Identifican cómo algunas bacterias podrían anticipar el desarrollo de cáncer de colon
Científicos del EMBL de Heidelberg analizaron 27 estudios independientes y hallaron una huella microbiana en las heces detectable desde las primeras etapas del tumor, en distintos continentes y con independencia del método de análisis
Por Constanza Almirón
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Durante las últimas décadas, el cáncer colorrectal se mantuvo entre las principales causas de mortalidad y morbilidad a nivel mundial; representó un desafío para los sistemas de salud y la investigación biomédica. A pesar de los avances en detección y tratamiento, persistió la necesidad de encontrar métodos más sensibles y específicos para el diagnóstico temprano y la prevención, clave para mejorar los resultados en los pacientes.
En este contexto, la microbiota intestinal –el complejo ecosistema de bacterias y otros microorganismos que habitan en el tracto digestivo– se convirtió en un objeto de investigación científica.
Numerosos estudios habían reportado diferencias microbianas entre personas sanas y pacientes con cáncer colorrectal, pero la falta de uniformidad metodológica y el tamaño relativamente pequeño de las muestras habían impedido que se llegara a una conclusión definitiva sobre el valor diagnóstico de esas diferencias.
Un grupo internacional de científicos publicó en la revista científica Cell Host & Microbe el análisis más exhaustivo hasta la fecha sobre la relación entre el microbioma humano y el cáncer colorrectal. El estudio, firmado por el consorcio Mi-EOCRC y con participación de los grupos de Georg Zeller y Michael Zimmermann del European Molecular Biology Laboratory (EMBL) de Heidelberg, estableció una firma microbiana vinculada a este tipo de cáncer tras comparar datos de más de 6.700 perfiles de microbioma intestinal y 900 muestras de tejido de pacientes de distintos continentes.
El equipo recopiló y reanalizó información de 27 estudios independientes utilizando técnicas avanzadas de secuenciación y herramientas de aprendizaje automático, lo que permitió pasar por alto diferencias de metodología y maximizar la comparabilidad internacional.
“El estudio combinó comparaciones entre muestras fecales y de tejido, datos dietarios, análisis taxonómicos a nivel de cepas bacterianas y el estudio funcional de factores de virulencia”, explicó Georg Zeller, líder del grupo en EMBL y profesor en la Universidad de Leiden, en un comunicado de la institución.
Esta aproximación permitió identificar una firma microbiana asociada al cáncer colorrectal que “no está limitada a una cohorte, geografía, método de secuenciación ni edad de diagnóstico”, sino que aparece como una característica consistente de la enfermedad, explicó Zeller.
Los resultados muestran que los microbios enriquecidos en los tejidos tumorales son notablemente similares a los detectados en las muestras fecales, y que estas diferencias ya pueden observarse en estadios tempranos del tumor, aunque su detección es más difícil cuando la lesión es pequeña o está ubicada lejos del recto.
En el desarrollo del trabajo, fue fundamental analizar tanto la firma microbiana en tejidos como en materia fecal y correlacionarla con variables dietarias y clínicas. Michael Zimmermann, también líder de grupo en EMBL, subrayó: “Estos resultados sugieren que los cambios microbianos asociados al cáncer colorrectal pueden aparecer en las primeras etapas del desarrollo tumoral, y plantean interrogantes acerca de cómo el tumor interactúa y modula la microbiota, así como el impacto de los microbios en el microambiente del cáncer a través de mecanismos de señalización y metabolismo”.
Según se detalla en el estudio, si bien la huella bacteriana para el cáncer es robusta, los cambios microbianos que pueden detectarse en adenomas precancerosos (lesiones benignas) son más sutiles y poco coincidentes entre estudios. El propio equipo reconoce que este límite reduce, por el momento, la utilidad diagnóstica de este enfoque para detectar estadios previos a la aparición del cáncer.
El estudio también examinó el vínculo entre dieta y patrón microbiano, encontrando que una menor ingesta de fibra se asocia a un perfil más “canceroso” de la microbiota. De manera inversa, el aumento del consumo de fibra en estudios de intervención dietaria se vinculó a una atenuación del patrón microbiano típico del cáncer.
El artículo señala que estos hallazgos abren la posibilidad de desarrollar análisis no invasivos basados en la microbiota para el diagnóstico y la prevención del cáncer colorrectal, aunque los algoritmos actuales no superan la eficacia de los test inmunoquímicos fecales y requerirán estudios prospectivos más extensos y la combinación con otras variables clínicas o genéticas.
La investigación sienta una plataforma de datos abiertos y de evidencia colaborativa internacional que servirá como referencia para futuras líneas de investigación y para el entrenamiento de modelos predictivos de riesgo, detección precoz o prevención personalizada. La identificación de una firma microbiana robusta y universal aporta evidencia para comprender más profundamente los vínculos entre la microbiota y el cáncer colorrectal.


