{"id":1059,"date":"2026-08-21T00:14:08","date_gmt":"2026-08-21T00:14:08","guid":{"rendered":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/08\/21\/diabetes-en-las-escuelas-como-detectar-casos-y-acompanar-a-los-alumnos\/"},"modified":"2026-08-21T00:14:08","modified_gmt":"2026-08-21T00:14:08","slug":"diabetes-en-las-escuelas-como-detectar-casos-y-acompanar-a-los-alumnos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/2026\/08\/21\/diabetes-en-las-escuelas-como-detectar-casos-y-acompanar-a-los-alumnos\/","title":{"rendered":"Diabetes en las escuelas: c\u00f3mo detectar casos y acompa\u00f1ar a los alumnos"},"content":{"rendered":"<h2>Diabetes en las escuelas: c\u00f3mo detectar casos y acompa\u00f1ar a los alumnos<\/h2>\n<p><strong>M\u00e1s de 4.300 estudiantes y casi 2.900 docentes ya participaron en talleres sobre diabetes tipo 1, con foco en la detecci\u00f3n de s\u00edntomas, el acompa\u00f1amiento en las aulas y la respuesta ante emergencias<\/strong><\/p>\n<p>La diabetes tipo 1 atraviesa la vida escolar en escenas cotidianas: un alumno que necesita medirse la glucemia en clase, comer antes que el resto, usar un sensor con alarma o aplicarse insulina durante la jornada. A eso se suman episodios que exigen una reacci\u00f3n r\u00e1pida, como una hipoglucemia. Frente a esas situaciones, las escuelas incorporan herramientas para identificar la enfermedad, acompa\u00f1ar a los alumnos y actuar ante emergencias.<\/p>\n<p>En Argentina, esa necesidad empez\u00f3 a traducirse en una propuesta de educaci\u00f3n sobre diabetes que ya pas\u00f3 por 175 escuelas y alcanz\u00f3 a m\u00e1s de 4.300 estudiantes y casi 2.900 docentes. El objetivo es evitar que una alarma de sensor, una colaci\u00f3n fuera de horario o una baja de az\u00facar encuentren a la comunidad educativa sin herramientas para entender qu\u00e9 ocurre y c\u00f3mo responder.<\/p>\n<p>La iniciativa es impulsada en el pa\u00eds por la Sociedad Argentina de Diabetes a trav\u00e9s de su Comit\u00e9 de Pediatr\u00eda, con una adaptaci\u00f3n local de un programa internacional creado por la Federaci\u00f3n Internacional de Diabetes y la Sociedad Internacional de Diabetes Pedi\u00e1trica y Adolescente. Seg\u00fan los datos difundidos por la entidad, desde su puesta en marcha, el programa SENDAS alcanz\u00f3 a 4.323 alumnos y capacit\u00f3 a 2.881 docentes en 12 provincias.<\/p>\n<p>\u201cLa escuela ocupa una enorme cantidad de horas en la vida de un ni\u00f1o y, cuando ese ni\u00f1o tiene diabetes tipo 1, es fundamental que se desarrolle en un entorno informado, que pueda acompa\u00f1arlo y sepa c\u00f3mo responder ante situaciones vinculadas a la diabetes\u201d, se\u00f1ala Florencia Grabois, pediatra, especialista en nutrici\u00f3n infantil y coordinadora del programa.<\/p>\n<p>La m\u00e9dica plante\u00f3 que la formaci\u00f3n no se limita al alumno que atraviesa el diagn\u00f3stico, sino que alcanza al resto del curso, al equipo docente y a las familias. En ese esquema, la educaci\u00f3n sobre diabetes tambi\u00e9n funciona como una v\u00eda para reducir estigmas y ordenar respuestas frente a pr\u00e1cticas que forman parte de la rutina de cuidado.<\/p>\n<p>En las capacitaciones aparecen escenas habituales de la vida escolar que, sin informaci\u00f3n previa, pueden abrir confusi\u00f3n: un alumno que come antes que el resto, otro que se aparta unos minutos para medirse la glucosa, una alarma que suena en medio de la clase o una descompensaci\u00f3n durante educaci\u00f3n f\u00edsica. A partir de esas situaciones, el trabajo busca responder preguntas frecuentes dentro de la escuela: si la enfermedad se contagia, si un alumno puede hacer deporte o qu\u00e9 medidas tomar ante una baja de glucosa. Uno de los ejes centrales es que el personal escolar pueda identificar una hipoglucemia y sepa c\u00f3mo intervenir.<\/p>\n<p>La propuesta incluye talleres para chicos, padres y docentes, adem\u00e1s de materiales espec\u00edficos y un kit de uso inicial para episodios de hipoglucemia en el aula. La intenci\u00f3n es construir entornos m\u00e1s previsibles para los alumnos con diabetes tipo 1, sin que su tratamiento quede por fuera de la vida escolar.