Un estudio clave para detectar casos de cáncer ya está disponible en un hospital público de CABA: cómo funciona

El equipo se incorporó en el centro oncológico Marie Curie. Combina imágenes anatómicas y actividad metabólica para aportar datos sobre la extensión de la enfermedad, la respuesta a las terapias y posibles recaídas. Qué otros usos tiene

La tomografía por emisión de positrones (PET), es un estudio de imágenes nucleares que permite evaluar la actividad de los tejidos y órganos, además de buscar signos de cáncer. A diferencia de otros métodos, aporta información sobre procesos que ocurren dentro del organismo.

Esta semana, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció la puesta en marcha de un centro de tomografía computada por emisión de positrones (PET-CT) en el Hospital Marie Curie, ubicado en el barrio de Caballito. De acuerdo con la información oficial, es el primer centro de estas características de la red pública de salud de la ciudad y se destinará, sobre todo, a la evaluación de enfermedades oncológicas, aunque también tendrá aplicaciones cardíacas, neurológicas e infecciosas.

Hasta la instalación de este equipo, los pacientes del hospital debían acudir a prestadores externos para realizarse este examen, con una espera que podía llegar a 30 días, según informó la Ciudad.

De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, el marcador que se aplica en este estudio se concentra en zonas del cuerpo donde existe una alta actividad química. Esa señal puede estar asociada con cáncer u otras enfermedades. La prueba también permite medir el flujo sanguíneo, el consumo de oxígeno y los cambios metabólicos de un tejido u órgano. El metabolismo es el proceso por el que el cuerpo obtiene energía de los alimentos.

Los cambios químicos pueden producirse antes de que una enfermedad genere síntomas. Por eso, la PET permite seguir la actividad de los órganos en tiempo real y detectar señales tempranas de una afección, aun cuando esta todavía no sea visible en otros estudios por imágenes.

El dispositivo instalado en el hospital combina el registro metabólico que se obtiene tras administrar un radiofármaco con las imágenes anatómicas de una tomografía computada, un estudio de rayos X en el que una máquina toma imágenes sucesivas mientras gira alrededor del cuerpo.

La integración de ambas lecturas permite ubicar y caracterizar lesiones con mayor precisión y suma elementos para llegar a un diagnóstico.

La evaluación de patologías oncológicas representa cerca del 80% de las solicitudes de este examen, según la información oficial. En esos casos, el PET-CT puede determinar el grado de avance de una enfermedad, examinar la respuesta a un tratamiento e identificar su evolución posterior. También se emplea para diagnosticar o vigilar determinados cánceres, entre ellos los de mama, tiroides y pulmón.

El estudio puede ser indicado para evaluar el funcionamiento del músculo cardíaco y el paso de sangre hacia el corazón.

Asimismo, sirve para detectar trastornos cerebrales, como las enfermedades de Parkinson, Huntington y Alzheimer, además de otras demencias, según MedlinePlus. Entre las circunstancias que pueden llevar a solicitarlo figuran los antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, el control de una terapia para afecciones cardíacas y síntomas neurológicos como temblores, problemas de memoria o convulsiones.

Además de la oncología, el nuevo equipo tiene aplicaciones en enfermedades cardiológicas e infecciosas, patologías del sistema nervioso central, enfermedades isquémicas y la evaluación de pacientes con fiebre de origen desconocido, entre otras indicaciones.

El centro opera en la sede del Hospital Marie Curie de Avenida Patricias Argentinas 150.

La Ciudad informó una inversión superior a $ 1.300 millones para instalarlo y sostuvo que la disponibilidad del estudio en el hospital apunta a reducir la espera y acelerar el inicio de tratamientos. En el abordaje oncológico, el momento del diagnóstico y de la atención puede incidir de manera directa en el pronóstico.

Durante una visita al establecimiento, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, afirmó: “Durante años nos quisieron hacer creer que la salud pública estaba condenada a ser de segunda. Cuando se administran bien los recursos, lo público puede estar a la altura de cualquier privado”. Estuvo acompañado por el ministro de Salud, Fernán Quirós; la subsecretaria de Atención Hospitalaria, Laura Cordero; y el director del hospital, Gustavo Jankilevich.

“Cada paciente necesita un tratamiento acorde a su situación. Esta tecnología nos permite conocer con mayor precisión la enfermedad y su evolución, para que los equipos y profesionales puedan tomar mejores decisiones, con mayor velocidad y que los pacientes reciban el tratamiento que necesitan en el momento oportuno”, señaló Quirós.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/