Un estudio asocia la depresión con menos materia gris en áreas clave del cerebro

Los trabajos más recientes logran identificar diferencias inesperadas al analizar miles de imágenes, lo que sugiere que el mapeo del trastorno podría replantearse a futuro

Por Agustina Herreria

Un análisis de más de 23.000 escáneres cerebrales vinculó la depresión con una disminución de materia gris en regiones ya asociadas con este trastorno y, de forma inesperada, en áreas motoras y visuales. El estudio, publicado en 2026 en Nature Mental Health, integró datos de 6 bases poblacionales y comparó por separado los resultados de cada una antes de combinarlos.

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington analizaron miles de escáneres cerebrales obtenidos de una muestra de población. Según Medical Xpress, los resultados se apartan en parte de observaciones anteriores sobre qué zonas del cerebro muestran cambios ligados a la depresión.

La depresión afecta aproximadamente al 5% de la población mundial. Janine D. Bijsterbosch, autora principal sénior del trabajo, dijo a Medical Xpress que determinar cómo cambia el cerebro en personas con ese trastorno ha sido desde hace tiempo un objetivo científico que numerosos estudios intentaron resolver.

Entre las manifestaciones más frecuentes de la enfermedad se encuentran el ánimo bajo persistente, la sensación constante de desesperanza, las dificultades para concentrarse, la pérdida de interés o placer en actividades habituales y las alteraciones del sueño o del apetito.

El equipo confirmó una asociación entre depresión y menor materia gris en la corteza frontal, la corteza cingulada anterior y la ínsula. Estas zonas intervienen en la regulación de las emociones, la toma de decisiones, la motivación y el procesamiento interno de las sensaciones corporales.

Bijsterbosch señaló al medio que uno de los resultados más llamativos fue la relación entre regiones más pequeñas en áreas motoras y visuales junto con niveles más altos de depresión. Añadió que ese hallazgo sorprendió a los investigadores porque los síntomas depresivos no suelen vincularse a esas zonas.

“Se sabía que la reducción del tamaño cerebral en otras partes del cerebro (por ejemplo, el lóbulo frontal) está relacionada con la depresión, pero la ubicación de estos nuevos resultados fue sorprendente porque normalmente no relacionamos los síntomas de la depresión con el procesamiento sensorial o la acción motora”, afirmó la autora principal.

Los autores aplicaron un enfoque de cerebro completo para buscar señales más consistentes de cambios cerebrales asociados con la depresión. Según explicó Bijsterbosch a Medical Xpress, querían comprobar si el uso de grandes bases de registros permitía encontrar resultados más sólidos.

El estudio examinó por separado seis bases de datos que cubrían todo el ciclo vital, con muestras de entre 185 y 11.000 participantes por conjunto. Después, los investigadores combinaron los resultados para relacionar medidas resumidas de estructura y función cerebral con indicadores de depresión, gravedad y riesgo basado en rasgos de personalidad.

Trabajos anteriores solían concentrarse en sistemas cerebrales considerados candidatos probables y podían dejar fuera hallazgos en otras zonas. Este diseño también incorporó a personas con síntomas subclínicos, no solo a quienes tenían cuadros más marcados.

Investigaciones previas habían vinculado la depresión con cambios en regiones basales del cerebro, como la amígdala y el hipocampo. En este análisis, los autores encontraron poca evidencia de esas alteraciones.

Bijsterbosch planteó que esa diferencia podría deberse a que las bases de datos usadas no suelen incluir pacientes con niveles altos de gravedad depresiva. El propio estudio presenta esa explicación como una posibilidad, no como una conclusión cerrada.

Los investigadores consideran que estos resultados pueden orientar nuevos estudios sobre la relación entre cambios cerebrales y síntomas concretos de la depresión. Al cierre, Medical Xpress recogió que Kassandra Hamilton prepara un seguimiento para examinar si las regiones visuales y motoras se asocian con manifestaciones específicas del trastorno.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/