el tumor interactúa y modula la microbiota, así como el impacto de los microbios en el microambiente del cáncer a través de mecanismos de señalización y metabolismo”.

Según se detalla en el estudio, si bien la huella bacteriana para el cáncer es robusta, los cambios microbianos que pueden detectarse en adenomas precancerosos (lesiones benignas) son más sutiles y poco coincidentes entre estudios. El propio equipo reconoce que este límite reduce, por el momento, la utilidad diagnóstica de este enfoque para detectar estadios previos a la aparición del cáncer.

El estudio también examinó el vínculo entre dieta y patrón microbiano, encontrando que una menor ingesta de fibra se asocia a un perfil más “canceroso” de la microbiota. De manera inversa, el aumento del consumo de fibra en estudios de intervención dietaria se vinculó a una atenuación del patrón microbiano típico del cáncer.

El artículo señala que estos hallazgos abren la posibilidad de desarrollar análisis no invasivos basados en la microbiota para el diagnóstico y la prevención del cáncer colorrectal, aunque los algoritmos actuales no superan la eficacia de los test inmunoquímicos fecales y requerirán estudios prospectivos más extensos y la combinación con otras variables clínicas o genéticas.

La investigación sienta una plataforma de datos abiertos y de evidencia colaborativa internacional que servirá como referencia para futuras líneas de investigación y para el entrenamiento de modelos predictivos de riesgo, detección precoz o prevención personalizada. La identificación de una firma microbiana robusta y universal aporta evidencia para comprender más profundamente los vínculos entre la microbiota y el cáncer colorrectal.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/

La NASA emplea un marcador mineralógico para entender el antiguo clima marciano

La NASA emplea un marcador mineralógico para entender el antiguo clima marciano

La NASA emplea un marcador mineralógico para entender el antiguo clima marciano

Equipo de redacción de Ciencia

Aunque las imágenes de la NASA han mostrado evidencia de antiguos ríos y lagos en Marte que acabaron transformándose en dunas áridas, persiste la incertidumbre sobre el momento en que se produjeron los cambios ambientales que podrían haber contribuido a estas transformaciones.

Ahora, los datos recopilados por el rover Curiosity de la NASA han revelado que los cristales sueltos de óxido de hierro en la hematita pueden ser utilizados como un marcador mineralógico de los cambios sufridos por el clima de Marte en su antigüedad. Debido a que la forma y la estructura de estos cristalitos (cristales pequeños o incluso microscópicos) reflejan las condiciones en las cuales se formaron —tales como la temperatura y la presencia de agua—, pueden servir como un indicador del momento en que ocurrieron estos cambios.

Un grupo de científicos estudió 20 muestras recolectadas por Curiosity en diversas elevaciones a lo largo del cráter Gale para elaborar un trabajo de investigación que fue publicado el 28 de mayo por la revista Science.

Las paredes del cráter Gale revelan la historia ambiental de Marte, capa por capa, y las elevaciones más profundas conservan los registros de sus años más remotos. El equipo analizó los datos obtenidos por el instrumento de Química y Minerología (CheMin, por su abreviatura en inglés) del rover y descubrió que la hematita presentaba diferentes tamaños de cristalitos a diferentes elevaciones. También descubrieron que la goethita —un mineral que habitualmente se forma junto con la hematita— estaba ausente en las muestras provenientes de las elevaciones de menor altitud, pero seguía presente en las muestras de las elevaciones mayores. Esto sugiere que las aguas subterráneas cálidas podrían haber persistido hasta por 4,7 millones de años en las capas más profundas del cráter Gale y que, durante gran parte de ese tiempo, estos acuíferos longevos podrían haber sido potencialmente habitables.

“Lo que hallamos fue que las condiciones cálidas y húmedas estuvieron presentes durante períodos prolongados en las rocas enterradas, a pesar de que el clima de Marte se iba volviendo cada vez más frío”, dijo Tanya Peretyazhko, coautora principal del estudio y científica planetaria de la División de Ciencias de Investigación y Exploración de Astromateriales en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston. “Esto significa que, en las profundidades de estas rocas, esas condiciones más cálidas podrían haber propiciado condiciones habitables durante períodos de tiempo mucho más extensos, siempre y cuando otros factores esenciales estuvieran presentes”.

