{"id":1565,"date":"2026-10-13T11:38:37","date_gmt":"2026-10-13T11:38:37","guid":{"rendered":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/10\/13\/como-impacta-el-tiempo-en-el-espacio-en-la-cadera-de-los-astronautas-y-por-que-preocupa-ante-el-futuro-de-la-exploracion-espacial\/"},"modified":"2026-10-13T11:38:37","modified_gmt":"2026-10-13T11:38:37","slug":"como-impacta-el-tiempo-en-el-espacio-en-la-cadera-de-los-astronautas-y-por-que-preocupa-ante-el-futuro-de-la-exploracion-espacial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/10\/13\/como-impacta-el-tiempo-en-el-espacio-en-la-cadera-de-los-astronautas-y-por-que-preocupa-ante-el-futuro-de-la-exploracion-espacial\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo impacta el tiempo en el espacio en la cadera de los astronautas y por qu\u00e9 preocupa ante el futuro de la exploraci\u00f3n espacial"},"content":{"rendered":"<h2>C\u00f3mo impacta el tiempo en el espacio en la cadera de los astronautas y por qu\u00e9 preocupa ante el futuro de la exploraci\u00f3n espacial<\/h2>\n<p><strong>La p\u00e9rdida \u00f3sea en el espacio es conocida desde hace d\u00e9cadas, pero se ignoraban sus consecuencias cl\u00ednicas reales hasta ahora. Un nuevo estudio revel\u00f3 que misiones de apenas tres meses en \u00f3rbita dejan una huella en el esqueleto que puede tardar a\u00f1os en manifestarse, seg\u00fan un trabajo de la NASA<\/strong><\/p>\n<p>Cada vez que un astronauta regresa a la Tierra despu\u00e9s de una misi\u00f3n prolongada, su cuerpo trae algo m\u00e1s que la experiencia del espacio: trae tambi\u00e9n huesos que han perdido densidad y resistencia. La ingravidez obliga al esqueleto a adaptarse a un entorno sin carga, lo que deriva en una p\u00e9rdida de masa \u00f3sea que los especialistas conocen desde hace d\u00e9cadas. Sin embargo, las consecuencias reales de ese deterioro sobre la salud a largo plazo eran, hasta ahora, dif\u00edciles de cuantificar.<\/p>\n<p>La pregunta que nadie hab\u00eda podido responder con claridad era si esa p\u00e9rdida \u00f3sea llegaba a traducirse en fracturas concretas, en lesiones reales, una vez que los astronautas retomaban su vida cotidiana en la Tierra. La l\u00f3gica indicaba que s\u00ed, pero faltaban datos cl\u00ednicos que lo confirmaran. Ahora, una nueva investigaci\u00f3n aporta evidencia directa: los astronautas con m\u00e1s de 90 d\u00edas en el espacio presentaron tasas m\u00e1s elevadas de fracturas de cadera tras su regreso que quienes hab\u00edan cumplido misiones m\u00e1s cortas o que nunca hab\u00edan viajado al espacio.<\/p>\n<p>As\u00ed lo concluye un estudio publicado en la revista Mayo Clinic Proceedings. El trabajo, liderado por investigadores del Centro Espacial Johnson de la NASA, pone en primer plano un riesgo que hasta ahora hab\u00eda permanecido en los m\u00e1rgenes de los programas de salud espacial, justo cuando la agencia planea misiones de mayor duraci\u00f3n hacia la Luna y, m\u00e1s adelante, hacia Marte.<\/p>\n<p>Para llevar a cabo el an\u00e1lisis, los investigadores relevaron un grupo de astronautas estadounidenses y registraron todas las fracturas notificadas durante sus ex\u00e1menes cl\u00ednicos anuales. Dado que las cohortes de astronautas son peque\u00f1as y los vuelos espaciales son infrecuentes, el equipo recurri\u00f3 al modelado probabil\u00edstico bayesiano, una t\u00e9cnica estad\u00edstica que asigna probabilidades a distintos escenarios a partir de los datos disponibles y permite extraer conclusiones confiables incluso con muestras reducidas.<\/p>\n<p>El resultado m\u00e1s llamativo no fue un aumento general en la tasa de fracturas de todo tipo, sino uno espec\u00edfico y cl\u00ednicamente significativo: las fracturas de cadera. Los astronautas que hab\u00edan cumplido misiones de m\u00e1s de 90 d\u00edas mostraron una incidencia mayor de este tipo de lesi\u00f3n en comparaci\u00f3n con quienes hab\u00edan realizado vuelos m\u00e1s breves y con personas que nunca hab\u00edan estado en el espacio. Lo que a\u00f1ade gravedad al hallazgo es que estas fracturas ocurr\u00edan a una edad m\u00e1s temprana de la que se esperar\u00eda en la poblaci\u00f3n general terrestre.<\/p>\n<p>Jean D. Sibonga, investigadora principal del estudio en el Centro Espacial Johnson de la NASA, se\u00f1al\u00f3 que las personas no perciben la p\u00e9rdida \u00f3sea y que, tras regresar del espacio y sentirse estables o recuperadas, pueden retomar actividades f\u00edsicamente exigentes sin ser conscientes de los cambios esquel\u00e9ticos que dej\u00f3 la ingravidez prolongada. Esa brecha entre la percepci\u00f3n subjetiva de recuperaci\u00f3n y el estado real del esqueleto es, precisamente, lo que vuelve peligrosa la situaci\u00f3n, seg\u00fan el comunicado de prensa de Elsevier.