Por qué algunas personas tienen reacciones más intensas después de vacunarse
Investigadores de la Universidad de Ginebra analizaron la respuesta inmune de adultos sanos al recibir una formulación de ARNm contra el COVID-19. Los resultados aportan pistas sobre los distintos efectos tras la aplicación
Por Constanza Almirón
El dolor en el lugar de la aplicación, el enrojecimiento, la fiebre, el cansancio y los dolores de cabeza pueden aparecer tras una vacunación. Estas reacciones suelen ser leves y pasajeras, aunque no afectan a todas las personas de la misma manera: algunas no sienten molestias y otras presentan síntomas parecidos a los de una gripe.
La edad y la dosis administrada ya se consideraban factores capaces de influir en esa diferencia. Aun así, faltaba conocer por qué, ante una misma vacuna, algunas personas presentan síntomas más marcados que otras.
Una investigación de la Universidad de Ginebra y de los Hospitales Universitarios de Ginebra halló que el estado previo de una defensa antiviral del organismo puede asociarse con síntomas más intensos después de la vacunación. El estudio, publicado en la revista Science Translational Medicine, examinó la respuesta de adultos sanos que recibieron una vacuna de ARN mensajero contra COVID-19.
Las vacunas enseñan al sistema inmunitario a reconocer antígenos, moléculas características de un virus. De ese modo, el organismo puede reaccionar con mayor rapidez si más adelante se encuentra con ese agente infeccioso. Esa preparación puede causar inflamación en el lugar de la aplicación, con dolor, hinchazón y, en algunos casos, malestar general, fiebre o cansancio.
“Las reacciones experimentadas por algunas personas después de la vacunación son, en la mayoría de los casos, leves y temporales”, explicaron en el comunicado de prensa de la Universidad de Ginebra.
El estudio puso el foco en los interferones, sustancias que forman parte de la primera respuesta del cuerpo frente a los virus. Cuando una célula detecta una infección viral, libera interferón para advertir a las células cercanas y ayudarlas a prepararse. Puede entenderse como una señal de alerta que pone en marcha las defensas iniciales del organismo.
Arnaud Didierlaurent, profesor asociado del Centro de Vacunología y de los departamentos de Patología e Inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra, indicó que la edad y la dosis ayudan a comprender parte de las diferencias. “Los mecanismos biológicos que sustentan estas diferencias individuales habían permanecido poco comprendidos”, afirmó.
El equipo siguió a 51 personas sanas que recibieron dos dosis de una vacuna de ARN mensajero contra COVID-19. Durante siete días después de cada aplicación, registró la evolución de sus reacciones y analizó su sistema inmunitario. El período de observación incluyó los primeros días posteriores a cada dosis, cuando las molestias suelen aparecer con mayor frecuencia.
Los resultados mostraron que algunas personas ya tenían, antes de vacunarse, una actividad más alta de la respuesta relacionada con el interferón. En ellas fue más probable que los síntomas posteriores fueran más notorios. Esto indica que sus defensas ya presentaban un mayor nivel de actividad antes de la aplicación.
“Cuanto más activa sea la respuesta natural de interferón de una persona, incluso antes de la vacunación, más pronunciadas serán probablemente sus reacciones a la vacunación”, explicó Natacha Madelon, investigadora y docente principal del Centro de Vacunología y primera autora del estudio.
Los autores aún no saben por qué esa respuesta antiviral previa es mayor en algunas personas. El comunicado menciona como posibles factores la genética, el microbioma, es decir, el conjunto de microorganismos que habita el cuerpo, y antecedentes de inflamación.
El equipo identificó además un posible mecanismo en un modelo animal. Después de la primera dosis, el organismo produce anticuerpos, proteínas que reconocen elementos extraños, y células T, que participan en la coordinación de las defensas. Ambas respuestas permiten reconocer con rapidez el antígeno de la vacuna si vuelve a aparecer.
Ante una dosis posterior, esa memoria puede activar con mayor velocidad a ciertos componentes de la defensa inicial. Entre ellos están los monocitos, un tipo de glóbulo blanco que ayuda a llamar a otras células al lugar donde se produce la inflamación. Según se detalla en el estudio, esta respuesta podría hacer más visibles las molestias locales tras una aplicación posterior.
