Por qué algunos especialistas aconsejan que los hombres orinen sentados: ¿tiene beneficios para su salud?
La evidencia científica muestra algunas ventajas en cambiar la posición para orinar en ciertos casos, pero no hay una indicación universal para todos los varones. Cuándo conviene cambiar el hábito y qué riesgos puede prevenir
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No son pocas las voces médicas que en el último tiempo plantearon el debate acerca de la necesidad de que los hombres cambien un hábito tan arraigado culturalmente como la postura al orinar.
Es que si bien en gran parte del mundo se enseña a los niños desde pequeños a hacer pis de pie, algunos especialistas sostienen que orinar sentado puede aportar beneficios para ciertas personas, auniversal para todos los varones.
Y si bien las razones detrás de este consejo refieren a la salud urológica, lo cierto es que cada vez más hombres hacen pública su decisión de orinar sentado por razones de higiene y convivencia. Hasta el propio Lionel Messi lo confesó en una entrevista hace algunos años.
Pese a que muchos no tomen con seriedad el debate sobre si los hombres deben orinar de pie o sentados, la discusión tiene antecedentes en investigaciones médicas y revisiones sistemáticas.
Según comenzó a explicar a Infobae el médico urólogo Norberto Bernardo (MN 77.886), jefe de la División Urología del Hospital de Clínicas de la UBA, “la evidencia no indica que todos los hombres deban orinar sentados por obligación médica”.
“En hombres jóvenes y sin síntomas urinarios, la diferencia entre orinar parado o sentado suele ser mínima. En cambio, en hombres con síntomas del tracto urinario inferior, la posición sentada puede favorecer un vaciamiento vesical más completo”, explicó.
El médico urólogo especialista en cirugía laparoscópica y robótica y jefe de Uro Oncología del Hospital Alemán, Gonzalo Vitagliano (MN 102.007) coincidió en que la evidencia es “moderada y limitada”, y citó un metaanálisis que incluyó 11 estudios sobre el tema.
“En hombres con síntomas del tracto urinario inferior, orinar sentado se asoció con menor residuo postmiccional: aproximadamente 25 mililitros menos de orina retenida en vejiga”, sostuvo Vitagliano, quien advirtió que en hombres sanos no se encontraron diferencias relevantes entre ambas posturas.
La revisión publicada en la revista PLOS One subraya que el beneficio principal de la postura sentada se observa en varones con chorro débil, dificultad para iniciar la micción o sensación de vaciado incompleto, todos síntomas vinculados a la hiperplasia prostática benigna. Según Bernardo, en hombres sanos, ese beneficio no fue claramente demostrado.
El funcionamiento adecuado del sistema urinario requiere una precisa coordinación entre la contracción de la vejiga y la relajación de los músculos del suelo pélvico. Según Vitagliano, la posición sentada “puede favorecer una micción más relajada: menor necesidad de ‘apuntar’, menor activación postural, más flexión de cadera y mayor relajación abdominal y pélvica”. En esa línea, Bernardo enfatizó que “al orinar sentado, el piso pelviano tiende a relajarse más fácilmente”, lo que puede facilitar la apertura funcional de la vía urinaria y ayudar a que la vejiga se vacíe con menor esfuerzo.
Ambos especialistas coincidieron en que no existe evidencia de que orinar de pie cause hiperplasia prostática benigna, prostatitis ni cáncer de próstata. Lo que sí puede ocurrir es que, en hombres con obstrucción prostática o síntomas urinarios, una postura más relajada ayude a reducir el residuo postmiccional y las molestias asociadas.
Los especialistas consultados por Infobae descartaron que la postura sentada deba imponerse como norma médica para todos los varones, incluidos niños y jóvenes sanos. “No es necesario indicar universalmente que todos los niños varones deban orinar sentados por motivos de salud. En niños y hombres jóvenes sanos, la postura puede quedar librada a la comodidad, la higiene y la preferencia familiar o cultural”, afirmó Bernardo.
Las recomendaciones adquieren mayor relevancia a partir de los 45 o 50 años, etapa en la que aumentan las probabilidades de síntomas relacionados con el crecimiento benigno de la próstata. También pueden aplicarse a hombres mayores, pacientes con movilidad reducida, riesgo de caídas, urgencia urinaria, chorro débil o sensación de vaciamiento incompleto. “En estos casos, probar la postura sentada puede mejorar el vaciamiento y reducir síntomas asociados”, agregó Vitagliano.
El residuo postmiccional —la orina que queda en la vejiga después de orinar— puede representar un problema si se eleva y persiste con el tiempo. “Pequeñas cantidades pueden ser normales. Pero cuando el residuo es elevado o persistente, puede favorecer urgencia miccional, aumento de la frecuencia urinaria, necesidad de levantarse de noche, infecciones urinarias, formación de cálculos vesicales y, en casos más avanzados, deterioro de la función de la vejiga”, describió Bernardo.


