{"id":1583,"date":"2026-10-15T11:49:15","date_gmt":"2026-10-15T11:49:15","guid":{"rendered":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/10\/15\/dormir-poco-y-sin-rutina-fija-multiplica-el-riesgo-de-sufrir-hasta-37-afecciones-cronicas\/"},"modified":"2026-10-15T11:49:15","modified_gmt":"2026-10-15T11:49:15","slug":"dormir-poco-y-sin-rutina-fija-multiplica-el-riesgo-de-sufrir-hasta-37-afecciones-cronicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/10\/15\/dormir-poco-y-sin-rutina-fija-multiplica-el-riesgo-de-sufrir-hasta-37-afecciones-cronicas\/","title":{"rendered":"Dormir poco y sin rutina fija multiplica el riesgo de sufrir hasta 37 afecciones cr\u00f3nicas"},"content":{"rendered":"<h2>Dormir poco y sin rutina fija multiplica el riesgo de sufrir hasta 37 afecciones cr\u00f3nicas<\/h2>\n<p><strong>Una investigaci\u00f3n de casi nueve a\u00f1os con datos del UK Biobank concluye que la duraci\u00f3n, la regularidad y la calidad del sue\u00f1o inciden en el riesgo de padecer desde demencia hasta P\u00e1rkinson o diabetes<\/strong><\/p>\n<p>Por Ismael Yasnikowski<\/p>\n<p>La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) estima que 1 de cada 3 adultos en el mundo no duerme lo suficiente. Ese d\u00e9ficit global tiene ahora un respaldo cient\u00edfico m\u00e1s concreto: dormir menos de cinco horas por noche se asocia con un mayor riesgo de padecer 37 enfermedades, seg\u00fan un estudio que sigui\u00f3 a casi 100.000 adultos durante casi nueve a\u00f1os y que tambi\u00e9n identific\u00f3 en la calidad y regularidad del descanso factores tan relevantes como la cantidad de horas dormidas.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n, publicada en la revista cient\u00edfica PLOS Medicine, analiz\u00f3 datos de 95.559 participantes del UK Biobank (UKB), una base de datos sanitaria del Reino Unido que re\u00fane informaci\u00f3n biom\u00e9dica de m\u00e1s de 500.000 voluntarios. Durante siete d\u00edas y noches consecutivos, los voluntarios usaron dispositivos en la mu\u00f1eca que registraban sus movimientos.<\/p>\n<p>Un programa basado en inteligencia artificial proces\u00f3 esa informaci\u00f3n para estimar la duraci\u00f3n del sue\u00f1o, sus distintas fases, los despertares nocturnos y la variabilidad del patr\u00f3n de descanso entre una noche y otra.<\/p>\n<p>El equipo investigador cruz\u00f3 esos datos con los historiales cl\u00ednicos de los participantes durante un per\u00edodo medio de 8,9 a\u00f1os y busc\u00f3 asociaciones con m\u00e1s de 1.000 enfermedades y afecciones. En 69 de las 86 condiciones donde se detect\u00f3 una relaci\u00f3n clara con la duraci\u00f3n del sue\u00f1o, el riesgo m\u00e1s bajo correspondi\u00f3 a quienes descansaban entre seis y ocho horas por noche.<\/p>\n<p>El panorama se invirti\u00f3 para quienes dorm\u00edan menos de cinco horas: en ese grupo, el patr\u00f3n se asoci\u00f3 con un riesgo elevado de 37 enfermedades. En total, el estudio identific\u00f3 156 v\u00ednculos significativos entre las caracter\u00edsticas del sue\u00f1o y diagn\u00f3sticos posteriores, tras aplicar procedimientos estad\u00edsticos para reducir la probabilidad de resultados atribuibles al azar.<\/p>\n<p>Uno de los hallazgos centrales del trabajo involucra la fase de movimientos oculares r\u00e1pidos \u2014conocida como REM, por sus siglas en ingl\u00e9s\u2014, el per\u00edodo en que ocurren los sue\u00f1os m\u00e1s v\u00edvidos y en que el cerebro cumple funciones ligadas a la memoria, el aprendizaje y la regulaci\u00f3n emocional. Pasar m\u00e1s tiempo en esa etapa se asoci\u00f3 con un menor riesgo de 83 enfermedades.<\/p>\n<p>Cada incremento de aproximadamente 48 minutos en la fase REM se vincul\u00f3 con una ca\u00edda relativa del riesgo de insuficiencia card\u00edaca del 26%, de demencia del 46% y de enfermedad de P\u00e1rkinson del 80% a lo largo del per\u00edodo de seguimiento. Dormir m\u00e1s tiempo en la fase de sue\u00f1o profundo tambi\u00e9n mostr\u00f3 beneficios: se asoci\u00f3 con un menor riesgo de siete afecciones, entre ellas la diabetes de tipo 2 y la depresi\u00f3n grave.<\/p>\n<p>La duraci\u00f3n del sue\u00f1o no es el \u00fanico factor que incide en la salud. Los despertares frecuentes tras conciliar el sue\u00f1o y las variaciones del patr\u00f3n nocturno de una noche a otra se relacionaron con un mayor riesgo de ansiedad y de trastornos vinculados al consumo de alcohol o drogas, entre otras afecciones.<\/p>\n<p>Los autores advirtieron que los resultados no establecen una relaci\u00f3n de causa y efecto directa, ya que el estudio es de tipo observacional: los participantes fueron seguidos sin intervenir en sus h\u00e1bitos de descanso. Factores biol\u00f3gicos, conductuales o de salud preexistente podr\u00edan contribuir a explicar las asociaciones detectadas.<\/p>\n<p>El trabajo tambi\u00e9n reconoci\u00f3 una limitaci\u00f3n t\u00e9cnica: las fases del sue\u00f1o se estimaron a partir de los datos de movimiento recogidos por los dispositivos, y no mediante el an\u00e1lisis directo de la actividad cerebral en un laboratorio especializado. Aun as\u00ed, los investigadores subrayaron que el uso de aceler\u00f3metros en la mu\u00f1eca, en lugar de depender \u00fanicamente de las estimaciones de los propios participantes, aport\u00f3 mayor objetividad a la medici\u00f3n.<\/p>\n<p>Los especialistas en medicina del sue\u00f1o se\u00f1alan una serie de h\u00e1bitos que favorecen un descanso regular y de calidad. Entre los m\u00e1s extendidos figuran respetar un horario fijo para acostarse y levantarse, evitar el uso de pantallas durante la hora previa al sue\u00f1o y no consumir bebidas estimulantes \u2014como caf\u00e9 o t\u00e9\u2014 en las horas de la tarde.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se recomienda no realizar ejercicio f\u00edsico intenso cerca de la hora de dormir, cenar al menos tres horas antes de acostarse y mantener el dormitorio con temperatura fresca y poca luz. Los expertos desaconsejan recurrir al alcohol como inductor del sue\u00f1o, ya que interfiere en las fases m\u00e1s profundas del descanso y reduce el tiempo en fase REM.<\/p>\n<p><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n de casi nueve a\u00f1os con datos del UK Biobank concluye que la duraci\u00f3n, la regularidad y la calidad del sue\u00f1o inciden en el riesgo de padecer desde demencia hasta P\u00e1rkinson o diabetes<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":1584,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1583","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1583","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1583"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1583\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1584"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1583"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1583"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1583"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}