6 ejercicios suaves que ayudan a reducir el azúcar en sangre después de comer

Estudios recientes avalan la eficacia de movimientos físicos suaves, que pueden facilitar la captación de glucosa por los músculos y aportar beneficios en el manejo metabólico

Por Ismael Yasnikowski

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Una breve sesión de actividad, incluso de baja intensidad, favorece la regulación del azúcar en sangre después de comer. Investigaciones citadas por la revista especializada en salud Verywell Health indican que incorporar estos movimientos resulta especialmente útil en personas con personas con diabetes tipo 2, ya que facilita que los músculos absorban más glucosa y contribuye a un mejor equilibrio metabólico.

El médico estadounidense Dr. Oluseun Olufade, especialista en medicina deportiva, revisó la evidencia científica y sostiene que ejercitarse de manera sencilla tras las comidas es una opción accesible para quienes buscan mejorar su salud metabólica. No es necesario realizar rutinas exigentes ni acudir al gimnasio, ya que existen alternativas adecuadas para diferentes niveles de movilidad y condición física.

Entre las sugerencias del artículo publicado, la marcha en el sitio destaca por ser práctica y eficaz. Un estudio reciente comprobó que realizar cuatro sesiones diarias de ejercicio de un minuto, incluyendo este movimiento, ayudó a personas con diabetes tipo 2 a mejorar el manejo de sus niveles de glucosa, sobre todo luego de las comidas. Para ejecutarlo, basta con elevar las rodillas alternadamente hasta formar un ángulo de 90 grados, acompañando el gesto con los brazos. Se aconsejan al menos 20 repeticiones por pierna y, si es necesario, se puede recurrir a una silla o a la pared para mantener el equilibrio.

Otra opción recomendada es subir escalones. Esta práctica logró reducciones pequeñas pero constantes en el azúcar en sangre posprandial. Consiste en alternar las piernas al subir y bajar escalones, utilizando una barandilla o la pared como apoyo si se necesita mayor estabilidad. Lo ideal es completar 20 repeticiones por lado.

Las sentadillas con el peso corporal completan el grupo de ejercicios sugeridos. Según el especialista, se pueden realizar en cualquier ambiente y solo requieren bajar las caderas hasta alinear los muslos de forma paralela al suelo, manteniendo las rodillas en línea con los dedos de los pies. Tres series de 10 repeticiones pueden ser suficientes para quienes buscan mejorar el control glucémico tras las comidas.

Para quienes buscan opciones aún más suaves, especialistas recomiendan la flexión de sóleo, que se realiza sentado. El ejercicio consiste en apoyar ambos pies, presionar la parte delantera para elevar los talones y luego volver a la posición inicial. Un estudio reciente comprobó que practicar este movimiento inmediatamente después de comer ayudó a disminuir el azúcar en sangre posprandial entre 39% y 52%.

La efectividad de ejercicios de este tipo también fue respaldada por una investigación publicada en la revista científica Diabetes & Metabolic Syndrome: Clinical Research & Reviews. Los autores demostraron que actividades de resistencia simples para miembros inferiores sin carga, flexiones de sóleo y estiramientos musculares favorecen el control glucémico y pueden mejorar los resultados metabólicos y circulatorios.

La simplicidad de la flexión de sóleo la convierte en una alternativa viable para adultos mayores o personas con movilidad limitada. Solo se necesita una silla y un minuto tras la comida principal para integrarlo a la rutina diaria.

Caminar después de comer es otra estrategia respaldada por los especialistas consultados. Un paseo breve a ritmo relajado puede ayudar a estabilizar el azúcar en sangre. El momento en que se realiza la caminata es clave: un recorrido de 10 minutos inmediatamente después de comer ofrece mejores resultados que caminar más tiempo pero de forma diferida.

Además de los movimientos específicos, actividades cotidianas como limpiar la casa, vaciar el lavavajillas, aspirar o dedicarse al jardín también pueden servir para evitar picos de glucosa si se realizan dentro de los 30 minutos posteriores a la comida. Otras alternativas incluyen el ciclismo recreativo, el tenis o el baile, siempre adaptando la intensidad a las posibilidades de cada persona.

Los especialistas coinciden en que la regularidad y la prontitud para moverse después de comer son factores determinantes para el beneficio metabólico. Incorporar ejercicios suaves tras las comidas puede ser una herramienta sencilla para mejorar la salud y prevenir complicaciones asociadas a la diabetes tipo 2.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/