Por qué el espárrago ocupa un lugar fijo en la mesa de quienes entrenan

Una especialista en nutrición deportiva revela los beneficios de este vegetal y aporta consejos para incorporarlo en distintos momentos del día según las necesidades del entrenamiento

Por Santiago Abraldes

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El interés por los alimentos funcionales ha situado al espárrago entre los alimentos asociados a la alimentación saludable, especialmente en el entorno deportivo. Según la experta Yolanda Vázquez Mazariego, doctora en Ciencias Biológicas y profesora de nutrición en Sportlife, el espárrago se destaca por su bajo aporte calórico y su elevado contenido de agua, cualidades por las que se consume para quienes buscan cuidar su salud y mantener el equilibrio nutricional en su dieta diaria.

Existen diferentes variedades de espárrago, como los verdes, blancos y trigueros, con matices de sabor y textura propios. De acuerdo con Vázquez Mazariego, su perfil nutricional y su versatilidad en la cocina permiten que el espárrago sea una opción habitual tanto en la alimentación cotidiana como en los menús orientados a la actividad física.

Su facilidad de preparación y adaptación a múltiples recetas hacen que aparezca con frecuencia en la dieta de quienes practican deporte y buscan una alimentación equilibrada.

El espárrago brinda beneficios específicos para quienes realizan ejercicio físico regular. Vázquez Mazariego subraya que esta verdura contribuye a mejorar la hidratación del organismo, gracias a su alto contenido de agua, lo que resulta especialmente útil en el contexto deportivo.

Consumir espárragos puede ayudar a controlar el peso corporal, ya que su bajo valor energético permite integrarlo en planes de alimentación orientados a la reducción de grasa o el control calórico.

El espárrago favorece la recuperación muscular por el aporte de minerales y vitaminas, facilitando el mantenimiento del rendimiento tras el esfuerzo físico. Por su acción diurética natural, es útil para evitar la retención de líquidos, un aspecto relevante para muchos deportistas y personas activas. Su consumo regular puede formar parte de una estrategia para el bienestar y el rendimiento físico.

Según Vázquez Mazariego, el espárrago es fuente de micronutrientes que contribuyen a la salud general y al rendimiento físico. Destaca su contenido de vitaminas del grupo B (como la B9 o ácido fólico), fundamentales para la regeneración celular y la prevención de la fatiga. También aporta vitamina C, que interviene en el buen funcionamiento del sistema inmunológico, y vitamina E, reconocida por su función antioxidante.

En el plano mineral, el espárrago contiene potasio, que facilita la función muscular y el equilibrio electrolítico, así como magnesio y fósforo, claves en la producción de energía y la salud ósea. La presencia de fibra alimentaria contribuye, además, a la regulación del tránsito intestinal y a la sensación de saciedad. Este equilibrio de micronutrientes convierte al espárrago en un alimento para quienes buscan cuidar su salud a través de la dieta.

La experta resalta que el espárrago posee una concentración de compuestos antioxidantes, entre ellos los flavonoides y los polifenoles. Estos componentes ayudan a combatir el daño oxidativo generado por el ejercicio intenso, lo que puede traducirse en una mejor recuperación y protección frente a las lesiones. El consumo habitual de espárragos puede contribuir a la prevención de enfermedades cardiovasculares y a la protección celular frente al envejecimiento prematuro.

El espárrago también interviene en el metabolismo de las grasas y los azúcares, apoyando el control glucémico y el perfil lipídico. Estos aspectos resultan de interés tanto para deportistas como para la población general preocupada por la salud metabólica. Incorporar espárragos en la dieta diaria puede ser una forma para reforzar la defensa antioxidante del organismo y mantener el equilibrio metabólico.

La facilidad de preparación del espárrago es uno de sus atractivos. Puede consumirse crudo, al vapor, a la plancha, en ensaladas, revueltos, cremas o como guarnición, lo que permite integrarlo sin dificultad en cualquier menú. Su textura y sabor admiten múltiples combinaciones con otros alimentos, desde huevos y pescados hasta cereales y legumbres.

Esta versatilidad culinaria facilita que el espárrago se adapte a las necesidades y gustos personales de cada deportista, permitiendo mantener una alimentación variada y equilibrada sin perder variedad en la dieta diaria.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/