<\/p>\n<p>Grabois sostuvo que \u201cun ni\u00f1o con diabetes puede aprender, jugar, hacer deporte, ir de excursi\u00f3n y participar de las actividades escolares como el resto de sus compa\u00f1eros; solo necesita que los adultos y alumnos que lo rodean est\u00e9n informados y sepan c\u00f3mo acompa\u00f1arlo\u201d. La especialista a\u00f1adi\u00f3 que muchas de las situaciones que generan temor se ordenan cuando la escuela dispone de herramientas b\u00e1sicas de autocuidado.<\/p>\n<p>El problema no se agota en los chicos que ya tienen diagn\u00f3stico. Los datos de contexto muestran que la diabetes tambi\u00e9n avanza como un desaf\u00edo de salud p\u00fablica m\u00e1s amplio. De acuerdo con el Atlas 2025 de la Federaci\u00f3n Internacional de Diabetes, en Argentina viven con la enfermedad cerca de 4,3 millones de adultos de entre 20 y 79 a\u00f1os, y el 29,1% a\u00fan no sabe que la tiene. La entidad proyecta que la cifra llegar\u00e1 a 5,9 millones en 2050.<\/p>\n<p>Esas cifras re\u00fanen los casos de diabetes tipo 1 y tipo 2. En la primera, el organismo no produce insulina y la persona necesita administr\u00e1rsela todos los d\u00edas. Como suele aparecer en la infancia, adolescencia o juventud, el \u00e1mbito escolar queda atravesado de forma directa por ese tratamiento, que exige controles de glucemia y decisiones cotidianas dentro del horario de clases.<\/p>\n<p>La iniciativa tambi\u00e9n incorpora contenidos vinculados con h\u00e1bitos saludables desde edades tempranas, en relaci\u00f3n con factores de riesgo modificables asociados a la diabetes tipo 2. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud se\u00f1ala que esa forma de la enfermedad est\u00e1 ligada en muchos casos al estilo de vida y que una parte de su carga puede prevenirse.<\/p>\n<p>El crecimiento de la experiencia en el pa\u00eds fue progresivo. En 2019 alcanz\u00f3 a dos escuelas y 48 chicos. Para 2023 ya se hab\u00eda extendido a 24 establecimientos y 800 estudiantes. En seis a\u00f1os, la red lleg\u00f3 a 175 escuelas de 12 provincias.<\/p>\n<p>En 2025 se sum\u00f3 una herramienta digital, la app SENDAS KIDS, con una prueba piloto en diez escuelas como complemento de las actividades presenciales. La organizaci\u00f3n inform\u00f3 que tambi\u00e9n mantiene capacitaciones para nuevos equipos de educadores en diabetes y que este a\u00f1o prev\u00e9 presentar la evoluci\u00f3n del trabajo realizado en congresos internacionales del \u00e1rea. La experiencia contin\u00faa su expansi\u00f3n en escuelas de distintas provincias.<\/p>\n<p>El subdiagn\u00f3stico golpea con m\u00e1s fuerza en edades tempranas, justo en una etapa en la que reconocer s\u00edntomas y acceder a tratamiento puede cambiar la evoluci\u00f3n de la enfermedad. Un estudio publicado el a\u00f1o pasado en The Lancet Diabetes &amp; Endocrinology advirti\u00f3 que el 57,8% de los j\u00f3venes de entre 15 y 39 a\u00f1os con diabetes no sabe que tiene la enfermedad. La proporci\u00f3n baja al 37,6% entre los adultos de 40 a 64 a\u00f1os y al 19,7% en los mayores de 65.<\/p>\n<p>El trabajo fue liderado por Lauryn Stafford, investigadora del Instituto de M\u00e9tricas y Evaluaci\u00f3n de la Salud de la Universidad de Washington, y mostr\u00f3 que el subdiagn\u00f3stico es m\u00e1s alto en edades tempranas, una etapa en la que la detecci\u00f3n puede resultar clave para evitar complicaciones y acceder a tratamiento.<\/p>\n<p><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/\" target=\"_blank\">https:\/\/www.infobae.com\/salud\/ciencia\/<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1s de 4.300 estudiantes y casi 2.900 docentes ya participaron en talleres sobre diabetes tipo 1, con foco en la detecci\u00f3n de s\u00edntomas, el acompa\u00f1amiento en las aulas y la respuesta ante emergencias<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":1060,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1059","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1059","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1059"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1059\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1060"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1059"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1059"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observar.org.ar\/web\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1059"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}