{"id":1682,"date":"2026-10-25T11:41:11","date_gmt":"2026-10-25T11:41:11","guid":{"rendered":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/10\/25\/palpitaciones-mareos-y-falta-de-aire-como-se-dispara-el-ciclo-de-la-ansiedad-y-que-hacer-para-frenarlo\/"},"modified":"2026-10-25T11:41:11","modified_gmt":"2026-10-25T11:41:11","slug":"palpitaciones-mareos-y-falta-de-aire-como-se-dispara-el-ciclo-de-la-ansiedad-y-que-hacer-para-frenarlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/10\/25\/palpitaciones-mareos-y-falta-de-aire-como-se-dispara-el-ciclo-de-la-ansiedad-y-que-hacer-para-frenarlo\/","title":{"rendered":"Palpitaciones, mareos y falta de aire: c\u00f3mo se dispara el ciclo de la ansiedad y qu\u00e9 hacer para frenarlo"},"content":{"rendered":"<h2>Palpitaciones, mareos y falta de aire: c\u00f3mo se dispara el ciclo de la ansiedad y qu\u00e9 hacer para frenarlo<\/h2>\n<p><strong>Entender qu\u00e9 ocurre en el cuerpo y la mente permite identificar las se\u00f1ales tempranas, frenar la escalada del miedo y recuperar el control. Las recomendaciones de especialistas<\/strong><\/p>\n<p>Todo puede comenzar con una percepci\u00f3n f\u00edsica habitual: una incomodidad, un dolor o un latido m\u00e1s perceptible. La dificultad no est\u00e1 en esa sensaci\u00f3n en s\u00ed, sino en el significado que se le atribuye. Si la mente la asocia de inmediato con una enfermedad seria, se puede iniciar lo que la psicolog\u00eda denomina ciclo de ansiedad.<\/p>\n<p>La licenciada Mar\u00eda Paula Castro, psic\u00f3loga del Servicio de Salud Mental del Hospital Universitario Austral (MN. 278.426), explic\u00f3 a Infobae un ejemplo del circuito de la ansiedad: \u201cPensemos en algo cotidiano: venimos caminando tranquilos y de repente sentimos una molestia en el pecho. Puede ser una contractura o una mala postura, algo com\u00fan y sin importancia. Pero aparece un pensamiento: \u2018\u00bfY si es el coraz\u00f3n?\u2019, \u2018\u00bfy si me est\u00e1 por dar un infarto?\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Ese pensamiento activa la ansiedad. Y la ansiedad tiene efectos reales en el cuerpo, se\u00f1al\u00f3 la psic\u00f3loga: \u201cEl coraz\u00f3n se acelera, la respiraci\u00f3n se vuelve m\u00e1s corta, aparecen sudor, mareo, visi\u00f3n borrosa o un nudo en el est\u00f3mago. La persona interpreta esos s\u00edntomas como la prueba de que algo grave le est\u00e1 pasando: \u2018Ves, ahora tengo taquicardia, me falta el aire, me voy a desmayar\u2019\u201d, describi\u00f3.<\/p>\n<p>Eso genera m\u00e1s miedo, y el miedo, m\u00e1s s\u00edntomas, explic\u00f3 Castro. \u201cA la vez, la persona pone toda su atenci\u00f3n en el pecho, y cuanto m\u00e1s se observa, m\u00e1s sensaciones encuentra. As\u00ed se arma un circuito que muchas veces termina en una consulta m\u00e9dica, donde el resultado suele ser que el coraz\u00f3n estaba bien y lo que produc\u00eda todo ese malestar f\u00edsico era el miedo\u201d.<\/p>\n<p>La psic\u00f3loga explic\u00f3 que no reaccionamos a lo que nos pasa, sino a lo que interpretamos de lo que nos pasa. \u201cLa molestia es la misma; lo que cambia todo es si pensamos: \u201ces una contractura\u201d o \u201ces un infarto\u201d. Con la primera idea, seguimos caminando; con la segunda, se enciende la alarma\u201d, advirti\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>El doctor David H. Rosmarin, profesor asociado de la Facultad de Medicina de Harvard e investigador, explic\u00f3 en un art\u00edculo en Psychology Today: \u201cCuando percibimos nuestras sensaciones f\u00edsicas iniciales de ansiedad (desagradables pero inofensivas) como motivo de preocupaci\u00f3n, nuestra aprensi\u00f3n desencadena la liberaci\u00f3n de adrenalina en el torrente sangu\u00edneo. Esto hace que nuestra ansiedad aumente a\u00fan m\u00e1s, lo que generalmente genera m\u00e1s catastrofismo y autocr\u00edtica. Se produce un c\u00edrculo vicioso y, listo, la ansiedad se sale de control\u201d.