{"id":1702,"date":"2026-10-27T11:41:36","date_gmt":"2026-10-27T11:41:36","guid":{"rendered":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/10\/27\/puertociencia-cumple-30-anos-acercando-la-ciencia-a-la-comunidad\/"},"modified":"2026-10-27T11:41:36","modified_gmt":"2026-10-27T11:41:36","slug":"puertociencia-cumple-30-anos-acercando-la-ciencia-a-la-comunidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/10\/27\/puertociencia-cumple-30-anos-acercando-la-ciencia-a-la-comunidad\/","title":{"rendered":"PuertoCiencia cumple 30 a\u00f1os acercando la ciencia a la comunidad"},"content":{"rendered":"<h2>PuertoCiencia cumple 30 a\u00f1os acercando la ciencia a la comunidad<\/h2>\n<p><strong>Hay instituciones cuya verdadera escala no se mide en metros cuadrados ni en el inventario de sus salas, sino en&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>Hay instituciones cuya verdadera escala no se mide en metros cuadrados ni en el inventario de sus salas, sino en la cantidad de preguntas que son capaces de sembrar en la mirada curiosa de quienes las cruzan. Desde su formalizaci\u00f3n institucional en 1995 (Res. CD N\u00b0 143\/95), el Museo Interactivo de Ciencias PuertoCiencia \u2014perteneciente a la Facultad de Ingenier\u00eda de la UNER\u2014 ha encarnado ese esp\u00edritu profundamente transformador. Al cumplir tres d\u00e9cadas de trayectoria, su historia no solo reconstruye el recorrido de una iniciativa universitaria pionera, sino que vuelve a latir con el compromiso entra\u00f1able de un centro dedicado a la Apropiaci\u00f3n Social de la Ciencia y la Tecnolog\u00eda (ASCyT) y a hacer del conocimiento un bien compartido.<\/p>\n<p>La semilla de esta aventura comenz\u00f3 a germinar a finales de la d\u00e9cada de 1980, en un contexto global y regional donde la ciencia comenzaba a buscar nuevos puentes con la ciudadan\u00eda. En 1989, un grupo de docentes con perfiles tan heterog\u00e9neos como complementarios\u00a0impuls\u00f3 el Proyecto de Investigaci\u00f3n y Desarrollo \u201cElaboraci\u00f3n de material did\u00e1ctico de bajo costo\u201d. Detr\u00e1s de esta iniciativa inicial\u00a0 estaban el ingeniero qu\u00edmico Agust\u00edn Carpio (profesor de Electrot\u00e9cnia y decano de la Facultad durante tres per\u00edodos consecutivos, entre 1990 y 2002), el profesor en ciencias de la educaci\u00f3n Roberto Ronchi y el profesor de f\u00edsica Jacinto Corujo.<\/p>\n<p>Como recordaba el propio Agust\u00edn Carpio, creador y director de la instituci\u00f3n por m\u00e1s de quince a\u00f1os, \u00abla oportunidad de comenzar con un museo interactivo se present\u00f3 en 1989, cuando comenzamos a realizar m\u00f3dulos did\u00e1cticos a trav\u00e9s de una serie de proyectos de investigaci\u00f3n y extensi\u00f3n de la Facultad de Ingenier\u00eda\u00bb. Movidos por el deseo de ofrecer alternativas a la ense\u00f1anza tradicional y en consonancia con las preocupaciones de organismos internacionales por la b\u00fasqueda de una educaci\u00f3n m\u00e1s humana y participativa, dise\u00f1aron con ingenio artesanal prototipos modulares para la ense\u00f1anza experimental de la f\u00edsica. En palabras de Jacinto Corujo, \u00ablos materiales fueron concebidos de forma modular, de tal manera que en combinaciones distintas permiten realizar experimentos diferentes utilizando los mismos componentes del conjunto\u00bb.