Cuáles son los cinco beneficios potenciales de la bergamota, según la ciencia
La infusión de sabor floral incorpora un extracto presente en estudios sobre colesterol, glucosa, actividad antioxidante e inflamación, con resultados que aún requieren mayor confirmación
Por Bautista Salaverri
La bergamota es un cítrico de cáscara verde o amarilla, tamaño parecido al de una naranja y pulpa de sabor ácido y amargo. Se cultiva de forma predominante en Calabria, en el sur de Italia, y durante décadas se utilizó principalmente para elaborar perfumes, cosméticos y aceites esenciales. Pero en los últimos años, sus extractos y jugos despertaron interés por su contenido de flavonoides y polifenoles.
Su perfil aromático es conocido incluso fuera de la cocina italiana: su esencia aporta el característico sabor cítrico y floral del té Earl Grey. Más allá de ese uso cotidiano, distintos estudios analizaron sus compuestos por sus posibles efectos sobre la salud cardiovascular. Como señaló el cardiólogo Ashish Sarraju, de la Cleveland Clinic, los resultados disponibles son alentadores, aunque todavía no alcanzan para recomendar suplementos como una estrategia para reducir el colesterol LDL.
La evidencia más consistente se concentra en ciertos indicadores metabólicos, sobre todo en estudios de suplementación con fracciones polifenólicas. A la vez, revisiones científicas advierten que las formulaciones, las dosis y las características de los participantes varían entre los ensayos.
El interés por los posibles efectos de la bergamota llevó a la expansión de cápsulas, gomitas, extractos líquidos y aceites esenciales. La diferencia entre esas formulaciones y el té es relevante: los suplementos pueden contener concentraciones más altas de compuestos activos y no cuentan con la misma estandarización que los medicamentos de receta.
La revisión de Nutrients informó que los ensayos clínicos usaron dosis diarias de extractos que oscilaron entre 150 y 1.500 miligramos. También advirtió que los productos comerciales pueden diferir en su concentración de flavonoides, método de extracción y composición. Esa variabilidad dificulta comparar resultados y definir una dosis aplicable de forma general.
En materia de seguridad, la Cleveland Clinic indicó que los suplementos de bergamota pueden interactuar con antibióticos, estatinas y tratamientos para la diabetes. También pueden asociarse con sensibilidad a la luz, reacciones alérgicas, acidez o molestias digestivas. La información suministrada no recomienda estos suplementos para niños ni para mujeres embarazadas o en período de lactancia.
El uso tópico del aceite esencial merece una atención adicional. Isabel Vásquez, dietista registrada de Health, señaló que el contacto prolongado con bergamota o la aplicación sobre la piel puede causar enrojecimiento, ampollas, manchas pigmentadas y mayor sensibilidad solar. La experta indicó que debe diluirse en un aceite portador y que no debe ingerirse.


