Música y emociones: expertos revelan el impacto real de las letras de las canciones en nuestra vida

Un análisis de 360 éxitos y la mirada de especialistas explican cómo los mensajes en la música despiertan sentimientos profundos y acompañan los momentos clave de la vida. Psicología, musicoterapia y neurociencia aportan respuestas sobre el poder de la expresión musical en el bienestar emocional

La música atraviesa culturas, generaciones y fronteras, y pocas preguntas resultan tan universales como la que se hacen muchos oyentes cuando una canción los conmueve: ¿por qué las letras de algunas canciones logran emocionar de manera tan profunda?

Especialistas consultados por Infobae y un reciente estudio académico aportan respuestas desde la psicología, la musicoterapia y la neurociencia, coincidiendo en que la clave está en la capacidad de las canciones para reflejar y dar sentido a experiencias humanas compartidas.

Un reciente estudio publicado en Psychology of Music sobre 360 canciones que alcanzaron el top 10 anual de la Australian Recording Industry Association (ARIA), entre 1988 y 2023, revela que más del 70% de los éxitos más populares tienen como eje la conexión humana.

Las letras que exploran vínculos, amor, pertenencia, amistad y familia predominan ampliamente sobre otros temas como la autonomía o la competencia. En total, 263 canciones se relacionaron principalmente con la necesidad de relación, lo que sugiere que la música popular actúa como un espejo de los lazos que sostienen la vida emocional.

El 73,1% de las letras abordó la necesidad de vinculación, el 15,6% la autonomía y el 11,4% la competencia. Además, el 65,8% trató sobre la satisfacción de necesidades psicológicas, mientras que el 34,2% abordó la frustración.

Además, no se detectaron diferencias estadísticamente significativas en la distribución de estos temas a lo largo del tiempo, aunque las letras sobre autonomía mostraron un aumento gradual en las últimas décadas.

En base a este estudio, seis expertos hablaron con Infobae para analizar cómo estos hallazgos reflejan la importancia de los vínculos en la música popular.

Débora Gisell Martínez, musicoterapeuta y coach ontológico profesional, explicó que las letras sobre vínculos nos conectan con algo esencial que muchas veces cuesta identificar: la necesidad humana de vincularnos. “Nacimos para estar con otros, para dar y recibir, para compartir y vivir en comunidad. Esa dimensión nos atraviesa como especie, porque todos transitamos experiencias universales que, de alguna manera, funcionan como un espejo: nos vemos reflejados en lo que le pasa al otro”.

En ese sentido, remarcó que no siempre encontramos las palabras para nombrar emociones complejas como el amor, el enojo, la culpa o la nostalgia. “Ahí aparece la canción, como arte, diciendo con un color particular lo que no habíamos dicho y dándonos la oportunidad de identificarnos. El hecho de identificarnos con otro ya es potente en sí mismo, pero cuando ese otro, el artista, pone en palabras lo que nos atraviesa, la conexión se vuelve más profunda”.

La especialista señaló además que la música funciona como puente entre la experiencia interna y la posibilidad de expresarla. “Muchas veces la canción encuentra una emoción que ya estaba ahí y le ofrece una forma para hacerla audible, pensable y compartible. La emoción no surge únicamente de la letra: intervienen también la melodía, la armonía, el ritmo, el timbre de la voz, la intensidad, la interpretación y, sobre todo, el contexto en que la persona conectó con esa canción”.

En diálogo con Infobae, la musicoterapeuta Nuria Sierra (MN 865) aseguró que el vínculo con una canción se vuelve fuerte porque representa alguna emoción que nos atraviesa. “No siempre es toda la letra, a veces es una frase que resuena y eso es suficiente”.

En ese aspecto, señaló que buscamos representar artísticamente algo que nos sucede, una forma de espejo en la que mirarnos. “Por ahí estás atravesando un momento de enamoramiento y hay alguna canción que te resuena con eso que sentís y la llevás con vos junto a esa emoción. O, al revés, puede convertirse en compañía durante un duelo. Es como una representación de lo que te pasa y te ayuda a transitar esos momentos”.

Sobre el uso cotidiano de la música para regular emociones, Sierra recomendó “volver a algo más artesanal y armar una lista de canciones pensada por uno mismo, que conecte con las emociones propias, más allá de lo que proponen los algoritmos o las listas automáticas”.

Patricia Lallana Urrutia, licenciada en Musicoterapia de la Universidad del Salvador y Magíster en Teoría y Práctica Gestáltica de la Universidad Mayor de Chile, afirmó que la música estimula muchas áreas del cerebro, como la motora, emocional, cognitiva, la memoria y la atención, sobre todo la música que nos identifica y que nos hace recordar momentos importantes de la vida.

“La música que nos genera más placer escuchar produce una activación del sistema de recompensa, que es nuestro sistema límbico, y genera la secreción de dopamina. Por eso, muchas veces al hacer ejercicio con música se siente menos cansancio. Las letras cumplen un rol central porque expresan lo que a veces no encontramos palabras para decir, pero la letra de una canción lo dice perfectamente”, agregó.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/