Investigadores del CONICET trabajan en la optimización de un tratamiento contra el glaucoma

17 de septiembre de 2026
Investigadores del CONICET trabajan en la optimización de un tratamiento contra el glaucoma

Científicos del Consejo desarrollan insertos oculares impresos en 3D, para administrar un fármaco de manera localizada y controlada.

Científicos del Consejo y de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) desarrollan insertos oculares impresos en 3D, para administrar de manera localizada y controlada un fármaco utilizado en el tratamiento de esta enfermedad.

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El glaucoma es una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo. Esta enfermedad implica un aumento de la presión intraocular que, de manera progresiva, puede dañar el nervio óptico y comprometer la visión. Uno de los tratamientos más habituales es la aplicación de gotas oftálmicas de hipotensores oculares. Sin embargo, esta estrategia presenta algunas dificultades, dado que requiere aplicaciones frecuentes y a que solo una proporción muy pequeña del fármaco administrado logra atravesar las barreras naturales del ojo.

Frente a este escenario, un equipo interdisciplinario de investigadores del CONICET en el Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas (IIByT, CONICET-UNC) y la Unidad de Investigación y Desarrollo en Tecnología Farmacéutica (UNITEFA, UNC-CONICET) trabaja en el desarrollo pequeños dispositivos estériles que se colocan en el fondo del saco conjuntival del ojo capaces de liberar un fármaco de manera localizada, constante y controlada.

Estos insertos oculares tienen apenas unos milímetros y son elaborados mediante tecnología de impresión 3D. Su estructura utiliza colágeno como soporte para incorporar nanocristales de acetazolamida, un fármaco que permite reducir la presión intraocular, que actualmente no cuenta con una formulación oftálmica (que se aplique directamente sobre los ojos) disponible. La estrategia busca prolongar el tiempo de contacto entre el fármaco y el ojo y, de este modo, favorecer su acción utilizando dosis menores.

El desarrollo, ejecutado en el marco de un proyecto integrador (PI) de la carrera de Ingeniería Biomédica de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEyN) de la UNC, integra diferentes líneas de trabajo de los grupos de investigación que dirigen los científicos del CONICET Mariana Cid en el IIByT y Santiago Palma en la UNITEFA.

Del laboratorio a una posible aplicación

Luego de los estudios de diseño, desarrollo y caracterización de los insertos, estudios realizados en medios simulados y en células permitieron evaluar in vitro la liberación del fármaco y estudiar su seguridad. Posteriormente, se realizaron pruebas en animales, particularmente en conejos, cuyo sistema ocular presenta características que permiten utilizarlos como modelo experimental.

Los resultados obtenidos hasta el momento muestran que los insertos pueden mantener el efecto del fármaco durante varias horas y alcanzar resultados comparables a otras formas de administración, utilizando menores dosis. El equipo trabaja actualmente en una nueva etapa orientada a prolongar aún más el tiempo de liberación, mejorar la adherencia de los insertos y estandarizar el proceso de fabricación.

Además de los resultados específicos sobre una potencial mejora para el tratamiento del glaucoma, la experiencia muestra el valor de construir ciencia a partir del encuentro entre disciplinas.

“El desarrollo de este tipo de tecnologías requiere necesariamente de la interacción entre distintas disciplinas. No alcanza con conocer el comportamiento del fármaco o diseñar el biomaterial: es necesario pensar también en cómo ese sistema va a interactuar con el tejido y qué condiciones debe cumplir para que pueda ser utilizado”, explica Cid.

Para los científicos, el proyecto es un ejemplo de investigación colaborativa, donde la diversidad de trayectorias científicas y profesionales se convierte en una fortaleza para avanzar desde una pregunta biológica y médica hacia una posible solución tecnológica. “Es importante destacar que esta potencial solución tecnológica para un problema de salud concreto es el resultado de años de trabajo y dedicación en líneas de investigación sostenidas en el tiempo y que la colaboración interdisciplinaria es clave para potenciar y acelerar esos desarrollos”, expresa María Lina Formica, investigadora del CONICET en la UNITEFA e integrante del proyecto.

Un desafío que reúne distintas disciplinas

Una de las características significativas del proyecto es la diversidad de saberes que confluyen en su desarrollo, dado que el equipo reúne diferentes especialistas del CONICET, con formación en química, farmacia, bioquímica, medicina e ingeniería biomédica.

Cada disciplina aporta una mirada diferente sobre un mismo problema. A los conocimientos vinculados con la química y la tecnología farmacéutica, que resultan fundamentales para estudiar las características del fármaco y diseñar su sistema de liberación, la medicina aporta la comprensión de la patología y de las necesidades asociadas al tratamiento. La bioquímica contribuye al análisis de los procesos biológicos involucrados, mientras que la ingeniería biomédica permite integrar estos conocimientos en el diseño y fabricación de una tecnología orientada a una aplicación concreta.

Fuente: https://www.conicet.gov.ar/noticias-conicet/