Qué mide la prueba de Cooper y qué tan precisa es para calcular el VO2 máx, según la ciencia
Una investigación en fisiología deportiva analiza la validez de correr durante 12 minutos para estimar el consumo máximo de oxígeno, revelando por qué las fórmulas tradicionales pueden variar según la disciplina y el género
Por Santiago Abraldes
La prueba de Cooper consiste en recorrer la máxima distancia posible durante 12 minutos para estimar la capacidad aeróbica. El resultado ofrece una referencia sobre el rendimiento de resistencia a partir de los metros cubiertos en un tiempo fijo.
La prueba utiliza una fórmula para transformar la distancia en una estimación del uso de oxígeno durante el esfuerzo. Esa operación simplifica la evaluación, aunque su resultado puede variar de acuerdo con las características de las personas evaluadas.
Un estudio de Amit Bandyopadhyay publicado en Indian Journal of Physiology and Pharmacology analizó la validez de la prueba en nadadores y jugadores de vóley de Calcuta, India. El trabajo comparó la estimación obtenida con la fórmula habitual y una medición directa del consumo máximo de oxígeno.
La investigación concluyó que el cálculo tradicional no ofrecía una estimación suficientemente precisa para los deportistas incluidos. A partir de esos resultados, Bandyopadhyay desarrolló ecuaciones adaptadas a los grupos analizados y comprobó su desempeño en participantes adicionales.
El VO₂max es la forma abreviada de referirse al consumo máximo de oxígeno y expresa la mayor cantidad de oxígeno que el organismo puede utilizar durante un esfuerzo físico de alta intensidad.
Bandyopadhyay utilizó el consumo máximo de oxígeno para evaluar cómo responden el corazón, los pulmones y los músculos durante una actividad física sostenida.
El resultado se expresó en mililitros de oxígeno por kilogramo de peso corporal por minuto, una medida que vincula el desempeño en la carrera con la respuesta del organismo ante el esfuerzo.
El estudio analizó a nadadores y jugadores de vóley, mujeres y varones, de Calcuta. Su objetivo fue determinar si la fórmula aplicada habitualmente en la prueba de Cooper permitía calcular con precisión el consumo máximo de oxígeno en esos deportistas.
Para hacerlo, compararon el resultado calculado desde la distancia recorrida con una medición directa. Esta última se realizó mediante una prueba progresiva en bicicleta fija, que permitió determinar el consumo máximo de oxígeno de cada participante.
Bandyopadhyay detectó diferencias entre el resultado de la prueba de Cooper y la medición directa del consumo máximo de oxígeno en nadadores y jugadores de vóley. Por eso, la fórmula habitual no resultó precisa para la población estudiada.
Por eso, una buena marca durante la carrera puede aportar información sobre el rendimiento de resistencia, aunque no asegura que la cifra calculada represente de manera exacta el valor individual de VO₂max.
Según la investigación, la utilidad de la fórmula depende de que se ajuste a las características de quienes realizan la evaluación.
El estudio no cuestionó que la distancia cubierta y el consumo máximo de oxígeno estén relacionados. Los investigadores encontraron relaciones entre ambos datos en los grupos analizados, pero advirtieron que la ecuación original no proporcionaba un cálculo adecuado para esos deportistas.
Esa diferencia resulta importante porque una fórmula funciona como una regla de conversión. Toma un dato visible, como los kilómetros recorridos, y lo transforma en otra cifra que no se observa de forma directa durante la carrera.


