{"id":691,"date":"2026-07-12T11:38:56","date_gmt":"2026-07-12T11:38:56","guid":{"rendered":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/07\/12\/no-es-falta-de-voluntad-un-investigador-de-cambridge-describio-9-perfiles-de-procrastinacion-y-como-revertir-cada-uno\/"},"modified":"2026-07-12T11:38:56","modified_gmt":"2026-07-12T11:38:56","slug":"no-es-falta-de-voluntad-un-investigador-de-cambridge-describio-9-perfiles-de-procrastinacion-y-como-revertir-cada-uno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/07\/12\/no-es-falta-de-voluntad-un-investigador-de-cambridge-describio-9-perfiles-de-procrastinacion-y-como-revertir-cada-uno\/","title":{"rendered":"No es falta de voluntad: un investigador de Cambridge describi\u00f3 9 perfiles de procrastinaci\u00f3n y c\u00f3mo revertir cada uno"},"content":{"rendered":"<h2>No es falta de voluntad: un investigador de Cambridge describi\u00f3 9 perfiles de procrastinaci\u00f3n y c\u00f3mo revertir cada uno<\/h2>\n<p><strong>Itamar Shatz, cient\u00edfico social y profesor asociado en esa universidad, argumenta que la postergaci\u00f3n tiene ra\u00edces emocionales distintas y que las intervenciones gen\u00e9ricas fallan por ignorar esa diferencia. C\u00f3mo reconocerlas<\/strong><\/p>\n<p>Agrega Infobae a tus medios preferidos en Google<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, el desaf\u00edo de la procrastinaci\u00f3n atraves\u00f3 fronteras, edades y ocupaciones. Se trata de uno de los h\u00e1bitos m\u00e1s extendidos y, al mismo tiempo, menos comprendidos de la vida cotidiana. Ante esta realidad, surge un nuevo an\u00e1lisis divulgado por la Universidad de Cambridge que identifica nueve formas principales de procrastinar e, incluso, advierte estrategias concretas para abordar cada una, a partir de hallazgos interdisciplinarios y del aporte de expertos de distintas universidades.<\/p>\n<p>La propuesta actualiza la mirada cl\u00ednica y social sobre un problema que afecta desde la salud mental hasta la econom\u00eda personal, ya que durante mucho tiempo, postergar tareas fue interpretado casi exclusivamente como un s\u00edntoma de debilidad de car\u00e1cter o falta de disciplina. La evidencia reciente muestra que el mecanismo es mucho m\u00e1s complejo: involucra factores emocionales, h\u00e1bitos inconscientes, contexto tecnol\u00f3gico y rasgos de personalidad diversos.<\/p>\n<p>\u201cLa procrastinaci\u00f3n no es solo una cuesti\u00f3n de motivaci\u00f3n o mala gesti\u00f3n del tiempo. Estas son ideas err\u00f3neas muy perjudiciales\u2026 gira en torno a la lucha interna entre los elementos \u00fatiles de nuestro impulso a actuar y los elementos perjudiciales de nuestro impulso a postergar\u201d, explic\u00f3 Itamar Shatz, cient\u00edfico social y profesor asociado de la Facultad de Lenguas y Ling\u00fc\u00edstica Modernas y Medievales, en un comunicado institucional de la Universidad de Cambridge sobre un reciente libro.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el trabajo, cada tipo responde a distintas causas, y solo el diagn\u00f3stico personalizado permite aplicar una estrategia efectiva. \u201cQuienes procrastinan provienen de diversos or\u00edgenes y todos podemos encarnar m\u00e1s de un tipo a la vez\u201d, sostiene Shatz. Las consecuencias pueden ir mucho m\u00e1s all\u00e1 de la frustraci\u00f3n cotidiana, y se extienden al aislamiento social, el deterioro de la autoestima y el aumento de estr\u00e9s y s\u00edntomas depresivos.<\/p>\n<p>En ese sentido, el investigador argumenta que la procrastinaci\u00f3n tambi\u00e9n puede interferir en nuestras relaciones: \u201cPuede generar resentimiento en nuestros compa\u00f1eros si tienen que compensar nuestra falta de trabajo. En casa, puede provocar discusiones familiares si no cumplimos con las tareas prometidas. Puede dificultar la creaci\u00f3n de amistades y el encuentro rom\u00e1ntico. Todo esto convierte la procrastinaci\u00f3n en un problema muy aislante, que nos perjudica cuando m\u00e1s necesitamos a los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>El comunicado de la Universidad de Cambridge resume los nueve perfiles de procrastinaci\u00f3n, cada uno con mecanismos y emociones predominantes. El investigador se\u00f1ala que no se trata de etiquetas r\u00edgidas, sino de descripciones que ayudan a entender por qu\u00e9 se posterga y qu\u00e9 tipo de intervenci\u00f3n resulta m\u00e1s prometedora.<\/p>\n<p>1. Evasiva: Quien procrastina de este modo evita tareas que percibe como amenazantes para su autoestima o generadoras de emociones desagradables, como miedo al fracaso o a la cr\u00edtica. El malestar anticipado conduce a la evitaci\u00f3n, y esta, a su vez, incrementa la ansiedad.<\/p>\n<p>Estrategia sugerida: trabajar la autocompasi\u00f3n y la exposici\u00f3n gradual a la tarea; reemplazar el autoataque por un di\u00e1logo interno m\u00e1s realista y menos punitivo.<\/p>\n<p>2. Perfeccionista: En este caso, la exigencia extrema y el temor a un desempe\u00f1o \u201cinsuficiente\u201d bloquean el inicio. La persona condiciona la acci\u00f3n a la posibilidad de alcanzar un est\u00e1ndar muy elevado.<\/p>\n<p>Estrategia sugerida: redefinir metas como \u201csuficientemente buenas\u201d, aceptar el error como parte del proceso y centrarse en el progreso, no en la impecabilidad.<\/p>\n<p>3. Abrumada: La magnitud o complejidad de la tarea produce una sensaci\u00f3n de saturaci\u00f3n, que se traduce en inmovilidad.<\/p>\n<p>Estrategia sugerida: descomponer el trabajo en pasos muy peque\u00f1os y realizables, con plazos breves y objetivos claros, para reducir la carga percibida y generar sensaci\u00f3n de avance.<\/p>\n<p>4. Indecisa: El miedo a elegir mal, la sobreabundancia de opciones o la necesidad de informaci\u00f3n perfecta llevan a demorar decisiones clave.<\/p>\n<p>Estrategia sugerida: fijar l\u00edmites de tiempo para decidir, acotar el n\u00famero de alternativas y entender los errores como insumos futuros, no como fracasos definitivos.<\/p>\n<p><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Itamar Shatz, cient\u00edfico social y profesor asociado en esa universidad, argumenta que la postergaci\u00f3n tiene ra\u00edces emocionales distintas y que las intervenciones gen\u00e9ricas fallan por ignorar esa diferencia. C\u00f3mo reconocerlas<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":692,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-691","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-investigacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/691","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=691"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/691\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/692"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=691"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=691"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=691"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}