Antioxidantes, nutrición y precauciones: qué es el durián, la fruta que despierta dudas entre los especialistas

Una dietista registrada de la Cleveland Clinic repasa los nutrientes de este alimento y explica los motivos por los cuales la falta de estudios clínicos impide confirmar efectos terapéuticos concretos sobre la salud

Por Santiago Abraldes

El durián suele llamar la atención por su aroma intenso y por la pulpa cremosa que se consume en el sudeste asiático. Más allá de esas particularidades, el punto relevante es otro: sus nutrientes no prueban por sí solos que prevenga o trate enfermedades.

El fruto aporta fibra, vitamina C, grasas y carbohidratos. También contiene azúcar, cuya cantidad puede cambiar según la variedad. Esa composición permite describir sus características alimentarias, pero no convertirlo en una solución para controlar el peso, el azúcar en sangre u otros problemas de salud.

Según publicó Cleveland Clinic, la dietista registrada Michela Palma explicó que hay poca investigación sobre la capacidad del durián para prevenir o tratar condiciones específicas. La información disponible permite hablar de sus nutrientes y de algunas precauciones, pero no de efectos terapéuticos comprobados.

La especialista señaló que la fibra es uno de los componentes más destacados del durián. Este nutriente favorece el tránsito intestinal porque ayuda al movimiento de los alimentos a través del sistema digestivo. También puede prolongar la sensación de saciedad, es decir, el tiempo durante el cual una comida ayuda a sentirse satisfecho.

La especialista aclaró que esa sensación no transforma a la fruta en una herramienta aislada para controlar el peso. La respuesta del organismo depende de la alimentación completa y de las cantidades consumidas.

Por eso, el aporte de fibra debe interpretarse dentro de una comida y no como una propiedad que actúa por separado.

La profesional también explicó que la fibra demora la digestión y la absorción de los carbohidratos. Los carbohidratos son nutrientes que el cuerpo transforma en glucosa, el azúcar que circula en la sangre.

Una absorción más lenta puede moderar el aumento de glucosa después de comer, aunque no elimina los azúcares presentes en el alimento.

La dietista indicó que el durián tiene un índice glucémico relativamente bajo pese a su sabor dulce. El índice glucémico es una medida que muestra con qué rapidez un alimento con carbohidratos puede elevar el azúcar en sangre.

La especialista vinculó este resultado con la fibra y la grasa de la fruta, que pueden retrasar la absorción de glucosa.

Un índice glucémico bajo no define por sí solo el efecto de un alimento. Algunas variedades de durián pueden superar los 45 gramos de azúcar por taza, una diferencia que impide establecer una cantidad única para todos los casos. La profesional indicó que el contenido de azúcar cambia entre variedades.

La especialista recomendó que las personas con diabetes u otras condiciones que afectan el azúcar en sangre consideren el durián como cualquier otro alimento con carbohidratos. También aconsejó seguir el plan de alimentación indicado por el equipo de salud que acompaña cada situación.

La porción es parte de ese análisis. La especialista explicó que el durián tiene más grasa que muchas otras frutas y propuso una taza de pulpa como referencia de ración. Esa cantidad sirve para ubicarlo dentro de una comida, pero no funciona como una indicación general para todas las personas.

La dietista advirtió que todavía hacen falta estudios para conocer con precisión el efecto del durián sobre el azúcar en sangre.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/