{"id":1607,"date":"2026-10-17T11:42:02","date_gmt":"2026-10-17T11:42:02","guid":{"rendered":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/10\/17\/el-error-despues-de-lavarse-las-manos-que-puede-mantener-bacterias-en-la-piel-aunque-las-manos-parezcan-limpias-a-simple-vista\/"},"modified":"2026-10-17T11:42:02","modified_gmt":"2026-10-17T11:42:02","slug":"el-error-despues-de-lavarse-las-manos-que-puede-mantener-bacterias-en-la-piel-aunque-las-manos-parezcan-limpias-a-simple-vista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/10\/17\/el-error-despues-de-lavarse-las-manos-que-puede-mantener-bacterias-en-la-piel-aunque-las-manos-parezcan-limpias-a-simple-vista\/","title":{"rendered":"El error despu\u00e9s de lavarse las manos que puede mantener bacterias en la piel, aunque las manos parezcan limpias a simple vista"},"content":{"rendered":"<h2>El error despu\u00e9s de lavarse las manos que puede mantener bacterias en la piel, aunque las manos parezcan limpias a simple vista<\/h2>\n<p><strong>Varios estudios cient\u00edficos identificaron un gesto habitual durante el secado que puede anular buena parte del efecto logrado al lavarse con agua y jab\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Por Fernando Mongel\u00f3s<\/p>\n<p>Las manos pueden parecer limpias despu\u00e9s del lavado y, aun as\u00ed, conservar microorganismos capaces de pasar a otra superficie si quedan h\u00famedas. Un estudio de la Universidad de Bradford, en el Reino Unido, publicado en 2011, detect\u00f3 que frotar las manos bajo un secador de aire caliente puede reducir parte del efecto bacteriano conseguido con el lavado. Investigaciones m\u00e1s recientes, realizadas entre 2022 y 2025, ampliaron esa evidencia con nuevos m\u00e9todos de medici\u00f3n y matizaron algunas de sus conclusiones.<\/p>\n<p>Ese conjunto de trabajos no evalu\u00f3 contagios ni enfermedades en situaciones cotidianas. Analiz\u00f3, en cambio, la presencia y la transferencia de bacterias y virus en condiciones controladas de laboratorio. Sus resultados apuntan a que el secado completo forma parte de una higiene eficaz, dado que los microorganismos se trasladan con mayor facilidad desde la piel h\u00fameda hacia otras superficies.<\/p>\n<p>Los Centros para el Control y la Prevenci\u00f3n de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan mojar las manos con agua corriente, aplicar jab\u00f3n y frotar durante al menos 20 segundos. El lavado debe cubrir las palmas, el dorso, los espacios entre los dedos, los pulgares y la zona debajo de las u\u00f1as.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s corresponde enjuagar con agua corriente y secar las manos por completo. El jab\u00f3n y la fricci\u00f3n desprenden microorganismos y suciedad de la piel, mientras que el enjuague los arrastra. Secarse evita que los g\u00e9rmenes que hayan quedado se trasladen con facilidad a picaportes, tel\u00e9fonos, alimentos u otras personas.<\/p>\n<p>La temperatura del agua no determina por s\u00ed sola la eficacia del procedimiento: los CDC indican que puede usarse agua fr\u00eda o tibia, siempre que el lavado incluya jab\u00f3n, fricci\u00f3n suficiente, enjuague y secado. Cuando no hay agua y jab\u00f3n disponibles, puede recurrirse a un desinfectante con al menos 60% de alcohol, que debe cubrir toda la superficie de ambas manos y frotarse hasta que se seque, un proceso que suele durar cerca de 20 segundos. Ese producto no reemplaza el lavado cuando las manos est\u00e1n visiblemente sucias o grasosas.<\/p>\n<p>El estudio de Bradford compar\u00f3 toallas de papel, dos secadores de aire caliente convencionales y un equipo de chorro de aire de alta velocidad. Los participantes realizaron cultivos antes y despu\u00e9s del secado para medir las bacterias que permanec\u00edan en la piel y las que pod\u00edan transferirse a una superficie. Cuando las personas manten\u00edan las manos inm\u00f3viles bajo el aire caliente, los equipos el\u00e9ctricos reduc\u00edan la carga bacteriana, pero el resultado cambiaba si las frotaban: ese movimiento contrarrestaba la reducci\u00f3n de bacterias alcanzada durante el lavado. Los autores plantearon que la fricci\u00f3n puede llevar bacterias residentes desde capas m\u00e1s profundas de la piel hacia la superficie.