{"id":931,"date":"2026-08-08T11:44:58","date_gmt":"2026-08-08T11:44:58","guid":{"rendered":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/08\/08\/un-estudio-vincula-la-genetica-con-la-eleccion-de-alimentos-y-el-riesgo-metabolico\/"},"modified":"2026-08-08T11:44:58","modified_gmt":"2026-08-08T11:44:58","slug":"un-estudio-vincula-la-genetica-con-la-eleccion-de-alimentos-y-el-riesgo-metabolico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/08\/08\/un-estudio-vincula-la-genetica-con-la-eleccion-de-alimentos-y-el-riesgo-metabolico\/","title":{"rendered":"Un estudio vincula la gen\u00e9tica con la elecci\u00f3n de alimentos y el riesgo metab\u00f3lico"},"content":{"rendered":"<h2>Un estudio vincula la gen\u00e9tica con la elecci\u00f3n de alimentos y el riesgo metab\u00f3lico<\/h2>\n<p><strong>Una investigaci\u00f3n presentada en NUTRITION 2026 identific\u00f3 variantes en el ADN vinculadas a la preferencia por sabores dulces y grasos que se asocian con mayor consumo de alimentos ultraprocesados, mayor predisposici\u00f3n a la obesidad y a la diabetes tipo 2<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 algunas personas parecen resistirse sin esfuerzo a los dulces mientras otras no pueden dejar de comerlos? La respuesta podr\u00eda estar, al menos en parte, escrita en el ADN. Hallazgos preliminares de un nuevo estudio sugieren que ciertas variantes gen\u00e9ticas vinculadas a la preferencia por sabores dulces y grasos no solo condicionan lo que se come, sino que tambi\u00e9n elevan el riesgo de obesidad y diabetes tipo 2 precisamente a trav\u00e9s de ese comportamiento alimentario.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n, presentada el 27 de julio de 2026 en NUTRITION 2026, la reuni\u00f3n anual insignia de la Sociedad Americana de Nutrici\u00f3n, se apoya en datos del UK Biobank, una base de datos con informaci\u00f3n gen\u00e9tica y diet\u00e9tica de aproximadamente medio mill\u00f3n de personas en el Reino Unido. Es uno de los estudios de asociaci\u00f3n del genoma completo (an\u00e1lisis que rastrean el ADN de grandes poblaciones en busca de variantes ligadas a rasgos, conductas o enfermedades espec\u00edficas) m\u00e1s amplios realizados hasta la fecha en materia de preferencias gustativas.<\/p>\n<p>Julie Gervis, doctora en ciencias e investigadora posdoctoral en el Centro de Medicina Gen\u00f3mica del Massachusetts General Hospital, encabez\u00f3 el trabajo junto a un equipo de colaboradores de esa misma instituci\u00f3n, la Universidad de Colorado en el Campus M\u00e9dico Anschutz y la Universidad de Wageningen, en los Pa\u00edses Bajos. Vale destacar que se trata de resultados preliminares presentados en un congreso cient\u00edfico y a\u00fan no cuentan con revisi\u00f3n por pares.<\/p>\n<p>El punto de partida fue una pregunta que hasta entonces no hab\u00eda recibido respuesta a gran escala: \u00bfexiste una base gen\u00e9tica que explique por qu\u00e9 algunas personas consumen m\u00e1s alimentos hiperpalatables, es decir, productos formulados para maximizar la respuesta al sabor y la recompensa mediante combinaciones intensas de az\u00facar, sal y grasa? Para responderla, el equipo desarroll\u00f3 un m\u00e9todo que combin\u00f3 cuestionarios de preferencias alimentarias con bases de datos sensoriales que describ\u00edan las caracter\u00edsticas gustativas de cada alimento, como su dulzura, salinidad o contenido graso.<\/p>\n<p>Con esa informaci\u00f3n, construyeron perfiles de preferencia de sabor para m\u00e1s de 160.000 participantes del UK Biobank, identificaron variantes gen\u00e9ticas asociadas a cada perfil y generaron una puntuaci\u00f3n polig\u00e9nica, un valor que captura la propensi\u00f3n heredada de una persona a preferir un sabor determinado.<\/p>\n<p>Esa puntuaci\u00f3n fue validada en un grupo independiente de alrededor de 330.000 participantes. \u201cEste enfoque mejora considerablemente nuestra capacidad de estudiar las bases gen\u00e9ticas de las preferencias gustativas en grandes grupos de personas y de entender el rol de estas inclinaciones en comportamientos humanos complejos y en enfermedades metab\u00f3licas\u201d, afirm\u00f3 Gervis, seg\u00fan el comunicado de prensa de la Sociedad Americana de Nutrici\u00f3n.<\/p>\n<p>Los resultados mostraron una asociaci\u00f3n s\u00f3lida y estad\u00edsticamente significativa: quienes obten\u00edan puntuaciones m\u00e1s altas para la predisposici\u00f3n gen\u00e9tica a preferir lo dulce consum\u00edan, en promedio, 7 gramos m\u00e1s por d\u00eda de alimentos dulces \u2014como postres, golosinas y bebidas azucaradas\u2014 que quienes registraban puntuaciones m\u00e1s bajas.