La medicina de precisión transforma el tratamiento del cáncer: cómo funciona y cuáles son los desafíos para su aplicación
Especialistas explicaron a Infobae cómo los estudios moleculares, las biopsias líquidas y otras herramientas redefinen el diagnóstico y el abordaje oncológico. Los obstáculos que limitan el acceso
Por Víctor Ingrassia
Según Cleveland Clinic, la medicina de precisión orienta las decisiones médicas a partir de información sobre los genes, el entorno y el estilo de vida. Este enfoque, también llamado medicina personalizada, busca anticipar qué estrategias de prevención y tratamientos pueden resultar eficaces para cada grupo de personas.
“Se diferencia del enfoque estandarizado, en el que investigadores y profesionales sanitarios desarrollan estrategias de gestión de la salud para la persona promedio”, plantean desde el centro de salud estadounidense.
Acceder a la medicina de precisión representa una mejora para la salud porque permite tomar decisiones según las características biológicas de cada persona y de cada enfermedad. En oncología, esta perspectiva puede orientar los tratamientos, reducir efectos adversos y evitar demoras en etapas decisivas.
Sin embargo, el impacto de estas herramientas depende de algo que excede al laboratorio: que los estudios, los especialistas, los medicamentos y la información estén disponibles a tiempo para quienes los necesitan.
Infobae participó en un conversatorio de expertos organizado por AstraZeneca, titulado “La revolución de la medicina de precisión en oncología”.
Según plantearon, durante décadas, el cáncer se clasificó principalmente según el órgano en el que aparecía y el aspecto de las células bajo el microscopio. Pulmón, mama, próstata, vejiga o colon funcionaban como categorías centrales para definir tratamientos. Ese enfoque conserva valor clínico y, en numerosos casos, hoy se complementa con el análisis de características genéticas y moleculares. Dos tumores que se originan en el mismo órgano pueden responder de manera distinta a una misma terapia debido a diferencias en esos cambios.
La medicina de precisión en oncología busca identificar esas particularidades. Los especialistas señalaron que el objetivo es detectar los mecanismos que impulsan el crecimiento de cada tumor y, cuando existe una opción disponible, seleccionar una estrategia terapéutica dirigida contra ese mecanismo.
Este enfoque ya modifica el modo de diagnosticar, clasificar y tratar varios tipos de cáncer. A la vez, expone una tensión sanitaria: la innovación crece con rapidez, mientras que el acceso permanece condicionado por la cobertura de salud, la ubicación geográfica y la capacidad de sortear trámites.
El oncólogo y expresidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica, Diego Kaen, definió a la medicina de precisión como una forma de adaptar el diagnóstico, la prevención y el tratamiento a las particularidades de cada paciente y de su tumor.
“La clave está en identificar una alteración molecular que impulse la enfermedad y contar con un medicamento capaz de bloquearla. Esa relación entre el biomarcador detectado y una terapia disponible recibe el nombre de accionabilidad. La medicina de precisión no solo habla de ese driver o conductor, sino también de aquella molécula, droga o tratamiento que inhibe esa alteración”, explicó Kaen.
En términos simples, un biomarcador puede funcionar como una señal biológica del tumor. Puede tratarse de una mutación genética, una proteína presente en la superficie de las células o una alteración en el ARN. Su detección permite conocer mejor la enfermedad y, en determinados pacientes, elegir fármacos dirigidos. Estos tratamientos buscan interferir en blancos específicos vinculados al crecimiento tumoral.
El cambio se observa con claridad en el cáncer de pulmón. Bajo ese diagnóstico conviven tumores con perfiles moleculares distintos, que pueden requerir estrategias terapéuticas diferentes.
Para Kaen, el abordaje actual exige superar la idea de una única enfermedad definida solo por su ubicación anatómica: “Hoy vemos cuál es tu tipo de tumor, qué clase de cáncer de pulmón tenés, cuáles son tus biomarcadores, tus drivers, y te tratamos específicamente en base a eso”.
El mismo razonamiento puede aplicarse a tumores de órganos diferentes. Si dos cánceres comparten una alteración molecular relevante, un tratamiento dirigido puede resultar apropiado para ambos, según la indicación clínica, la evidencia disponible y la aprobación regulatoria. La clasificación anatómica no desaparece, pero pasa a convivir con un mapa más detallado de mutaciones, proteínas y otros marcadores.