Los investigadores subrayaron que presentar síntomas leves, o no tenerlos, no permite determinar la eficacia de la vacuna en una persona. “Una reacción leve, o incluso la ausencia de síntomas después de la vacunación, no significa en modo alguno que la vacuna sea ineficaz”, concluyó Didierlaurent.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
¿Se puede optimizar la fertilidad? Qué dice la ciencia sobre hábitos, suplementos y mitos en redes
La edad y la calidad de los gametos son factores determinantes, pero el contexto metabólico y el estilo de vida también influyen en la salud reproductiva. Qué rol tienen la alimentación y los suplementos, y qué recomiendan los especialistas al buscar un embarazo
Dietas restrictivas, rutinas de entrenamiento extremo y suplementos que prometen “mejorar” los óvulos o la calidad de los espermatozoides se multiplican en redes sociales. Aunque los hábitos saludables pueden contribuir a la salud reproductiva, no revierten el efecto de la edad ni aseguran un embarazo. Según coincidieron especialistas consultados por Infobae, las fórmulas rápidas no reemplazan el cuidado de la salud general, la evaluación individual ni una consulta hecha a tiempo.
El desafío consiste en distinguir entre las medidas que ayudan a proteger la salud reproductiva y las promesas que exceden lo que hoy permite afirmar la ciencia. La edad, en particular, sigue siendo un factor central —sobre todo en las mujeres—, mientras que el tabaco, los extremos de peso, el sedentarismo, el sobreentrenamiento y el uso de hormonas sin indicación médica pueden perjudicar la fertilidad.
La edad, la reserva ovárica y la calidad de los gametos son factores decisivos para la fertilidad. El estilo de vida puede influir en el contexto metabólico, hormonal y reproductivo, pero tiene límites.
“Podemos hablar de optimizar la fertilidad, siempre entendiendo que aún no podemos modificar de manera ilimitada nuestro potencial reproductivo”, comenzó a explicar la médica ginecóloga y obstetra y especialista en medicina reproductiva Pamela Nicotra (MN 123.756). Para ella, ese concepto supone “potenciar el escenario biológico” de cada paciente, no prometer más óvulos o “rejuvenecer” el ovario.
Consultado sobre si se puede optimizar la fertilidad o es más exacto hablar de no dañarla, el especialista en medicina interna y medicina del estilo de vida Ignacio Gutierrez Magaldi (MP 32.214/ ME 15.051) consideró más rigurosa la segunda expresión. “No existe una estrategia universal que permita aumentar la fertilidad de una persona sana por encima de su potencial biológico”, afirmó. Sí pueden cuidarse las condiciones para que ese potencial se exprese: evitar el tabaco y las drogas, moderar el alcohol, sostener un peso saludable, hacer actividad física y controlar enfermedades crónicas.
En el mismo sentido, el médico especialista en Medicina Reproductiva y director de WeFIV Fernando Neuspiller (MN 82.815) señaló que una mujer con peso normal, alimentación adecuada, ejercicio moderado y edad reproductiva favorable no tiene una acción adicional comprobada que aumente su fertilidad. Los cambios pueden ser útiles, en cambio, cuando hay sobrepeso, bajo peso o exigencias físicas y alimentarias extremas.
“La fertilidad tiene una curva descendente desde los 32 años en adelante y a partir de los 37, 38 años la probabilidad reproductiva disminuye de forma marcada”, advirtió Neuspiller. La consulta de planificación reproductiva, remarcaron, puede aportar más que comenzar a tomar suplementos.
Los expertos descartaron la existencia de una dieta capaz de garantizar un embarazo. Nicotra señaló que el patrón con mayor respaldo se acerca al modelo mediterráneo, con frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado, aceite de oliva y proteínas de calidad, junto con menor consumo de ultraprocesados y azúcares agregados.
“No existe una ‘dieta de fertilidad’ capaz de garantizar un embarazo”, afirmó. Este tipo de alimentación se asocia con una mejor salud cardiometabólica y puede ofrecer señales favorables en algunos indicadores reproductivos, aunque no prueba por sí misma que aumente los nacidos vivos.
Es importante saber que tanto el bajo peso como la obesidad pueden afectar la función reproductiva. El exceso de tejido adiposo se vincula con resistencia a la insulina, inflamación y alteraciones hormonales; el déficit energético, frecuente en personas que restringen calorías mientras realizan ejercicio intenso, puede alterar la ovulación.
Neuspiller describió esa relación como una “U invertida”: el punto más favorable se encuentra en el medio, con peso adecuado, alimentación suficiente y actividad moderada. En ambos extremos, los resultados pueden ser peores.
