El inesperado método que podría cortar un calambre en cuestión de segundos

Una especialista española explicó por qué algunos deportistas recurren a un remedio casero para aliviar los espasmos musculares, aunque aclaró que no reemplaza la hidratación ni el cuidado físico

Por Ismael Yasnikowski

El jugo de pepino puede aliviar calambres musculares en menos de 90 segundos, según explicó la nutricionista española Eider Sánchez en un artículo difundido por la revista Infosalus. La especialista, jefa del Servicio de Nutrición de Policlínica Gipuzkoa de España, señaló que el efecto no responde a una hidratación inmediata, sino a una reacción del sistema nervioso ante el espasmo.

De acuerdo con el informe, este recurso circula desde hace tiempo entre deportistas sometidos a alta exigencia física. Su uso no apunta a prevenir molestias musculares antes del ejercicio, sino a intervenir cuando el calambre ya comenzó. La especialista también aclaró que este producto no reemplaza una pauta adecuada de recuperación.

La publicación ubica el foco en la acción del sabor intenso del líquido y en la presencia de ácido acético, componente asociado al vinagre del preparado. Ese estímulo activa receptores localizados en la garganta y desencadena una señal neurológica que actúa con rapidez sobre la contracción dolorosa.

Esa respuesta llega al cerebro a través del sistema nervioso y actúa sobre las neuronas motoras hiperactivas vinculadas al calambre. El músculo puede relajarse antes de que el líquido alcance el estómago, un dato que permite explicar por qué el alivio puede aparecer en un lapso inferior a 90 segundos.

Durante años, la interpretación más extendida vinculó este tipo de remedio con el aporte de agua y sodio. La médica indicó que las referencias más recientes apuntan a un mecanismo diferente. En lugar de una reposición rápida de líquidos, la clave estaría en la reacción neurológica que sigue al contacto del líquido con la garganta.

Sánchez mencionó que el jugo de pepino debe consumirse en el momento en que aparece la contracción dolorosa. Remarcó que no cumple la función de una bebida deportiva y que tampoco debe incorporarse como estrategia previa al entrenamiento o a la competencia.

Ese punto ordena el sentido de la recomendación. Su función es aliviar el espasmo una vez iniciado, no anticiparse a su aparición. La publicación marca esa diferencia porque muchos de estos episodios se asocian de forma automática con falta de agua o con una pérdida inmediata de sales minerales.

Esa línea de análisis figura en una revisión científica, que evaluó estrategias de suplementación con jugos para rendimiento y recuperación deportiva. El trabajo indicó que la evidencia sobre esta bebida es limitada y no mostró efectos ergogénicos claros, salvo alivio anecdótico de calambres, lo que refuerza su uso puntual y no como método preventivo o de mejora del rendimiento.

La especialista indicó que este remedio no queda restringido al deporte profesional. Cualquier persona que experimente un calambre muscular puede apelar a esta alternativa de forma puntual, siempre dentro de un uso ocasional y no como respuesta habitual frente a molestias repetidas.

En ese sentido, Sánchez sostuvo que la bebida debe entenderse como una herramienta de emergencia. No sustituye una hidratación correcta, una alimentación equilibrada ni el descanso posterior al esfuerzo. Tampoco corrige por sí solo el origen de los espasmos, que puede responder a distintas causas.

La nutricionista recordó que los calambres tienen un origen multifactorial. Entre los factores mencionados figuran la fatiga, la hidratación insuficiente, los desequilibrios minerales y ciertas condiciones ambientales. La revisión de la ingesta de electrolitos y minerales forma parte de la prevención.

El artículo menciona que el uso del jugo de pepino se observa entre deportistas sometidos a esfuerzos intensos. Tenistas, futbolistas y ciclistas aparecen entre los casos señalados, en contextos donde la fatiga muscular puede elevar el riesgo de espasmos y donde una respuesta rápida frente al dolor muscular resulta útil.

La información también aclara que no hace falta recurrir a productos diseñados para atletas. El líquido del pepino en conserva que suele encontrarse en el hogar ofrece el mismo efecto que algunos formatos comerciales que circulan con ese fin.

Sánchez pidió cautela en personas con hipertensión arterial por el contenido de sal de este preparado. Para deportistas sanos, puede utilizarse como un recurso ocasional. La especialista insistió en que su empleo debe integrarse a una pauta más amplia de nutrición, hidratación y recuperación muscular.

Fuente: https://www.infobae.com/salud/ciencia/