<\/p>\n<p>En la preferencia gen\u00e9tica por lo graso y lo salado, la diferencia respecto del consumo de alimentos como carnes procesadas o aderezos grasos fue de 0,9 gramos diarios adicionales. Aunque las cifras parecen modestas en t\u00e9rminos absolutos, el comunicado advierte que su acumulaci\u00f3n a lo largo del tiempo puede derivar en consecuencias cl\u00ednicas concretas.<\/p>\n<p>La parte m\u00e1s novedosa del estudio explor\u00f3 si esas predisposiciones gen\u00e9ticas al gusto tambi\u00e9n se traducen en mayor riesgo de enfermedades metab\u00f3licas. Los an\u00e1lisis mostraron que una puntuaci\u00f3n gen\u00e9tica m\u00e1s alta para la apetencia por lo dulce se asoci\u00f3 con un \u00edndice de masa corporal \u2014medida que relaciona el peso con la talla para estimar la adiposidad corporal\u2014 m\u00e1s elevado y con un riesgo modestamente mayor de desarrollar diabetes tipo 2. La carga gen\u00e9tica hacia los sabores grasos tambi\u00e9n se vincul\u00f3 de forma independiente con un mayor riesgo de esa enfermedad.<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n causal se refuerza al observar que, al incorporar el consumo de ese tipo de alimentos como variable en los modelos estad\u00edsticos, las asociaciones entre gen\u00e9tica y enfermedad se atenuaron o desaparecieron por completo. Dicho de otro modo: el v\u00ednculo entre los genes del gusto y la enfermedad metab\u00f3lica parece operar, al menos en parte, a trav\u00e9s de lo que se come.<\/p>\n<p>\u201cNuestros hallazgos sugieren que los genes que subyacen a las preferencias gustativas pueden desempe\u00f1ar un papel relevante en el riesgo de enfermedad metab\u00f3lica al influir en los h\u00e1bitos dietarios\u201d, afirm\u00f3 Gervis, seg\u00fan el mismo comunicado.<\/p>\n<p>El equipo aisl\u00f3 el efecto espec\u00edfico de la gen\u00e9tica gustativa al ajustar todos los modelos por edad, sexo, ascendencia gen\u00e9tica e ingesta cal\u00f3rica total, con el fin de reducir el peso de factores que podr\u00edan confundir los resultados.<\/p>\n<p>Los investigadores se\u00f1alan que estos hallazgos abren una v\u00eda concreta hacia la medicina de precisi\u00f3n aplicada a la nutrici\u00f3n. Si alguien tiene una fuerte predisposici\u00f3n gen\u00e9tica a preferir los sabores dulces, estrategias orientadas espec\u00edficamente a ese perfil \u2014como el uso de especias o herramientas conductuales dirigidas a esa inclinaci\u00f3n sensorial\u2014 podr\u00edan resultar m\u00e1s efectivas que los planes alimentarios est\u00e1ndar.<\/p>\n<p>\u201cEstos hallazgos sugieren que la susceptibilidad a comer en exceso alimentos de alta palatabilidad, como bebidas azucaradas, frituras y papas fritas, est\u00e1 parcialmente enraizada en nuestros genes\u201d, afirm\u00f3 Gervis, seg\u00fan el comunicado de prensa de la Sociedad Americana de Nutrici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEsto podr\u00eda ayudar a explicar por qu\u00e9 algunas personas tienen m\u00e1s dificultades que otras para tomar decisiones alimentarias saludables y podr\u00eda abrir la puerta a enfoques m\u00e1s personalizados para prevenir el riesgo de enfermedades cr\u00f3nicas relacionadas con la dieta\u201d, agreg\u00f3. El equipo trabaja ahora en la replicaci\u00f3n de los resultados en otras poblaciones y en la extensi\u00f3n del an\u00e1lisis a otras dimensiones del gusto \u2014amargo, \u00e1cido y umami\u2014 para evaluar su influencia sobre la calidad dietaria y otros factores de riesgo metab\u00f3lico.<\/p>\n<p><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n presentada en NUTRITION 2026 identific\u00f3 variantes en el ADN vinculadas a la preferencia por sabores dulces y grasos que se asocian con mayor consumo de alimentos ultraprocesados, mayor predisposici\u00f3n a la obesidad y a la diabetes tipo 2<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":932,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-931","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-investigacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/931","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=931"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/931\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/932"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}