Infarto y ACV: las nuevas estrategias para prevenir riesgos, acelerar la atención y personalizar tratamientos

El Precongreso ICBA 2026 reunió a especialistas nacionales e internacionales para analizar avances en detección temprana, inteligencia artificial, terapias adaptadas a cada paciente y redes de atención que buscan reducir las demoras ante emergencias cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares representan cerca del 32% de las muertes globales y alrededor del 85% de esos fallecimientos se debe a infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares (ACV). Con ese escenario como eje, el Precongreso ICBA 2026, realizado esta semana en Buenos Aires, reunió a especialistas locales e internacionales para revisar los avances en diagnóstico, tratamiento y prevención.

El Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) llevó a cabo la 30° edición del Precongreso, en un simposio conjunto con Cleveland Clinic además de sesiones especiales con Cedars Sinai y el Hospital Garrahan y una charla abierta con Mario Pergolini. El evento reunió en La Rural alrededor de 2400 asistentes y 11 disertantes internacionales en 6 plenarias, 16 workshops y 6 talleres prácticos.

“Este simposio abarcó la cardiología de la A hasta la Z”, afirmó a Infobae el director médico del ICBA, doctor Alberto Alves de Lima.

“El Precongreso se ha consolidado como un encuentro de referencia en la agenda de la medicina cardiovascular. Es una expresión de nuestra cultura, de nuestro compromiso con la educación y la innovación, y de nuestra vocación de compartir conocimiento”, añadió el especialista.

El doctor Alves de Lima distinguió dos ejes principales del evento: por un lado, el impacto y la necesidad de incorporar la inteligencia artificial y plataformas basadas en evidencia dentro de la práctica médica actual. Y el otro, la relevancia de estructurar redes de atención para el infarto. Se ha demostrado cómo una adecuada organización y el uso oportuno de ambulancias logran reducir notablemente las tasas de mortalidad frente a la demora de los pacientes en solicitar auxilio.

“La mortalidad por infarto puede ser tres o cuatro veces mayor de lo que debería cuando no existe una red de atención organizada. Según registros, la mortalidad ronda el 9%, pero en sistemas coordinados puede reducirse al 2% o 3%. No se trata solo de incorporar tecnología, sino de organizar la respuesta sanitaria”, resaltó el médico.

Explicó que hay dos momentos clave. El primero, y muchas veces el más prolongado, es el que transcurre hasta que la persona reconoce los síntomas y llama al servicio de emergencias. Luego intervienen los tiempos de respuesta y atención dentro del hospital.

“El 50% de los pacientes llega por sus propios medios, lo que es peligrosísimo. El traslado en ambulancia permite reducir la mortalidad cerca de un 30%, siempre que el llamado active un sistema de emergencias capaz de responder de manera rápida y coordinada”, indicó el experto.

El lema del encuentro fue “Desarrollando la mejor red de medicina cardiovascular”. La propuesta consiste en articular al ICBA con sanatorios, consultorios y otros centros de atención mediante protocolos compartidos para la derivación, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento.

El director del encuentro, doctor Germán Solioz, sostuvo que este modelo permite “acortar los tiempos entre la sospecha diagnóstica y el tratamiento efectivo”, un punto relevante ante un síndrome coronario agudo o un infarto. El objetivo es evitar que el acceso a una atención especializada dependa del lugar donde el paciente realiza su primera consulta.

Otro de los asuntos tratados fue la lipoproteína(a). El tema fue abordado por Steven Nissen, cardiólogo de Cleveland Clinic, especializado en prevención, ateroesclerosis y enfermedad vascular.

“El doctor Nissen puso el foco en la lipoproteína(a), un factor de riesgo hereditario que suele pasar inadvertido, y en la relación entre obesidad y enfermedad cardiovascular, presentando los últimos avances terapéuticos en estas áreas”, señaló a Infobae el doctor Solioz.

También destacó al doctor Maan Fares, quien analizó el rol creciente de la inteligencia artificial en el diagnóstico y la toma de decisiones médicas.

“En cuanto a arritmias, se discutió en una sesión plenaria los nuevos abordajes terapéuticos para los pacientes con síncope en el campo de la neurocardioablación, además de la ablación con campo pulsado para la fibrilación auricular y los marcapasos biológicos, presentados por el doctor Eugenio Cingolani, de Cedars-Sinai”.

En relación a la cardiopatía estructural y enfermedad vascular “se debatió el peso de la edad al seleccionar una prótesis aórtica, incluido el TAVI, y cómo cambian las decisiones en la estenosis carotídea tras el estudio CREST-2″.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/