4 ejercicios recomendados por expertos para aliviar la fatiga visual por pantallas

Distintas prácticas simples pueden colaborar con el descanso ocular y hacer más llevaderas las jornadas frente a dispositivos electrónicos. Cuáles son sus alcances y límites

Por Bautista Salaverri

La salud ocular abarca un sistema complejo que depende del estado de la córnea, el cristalino, la retina, los músculos oculares y también de la forma en que los ojos se adaptan a las exigencias diarias. La exposición sostenida a pantallas, el trabajo de cerca y ciertos hábitos cotidianos volvieron más frecuente la consulta por fatiga visual, aun en personas sin enfermedades oculares diagnosticadas.

Bajo este panorama nacen los ejercicios para mitigar los efectos del cansancio visual. De acuerdo con Medical News Today, la evidencia disponible no respalda esa expectativa en la mayoría de los casos, aunque sí sugiere que algunas prácticas pueden colaborar con el alivio.

La discusión no pasa solo por si estos recursos “funcionan” o no, sino por para qué sirven, en qué contexto se usan y cuáles son sus límites. También importa distinguir entre una molestia transitoria asociada al esfuerzo visual y una patología que requiere evaluación médica. Esa diferencia evita atribuir a una rutina casera efectos que las fuentes consultadas no sostienen.

Los ejercicios oculares no demostraron corregir afecciones frecuentes. Harvard señaló que tampoco modifican el curso del glaucoma ni de la degeneración macular, y advirtió que no existe evidencia médica, fuera de las intervenciones quirúrgicas, sobre una curación de problemas crónicos visuales. Sin embargo, estas prácticas permiten descansar la vista ante la fatiga diaria.

Propone que, cada 20 minutos de trabajo frente a una pantalla, se dirija la vista durante 20 segundos hacia un punto ubicado a unos 6 metros de distancia. Según Medical News Today, se trata de una pauta simple pensada para reducir la fatiga ocular digital.

La recomendación aparece con frecuencia en materiales clínicos. Un análisis reciente sobre fatiga visual digital publicado en Clinical Optometry repasó estudios posteriores a 2021 y señaló que esta regla es habitual en la práctica. Ese trabajo también remarcó que distintas intervenciones sí mostraron mejoras en signos o síntomas de esfuerzo visual, aunque no siempre atribuibles a una sola técnica.

Consiste en mirar un dedo ubicado a pocos centímetros del ojo, alejarlo de manera gradual y alternar la atención entre ese punto cercano y un objeto más distante. Medical News Today lo incluyó entre los ejercicios que podrían ayudar frente a la fatiga visual digital, mientras que Healthline describió una variante similar para desafiar la capacidad de enfoque.

Este tipo de práctica apunta a la acomodación, que es el ajuste que hace el ojo para ver con nitidez a diferentes distancias. Se trata del mecanismo por el cual el cristalino modifica su enfoque para tareas cercanas o lejanas. Los expertos lo presentan como una estrategia que puede aliviar el esfuerzo asociado al trabajo sostenido de cerca.

Los movimientos oculares con ojos cerrados, hacia arriba, abajo, izquierda y derecha, y el trazado de una figura en ocho imaginaria forman parte de las rutinas más difundidas. Según el medio especializado Medical News Today, ambas se mencionan como tareas para aliviar el cansancio vinculado con pantallas.

La lógica de estas prácticas se relaciona con la movilidad ocular. Ese término alude a la capacidad de los ojos para desplazarse de forma coordinada y sostener la fijación. Si bien estos ejercicios son recursos posibles para molestias leves, no los presentan como herramientas con eficacia comprobada para mejorar de forma general la agudeza visual.

Consisten en sostener un lápiz frente a los ojos e ir acercándolo a la nariz hasta que deje de verse como una sola imagen. Medical News Today indicó que pueden ser recomendados por un médico como parte de una terapia visual para personas con insuficiencia de convergencia. Ese cuadro describe una dificultad para coordinar ambos ojos al mirar de cerca.

Más que buscar soluciones rápidas, varias de las fuentes ponen el foco en conductas cotidianas que conviene corregir. Cleveland Clinic recomendó no postergar controles oftalmológicos y consultar ante síntomas como dolor, enrojecimiento, destellos de luz, hinchazón o pérdida de visión. También señaló que las enfermedades oculares son una causa principal de ceguera, pero que varias pueden tratarse o enlentecerse si se detectan a tiempo.

Otro hábito a eliminar es usar pantallas durante períodos prolongados sin pausas. Healthline y Medical News Today asociaron esa conducta con sequedad ocular, visión borrosa, cefaleas y cansancio visual. El estudio revisado en Clinical Optometry agregó que la fatiga visual digital responde a varios mecanismos, entre ellos la reducción del parpadeo, el esfuerzo de acomodación y factores ambientales.

Las fuentes también cuestionan la costumbre de creer que los anteojos debilitan la vista. Harvard rechazó esa afirmación y explicó que se trata, en gran medida, de una percepción: una vez que una persona se acostumbra a ver con corrección, tolera menos la visión borrosa previa. En la misma línea, Cleveland Clinic sostuvo que no usar la graduación indicada no causa enfermedad ocular, aunque sí puede generar molestias, cefaleas o riesgos ligados a una visión insegura.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/