<\/p>\n<p>El experto se\u00f1al\u00f3 que el factor cr\u00edtico que engendra y perpet\u00faa este ciclo es ver la ansiedad como algo que no deber\u00edamos tener. \u201cNuestra necesidad de deshacernos de la ansiedad aumenta nuestros s\u00edntomas. Lo anterior plantea una pregunta: si la experiencia inicial de ansiedad no es inherentemente peligrosa, sino simplemente inc\u00f3moda, \u00bfpor qu\u00e9 nos da tanto miedo?\u201c, se pregunt\u00f3 el profesor.<\/p>\n<p>Rosmarin sostuvo que la obsesi\u00f3n actual por controlar la incertidumbre lleva a interpretar la ansiedad normal como un problema. Al no aceptar emociones como el miedo o el estr\u00e9s, la preocupaci\u00f3n inicial puede intensificarse y transformarse en ansiedad por sentir ansiedad.<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n estamos obsesionados con la seguridad. En el contexto de la riqueza incomparable y sin precedentes de nuestra sociedad, nos hemos acostumbrado a una falsa sensaci\u00f3n de seguridad. Cuando los momentos de amenaza penetran el velo, entramos en p\u00e1nico\u201d, se\u00f1al\u00f3 el experto.<\/p>\n<p>El circuito de la ansiedad (tambi\u00e9n llamado ciclo o bucle de la ansiedad) es un patr\u00f3n psicol\u00f3gico y fisiol\u00f3gico en el que un est\u00edmulo o pensamiento activa una alarma en el cuerpo, generando malestar que la persona intenta calmar mediante la evitaci\u00f3n, lo cual refuerza el miedo a largo plazo. La licenciada Castro explic\u00f3 que ese circuito pasa por seis instancias:<\/p>\n<p>\u201cHablamos de circuito porque se trata de un sistema que se retroalimenta, como el perro que se muerde la cola. La ansiedad produce s\u00edntomas f\u00edsicos, como la taquicardia, pero la persona no los reconoce como efecto de su propio miedo: los interpreta como una prueba m\u00e1s de que algo grave le est\u00e1 pasando. As\u00ed, lo que empez\u00f3 siendo una consecuencia de la ansiedad se convierte en el combustible de m\u00e1s ansiedad\u201d, detall\u00f3 la especialista.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se\u00f1al\u00f3 que dos factores refuerzan este circuito:<\/p>\n<p>Cuando el cerebro interpreta algo como amenaza, se activa la am\u00edgdala, una parte del cerebro que funciona como una alarma, explic\u00f3 la licenciada Castro.<\/p>\n<p>\u201cEsa alarma pone en marcha el sistema nervioso simp\u00e1tico y se liberan adrenalina y cortisol. Es la respuesta de lucha o huida: el coraz\u00f3n bombea m\u00e1s r\u00e1pido, la respiraci\u00f3n se acelera, los m\u00fasculos se tensan. Es un mecanismo dise\u00f1ado para protegernos, pero en este caso se dispara sin un peligro real\u201d, describi\u00f3 la psic\u00f3loga.<\/p>\n<p>Lo parad\u00f3jico es que esa respuesta produce justamente los s\u00edntomas que la persona teme, advirti\u00f3. \u201cSi tengo miedo de tener un problema card\u00edaco, la ansiedad me acelera el coraz\u00f3n, y eso parece confirmar el miedo. Adem\u00e1s, mientras la alarma est\u00e1 encendida, la corteza prefrontal del cerebro, que nos ayuda a razonar y poner las cosas en perspectiva, pierde peso. Por eso, en ese momento es tan dif\u00edcil convencerse de que \u2018no es nada\u2019\u201d.<\/p>\n<p><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entender qu\u00e9 ocurre en el cuerpo y la mente permite identificar las se\u00f1ales tempranas, frenar la escalada del miedo y recuperar el control. 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