<\/p>\n<p>Lo que naci\u00f3 en las c\u00e1tedras de f\u00edsica y electrotecnia mut\u00f3 r\u00e1pidamente en un movimiento de alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica. La iniciativa fue aprobada consecutivamente por el Consejo Directivo de la Facultad en 1989, por el Consejo de Investigaciones de la UNER en 1990 y por el Consejo Superior en 1991. Tambi\u00e9n obtuvo, en 1992, el respaldo fundamental de la Secretar\u00eda de Ciencia y Tecnolog\u00eda de la UNER y del CONICET. Se trat\u00f3 del primer proyecto de la universidad en recibir financiamiento de dicho organismo nacional, lo que en palabras de Carpio expresaba \u00abel inter\u00e9s por iniciativas distintas a las que caracterizaron a la pol\u00edtica en ciencia y t\u00e9cnica\u00bb de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Aquellos fondos permitieron comprar insumos, contratar desarrollos complejos y becar a j\u00f3venes estudiantes de ingenier\u00eda que no solo adquirieron destrezas en la construcci\u00f3n de los m\u00f3dulos, sino que le pusieron el cuerpo a la propuesta, convirti\u00e9ndose en los primeros gu\u00edas y divulgadores capaces de transmitir esa chispa por el descubrimiento.<\/p>\n<p>Ante la falta inicial de un edificio propio, la aprobaci\u00f3n oficial del Museo Interactivo en agosto de 1995 dio inicio a su inolvidable y emblem\u00e1tica etapa itinerante. La muestra se inaugur\u00f3 a fines de octubre de 1996 bajo una carpa instalada en la ciudad de Paran\u00e1 y, desde all\u00ed, emprendi\u00f3 un viaje rodante por escuelas, salones comunitarios y ferias de Entre R\u00edos, Santa Fe, C\u00f3rdoba, Buenos Aires, La Pampa, San Luis y La Rioja. Las cifras de aquel per\u00edodo comprendido entre 1996 y 2002 dieron cuenta de una huella imborrable: m\u00e1s de 80.000 visitantes, picos de 17.000 personas por mes contagi\u00e1ndose de curiosidad, 28 muestras en 24 localidades y 1.500 docentes capacitados.<\/p>\n<p>Este despliegue ubic\u00f3 a la instituci\u00f3n, junto con Mundo Nuevo de la Universidad Nacional de La Plata, como uno de los dos primeros museos interactivos de ciencia universitarios del pa\u00eds. Su vocaci\u00f3n comunitaria traspas\u00f3 las aulas y las grandes ciudades para llegar al coraz\u00f3n de cada territorio; como se\u00f1alaba Carpio, \u00aba pesar de contar con una sede fija, se siguen realizando muestras itinerantes debido al impacto que generan y a la importante acci\u00f3n de difusi\u00f3n cient\u00edfica en todas las comunidades, inclusive las m\u00e1s alejadas de centros educativos y culturales importantes\u00bb.<\/p>\n<p>Su prestigio internacional se consolid\u00f3 tempranamente al constituirse en miembro fundador de la Red de Popularizaci\u00f3n de la Ciencia y la Tecnolog\u00eda en Am\u00e9rica Latina y el Caribe (RedPOP\/UNESCO) y de la Asociaci\u00f3n Argentina de Centros y Museos de Ciencia y Tecnolog\u00eda (AACeMuCyT), cosechando distinciones tan valiosas como el Premio Latinoamericano de Popularizaci\u00f3n de la Ciencia y la Tecnolog\u00eda otorgado por la UNESCO en R\u00edo de Janeiro en 1999.<\/p>\n<p>El andar del museo tambi\u00e9n estuvo atravesado por momentos de incertidumbre, resiliencia y convicci\u00f3n. En 1999, tras un acuerdo con la Municipalidad de Paran\u00e1, abri\u00f3 sus puertas en un galp\u00f3n del \u00e1rea portuaria (donde hoy funciona la Sala Mayo). Sin embargo, a los tres meses debi\u00f3 devolver el predio. Carpio rememoraba con franca nitidez y sensibilidad aquel episodio: \u00abParec\u00eda un \u00e9xito. Pero nuevamente la mano de la pol\u00edtica nos jug\u00f3 una mala pasada y a solo tres meses de su apertura nos solicitaron devolver el lugar. Entre idas y venidas, proyectos arquitect\u00f3nicos en dep\u00f3sitos de viejas usinas totalmente destruidas, con una alta inversi\u00f3n en tiempo por parte de todo el grupo, parec\u00eda que nada daba sus frutos, hasta que a los pocos meses otra vez surgi\u00f3 un convenio; en este caso para ocupar un galp\u00f3n en la zona de los dep\u00f3sitos del ferrocarril\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed, en el 2000, el museo encontr\u00f3 al fin su hogar en los viejos talleres ferroviarios, adoptando para siempre el nombre de PuertoCiencia a modo de homenaje a su primera residencia portuaria.