Por qué el cerebro recuerda mejor los conflictos entre personajes de una serie

Un equipo de la Universidad de Osaka analizó a 21 estudiantes que vieron seis episodios de SUITS y detectó, con resonancia magnética funcional, que los choques entre protagonistas dejan patrones neuronales más marcados

Por Constanza Almirón

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Un experimento de la Universidad de Osaka planteó que, cuando una persona sigue una serie, el cerebro no solo reconoce a los personajes: también organiza mentalmente “quién se lleva con quién” y con qué intensidad. La conclusión central fue que los conflictos y rivalidades dejan una marca más fuerte en ese “mapa social” interno que los vínculos amistosos. Los resultados fueron publicados en Communications Psychology.

La idea detrás del estudio es simple: en la vida cotidiana no pensamos a los demás como una lista de nombres, sino como una red de relaciones. Al mirar una ficción, el cerebro haría algo parecido.

Por ejemplo, en un equipo deportivo (un vestuario o un plantel), casi todos recuerdan enseguida quiénes son rivales por el puesto, quién quedó “peleado” tras una discusión y quiénes se aliaron para empujar una estrategia; esas tensiones, según los autores, funcionarían como señales que ordenan la escena social.

Según Communications Psychology, investigaciones previas habían analizado redes sociales con variables como cantidad de conexiones, posiciones dentro de un grupo o jerarquías.

Pero una relación real —y también una relación entre personajes— no es solo “estar conectado”: puede implicar confianza, alianza, competencia u hostilidad. Con esa premisa, el equipo buscó observar cómo el cerebro codifica esa “carga emocional” de los vínculos.

En ese marco, los investigadores Isato Chikazawa, Ryo Ishibashi y Tamami Nakano midieron qué cambia en la actividad cerebral después de seguir una historia durante varios capítulos.

De acuerdo con el artículo, los efectos más claros aparecieron en el giro supramarginal anterior izquierdo y la corteza prefrontal medial derecha, dos zonas que los autores relacionan con procesos de comprensión social. También se informó un efecto en el lóbulo parietal superior izquierdo.

El experimento incluyó a 21 estudiantes universitarios, según Communications Psychology. Todos vieron seis episodios de SUITS y participaron en dos sesiones de resonancia magnética funcional (fMRI): una antes y otra después del visionado.

La resonancia funcional es una técnica que permite registrar cambios asociados a la actividad cerebral mientras una persona realiza una tarea. En este caso, los participantes observaron dentro del escáner los rostros de ocho personajes principales de la serie. La clave era comparar lo que ocurría antes de conocer la trama y después de haberla seguido.

Los estudiantes no habían visto previamente la serie. Miraron los episodios en sus casas, en computadoras personales, entre ambas sesiones, separadas por una media de 14,5 días. Además, tras cada capítulo respondieron dos preguntas de comprensión con tres opciones para confirmar que prestaban atención: la tasa media de aciertos fue del 90,0%.

Luego de la segunda sesión, evaluaron cada una de las 28 parejas posibles de personajes: puntuaron la fuerza del vínculo y señalaron si lo percibían como antagónico (rivalidad, choque, competencia) o de afinidad (cercanía, alianza, amistad).

Para conectar esas valoraciones con los registros cerebrales, el equipo usó un análisis de similitud representacional, de acuerdo con Communications Psychology. Dicho de manera sencilla: es una forma de comparar patrones de actividad y ver si el cerebro “se parece” más a una organización u otra.

Los resultados mostraron que, después de ver la serie, las representaciones neuronales se alinearon mejor con el valor de las relaciones entre personajes. Según Communications Psychology, ese efecto estuvo impulsado sobre todo por los vínculos antagónicos, mientras que las relaciones de afinidad no alcanzaron el umbral de reporte.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/