La actividad física regular contribuye a mantener un peso saludable y a una mejor condición metabólica. Nicotra destacó, en especial, el trabajo de fuerza y la preservación de la masa muscular.
“El músculo es mucho más que un órgano de movimiento: es un verdadero órgano endocrino”, indicó la especialista. Según explicó, participa en la regulación del metabolismo, la inflamación y la sensibilidad a la insulina. Por eso propuso combinar ejercicios de fuerza con actividad aeróbica dentro de una estrategia adecuada para cada persona.
El entrenamiento intenso con una ingesta insuficiente puede tener el efecto contrario. Gutiérrez Magaldi señaló que en algunas mujeres, la baja disponibilidad energética provoca alteraciones menstruales y ausencia de ovulación.
“Si una chica hace muchísimo ejercicio y hace dietas muy hipocalóricas, eso genera muchísimo estrés y en vez de mejorarla la va a perjudicar”, sostuvo Neuspiller. Las recomendaciones, por lo tanto, dependen del punto de partida y no responden a un protocolo único.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
Qué es el síndrome de nieve visual y por qué requiere una evaluación especializada
Estudios recientes describen cambios en circuitos cerebrales vinculados al procesamiento de imágenes, mientras especialistas priorizan el diagnóstico clínico y el manejo individualizado de molestias asociadas
Por Bautista Salaverri
La salud ocular suele asociarse con controles de graduación, sequedad o molestias frente a las pantallas. Sin embargo, algunos cambios en la percepción visual no se explican por un problema de agudeza ni se resuelven con lentes convencionales. La aparición persistente de puntos parpadeantes, destellos o imágenes residuales requiere una evaluación profesional para distinguir sus posibles causas.
Entre esas alteraciones se encuentra el síndrome de nieve visual, un trastorno poco frecuente que puede dar la impresión de observar el entorno a través de una capa de estática. De acuerdo con la American Academy of Ophthalmology, los síntomas pueden presentarse en todo el campo visual e incluso con los ojos cerrados, por lo que no deben confundirse de forma automática con un defecto ocular común.
El reconocimiento de este cuadro resulta relevante porque sus manifestaciones pueden parecerse a las de otras afecciones visuales y neurológicas. Aunque no se asocia con pérdida progresiva de la visión, los expertos señalan que un diagnóstico adecuado permite descartar trastornos que sí requieren una atención específica y encuadrar estrategias para reducir el impacto de los síntomas en la vida cotidiana.
Se describe como una percepción constante de puntos pequeños que pueden ser blancos, negros, transparentes o coloridos. Según indicó la Cleveland Clinic, esa estática puede parpadear y mantenerse en la totalidad del campo visual. La entidad estima que el cuadro afecta a entre el 2% y el 3% de la población mundial, aunque también advierte que no es frecuente.
La estática es el rasgo central, pero el diagnóstico incluye otras alteraciones persistentes. Entre ellas se encuentran la palinopsia, que consiste en percibir una imagen residual o una estela después de que desaparece el estímulo original, la fotofobia que es la sensibilidad marcada a la luz, y la nictalopía, que refiere dificultad para ver de noche. También pueden presentarse miodesopsias, destellos, fenómenos entópticos y una mayor percepción de imágenes generadas dentro del propio sistema visual.
Un estudio científico explicó que el cuadro se relaciona con alteraciones visuales persistentes y suele coexistir con tinnitus, migraña y trastornos afectivos. La coexistencia no equivale a una relación de causa y efecto. La neurooftalmóloga Fannie Nadeau, de la Universidad de Sherbrooke, afirmó en declaraciones recogidas por la American Academy of Ophthalmology que la migraña se asocia con frecuencia al síndrome, aunque no existen datos que demuestren causalidad.
La Universidad de Colorado también señaló que se considera un trastorno neurológico independiente de la migraña. Victoria Pelak, neurooftalmóloga y profesora de neurología y oftalmología, explicó que el vínculo frecuente entre ambas afecciones no implica que una origine necesariamente a la otra.
No existe una prueba única que confirme el diagnóstico. Según la Cleveland Clinic, el proceso comienza con la revisión de los antecedentes clínicos, los síntomas y un examen ocular completo, y puede complementarse con estudios destinados a descartar otras enfermedades. La evaluación puede involucrar a un oftalmólogo, un neurólogo o un neurooftalmólogo, especialista en la relación entre el ojo y el cerebro.
