{"id":1153,"date":"2026-08-30T11:55:46","date_gmt":"2026-08-30T11:55:46","guid":{"rendered":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/08\/30\/por-que-sentimos-que-nunca-nos-alcanza-el-tiempo-que-hay-detras-de-la-ansiedad-de-vivir-siempre-apurados\/"},"modified":"2026-08-30T11:55:46","modified_gmt":"2026-08-30T11:55:46","slug":"por-que-sentimos-que-nunca-nos-alcanza-el-tiempo-que-hay-detras-de-la-ansiedad-de-vivir-siempre-apurados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/08\/30\/por-que-sentimos-que-nunca-nos-alcanza-el-tiempo-que-hay-detras-de-la-ansiedad-de-vivir-siempre-apurados\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 sentimos que nunca nos alcanza el tiempo? Qu\u00e9 hay detr\u00e1s de la ansiedad de vivir siempre apurados"},"content":{"rendered":"<h2>\u00bfPor qu\u00e9 sentimos que nunca nos alcanza el tiempo? Qu\u00e9 hay detr\u00e1s de la ansiedad de vivir siempre apurados<\/h2>\n<p><strong>Si bien el d\u00eda tiene 24 horas para todos, cumplir las obligaciones y aspirar a tener un resto para el ocio o el deporte convierte la vida de muchas personas en una carrera contra el reloj, que genera culpa y frustraci\u00f3n. \u00bfEs posible recuperar el control de la propia vida? Qu\u00e9 aconsejan los especialistas<\/strong><\/p>\n<p>El reloj marca 24 horas para todos, pero la percepci\u00f3n de que el tiempo nunca alcanza se volvi\u00f3 una experiencia com\u00fan en la vida actual. Un fen\u00f3meno que, seg\u00fan especialistas consultados por Infobae, se vincula m\u00e1s a una l\u00f3gica de acumulaci\u00f3n y a la presi\u00f3n de la productividad que a una verdadera falta de horas en el d\u00eda. Esta sensaci\u00f3n, alimentada por la comparaci\u00f3n constante y la sobreestimulaci\u00f3n, termina generando ansiedad, frustraci\u00f3n y una culpa persistente por no \u201caprovechar\u201d cada momento.<\/p>\n<p>La licenciada en Psicolog\u00eda, Silvina Zecler (MN. 46424), comenz\u00f3 a explicar a Infobae que el tiempo, aunque medido objetivamente, se vive de forma subjetiva y personal: \u201cMuchas veces no es que nos falte tiempo, sino que sentimos que todo lo que queremos o debemos hacer no entra en el tiempo disponible\u201d. En su an\u00e1lisis, la cultura de la acumulaci\u00f3n es central. \u201cM\u00e1s trabajo, m\u00e1s actividades, m\u00e1s informaci\u00f3n, m\u00e1s experiencias, m\u00e1s bienestar; hasta el descanso parece convertirse en algo que debemos \u2018hacer bien\u2019\u201d, describi\u00f3.<\/p>\n<p>La especialista resalt\u00f3 que el verdadero desaf\u00edo no reside en administrar cada minuto, sino en revisar c\u00f3mo habitamos esos momentos y qu\u00e9 lugar ocupan las prioridades. En este punto, las redes sociales ocupan un rol relevante: \u201cLa tendencia a idealizar las vidas ajenas y la expectativa de alcanzar est\u00e1ndares impuestos por las mismas es uno de los mayores peligros para la salud emocional de las personas, sobre todo de ni\u00f1os y adolescentes\u201d.<\/p>\n<p>Para el doctor en Psicolog\u00eda y docente, Flavio Calvo (MN 66.869), la sensaci\u00f3n de que el tiempo nunca alcanza se origina en una planificaci\u00f3n con expectativas poco realistas, como si las horas fueran ilimitadas. \u201cNuestras expectativas muchas veces no coinciden con el l\u00edmite que nuestra agenda tiene. A esto se suma un mandato social de \u2018ser productivos\u2019 y muchas veces confundimos ser productivos con estar ocupados, que son dos cosas muy diferentes\u201d, puntualiz\u00f3 en di\u00e1logo con Infobae.<\/p>\n<p>Por su parte, la licenciada en Psicolog\u00eda y jefa del Departamento de Psicoterapia Cognitiva de INECO, Fernanda Giralt Font (MN 20.025), sostuvo que la organizaci\u00f3n inadecuada del tiempo y la cantidad de demandas que intentamos concentrar en la jornada son factores clave.<\/p>\n<p>\u201cEl uso del tiempo requiere una serie ilimitada de decisiones. Una administraci\u00f3n eficaz del mismo va a significar establecer prioridades. La sensaci\u00f3n de que el tiempo no alcanza no siempre tiene que ver con una falta objetiva de horas, sino con la cantidad de demandas que intentamos concentrar en ellas\u201d, explic\u00f3.