De palpitaciones a dolor en el pecho: cómo distinguir si son nervios del partido o señal de alarma
A medida que se acerca la final, el estrés emocional puede ganar terreno y generar manifestaciones en el organismo. Claves para diferenciar los síntomas más frecuentes, según expertos
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En la previa a la final del Mundial 2026, el clima de tensión y expectativa puede generar distintas manifestaciones físicas entre los fanáticos.
Palpitaciones, dolor en el pecho suelen ser síntomas que acompañan estas instancias cargadas de emoción. En medio de la ola de fervor, distinguir si esas señales son pasajeras, propias del “nerviosismo del partido”, o si pueden significar un problema real, se convierte en una prioridad.
Aunque la mayoría de los síntomas relacionados con el estrés deportivo resultan inofensivos y remiten luego de que pasa el evento, la ciencia advierte que grandes eventos como una final pueden incrementar el riesgo de episodios cardiovasculares en personas vulnerables.
La clave está en aprender a interpretar las señales del cuerpo y diferenciar entre lo habitual y lo potencialmente peligroso.
Una guía publicada por la Mayo Clinic señala que es común experimentar intensas emociones, respuestas físicas de estrés y ansiedad, pero que ciertos síntomas persistentes o intensos requieren atención, que pueden indicar una emergencia médica.
Las palpitaciones se caracterizan por una sensación de latidos cardíacos rápidos, irregulares o intensos. Según Cleveland Clinic, suelen ser reacciones inmediatas al estrés emocional y el aumento de adrenalina durante eventos deportivos.
“Muchas personas sienten que el corazón ‘late fuerte’ o ‘salta’ antes o durante momentos decisivos del partido”, explican desde la entidad académica.
Para la mayoría, este síntoma es transitorio y desaparece al recobrar la calma. Sin embargo, recomiendan consultar de forma urgente si aparecen acompañados de dolor en el pecho, dificultad para respirar, mareos, desmayos o confusión.
Mayo Clinic resalta que “la principal señal de alarma es la persistencia o la aparición asociada de otros signos, incluso en quien no tiene antecedentes cardíacos”.
El dolor en el pecho que surge por ansiedad se describe como una molestia aguda, breve y superficial. Según la descripción de Cleveland Clinic, “la tensión muscular y los picos de adrenalina pueden causar un dolor punzante, diferente a la opresión profunda o el peso característico de un dolor cardíaco”.
Al dolor por ansiedad suelen sumarse sudoración, temblor, respiración rápida o trastornos digestivos, todos síntomas que suelen remitir cuando baja el estrés.
En contraste, el dolor de origen cardíaco suele sentirse como una presión que no cede, puede irradiarse al brazo, la espalda o la mandíbula y muchas veces se acompaña de dificultad intensa para respirar, náuseas o sudor frío.
Mayo Clinic destaca que “cualquier dolor torácico persistente, de aparición brusca, o que se dé en reposo y no ceda con el tiempo, requiere evaluación inmediata”.
La ansiedad y la angustia son respuestas frecuentes ante la incertidumbre y la presión de una definición deportiva. Entre los síntomas más habituales, Cleveland Clinic incluye sensación de temor intenso, palpitaciones, temblores, respiración rápida y sudor.


