{"id":1426,"date":"2026-09-28T11:39:58","date_gmt":"2026-09-28T11:39:58","guid":{"rendered":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/09\/28\/hallazgo-en-miramar-encontraron-fosiles-de-un-depredador-dientes-de-sable-que-vivio-hace-mas-de-2-millones-de-anos-en-la-costa-bonaerense\/"},"modified":"2026-09-28T11:39:58","modified_gmt":"2026-09-28T11:39:58","slug":"hallazgo-en-miramar-encontraron-fosiles-de-un-depredador-dientes-de-sable-que-vivio-hace-mas-de-2-millones-de-anos-en-la-costa-bonaerense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/09\/28\/hallazgo-en-miramar-encontraron-fosiles-de-un-depredador-dientes-de-sable-que-vivio-hace-mas-de-2-millones-de-anos-en-la-costa-bonaerense\/","title":{"rendered":"Hallazgo en Miramar: encontraron f\u00f3siles de un depredador \u201cdientes de sable\u201d que vivi\u00f3 hace m\u00e1s de 2 millones de a\u00f1os en la costa bonaerense"},"content":{"rendered":"<h2>Hallazgo en Miramar: encontraron f\u00f3siles de un depredador \u201cdientes de sable\u201d que vivi\u00f3 hace m\u00e1s de 2 millones de a\u00f1os en la costa bonaerense<\/h2>\n<p><strong>El esqueleto parcial de Pampaluctor calibar permite reconstruir a uno de los \u00faltimos grandes cazadores metaterios de Sudam\u00e9rica, un linaje emparentado con los marsupiales actuales<\/strong><\/p>\n<p>Por Maria Eugenia  Cazeneuve<\/p>\n<p>Hace unos 2,5 millones de a\u00f1os, en los acantilados que hoy bordean Miramar, viv\u00eda un depredador de cerca de 100 kilos con una anatom\u00eda hecha para sujetar a sus presas. Su nombre es Pampaluctor calibar y acaba de ser presentado como una nueva especie: es el tilacosm\u00edlido \u2014un pariente extinto y lejano de los marsupiales\u2014 m\u00e1s reciente conocido hasta ahora.<\/p>\n<p>El animal no era un felino, aunque sus grandes caninos le daban el aspecto de un \u201cdientes de sable\u201d. Pertenec\u00eda a los tilacosm\u00edlidos, un grupo de mam\u00edferos metaterios sudamericanos que se extingui\u00f3.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n formal, publicada en la revista Alcheringa: An Australasian Journal of Palaeontology, permite ubicarlo en un momento decisivo para la fauna del continente: la transici\u00f3n entre el Plioceno tard\u00edo y el Pleistoceno temprano.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n fue realizada por especialistas del CONICET y del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, con participaci\u00f3n del Museo Municipal Punta Hermengo de Miramar y de instituciones de Gualeguaych\u00fa, Entre R\u00edos. El estudio fue firmado por Eric N. del Campo, Federico L. Agnol\u00edn, Nicol\u00e1s R. Chimento, Daniel Boh, Mariano Magnussen y Francisco De Cianni.<\/p>\n<p>Los primeros restos fueron advertidos en 2013 en un afloramiento de la Formaci\u00f3n Vorohu\u00e9, al norte de Miramar, pero las dificultades para acceder a la barranca demoraron su recuperaci\u00f3n hasta 2016. A\u00f1os de preparaci\u00f3n y an\u00e1lisis permitieron determinar que pertenec\u00edan a un g\u00e9nero y una especie hasta entonces desconocidos.<\/p>\n<p>El hallazgo cobra importancia por la cantidad de material preservado. En vez de un diente o un hueso aislado, los paleont\u00f3logos recuperaron un esqueleto postcraneal parcial, es decir, restos de la parte del cuerpo situada detr\u00e1s del cr\u00e1neo. Entre ellos hay seis v\u00e9rtebras del cuello, fragmentos de la esc\u00e1pula, el h\u00famero y el radio derechos, buena parte del f\u00e9mur izquierdo, una porci\u00f3n de tibia y dos v\u00e9rtebras de la cola.<\/p>\n<p>Ese conjunto permiti\u00f3 calcular el tama\u00f1o del animal y comparar sus huesos con los de otros carn\u00edvoros f\u00f3siles. La masa estimada ronda los 100 kilogramos, una dimensi\u00f3n que lo sit\u00faa entre los grandes depredadores mam\u00edferos registrados en Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p>El nombre Pampaluctor combina una referencia a la regi\u00f3n pampeana con la palabra latina luctor, vinculada a la lucha o el forcejeo. La elecci\u00f3n encaja con una de las se\u00f1ales m\u00e1s visibles de su anatom\u00eda: sus extremidades anteriores eran robustas y estaban adaptadas para el agarre, mientras que las posteriores eran m\u00e1s cortas.<\/p>\n<p>Los autores plantean que esa combinaci\u00f3n habr\u00eda favorecido una caza basada en inmovilizar a la presa en el suelo antes de morderla. La idea se apoya en la forma de sus huesos, no en una observaci\u00f3n directa de su conducta: el esqueleto aporta indicios biomec\u00e1nicos sobre una especie desaparecida hace millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>El parecido con los felinos de dientes de sable puede resultar enga\u00f1oso. Smilodon, por ejemplo, pertenec\u00eda a los mam\u00edferos placentarios y estaba emparentado con los felinos actuales.<\/p>\n<p>Pampaluctor calibar, en cambio, era un metaterio, un linaje m\u00e1s pr\u00f3ximo a los marsupiales. Sus rasgos similares son un caso de evoluci\u00f3n convergente, cuando grupos distantes desarrollan soluciones anat\u00f3micas parecidas frente a desaf\u00edos similares.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis evolutivo del trabajo coloca a Pampaluctor como grupo hermano de Thylacosmilus, uno de los metaterios de dientes de sable m\u00e1s conocidos del registro sudamericano. Sin embargo, Pampaluctor era de mayor tama\u00f1o y presenta diferencias en sus extremidades que ampl\u00edan la diversidad conocida dentro de la familia.<\/p>\n<p>Su edad geol\u00f3gica es el dato central. Los niveles de la Formaci\u00f3n Vorohu\u00e9 donde apareci\u00f3 corresponden a hace alrededor de 2,5 millones de a\u00f1os, por lo que constituye el registro m\u00e1s joven de un tilacosm\u00edlido y de un esparasodonto antes de la desaparici\u00f3n del grupo.<\/p>\n<p>En ese per\u00edodo se desarrollaba el Gran Intercambio Bi\u00f3tico Americano, un proceso en el que especies de Am\u00e9rica del Norte y Am\u00e9rica del Sur comenzaron a dispersarse entre ambos continentes. Pampaluctor convivi\u00f3 con los nuevos carn\u00edvoros que llegaban al sur, una coexistencia que ayuda a reconstruir los cambios de la fauna regional antes de la extinci\u00f3n de los grandes depredadores metaterios.<\/p>\n<p><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El esqueleto parcial de Pampaluctor calibar permite reconstruir a uno de los \u00faltimos grandes cazadores metaterios de Sudam\u00e9rica, un linaje emparentado con los marsupiales actuales<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":1427,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1426","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1426"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1426\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1427"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}