La American Academy of Ophthalmology agregó que es importante consultar ante cambios en la visión porque algunos signos del síndrome pueden parecerse a los de afecciones oculares que amenazan la visión, como un desprendimiento de retina. El diagnóstico clínico también exige diferenciar el cuadro del aura migrañosa y de alteraciones vinculadas con otras enfermedades o medicamentos.
Los especialistas afirman que no hay una forma conocida de prevenir el desarrollo del síndrome de nieve visual. Tampoco hay base para afirmar que una estrategia cotidiana evite su aparición. La prevención, en este contexto, se orienta principalmente a no ignorar modificaciones visuales y a acceder a una evaluación que descarte otras causas.
La Cleveland Clinic recomienda consultar ante cualquier cambio en la visión y seguir las indicaciones del profesional una vez establecido el diagnóstico. También señala que algunas personas perciben una intensificación de los síntomas durante períodos de estrés o falta de sueño. Esta observación no establece que el estrés o el insomnio causen el síndrome, pero puede orientar el abordaje de condiciones que coexistieran con el cuadro.
El manejo del descanso y de la tensión emocional forma parte de las medidas que pueden considerarse según cada caso y bajo orientación profesional. La entidad sanitaria destaca mantener horarios regulares de sueño, disponer de un entorno adecuado para descansar y reducir estimulantes hacia el final del día como pautas generales para mejorar el descanso. También enumera actividad física, yoga, meditación, masajes y otras prácticas de relajación como posibles recursos para aliviar el estrés.
Respecto de los síntomas visuales, la American Academy of Ophthalmology señaló que algunos pacientes encuentran alivio con filtros cromáticos, entre ellos lentes con tinte FL-41, para reducir la fotofobia. El estudio citado identificó resultados iniciales con filtros que reducen la transmisión de luz azul y con terapias de rehabilitación visual, aunque subrayó que la evidencia disponible todavía es baja y requiere ensayos de mayor escala.
La misma revisión analizó intervenciones como la terapia cognitiva basada en atención plena y la estimulación magnética transcraneal. Los hallazgos disponibles sugieren posibles mejoras en la percepción de la intensidad o el impacto de los síntomas, pero no permiten establecer tratamientos definitivos. Por ese motivo, las decisiones terapéuticas deben ajustarse a la evaluación clínica y a los síntomas asociados de cada persona.
Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/
El CONICET presente en el Día Internacional de la Cardiología Intervencionista
18 de septiembre de 2026
El CONICET presente en el Día Internacional de la Cardiología Intervencionista
A través de su presidente, Daniel Salamone, quien participó del encuentro organizado por el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas en conmemoración de sus 40 años de trayectoria y los 49 años de la primera angioplastia coronaria. La actividad reunió a destacados referentes nacionales e internacionales de la especialidad.
NOTICIAS INSTITUCIONALES
A través de su presidente, Daniel Salamone, quien participó del encuentro organizado por el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas en conmemoración de sus 40 años de trayectoria y los 49 años de la primera angioplastia coronaria. La actividad reunió a destacados referentes nacionales e internacionales de la especialidad.
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En un acto celebrado en el Centro Cultural de la Ciencia (C3), el presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Daniel Salamone, participó del Acto Académico por el Día Internacional de la Cardiología Intervencionista, organizado por el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI).
La jornada se realizó en el marco del 40° aniversario del CACI y a 49 años de la primera angioplastia coronaria, y estuvo dedicada a la memoria y obra del médico alemán Andreas Grüntzig, pionero de esta técnica que marcó un hito en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.
Durante su intervención, Salamone felicitó a las autoridades y profesionales del CACI por la trayectoria institucional y académica: “Es un orgullo para nosotros que la Argentina haya tenido un rol protagónico en la creación de este día internacional y que nuestra comunidad científica esté a la altura de los desafíos que plantea la cardiología moderna. La labor de ustedes ha transformado la manera de tratar los problemas cardiovasculares y nos alegra saber que nuestro país ocupa un lugar destacado en el área”, expresó.
Asimismo, el titular del Consejo remarcó el valor de la investigación interdisciplinaria y la necesidad de fortalecer la presencia de médicos e investigadores clínicos dentro del sistema científico. “Cuando los investigadores trabajan en hospitales, próximos a los pacientes, sus proyectos adquieren un abordaje más realista e intenso, lo que potencia el impacto de la investigación en la sociedad”, subrayó.