<\/p>\n<p>El mandato social de la productividad traspas\u00f3 el \u00e1mbito del trabajo para instalarse en todos los aspectos de la vida cotidiana. Giralt Font se\u00f1al\u00f3: \u201cCulturalmente hemos ido asociando cada vez m\u00e1s el uso del tiempo con el rendimiento\u201d, y que hoy la exigencia se extiende a entrenar, aprender, informarse, mantener una vida social activa, viajar, cuidar los v\u00ednculos y aprovechar cada momento libre.<\/p>\n<p>En esa l\u00ednea, Calvo observ\u00f3 que la sobreinformaci\u00f3n y la exposici\u00f3n a los logros ajenos generan una comparaci\u00f3n constante y, muchas veces, tramposa: \u201cComparamos nuestro tiempo real, con cansancio, obligaciones y l\u00edmites, contra una selecci\u00f3n de los momentos m\u00e1s productivos o interesantes de otras personas. Frente a esa comparaci\u00f3n, lo que hacemos parece poco\u201d.<\/p>\n<p>El resultado es una lista interminable de pendientes. Seg\u00fan Zecler, el problema aparece cuando el tiempo deja de ser un espacio para vivir y se transforma en una lista permanente de tareas. \u201cSi estamos viendo una serie, deber\u00edamos estar en el gimnasio o si preferimos leer un libro, posponemos la compra de lo necesario para cocinar la receta viral, y as\u00ed podr\u00eda enumerar muchos ejemplos cotidianos\u201d, sostuvo.<\/p>\n<p>La aceleraci\u00f3n permanente tiene impacto directo en la salud f\u00edsica y mental. Zecler advirti\u00f3 que vivir apurados genera \u201cun estado de alerta constante. Comemos r\u00e1pido, contestamos mensajes mientras hacemos otra cosa, escuchamos a nuestros hijos mirando el celular y hasta descansamos pensando en lo que todav\u00eda nos falta realizar\u201d. Este estado afecta la verdadera atenci\u00f3n a lo importante y a los propios deseos.<\/p>\n<p>Calvo agreg\u00f3 que la imposibilidad de estar psicol\u00f3gicamente presente repercute en la percepci\u00f3n de la propia vida: \u201cEl cerebro empieza a vivir cada actividad pensando en la siguiente. Estoy trabajando, pero pienso que deber\u00eda estar entrenando; estoy entrenando y recuerdo lo que dej\u00e9 pendiente; estoy cenando con alguien y reviso el tel\u00e9fono porque siento que deber\u00eda estar resolviendo otra cosa\u201d.<\/p>\n<p>Giralt Font describi\u00f3 el fen\u00f3meno como un distr\u00e9s, un tipo de estr\u00e9s que deja de ser \u00fatil y comienza a interferir con el funcionamiento cotidiano. \u201cPuede manifestarse como irritabilidad, cansancio, ansiedad, dificultades para concentrarse, problemas para tomar decisiones o alteraciones del sue\u00f1o. Incluso puede producirse una paradoja: cuanto m\u00e1s sentimos que tenemos que apurarnos, menos eficientemente funcionamos\u201d, sostuvo.<\/p>\n<p>El descanso, lejos de ser visto como un derecho, suele convertirse en motivo de culpa. Zecler indic\u00f3 que los pacientes comentan que se sienten culpables si no hacen algo productivo: \u201dEsto ocurre cuando hemos aprendido a medir nuestro valor personal en t\u00e9rminos de rendimiento. Si hacer equivale a valer, entonces no hacer puede vivirse como una amenaza\u201d.<\/p>\n<p>Calvo coincidi\u00f3 y remarc\u00f3 que la culpa generalmente necesita una regla previa: deber\u00eda estar haciendo algo, podr\u00eda estar adelantando trabajo, estoy perdiendo el tiempo. En ese sentido, subray\u00f3: \u201cSi una persona aprendi\u00f3 a medir el valor de su d\u00eda por cu\u00e1nto produjo, detenerse puede sentirse casi como una falta\u201d.<\/p>\n<p>Para Giralt Font, la oposici\u00f3n entre productividad y descanso es err\u00f3nea desde el punto de vista cerebral. \u201cEl descanso no es tiempo perdido. Las pausas y el sue\u00f1o son fundamentales para procesos como la atenci\u00f3n, la memoria, la regulaci\u00f3n emocional y la toma de decisiones. Pretender mantener un rendimiento elevado de manera continua no solo es poco realista, sino que termina siendo contraproducente\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si bien el d\u00eda tiene 24 horas para todos, cumplir las obligaciones y aspirar a tener un resto para el ocio o el deporte convierte la vida de muchas personas en una carrera contra el reloj, que genera culpa y frustraci\u00f3n. \u00bfEs posible recuperar el control de la propia vida? 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