Detectan un cambio en las defensas que podría anticipar el cáncer de pulmón años antes
La investigación publicada en Nature analizó muestras de sangre y tejido humano, además de ensayos en animales, para estudiar cómo ciertas células inmunitarias aumentan durante las etapas iniciales del proceso
Por Constanza Almirón
Una alteración en las defensas del organismo podría alertar sobre la formación de un tumor de pulmón mucho antes de que pueda detectarse. En ese contexto, investigadores del University College London hallaron señales de ese cambio en muestras de sangre y tejido.
Así, el trabajo plantea la posibilidad de identificar el riesgo de cáncer de pulmón años antes del diagnóstico y, a la vez, de actuar sobre ese proceso en una etapa temprana.
En 2022, el cáncer de pulmón fue el más diagnosticado y la principal causa de muerte por cáncer en el mundo, con cerca de 2,5 millones de nuevos casos y 1,8 millones de muertes, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud. Como la enfermedad suele dar señales cuando ya avanzó, encontrar cambios previos a la formación del tumor puede ayudar a pensar nuevas formas de prevención.
La investigación, publicada en la revista Nature, reunió datos de personas que participaban en programas de seguimiento y detección temprana, junto con ensayos en animales.
El equipo se centró en las células T reguladoras, también llamadas Tregs. Estas células de defensa suelen moderar la reacción del sistema inmunitario para impedir que ataque tejidos sanos. Sin embargo, los investigadores observaron que su número aumentaba gradualmente durante meses o años antes de que apareciera un cáncer de pulmón.
Ese incremento podría dificultar que las defensas reconozcan y eliminen células alteradas. Los investigadores denominan a este fenómeno “niebla inmunológica”, ya que el sistema inmunitario perdería parte de su capacidad para identificar esas alteraciones.
En ese proceso intervienen las lesiones precancerosas, grupos de células que todavía no forman un tumor invasivo, aunque algunas pueden evolucionar hacia un cáncer.
A partir de ese hallazgo, James Reading, profesor asociado del University College London y uno de los responsables del trabajo, afirmó en el comunicado institucional que se necesitan “urgentemente nuevas formas de prevenir el cáncer de pulmón en personas con alto riesgo de desarrollar la enfermedad”. Según relató, varios integrantes de su grupo habían detectado la misma actividad inusual de las células T reguladoras.
Reading agregó que esas células “no solo estaban señalando que podría estar desarrollándose un cáncer”, sino que también podrían ser un punto sobre el cual actuar antes de la formación de tumores. Aun así, el hallazgo no implica que ya exista una prueba disponible para la atención médica habitual, sino que plantea una línea de investigación que deberá continuar con nuevos estudios.
Según se detalla en el estudio, la comparación entre muestras humanas y ensayos con animales permitió relacionar el aumento de las Tregs con las primeras etapas en las que ciertas lesiones pulmonares pueden progresar. Por eso, el trabajo no presenta este indicador como una predicción segura para cada persona, sino como una señal que todavía requiere más comprobaciones.
Para saber si esta señal también podía detectarse sin analizar tejido, los investigadores desarrollaron pruebas de sangre experimentales capaces de medir las células T reguladoras.
Los resultados indican que su seguimiento podría ayudar a identificar a personas con un riesgo creciente de cáncer de pulmón, así como a pacientes que ya presentan una forma inicial de la enfermedad. De este modo, el análisis buscaría aportar una advertencia antes de que el cáncer se manifieste.
Además, el grupo evaluó medicamentos que actúan sobre el sistema inmunitario para reducir la acumulación de Tregs. En ensayos con animales, el tratamiento redujo a la mitad la proporción de animales que desarrolló tumores pulmonares y evitó la aparición de todos los tumores grandes.
Charlotte Durkin, directora asociada de medicina molecular y celular del Medical Research Council, señaló que el estudio ofrece “una nueva y valiosa comprensión de las fases tempranas del desarrollo del cáncer de pulmón”.