<\/p>\n<p>En 2002, la UNER lo incorpor\u00f3 de forma permanente dentro de sus actividades como programa de extensi\u00f3n universitaria. El tr\u00e1nsito hacia esa consolidaci\u00f3n institucional demand\u00f3 perseverancia y visi\u00f3n, como explicaba Carpio: \u00abEl Museo ya trascend\u00eda el l\u00edmite de proyecto, ten\u00eda que ser una actividad que sea apoyada permanentemente, no a trav\u00e9s de una Facultad sino que la Universidad toda se ten\u00eda que involucrar con el peso de su estructura. Justamente, el peso est\u00e1 relacionado con la masa y la inercia tambi\u00e9n\u2026 y para involucrar a la Universidad, para que apoye institucional y econ\u00f3micamente esta actividad, tuvimos que hacer mucho esfuerzo en ese sentido y vencer la inercia\u00bb.<\/p>\n<p>A la par de la exhibici\u00f3n, el museo funcion\u00f3 como un motor vibrante de I+D a trav\u00e9s del Grupo de Popularizaci\u00f3n de la Ciencia y la Tecnolog\u00eda. En 1999, el equipo dise\u00f1\u00f3 y patent\u00f3 EQUISCIEN, un equipamiento did\u00e1ctico para la ense\u00f1anza de la ciencia y la tecnolog\u00eda encomendado por el Ministerio de Educaci\u00f3n de la Naci\u00f3n con la misi\u00f3n de equipar a 38.000 escuelas del pa\u00eds. Aunque no lleg\u00f3 a concretarse, Carpio recordaba que aquel desarrollo \u00abrepresent\u00f3 un desaf\u00edo de trabajo en equipo muy interesante en donde no solo participaban los profesionales del Museo, sino que se incluyeron industriales, comerciantes y profesionales externos\u00bb.<\/p>\n<p>Pese a los obst\u00e1culos, el compromiso del equipo permiti\u00f3 concretar hitos de enorme envergadura, como la creaci\u00f3n de m\u00e1s de 60 m\u00f3dulos interactivos, un museo para la regi\u00f3n de Salto Grande en convenio con CAFESG, la capacitaci\u00f3n de docentes en Panam\u00e1 y Per\u00fa, e incluso la incorporaci\u00f3n del teatro cient\u00edfico con obras inolvidables como \u00abLa incansable, un viaje circular entre la ciencia y el arte\u00bb, entre otras.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, tras retornar a la \u00f3rbita de la Facultad de Ingenier\u00eda en 2016 y superar diversos desaf\u00edos \u2014como el cierre por la pandemia de COVID-19, la reconstrucci\u00f3n tras un incendio en 2021 y las obras urban\u00edsticas en su explanada en 2023\u2014, PuertoCiencia ha ratificado su vigencia social. La atenci\u00f3n a contingentes escolares representa entre el 80% y el 90% de sus visitas, mientras abre sus puertas a las familias y p\u00fablico general en recesos invernales y programas de Turismo Social.<\/p>\n<p>Su oferta pedag\u00f3gica actual entrelaza con la tradici\u00f3n experimental con las preguntas de nuestro tiempo. A trav\u00e9s de talleres de rob\u00f3tica, aut\u00f3matas, \u00f3ptica e iniciativas con mirada inclusiva y de g\u00e9nero como el Taller STEM en el D\u00eda de Ada Lovelace, el museo contin\u00faa renovando la forma de dialogar con la sociedad. Muestra de esta constante evoluci\u00f3n es la reciente serie interactiva \u00abElige tu huella\u00bb, compuesta por m\u00f3dulos l\u00fadicos orientados a sensibilizar a la comunidad sobre el cuidado de nuestro planeta y la sustentabilidad.<\/p>\n<p><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.ingenieria.uner.edu.ar\/listado-noticias\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.ingenieria.uner.edu.ar\/listado-noticias\/<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay instituciones cuya verdadera escala no se mide en metros cuadrados ni en el inventario de sus salas, sino en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":1703,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1702","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1702"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1702\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1703"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}