Los óxidos de hierro se consideran indicadores de la actividad del agua, ya que se forman en presencia de esta. Este estudio muestra que la hematita también puede servir como un marcador de cambios climáticos, en función del tamaño y la estructura de sus cristalitos, los cuales varían dependiendo de las diferentes temperaturas. Los científicos hallaron que los cristalitos de hematitas provenientes de las elevaciones de mayor altitud en el cráter Gale tenían un tamaño menor de 10 nanómetros, mientras que los cristalitos de las zonas de menor altitud eran por lo general más grandes, alcanzando un tamaño de hasta 65 nanómetros. Estos hallazgos concuerdan con las observaciones que indicaban que las muestras de las zonas más altas contenían tanto hematita como goethita, mientras que las muestras de las zonas más bajas carecían de goethita.

Científica planetaria

Los investigadores concluyeron que, en condiciones más cálidas, cuando el pH del agua es neutro o ligeramente alcalino, la goethita puede transformarse en hematita. Estas condiciones más cálidas también favorecieron un aumento en el tamaño de los cristalitos de hematita en las capas más profundas del cráter Gale, mediante un proceso conocido como maduración de Ostwald, en el cual los cristalitos más pequeños se disuelven y contribuyen al crecimiento de los más grandes.

“Esto puede indicar que las capas superiores eran más frías y no tenían suficiente agua, o bien que la presencia de agua fue relativamente efímera, por lo que los cristalitos no tuvieron el tiempo suficiente ni las condiciones necesarias para aumentar de tamaño”, dijo Peretyazhko. “Sin embargo, las capas inferiores contaron con agua cálida persistente que permitió que esos cristalitos crecieran”.

Un aspecto destacado y singular de este estudio es que los datos provienen de muestras marcianas, en lugar de modelos teóricos. El brazo robótico de Curiosity depositó roca pulverizada en el embudo de entrada de CheMin, donde fue analizada. “Con los patrones de difracción de rayos X de CheMin, podemos examinar el tamaño y las dimensiones de los cristales de hematita; esta es una información que no puede obtenerse a partir del análisis satelital de la superficie marciana”, dijo Tom Bristow, investigador principal del instrumento CheMin en el Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, California.

Ashwin Vasavada, científico del proyecto Curiosity en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés) de la NASA, con sede en el sur de California, dijo que CheMin es capaz de hacer mediciones con una extraordinaria fidelidad científica.

“Esto no solo indica que hay hematita”, explicó Vasavada. “Los datos pueden ser utilizados para determinar el tamaño y la forma de los cristalitos de hematita, así como la presencia de otros minerales relacionados; y todos estos factores fueron necesarios para producir este resultado”.

Curiosity fue construido por JPL, el cual es administrado por Caltech en Pasadena, California. JPL lidera la misión en nombre de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA en Washington, como parte de la cartera del Programa de Exploración de Marte de la NASA. CheMin, dirigido por el centro Ames de la NASA, es uno de los 10 instrumentos científicos a bordo de Curiosity y cuenta con un equipo de científicos distribuidos por todo el país, que incluye investigadores del centro Ames de la NASA, la Universidad de Arizona, el Instituto Tecnológico de California (Caltech), el Instituto de Ciencias Planetarias, la Institución Carnegie para la Ciencia, el Instituto Lunar y Planetario, JPL, el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, y el centro Johnson de la NASA. El equipo combina experiencia en mineralogía, petrología, ciencia de materiales, astrobiología y ciencias del suelo, junto con experiencia en el estudio de rocas terrestres, lunares y marcianas.