<\/p>\n<p>Investigaciones posteriores agregaron matices a ese panorama. Un trabajo de la Universidad de Southampton publicado en 2024 en Journal of Hospital Infection compar\u00f3 secadores de chorro de aire y toallas de papel con Pseudomonas fluorescens y el bacteri\u00f3fago MS2 como marcadores. El resultado mostr\u00f3 una aerosolizaci\u00f3n baja y una transferencia limitada y similar entre ambos m\u00e9todos, un hallazgo m\u00e1s favorable a los secadores de aire que el de estudios anteriores.<\/p>\n<p>Otro estudio difundido en octubre de 2025 en Frontiers in Public Health, a cargo de investigadores de la Universidad de Leeds, evalu\u00f3 dos modelos de secador Dyson Airblade frente a las toallas de papel mediante un bacteri\u00f3fago. Encontr\u00f3 que la contaminaci\u00f3n de manos fue diez veces menor con toallas de papel que con cualquiera de los secadores el\u00e9ctricos, y que la contaminaci\u00f3n de las paredes del ba\u00f1o lleg\u00f3 a ser hasta 78 veces mayor con uno de los equipos. Un tercer trabajo, publicado en 2025 en Aerosol Science and Technology, midi\u00f3 la dispersi\u00f3n de Escherichia coli con dos secadores comerciales y concluy\u00f3 que el riesgo de infecci\u00f3n por inhalaci\u00f3n es bajo, aunque ambos aparatos dispersan bacterias a distancias considerables dentro de un ba\u00f1o.<\/p>\n<p>Un estudio de 2022 publicado en Infection Control &amp; Hospital Epidemiology, con cuatro voluntarios, utiliz\u00f3 un bacteri\u00f3fago para simular contaminaci\u00f3n microbiana y encontr\u00f3 que las toallas de papel generaron menor contaminaci\u00f3n de manos y de superficies hospitalarias que un secador de chorro de aire. En conjunto, los CDC se\u00f1alan que no hay suficiente evidencia cient\u00edfica para determinar si una toalla limpia o un secador de aire es superior para reducir g\u00e9rmenes en las manos, aunque coinciden con todos estos trabajos en un punto central: las manos deben secarse por completo, cualquiera sea el m\u00e9todo elegido.<\/p>\n<p>Lavarse las manos en momentos clave ayuda a reducir la propagaci\u00f3n de microorganismos que causan enfermedades respiratorias y gastrointestinales. La medida resulta relevante antes de preparar alimentos o comer, despu\u00e9s de usar el ba\u00f1o, tras cambiar pa\u00f1ales, luego de toser, estornudar o sonarse la nariz, y antes y despu\u00e9s de atender a una persona enferma o una herida.<\/p>\n<p>El lavado con agua y jab\u00f3n tiene una ventaja frente a los desinfectantes a base de alcohol en determinadas situaciones. Los CDC advierten que resulta m\u00e1s eficaz contra algunos g\u00e9rmenes, entre ellos el norovirus, Cryptosporidium y Clostridioides difficile. El norovirus es una causa frecuente de gastroenteritis, con v\u00f3mitos y diarrea, y puede transmitirse por alimentos, agua, superficies contaminadas o contacto cercano.<\/p>\n<p>El lavado tambi\u00e9n puede reducir el riesgo de infecciones respiratorias al limitar el traslado de microorganismos desde las manos hacia los ojos, la nariz y la boca, o hacia objetos compartidos. La medida no elimina todos los riesgos, pero corta una de las v\u00edas de transmisi\u00f3n m\u00e1s habituales. La higiene de manos se completa al evitar tocar superficies de uso com\u00fan mientras a\u00fan est\u00e1n h\u00famedas, un punto que las investigaciones de los \u00faltimos a\u00f1os, desde Bradford hasta Leeds y Southampton, siguen confirmando como el paso que determina si el lavado cumple su funci\u00f3n.<\/p>\n<p><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Varios estudios cient\u00edficos identificaron un gesto habitual durante el secado que puede anular buena parte del efecto logrado al lavarse con agua y jab\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":1608,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1607","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1607"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1607\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1608"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}