Por su parte, el presidente del CACI, Alfredo Bravo, dio la bienvenida a los asistentes tanto en la modalidad presencial como virtual y anunció la entrega de diplomas de “Maestros de la Cardiología Intervencionistas” a los tres disertantes que participaron en esta edición, Dres. Bernhard Meier, Gary Roubin y Juan Granada. “Estos diplomas los otorga el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas, institución organizadora de esta celebración. El espíritu de este evento es conmemorar los 49 años de la primera angioplastia coronaria realizada por el Dr. Andreas Gruntzig”.
Asimismo, Bravo destacó que la idea de tener este día 16 de septiembre la conmemoración de nuestra especialidad, surgió de nuestro país.
Un encuentro con referentes internacionales
La actividad contó con la participación de destacados especialistas nacionales e internacionales de la cardiología intervencionista y contempló una serie de conferencias magistrales dedicadas a recorrer la evolución de la especialidad, sus principales avances y sus perspectivas futuras.
En ese marco, el CACI distinguió como maestros de la Cardiología Intervencionista al copresidente de la International Andreas Grüntzig Society (IAGS), Bernhard Meier; al presidente y fundador de la IAGS, Gary Roubin; y al presidente y director ejecutivo de la Cardiovascular Research Foundation (CRF), Juan Granada.
Meier disertó sobre el balón de angioplastia y el legado de Grüntzig, mientras que Roubin abordó el desarrollo de los stents y el papel de la International Andreas Grüntzig Society. Por su parte, Granada recorrió cinco décadas de avances en la especialidad, desde la angioplastia con balón hasta los desarrollos que proyectan el futuro de la cardiología intervencionista.
El programa incluyó, además, presentaciones sobre la vida de Grüntzig en la Argentina y la evolución de la especialidad en América Latina, con la participación de referentes como el director del Hospital Cardiológico de Curitiba, Brasil, Costantino Costantini, y el presidente de la Sociedad Latinoamericana de Cardiología Intervencionista (SOLACI), Ricardo Costa.
Día Internacional de la Cardiología Intervencionista
Fuente: https://www.conicet.gov.ar/noticias-conicet/
Implementación de Sistemas de Calidad en Laboratorios Forenses
18 de septiembre de 2026
Implementación de Sistemas de Calidad en Laboratorios Forenses
Desde el Área de Calidad del Programa Nacional de Ciencia y Justicia se comparten los primeros resultados y análisis del relevamiento realizado.
PROGRAMA NACIONAL DE CIENCIA Y JUSTICIA
Desde el Área de Calidad del Programa Nacional de Ciencia y Justicia se comparten los primeros resultados y análisis del relevamiento realizado.
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El Área de Calidad del Programa Nacional de Ciencia y Justicia del CONICET analiza los primeros resultados de la Encuesta de Calidad para Laboratorios que prestan servicios a la Justicia lanzada en abril de 2026, una herramienta sistematizada por Gabriela Quiroga y Luciano Real, integrantes del Consejo Asesor del Programa, junto a la consultora Claudia García Bonelli.
Tras las jornadas realizadas entre 2024 y 2025, la encuesta se constituyó como un instrumento que permitió transformar los intercambios surgidos en esos espacios en datos sistemáticos y comparables. Con una participación de 90 laboratorios que prestaron, prestan o desean ofrecer servicios a la Justicia; el Área de Calidad se ha entrevistado con algunos de los responsables con el fin de relevar necesidades de capacitación y priorizar acciones futuras.
Del total de laboratorios participantes, un 47% aún no prestan servicios a la Justicia pero manifiestan interés en hacerlo. Este dato es estratégico para los analistas porque representa un capital científico-técnico que podría estar disponible para cubrir parte de la demanda judicial.
“Mientras que los laboratorios que ya trabajan con la Justicia se concentran en análisis forense (71%), los interesados tienen un perfil mucho más variado: química analítica/ambiental (48%), salud/biomedicina (40%), física/materiales (19%) y bromatología/alimentos (17%). Esto sugiere que podrían cubrir demandas no tradicionales para el Poder Judicial como pericias ambientales, análisis de contaminantes, control de calidad de fármacos o estudios de materiales”. Asimismo, consideran que se podría ampliar la cobertura geográfica. “Muchos de estos laboratorios dependen del CONICET y universidades distribuidas en todo el país. Su incorporación podría parcialmente descentralizar los servicios periciales, reduciendo tiempos y costos para el sistema judicial en regiones alejadas de los grandes centros urbanos”, reflexionan.
