{"id":1420,"date":"2026-09-27T11:38:35","date_gmt":"2026-09-27T11:38:35","guid":{"rendered":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/09\/27\/la-huella-de-la-migrana-tras-el-dolor-de-cabeza-que-le-pasa-al-cuerpo-cuando-termina-la-crisis\/"},"modified":"2026-09-27T11:38:35","modified_gmt":"2026-09-27T11:38:35","slug":"la-huella-de-la-migrana-tras-el-dolor-de-cabeza-que-le-pasa-al-cuerpo-cuando-termina-la-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/09\/27\/la-huella-de-la-migrana-tras-el-dolor-de-cabeza-que-le-pasa-al-cuerpo-cuando-termina-la-crisis\/","title":{"rendered":"La huella de la migra\u00f1a tras el dolor de cabeza: qu\u00e9 le pasa al cuerpo cuando termina la crisis"},"content":{"rendered":"<h2>La huella de la migra\u00f1a tras el dolor de cabeza: qu\u00e9 le pasa al cuerpo cuando termina la crisis<\/h2>\n<p><strong>Casi ocho de cada diez personas con jaqueca sufren una etapa de recuperaci\u00f3n que se puede extender hasta 48 horas. Cu\u00e1les son las se\u00f1ales que pueden indicar que el episodio a\u00fan no concluy\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>Por Fernando Mongel\u00f3s<\/p>\n<p>Cuando el dolor de cabeza cede despu\u00e9s de una crisis de migra\u00f1a, muchas personas creen que lo peor qued\u00f3 atr\u00e1s. Sin embargo, cerca del 80% de quienes tienen migra\u00f1a, seg\u00fan un estudio publicado en Neurology, atraviesan una etapa de recuperaci\u00f3n con s\u00edntomas propios que puede extenderse hasta 48 horas e interferir en las actividades cotidianas.<\/p>\n<p>Esta etapa se llama fase postdr\u00f3mica y tambi\u00e9n se conoce como \u201cresaca de la migra\u00f1a\u201d. Es la \u00faltima parte del ataque. Esta dolencia puede atravesar cuatro etapas: pr\u00f3dromos, aura, dolor de cabeza y postdromo, aunque no todas aparecen en cada persona ni en todos los episodios.<\/p>\n<p>Durante la fase final, el malestar puede continuar aun cuando haya desaparecido el dolor principal. La Cleveland Clinic la define como el per\u00edodo que transcurre desde el fin del dolor hasta que la persona vuelve a sentirse como antes.<\/p>\n<p>La fatiga es una de las manifestaciones m\u00e1s habituales de la fase postdr\u00f3mica. Un estudio publicado en Neurology, que sigui\u00f3 a 120 pacientes mediante diarios electr\u00f3nicos, encontr\u00f3 que el 88% de los episodios incluy\u00f3 cansancio y que el 56% se acompa\u00f1\u00f3 de dificultades para concentrarse. La rigidez o el dolor de cuello se registraron en el 42% de los casos. Tambi\u00e9n pueden persistir las n\u00e1useas, la sensibilidad a la luz y al sonido, y los cambios de \u00e1nimo.<\/p>\n<p>El neur\u00f3logo Joel Saper, fundador del Michigan Headache &amp; Neurological Institute, lo resumi\u00f3 con precisi\u00f3n en declaraciones a HealthCentral: \u201cIncluso cuando mejora el dolor, la gran mayor\u00eda de las personas con migra\u00f1a sigue experimentando otros s\u00edntomas. El cerebro todav\u00eda se est\u00e1 recuperando\u201d.<\/p>\n<p>Al cansancio puede sumarse la llamada niebla mental, una expresi\u00f3n que describe la dificultad para concentrarse, seguir una conversaci\u00f3n o tomar decisiones sencillas. Algunas personas, adem\u00e1s, atraviesan cambios de humor, con irritabilidad, tristeza o una sensaci\u00f3n pasajera de euforia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pueden aparecer insomnio o somnolencia, malestar estomacal, estre\u00f1imiento, mareos y sed. En algunas personas, la sensibilidad a la luz y al ruido contin\u00faa durante esta etapa, aunque la crisis ya haya pasado.<\/p>\n<p>Los estudios que observan la actividad del cerebro ayudan a entender por qu\u00e9 la recuperaci\u00f3n no siempre es inmediata. Las investigaciones con resonancia magn\u00e9tica funcional se\u00f1alan que, tras la crisis, pueden mantenerse cambios en las \u00e1reas cerebrales relacionadas con la percepci\u00f3n del malestar, la atenci\u00f3n y las emociones.<\/p>\n<p>Una revisi\u00f3n publicada en PubMed Central indic\u00f3 que los s\u00edntomas del postdromo suelen parecerse a los que algunas personas presentan antes de la crisis, entre ellos cansancio, cambios de humor y problemas de concentraci\u00f3n. En promedio, pueden prolongarse 18 e incluso extenderse hasta 48 horas despu\u00e9s de que termina el dolor.<\/p>\n<p>Una revisi\u00f3n narrativa publicada en diciembre de 2024 en The Journal of Headache and Pain plante\u00f3 que, durante la recuperaci\u00f3n, algunas personas pueden tener dificultades transitorias en la memoria, la atenci\u00f3n y la rapidez para procesar informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los autores aclararon que los estudios disponibles todav\u00eda son escasos y no siempre llegan a las mismas conclusiones. Cuando estos s\u00edntomas aparecen, pueden complicar el trabajo, el estudio o los v\u00ednculos sociales.<\/p>\n<p>La duraci\u00f3n de la fase postdr\u00f3mica var\u00eda seg\u00fan la persona y el episodio. Los datos de un estudio con diarios electr\u00f3nicos, disponible en PubMed Central, muestran que el 54% de los ataques se resolvi\u00f3 por completo dentro de las seis horas posteriores al fin del dolor, mientras que solo el 7% dur\u00f3 m\u00e1s de 24 horas. Aun as\u00ed, algunos pacientes necesitan un d\u00eda completo o m\u00e1s para retomar su ritmo habitual.<\/p>\n<p>La misma investigaci\u00f3n no encontr\u00f3 una relaci\u00f3n directa entre la intensidad del dolor y la duraci\u00f3n de la recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tampoco hall\u00f3 que el tipo de medicaci\u00f3n empleada durante la crisis determinara cu\u00e1nto tiempo persist\u00edan los s\u00edntomas posteriores. Por eso, un episodio de dolor moderado puede dejar un cansancio importante, mientras que otro m\u00e1s intenso puede terminar con una recuperaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida.<\/p>\n<p><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Casi ocho de cada diez personas con jaqueca sufren una etapa de recuperaci\u00f3n que se puede extender hasta 48 horas. 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