Por qué la fuerza muscular importa más que el peso para envejecer bien y otros 4 mitos sobre la longevidad que desmontó el médico Mark Hyman

El fundador del Centro de Medicina Funcional de la Cleveland Clinic revisó prácticas populares vinculadas al paso del tiempo y propuso priorizar decisiones cotidianas sostenidas

Por Santiago Abraldes

Entre suplementos, dispositivos, cámaras hiperbáricas y rutinas matutinas complejas, el médico de familia estadounidense Mark Hyman, fundador del Centro de Medicina Funcional de la Cleveland Clinic, abrió un episodio de Office Hours con una advertencia sobre la búsqueda de vivir más años. En ese segmento de su podcast, The Dr. Hyman Show, admitió que él mismo usaba varias de esas herramientas, pero sostuvo que ninguna podía reemplazar los hábitos básicos.

El conductor situó la discusión en la fuerza, el descanso y la alimentación. Su planteo reunió cinco creencias que, según explicó, podían desviar la atención de esas prioridades.

Para Hyman, hacer ejercicio, dormir bien y comer alimentos reales debía ocupar el primer lugar. También remarcó que la fuerza muscular importaba más que bajar de peso sin considerar qué se perdía.

Aceptó que algunos recursos podían resultar útiles en situaciones concretas. Sin embargo, rechazó que funcionaran como soluciones aisladas.

El primer cuestionamiento se dirigió a la idea de que pesar menos garantizaba un envejecimiento más saludable. Hyman admitió que el exceso de grasa corporal se vinculaba con problemas metabólicos.

Sin embargo, señaló que la balanza no mostraba cuánto se perdía de grasa y cuánto de músculo. Por eso, propuso mirar más allá del número.

Sugirió evaluar si una persona podía cargar bolsas, levantarse del suelo, subir escaleras o sostenerse sobre un pie. Esas pruebas permitían medir la autonomía de manera concreta.

“Tu objetivo no es simplemente pesar menos a los 70 años, sino ser más fuerte a los 70”, expresó Hyman. También definió al músculo como “el órgano clave de la longevidad”.

El segundo eje abordó la promesa de que una combinación de pastillas podía retrasar el envejecimiento. Hyman aceptó que esos productos podían servir ante deficiencias o para objetivos específicos.

Su objeción se centró en convertirlos en una fórmula completa para vivir más años. Antes, ubicó el ejercicio, el descanso y la alimentación como prioridades.

El conductor citó un análisis de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos sobre casi 400.000 adultos sanos seguidos durante más de 20 años. Según explicó Hyman, el trabajo no encontró una relación entre el uso de multivitamínicos y un menor riesgo de muerte.

El dato no descartaba esos productos, pero cuestionaba que compensaran otros hábitos. “Los suplementos pertenecen a la parte superior de la pirámide, no a la base”, indicó.

El tercer bloque reunió dos procesos que suelen aparecer enfrentados en las conversaciones sobre longevidad. Hyman describió la autofagia como un proceso por el cual el cuerpo eliminaba y reutilizaba partes dañadas de las células.

También mencionó mTOR, un mecanismo relacionado con la formación de proteínas y el mantenimiento del músculo. Según explicó, el problema aparecía cuando el cuerpo permanecía demasiado tiempo en una etapa de reparación.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/