Un dato clave de la encuesta está relacionado con la disponibilidad de recursos y la comunicación interna en los laboratorios. Un 95% afirmó disponer de recursos (edilicios, parcialmente equipamiento) y tener cierto grado de orden en la comunicación interna. “En términos de un SGC, esto significa que gran parte de los laboratorios ya cuenta con elementos básicos que exigen una norma como ISO 9001* o ISO/IEC 17025**, tales como recursos identificados y una estructura de asignación de responsabilidades”.
Los analistas encuentran reflejada en los resultados una idea que venían observando desde su propia expertise, muchos laboratorios ya tienen buenas prácticas de base (recursos disponibles, asignación de tareas, alcance definido) pero éstas no siempre están documentadas y sistematizadas en procesos verificables. “Un sistema de gestión no reemplaza lo que el laboratorio ya hace bien, sino que brinda organización y estructura, transformando un buen desempeño informal en un desempeño auditable y sostenible en el tiempo, incluso ante cambios de personal”, destacan. Por otra parte manifiestan que el personal de los laboratorios entrevistados, expresan la necesidad de ser acompañados por especialistas en la implementación de sus SGC, con el propósito de acreditar o certificar una norma de calidad.
Por qué los laboratorios que prestan o deseen prestar servicios a la Justicia deberían implementar un Sistema de Gestión de Calidad
La calidad no debe entenderse como un gasto, sino como una inversión. “La implementación de un SGC genera confianza en sus resultados, mejora su reputación y amplía la posibilidad a colaboraciones, financiamiento y, especialmente, a prestar servicios a la Justicia”.
Resulta una ventaja competitiva. “En un contexto donde la Justicia y otros sectores exigen cada vez más estándares altos de calidad, adelantarse a la demanda es una estrategia inteligente. Los laboratorios que hoy implementen SGC estarán mejor posicionados para captar futuros proyectos y servicios”.
Se puede comenzar a trabajar aún con un presupuesto reducido. “Muchos laboratorios ya cuentan con recursos básicos para comenzar a trabajar progresivamente en la implementación de normas o al menos de algunos estándares básicos para mejorar el desempeño en calidad”.
“El objetivo final es la acreditación ante el Organismo Argentino de Acreditación (OAA), en caso de elegir la norma ISO/IEC 17025; o bien, la certificación, en caso de seleccionar la norma IRAM-ISO 9001. Cada paso en la implementación del SGC acerca a ese objetivo y, con él, a un lugar de privilegio en el sistema científico-técnico nacional”, concluyen.
Para contactar con el Área de Calidad del Programa Nacional de Ciencia y Justicia del CONICET, comunicarse al correo calidad-cienciayjusticia@conicet.gov.ar.
Fuente: https://www.conicet.gov.ar/noticias-conicet/
Convocatoria COIL 2026: Financiamiento y apoyo para proyectos de internacionalización curricular
La Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) lanzó la tercera edición de la Convocatoria COIL (Collaborative Online…
La Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) lanzó la tercera edición de la Convocatoria COIL (Collaborative Online International Learning) 2026. La iniciativa busca consolidar el proceso de internacionalización de la universidad mediante experiencias de aprendizaje colaborativo en línea con instituciones socias internacionales, promoviendo el desarrollo de competencias interculturales y globales en docentes y estudiantes.
La convocatoria está dirigida a docentes de la UNER que dicten asignaturas en planes de estudio modificados en el marco del Programa de Innovación Curricular. Se valorará (sin ser excluyente) haber participado en el curso “Incorporando la dimensión internacional en las propuestas formativas de la UNER”.
Los módulos COIL que se presenten deben estar integrados a la currícula académica (con el debido reconocimiento de horas o contenidos a los estudiantes) y tener una duración de entre 4 y 12 semanas de implementación durante el año 2027.
Entre los criterios de evaluación se priorizarán:
La convocatoria dispone de un presupuesto total de $8.000.000,00, contemplando un monto máximo de $3.000.000,00 por proyecto.
Asimismo, los equipos docentes contarán con apoyo técnico-pedagógico, entornos virtuales institucionales (Google Meet, Campus UNER) y material de apoyo accesible en este enlace de Google Drive.
Presentación de propuestas por Mesa de Entrada de la Facultad de Ingeniería: mesa.ingenieria@uner.edu.ar
Consultas: rrii.ingenieria@uner.edu.ar
Campus UNER Oro VerdeRuta Pcial. Nº 11 Km 10,5Oro Verde – Entre Ríos (3100)Tel: +54 (343) 49751004975101 / 077 / 078
CAMPUS VIRTUAL FIUNER
UNIVERSIDAD NACIONAL DE ENTRE RÍOS
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