Qué componente de la luz solar protegería la vista infantil de la miopía

Investigadores de Cincinnati descubrieron que una longitud de onda específica del espectro del sol, prácticamente ausente en la iluminación artificial convencional, suprime el avance de la afección en experimentos con modelos animales de estructura ocular similar a la humana

Por Ismael Yasnikowski

Un estudio liderado por el Hospital Infantil de Cincinnati y la Universidad de Alabama en Birmingham (EEUU) sugiere que incorporar luz índigo —abundante en la luz solar pero casi ausente en los sistemas LED convencionales— a la iluminación interior podría prevenir el desarrollo de la miopía en niños. Los experimentos, realizados con un modelo animal de anatomía ocular similar a la humana, mostraron que esta longitud de onda específica frena el avance de la afección.

La escala del problema le da peso al hallazgo: algunos especialistas proyectan que cerca de 5.000 millones de personas, el 50% de la población mundial, podrían ser miopes para el año 2050. Investigaciones anteriores ya vinculaban el tiempo prolongado en espacios cerrados frente a pantallas con un mayor riesgo de desarrollar la condición. Este nuevo trabajo, difundido por Infosalus, identifica un factor lumínico concreto que incide en el desarrollo visual infantil.

El estudio focalizó su análisis en la luz índigo, una radiación de longitud de onda corta (entre 419 y 446 nanómetros) presente en la luz solar, pero que los sistemas de iluminación LED blanca estándar apenas emiten. El equipo trabajó con musarañas arborícolas, cuyos ojos presentan una estructura muy similar a la del ojo humano.

Rafael Grytz, doctor en ciencias visuales y primer autor del estudio, desarrolló un método para colocar a los animales unas pequeñas gafas que generan una señal inductora de miopía en uno de sus ojos, mientras el otro funciona como control. A lo largo de las pruebas, el equipo midió la longitud axial del ojo y los cambios refractivos con biómetro y autorrefractómetro.

Los resultados mostraron que la exposición a luz índigo suprimió el desarrollo de la miopía. “El modelo que utilizamos en la musaraña arborícola es bastante extremo. Si la luz índigo puede suprimir la miopía en estas pruebas, también debería ser eficaz en humanos”, señaló Richard Lang, director de investigación de la División de Oftalmología del Hospital Infantil de Cincinnati, en declaraciones recogidas por Infosalus.

Trabajos previos en ratones apuntaban a la luz violeta cercana a los 380 nanómetros como posible freno a la miopía, e identificaban a la opsina 5 (OPN5), un receptor fotosensible, como necesaria para esa respuesta. Sin embargo, esa longitud de onda resultó ineficaz en las musarañas arborícolas porque, al igual que en los humanos, el cristalino bloquea gran parte de la luz por debajo de los 400 nanómetros.

“Este hallazgo nos impulsó a explorar longitudes de onda ligeramente mayores que aún pudieran estimular la OPN5. Finalmente, descubrimos que la luz índigo, entre 419 y 446 nanómetros, era la más eficaz para prevenir la miopía”, explicó el especialista.

Los LED blancos convencionales presentan un pico de emisión en torno a los 450 nanómetros y emiten mucha luz de longitud de onda larga, favorable para la visión cotidiana, pero aportan muy poca luz índigo. Esa carencia afecta las llamadas opsinas no visuales: vías sensibles a la luz involucradas en procesos biológicos más allá de la formación de imágenes.

“Evolucionamos al aire libre, bajo la luz de espectro completo que nos brinda el sol. Cuando vivimos en interiores, el ojo no recibe todas las longitudes de onda que necesita para un desarrollo refractivo normal”, subrayó Lang.

Los autores reconocen que alentar a los niños a pasar más tiempo al aire libre sería una solución directa, pero señalan que revertir los hábitos de una cultura digital es difícil de lograr. Por eso, la investigación apunta a una alternativa pasiva y escalable: modificar los sistemas de iluminación interior para que incluyan luz índigo.

El Centro de Ciencia de la Luz del Hospital Infantil de Cincinnati trabaja en cómo el diseño lumínico puede repercutir en la salud infantil. La próxima etapa del estudio consistirá en instalar iluminación enriquecida con índigo en guarderías y monitorear a los participantes a lo largo del tiempo para evaluar si los índices de miopía disminuyen frente a los registrados en centros con iluminación estándar.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/