Para obtener más información sobre el rover Curiosity de la NASA, visita el sitio web (en inglés):

Fuente: https://ciencia.nasa.gov/

Un análisis de sangre podría agilizar la detección de casos graves de cáncer de próstata

Un análisis de sangre podría agilizar la detección de casos graves de cáncer de próstata

Un análisis de sangre podría agilizar la detección de casos graves de cáncer de próstata

En un ensayo con 12.670 hombres de entre 50 y 74 años, el test identificó el 90% de los tumores clínicamente significativos o agresivos sin incrementar la cantidad de seguimientos innecesarios

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Una prueba de sangre desarrollada por el Instituto Karolinska podría detectar más cánceres de próstata de alto riesgo desde etapas tempranas. En un estudio con 12.670 hombres de entre 50 y 74 años, el análisis “Stockholm3″ identificó el 90% de los casos agresivos, frente al 74% de la prueba tradicional, sin aumentar los seguimientos.

El resultado adquiere peso por lo que ocurrió después de la evaluación inicial. Durante dos años de seguimiento a través de los registros nacionales de cáncer, 443 hombres recibieron un diagnóstico de cáncer de próstata clínicamente significativo o agresivo, lo que permitió medir cuántos casos habían pasado inadvertidos en la primera detección.

Según el Instituto Karolinska, el trabajo se publicó en Annals of Internal Medicine y se apoyó en el estudio poblacional STHLM3-MRI. Todos los participantes se sometieron tanto al análisis Stockholm3 como a la prueba de PSA.

La diferencia central entre ambos métodos estuvo en la capacidad para localizar los tumores más peligrosos. El estudio mostró que Stockholm3 detectó nueve de cada 10 cánceres agresivos, mientras que el PSA encontró poco menos de tres de cada cuatro.

La investigación también comparó el costo clínico de esa mayor sensibilidad. La proporción de hombres clasificados erróneamente como de alto riesgo fue similar con ambas pruebas, de modo que el mejor rendimiento de Stockholm3 no se tradujo en un aumento de derivaciones o procedimientos innecesarios.

La investigadora Thorgerdur Palsdottir, del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística del Instituto Karolinska, resumió el problema que busca resolver la detección precoz: “El principal reto en la detección precoz del cáncer de próstata no es solo encontrar más casos, sino identificar los cánceres que son realmente peligrosos”.

Palsdottir añadió que “nuestros resultados demuestran que Stockholm3 identifica significativamente más casos de cáncer agresivo que el PSA, sin aumentar el número de seguimientos innecesarios”.

El cáncer de próstata comienza como una proliferación de células en la próstata, una pequeña glándula situada debajo de la vejiga que produce parte del líquido del semen. De acuerdo con la información clínica citada de Mayo Clinic, es uno de los tipos de cáncer más frecuentes en hombres y a menudo se detecta de forma temprana.

Ese diagnóstico precoz amplía las opciones terapéuticas. Los tratamientos pueden incluir cirugía, radioterapia o vigilancia estrecha para observar si el tumor progresa.

El problema es que en sus primeras etapas puede no causar síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir sangre en la orina, sangre en el semen, necesidad de orinar con mayor frecuencia, dificultad para iniciar la micción y levantarse varias veces por la noche para orinar.

Si la enfermedad se disemina fuera de la próstata, pasa a considerarse cáncer metastásico, avanzado o en etapa cuatro. En esa fase pueden aparecer fuga accidental de orina, dolor de espalda, dolor óseo, disfunción eréctil, cansancio intenso, pérdida involuntaria de peso y debilidad en brazos o piernas.

Para los autores del estudio, la utilidad potencial de un análisis más preciso está en reducir los casos graves que hoy se escapan de la detección inicial. “Estos resultados apuntan a un posible cambio en la forma en que se pueden realizar las pruebas de detección del cáncer de próstata. Un análisis de sangre más preciso podría permitir la detección temprana de la enfermedad agresiva, al tiempo que reduciría el número de exámenes y procedimientos de seguimiento innecesarios”, dijo Palsdottir.

Los investigadores advirtieron que todavía hace falta un seguimiento más prolongado para establecer con precisión el efecto de este método sobre la mortalidad y sobre los resultados clínicos a largo plazo.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/