<\/p>\n<p>En el entorno de microgravedad del espacio, el esqueleto deja de sostener el peso del cuerpo. Ante esa ausencia de carga, el organismo reduce la formaci\u00f3n de tejido \u00f3seo nuevo y acelera su reabsorci\u00f3n, el proceso por el cual el cuerpo disuelve y recicla el tejido \u00f3seo viejo. La consecuencia es una p\u00e9rdida de masa, densidad y resistencia en los huesos, un fen\u00f3meno comparable al que ocurre en personas encamadas por per\u00edodos prolongados o en pacientes con osteoporosis grave.<\/p>\n<p>Lo que el nuevo estudio agrega es la dimensi\u00f3n cl\u00ednica de ese proceso: no se trata solo de cifras en una densitometr\u00eda, sino de fracturas que suceden en la vida real. \u201cLa ocurrencia de fracturas de cadera a una edad m\u00e1s temprana de lo esperado tras vuelos espaciales de larga duraci\u00f3n es evidencia cl\u00ednica de que la p\u00e9rdida \u00f3sea inducida por el espacio puede tener consecuencias reales a largo plazo, que deben abordarse en consecuencia\u201d, afirm\u00f3 Moshe Gertzulin, m\u00e9dico del Servicio de Endocrinolog\u00eda y Enfermedades Metab\u00f3licas del Hueso del Hospital for Special Surgery de Nueva York y coautor del editorial que acompa\u00f1a al estudio, seg\u00fan el comunicado de prensa de Elsevier.<\/p>\n<p>Matthew T. Drake, m\u00e9dico del mismo servicio y tambi\u00e9n coautor del editorial, advirti\u00f3 que \u201csi bien los datos disponibles sobre la p\u00e9rdida \u00f3sea asociada a los vuelos espaciales son consistentes, una limitaci\u00f3n importante es la precisi\u00f3n, ya que las muestras de astronautas son peque\u00f1as y los vuelos espaciales son poco frecuentes\u201d, de acuerdo con el comunicado de prensa.<\/p>\n<p>Frente a estos hallazgos, Sibonga subray\u00f3 la necesidad de ampliar el programa actual de monitoreo \u00f3seo de la NASA. Hasta ahora, el seguimiento se centra en mediciones de densidad mineral \u00f3sea mediante absorciometr\u00eda de rayos X de energ\u00eda dual, una t\u00e9cnica est\u00e1ndar que indica cu\u00e1nto mineral contiene el hueso, pero que no permite ver su estructura interna ni determinar si el paciente ha recuperado plenamente su resistencia previa al vuelo.<\/p>\n<p>De acuerdo con el comunicado de prensa, la agencia ha comenzado a incorporar tomograf\u00edas computadas cuantitativas antes y despu\u00e9s de cada misi\u00f3n, estudios que ofrecen una imagen m\u00e1s detallada de distintas regiones del hueso y ayudan a establecer si los astronautas han vuelto a su condici\u00f3n de partida.<\/p>\n<p>Sin esa informaci\u00f3n m\u00e1s precisa, los astronautas corren el riesgo de someter sus huesos a cargas para las que a\u00fan no est\u00e1n preparados. Para reducir ese riesgo, los autores del estudio abogan por medidas preventivas que preserven la salud esquel\u00e9tica de base antes de cada misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Una caracterizaci\u00f3n m\u00e1s completa de los cambios que el vuelo espacial provoca en la masa, la densidad, la estructura y la microarquitectura del hueso, es decir, en la forma en que el tejido \u00f3seo est\u00e1 organizado a nivel microsc\u00f3pico, permitir\u00e1 determinar qu\u00e9 intervenciones son m\u00e1s eficaces a largo plazo, ya sean f\u00e1rmacos, ejercicio f\u00edsico o ajustes en la dieta.<\/p>\n<p>La relevancia de estos resultados excede el \u00e1mbito de la exploraci\u00f3n espacial. Sibonga se\u00f1al\u00f3 que una mejor comprensi\u00f3n de la salud \u00f3sea despu\u00e9s de los vuelos espaciales podr\u00eda beneficiar tambi\u00e9n a pacientes en general y a los m\u00e9dicos que los tratan, al contribuir a evaluar riesgos, definir cuidados apropiados y reducir la probabilidad de lesiones.<\/p>\n<p>La NASA tiene previstas m\u00faltiples misiones de m\u00e1s de seis meses, entre ellas la primera misi\u00f3n humana al polo sur lunar en el marco del programa Artemis IV, programada para 2028. Con ese horizonte, entender y mitigar el impacto del espacio sobre el esqueleto se vuelve una prioridad que ya no puede postergarse.<\/p>\n<p><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La p\u00e9rdida \u00f3sea en el espacio es conocida desde hace d\u00e9cadas, pero se ignoraban sus consecuencias cl\u00ednicas reales hasta ahora. 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