Una biopsia líquida podría anticipar casi un año la reaparición del cáncer de pulmón tras la cirugía
Un estudio de NYU Langone identificó que un análisis de sangre puede detectar señales de recaída de la enfermedad con una antelación cercana a los 16 meses, en comparación con las tomografías
Por Constanza Almirón
El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte oncológica en el mundo: según la Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), en 2024 se registraron 2,6 millones de nuevos casos y 1,86 millones de fallecimientos por esta enfermedad, más del doble que los provocados por el cáncer colorrectal, la segunda causa.
Uno de sus mayores desafíos clínicos radica en lo que ocurre después de la cirugía: incluso cuando un tumor se detecta en etapas tempranas y se extirpa con éxito, la enfermedad puede reaparecer meses o años más tarde.
Hasta ahora, el seguimiento de los pacientes operados dependía casi exclusivamente de tomografías y otros controles radiológicos periódicos, herramientas que solo logran identificar un tumor cuando este ya alcanzó un tamaño visible. Ese intervalo entre la remisión aparente y la confirmación de una recaída constituía un punto ciego que la medicina intentaba resolver desde hace años.
En ese contexto, un grupo de investigadores de NYU Langone Health y la Escuela de Medicina Grossman, en Nueva York, demostró ahora que un análisis de sangre basado en biopsia líquida puede detectar rastros moleculares de cáncer de pulmón con meses de anticipación respecto de los métodos convencionales, incluso en las fases más tempranas de la enfermedad.
Los resultados, publicados en la revista The Journal of Molecular Diagnostics, muestran que el rastreo de ADN tumoral circulante (fragmentos de material genético que las células cancerosas liberan en el torrente sanguíneo) permite predecir con alta precisión el riesgo de recaída y abrir una ventana decisiva para intervenciones terapéuticas a medida de cada paciente.
El cáncer de pulmón de células no pequeñas es el subtipo más frecuente de esta enfermedad. Cuando se diagnostica en etapas tempranas (estadios I y II), el tratamiento estándar consiste en la extirpación quirúrgica del tumor, y las tasas de supervivencia son relativamente altas.
Sin embargo, las cifras de recaída no son menores: entre el 5% y el 19% de los pacientes en estadio I experimentan una reaparición de la enfermedad, proporción que asciende al 27% en estadio II y hasta el 40% en estadio III.
Ante ese panorama, “a medida que la oncología avanza hacia una atención adaptada al riesgo, las biopsias líquidas se consolidan como una herramienta crítica para cerrar la brecha entre la finalización del tratamiento y la recurrencia clínica”, explicó Matija Snuderl, investigador principal del estudio y médico del Departamento de Patología de NYU Langone Health, el Centro Oncológico Laura and Isaac Perlmutter y la Escuela de Medicina Grossman, según el comunicado de prensa.
El equipo realizó un seguimiento de pacientes con cáncer de pulmón a lo largo de distintas etapas terapéuticas mediante extracciones de sangre seriadas, analizadas con una técnica de secuenciación del genoma completo, para rastrear los niveles de ADN tumoral circulante. Esos fragmentos de material genético funcionan como una suerte de “huella dactilar” molecular del cáncer, capaz de delatar su presencia aun cuando ningún estudio radiológico logre captarla.
El hallazgo más relevante del trabajo fue que un resultado positivo para ADN tumoral en sangre funcionó como un indicador altamente sensible de enfermedad residual mínima, es decir, de la presencia de células cancerosas en cantidades tan pequeñas que resultan indetectables por los controles habituales.
La prueba logró identificar recaídas microscópicas meses antes de que las imágenes mostraran tumores visibles. A la inversa, un resultado negativo se correlacionó de manera sólida con una remisión sostenida.
“Como cirujano, hago un seguimiento muy estrecho de mis pacientes y quiero saber lo antes posible si el cáncer ha regresado. Lamentablemente, incluso los pacientes en el estadio más temprano corren riesgo de recurrencia”, señaló Harvey I. Pass, coinvestigador principal y médico del Departamento de Cirugía Cardiotorácica de NYU Langone Health.
“Los hallazgos de nuestro estudio resaltan lo sensible y específica que puede ser la biopsia líquida cuando se integra al monitoreo posoperatorio de rutina, incluso en los estadios más tempranos del cáncer de pulmón. Esto es de importancia crítica para decidir los tratamientos posquirúrgicos”, agregó en el mismo comunicado.
Según datos proporcionados por Snuderl a Newsweek, la prueba predijo la recaída con un 75% de sensibilidad y un 83% de especificidad, y entre los pacientes cuyo análisis arrojó un resultado positivo antes de la confirmación clínica, la mediana del tiempo de anticipación fue de 16,7 meses respecto de los controles convencionales.


